<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281</id><updated>2011-12-15T02:59:21.118-08:00</updated><category term='asambleas'/><category term='FOI'/><category term='psicoanálisis'/><category term='Deleuze'/><category term='Ecuador'/><category term='movimiento anarquista'/><category term='nacionalismo'/><category term='Túnez'/><category term='amor libre'/><category term='fútbol'/><category term='marxismo'/><category term='Michel Foucault'/><category term='lucha de clases'/><category term='educación'/><category term='burocracia sindical'/><category term='policía'/><category term='autonomía'/><category term='Dietrich'/><category term='violencia'/><category term='economía'/><category term='televisión'/><category term='sindicalismo'/><category term='Polonia'/><category term='transporte'/><category term='leninismo'/><category term='ecología'/><category term='partido'/><category term='Inglaterra'/><category term='plataformismo'/><category term='López Arango'/><category term='Bolivia'/><category term='límites'/><category term='minería'/><category term='revolución'/><category term='Londres'/><category term='Daniel Barret'/><category term='Guy Debord'/><category term='antropología'/><category term='anticarcelaria'/><category term='Emile Armand'/><category term='terrorismo'/><category term='Venezuela'/><category term='patriotismo'/><category term='Abad de Santillán'/><category term='prensa'/><category term='Argentina'/><category term='especifismo'/><category term='Christos Stratigopoulos'/><category term='Severino Di Giovanni'/><category term='organización anarquista'/><category term='Egipto'/><category term='anarcosindicalismo'/><category term='Chile'/><category term='derechos humanos'/><category term='género'/><category term='crisis'/><category term='FLA'/><category term='solidaridad'/><category term='Argentinazo'/><category term='salud'/><category term='América Scarfó'/><category term='socialismo siglo XXI'/><category term='Reino Unido'/><category term='fronteras'/><category term='Paraguay'/><category term='Noam Chomsky'/><category term='estudiantes'/><category term='neoliberalismo'/><category term='lenguaje'/><category term='Alfredo María Bonanno'/><category term='estado-nación'/><category term='periodismo'/><category term='imperialismo'/><category term='cárceles'/><category term='Asunción'/><category term='Cuba'/><category term='Perú'/><category term='movimiento obrero'/><category term='política'/><category term='comunicación'/><category term='urbanismo'/><category term='medios'/><category term='materialismo histórico'/><category term='Oriente Medio'/><category term='liberalismo'/><category term='justicia'/><category term='Mendoza'/><category term='forismo'/><category term='Fidel Castro'/><category term='medicina'/><category term='explotación'/><category term='FACA'/><category term='bicentenario'/><category term='golpe de estado'/><category term='FOT'/><category term='insurreccionalismo'/><category term='Mapuches'/><category term='narcotráfico'/><category term='ilegalismo'/><category term='Hugo Chávez'/><category term='elecciones'/><category term='La Antorcha'/><category term='representación'/><category term='indignados'/><category term='Uruguay'/><category term='corrupción'/><category term='FOL'/><category term='historia'/><category term='información'/><category term='medioambiente'/><category term='unidad'/><category term='rebelión'/><category term='FORA'/><category term='Grecia'/><category term='autogestión'/><category term='reformismo'/><category term='transnacionales'/><category term='La Protesta'/><category term='Francia'/><category term='FAU'/><category term='antiimperialismo'/><category term='represión'/><category term='Freud'/><title type='text'>Prensa Anarquista Latinoamericana</title><subtitle type='html'>En este sitio pondremos a disposición de los lectores los mejores artículos de la prensa anarquista latinoamericana en castellano. Nuestro fin no es informar sino debatir dentro de la Idea Anarquista.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>67</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-759186271359518272</id><published>2011-12-15T02:52:00.000-08:00</published><updated>2011-12-15T02:59:21.219-08:00</updated><title type='text'>Anarcocapitalismo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-j_WGNVoYTaY/TunSdSEEc6I/AAAAAAAAAIo/kBgeJt4W6i8/s1600/perl%2Bharbour.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 213px; FLOAT: right; HEIGHT: 189px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5686307405038908322" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-j_WGNVoYTaY/TunSdSEEc6I/AAAAAAAAAIo/kBgeJt4W6i8/s400/perl%2Bharbour.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos cuántos días, el 4 de noviembre, la presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se dio el gusto de chucear desde las alturas del G20 al anarcocapitalismo, diciendo que la crisis global de la actualidad se debe a un mercado financiero sin control de los Estados. Dijo: "Lo que estoy proponiendo es volver al capitalismo en serio, porque esto que estamos viviendo, señores, no es capitalismo. Esto es un anarco-capitalismo financiero total, donde nadie controla a nadie"[1].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una sola movida, le mojó la oreja a distintos sectores del liberalismo actual y, de paso, al anarquismo. Hay que decir que la operación pudo haber sido efectiva. Muchos se ofendieron, y muchos, posiblemente, se hayan sentido protegidos por el afianzamiento de la figura social del Estado protector que la presidente vocea por derecha y por izquierda. Por otra parte, logró promocionar su discurso con el impacto que garantiza hablar de anarquía en tiempos de crisis. Pero lo que me resulta muy interesante es que una manipulación como la que ella despliega implica dos cosas: la presencia de un liberalismo antagónico al que ella defiende y la creciente aceptación que cierta simbología anarquista está teniendo en las sociedades occidentales. Para que un pez muerda el anzuelo es necesario que haya un pez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El juego a varias bandas que tiene una frase como esta desde el punto de vista discursivo es, en mi opinión, brillante. Perverso, sí, pero brillante. Porque habilita un mar de contradicciones ajenas a su posición, algo así como una bomba de humo que distrae, a un tiempo, a más de un opositor a su política estatista. Uno de los puntos más interesantes es darle entidad a esa ridícula figura que es el anarcocapitalismo. En tiempos en los que tanto el Estado como el capitalismo están siendo cuestionados por mucha gente, arteramente identifica a quienes luchan en contra del Estado con quienes defienden el sistema financiero. En otras palabras, afila la tenaza que dice que oponerse a una estructura política implica defender otra peor, eterno reduccionismo a dos con el que se polariza lo posible para fortalecer una elección menosmalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, en cualquier caso, es cierto que hay un interlocutor para la estupidez que dijo. Un interlocutor que no lo es por ser tan estúpido como su frase, sino por confundir los fines con los medios. En otras palabras, ¿qué es lo que habilita a que se hable de anarcocapitalismo y por qué puede asociarse a la situación actual? ¿Por qué hay un pez para su anzuelo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La economía como disciplina pretendidamente científica, nace de la mano (huevo o gallina) de los discursos liberales de fines del siglo XVIII. De su matriz fundacional surge la oposición proudhoniana y luego la marxista. En términos económicos, las diferencias entre aquellas corrientes son muchas. Sin embargo, las diferencias que se han vuelto más significativas en los siglos XIX y XX, no son estrictamente económicas, al menos no en el sentido de la descripción de los fenómenos económicos. Lo más importante ha sido la afirmación de posiciones antagónicas en la fundación del sentido mismo de la economía. Son, en su basamento, diferencias sociales. La discusión consiste en quién se beneficia con un modelo u otro y, lo más importante, cuáles son las causas, las consecuencias y la legitimidad de la propiedad privada en la organización social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ponernos en contexto, hagamos un brevísimo repaso. Los economistas liberales sostenían que la intervención del Estado en la economía era la principal fuente de los desarreglos que la economía pudiera tener. Proudhon[2] vino a decir que el problema no se reducía a la intervención estatal, que de por sí era dañina, sino que estaba en la estructura misma del sistema de producción y distribución de la riqueza social. Marx, de la mano de Proudhon, dijo también que el problema estaba en la estructura del sistema de producción, pero que era necesario un Estado que representara los intereses del proletariado para transformarlo. El eje de la proposición de Marx era político, no económico. Tanto él como Proudhon partían de la base de que era la economía la que determinaba no solamente a la política, sino a toda la organización social. Y ambos coincidían en indagar las posibilidades de la organización social y política en contra de las que regulaban aquél mundo para transformar las condiciones económicas. En otras palabras, nacía la búsqueda de formas colectivas de confrontación contra los poderes constituidos en función de un sistema económico socialmente injusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Proudhon advirtió que el Estado era garante de las injustas condiciones económicas basadas en la propiedad privada de la tierra, y que esta condición determinaba la desposesión de los trabajadores de los medios de producción. La propiedad de la tierra y de sus productos a través de la renta, constituía el núcleo fundacional del robo que los propietarios ejercían en contra de la sociedad en su conjunto (especialmente en detrimento del proletariado), y el Estado era la pieza clave que garantizaba semejante abuso. Así es como nace, de su cuño, la anarquía como figura política, aún cuando no fue Proudhon quien llevara esta figura al grado de intensidad, complejidad y desarrollo que ha llegado a tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se vuelve fundamental de todo esto es que la idea de la abolición del Estado, idea que constituye el suelo común a todas las distintas formas del pensamiento anarquista, nace de la convicción acerca de que el Estado es garante de un orden social injusto, siendo ese orden, y no el Estado en sí, lo que estaba en cuestión. El anarquismo nace y se desarrolla como una corriente polítco-social en contra de un orden social injusto que, a través de la apropiación privada de la riqueza social, y del Estado en tanto gendarme de tal apropiación, condena a una parte de la población a condiciones de vida precarias frente a otra parte de la población que hace uso de esas condiciones para enriquecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay quienes, confundiendo los fines con los medios, han querido creer que la búsqueda del anarquismo es únicamente destruir al Estado, a tal punto que basta con proponer la abolición del Estado para que la palabra anarquismo aparezca inmediatamente. Lo que se pasa de largo en esta cuestión es que el liberalismo también ha criticado desde sus comienzos (y antes de que existiera el anarquismo) la figura del Estado. Precisamente, la oposición que sostuvo Proudhon frente a los economistas liberales no tenía tanto que ver con el rechazo a las instituciones del Estado, sino con el régimen de la propiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que la idea liberal nunca fue la abolición del Estado, sino su reducción a un mínimo capaz de garantizar el “orden social”. Este orden social liberal puede reducirse a una sola gran piedra filosofal: la garantía de la propiedad privada. En este punto, Proudhon sentó las bases de una posición claramente radical que propone una organización social sin la existencia de un Estado regulador, por mínimo que sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el esquema reducido que planteo aquí, bastará con mencionar la aparición de nuevas corrientes del pensamiento liberal que, hacia fines del siglo XIX y principalmente en el siglo XX, logran producir transformaciones ideológicas y metodológicas en la “ciencia” económica. Estas corrientes habrán de abastecer de ideas y figuras relevantes para el desarrollo del capitalismo tal como lo conocemos. No obstante, y más allá del mar de diferencias que distinguen a unas de otras, se mantiene invariante la aprobación de dos instituciones sociales fundamentales para el capitalismo contemporáneo: la propiedad privada y el libre mercado. Claro que no son menores los matices. Lo que hoy observamos como antagonismos casi radicales en el seno de las confrontaciones económicas mundiales emergen, precisamente, de esos matices. Las tensiones resultan, principalmente, del modo y el grado en que se admite, según los distintos sectores del mainstream económico mundial, la intervención del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como hay quienes promueven un régimen de intervención estatal que impulse y active ciertas condiciones económicas, mientras que hay otros sectores que promueven una intervención mucho más moderada. A nadie se le ocurre, en este contexto, que pueda subsistir el capitalismo sin algún grado de intervención estatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A quienes sí se les ocurre que puede subsistir el capitalismo sin la existencia del Estado, también se les ha ocurrido que podían nombrar su propia construcción como “anarcocapitalismo”. ¿Por qué? Sencillamente porque consideran que la abolición del Estado es toda la significación que el anarquismo puede tener. Es una suerte de arrogancia rebeldona frente a un sistema aún fuertemente estatizado de organización social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La base de su proposición es la radicalización de un sistema de libre mercado capaz de regular por sí mismo la actividad económica. Se parte de la base de que el interés individual y la propiedad privada pueden lograr en sí mismos una coordinación económica óptima, si es que se respetan las más absolutas condiciones de un mercado libre. Claro que alguna clase de desorden intelectual hace que se olvide el detalle no menor de que la abolición del guardián estaba destinada a la abolición del crimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos términos, desaparece la idea misma de explotación, no existe el plusvalor, ni existen las condicionantes sociales que anulan cualquier concepción posible de contrato en igualdad de condiciones entre un desposeído y un propietario (lo cual implica que eso que nombran mercado libre es inexistente). El eje de la actividad económica, según esta corriente, está ubicado en la empresa. No en el trabajador, no en el consumidor, ni mucho menos en la doble función de productor-consumidor, sino, lisa y llanamente, en el empresario, que se convierte en una especie de aventurero cuya creatividad, ambición y esfuerzo movilizan a la economía. Es el beneficio personal motorizado por la propiedad, y no el apoyo mutuo, quien habrá de garantizar la justicia económica. ¿Por qué? Porque la idea de justicia no está ligada a la idea de igualdad, sino a la correspondencia entre la capacidad y el esfuerzo, por un lado, y el beneficio en forma de riqueza, por el otro (suponiendo, claro está, que todos partimos en igualdad de condiciones, lo cual es una fantasía rayana en la locura). El empobrecimiento mundial, siguiendo estos criterios, no está relacionado con el sistema económico, sino con las deficiencias intrínsecas del Estado a la hora de intervenir en el Mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que todas estas ideas no las formuló ningún “anarcocapitalista”. Antes bien, son ideas elaboradas en el corazón mismo del liberalismo más radical (algunos dirían rabioso) que existió quizás alguna vez. Metodológica e ideológicamente se referencian en autores como Ludwig von Mises y Friedrich Hayek (por nombrar dos referencias destacables) que, a las claras, no hubieran aceptado ser nombrados anarquistas si eso pudiera tener algo que ver con Proudhon, Bakunin o Kropotkin, ni siquiera con Stirner.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto aquí es que la economía no es simplemente la descripción de los fenómenos económicos, sino también la prescripción de funciones económicas ligadas a distintas formas de concebir la sociedad. En ambas cosas el anarquismo se opone de forma radical al capitalismo, y, al menos en términos prescriptivos, a cualquier sistema económico que establezca la desigualdad por norma. Por otra parte, el capitalismo es, muy precisamente, no solamente uno de los sistemas económicos que legitiman, admiten y reproducen las desigualdades sociales, sino el que más importa hoy porque estamos aquí, habitando este infierno capitalista que se nos ofrece, desde la academia y la gubernamentalidad liberal, como la única alternativa a la planificación central del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es notorio que la planificación central y la economía estatal, concebidas a la usanza del socialismo marxista, establecen no un régimen igualitario, sino igualizante. La diferencia es abismal. Desde el punto de vista comunista anárquico, no se trata de promover una sociedad donde todo el mundo reciba lo mismo, sino de promover una sociedad en la que todo el mundo acceda a lo que necesita. Y, claro está, esa necesidad no puede estar determinada por una estructura burocrática a distancia de toda subjetividad, sino por la organización colectiva de la población a través de unidades de producción, distribución y consumo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que la oposición entre el individualismo liberal capitalista y el socialismo dictatorial colectivista, es una falacia que solamente resulta útil para la conservación de los regímenes gubernamentales de expoliación y de explotación social. Sirvió en la unión Soviética para justificarse a sí misma, como posiblemente sirva todavía en Cuba o en Corea del Norte, y sirve también en todo el mundo capitalista que solemos nombrar occidente, aunque este occidente llegue hasta Japón y, en cierta medida, hasta la mismísima China. El propósito es siempre el mismo: la negación de la negación afirma la tesis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suponiendo alguna clase de buena voluntad en sus promotores, defensores y adherentes, el anarcocapitalismo es, cuanto menos, la incromprensión más abstrusa de lo que es el anarquismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien. Hemos visto, muy a vuelo de pájaro quizás, pero de forma suficiente (es que no hace falta mucho), que el anarquismo no puede conciliarse con el capitalismo. ¿Cuál es la utilidad que depara, para quienes manipulan, hablar de anarcocapitalismo? Mi opinión es que echan mano de una confusión muy extendida, y que consiste en creer que toda acción contraria a las formas hegemónicas de control social son formas de anarquismo. Esto, evidentemente, no es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anarquismo es un movimiento político-social específico, aún cuando tenga múltiples variantes. Muchas cosas hay para discutir al respecto, y, de hecho, no seré yo quien defienda muchas posiciones doctrinarias que habitan el anarquismo pretendiendo esconder detrás de una retórica sobreideologizada, más o menos deliberadamente, cierta necedad decimonónica. Pero eso es asunto de otra discusión. El punto aquí es que esta confusión no deja de ser estimulante: vivimos tiempos en los que la población rechaza, desde muy distintas posiciones, algunas más argumentadas que otras, algunas más espontáneas que otras, algunas más consistentes que otras, etc., las formas actuales de control social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto último es muy estimulante para nosotros, para ese nosotros que se constituye en acto como colección de quienes enfrentamos el desafío de mejorar nuestras sociedades. En lo único en lo que podría estar de acuerdo con Milton Friedman, quizás el más destacado mentor y militante de los desastres económicos y sociales del neoliberalismo, es que cuando las crisis ocurren, como decía este señor, las acciones que se toman dependen de las ideas que hay alrededor. Quizás por eso Friedman formó parte de los principales creadores de crisis sociales, de los pescadores en río revuelto, y quizás sea por eso que hoy hay más documentales que noticias. No es mi caso. Lo que yo pienso que importa ahora es afianzar las ideas emancipativas que nos habiliten a actuar en tiempos de crisis para cambiar nuestro mundo por uno mejor, y no por el menos malo que las ideas hegemónicas nos dan como señuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SI seguimos las corrientes que arremolinan lo que está ocurriendo, nos encontraremos pronto pidiendo a gritos la caída de los bancos centrales, la creación de monedas complementarias o el reforzamiento de los controles estatales sobre el mercado financiero; todas alternativas del liberalismo que se han puesto en juego alternadamente, según quién tuviera la manija ocasionalmente, y según las condiciones económicas que se hubieran generado. Estaremos pidiendo a gritos que vuelvan a hacer lo mismo que están haciendo, pero que nos dejen dormir un ratito más. En otras palabras, estaremos canalizando una potencia colectiva felizmente intensa en la restauración de los factores que decimos padecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas veces tenemos momentos de agitación como el que se está viviendo en distintas partes del mundo. Tenemos la oportunidad de comunicarnos y de organizarnos de forma genuinamente horizontal para producir ideas y mecanismos organizativos y de acción que ahora mismo nos resultan necesarios. Quedarnos en la superficie de un pensamiento liberal capitalista no resolverá ningún problema que no sea los problemas que hoy enfrentan los gobiernos del mundo y que confluyen en recuperar la cada vez más perdida legitimidad social. El problema no es el anarcocapitalismo que, en definitiva, es un mecanismo insustancial y traído de los pelos con el único objetivo de relanzar ciertas teorías liberales. El problema es que desde abajo confundamos emancipación con reproductivismo y que las construcciones colectivas queden siempre postergadas frente a las estrategias promovidas por las estructuras dominantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Notas:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1] http://www.youtube.com/watch?v=mghnG6vfxTI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] Como siempre, nombrar apellidos para hablar de estas cosas es siempre sesgar el relato. Muchos autores habían ya sostenido que la estructura económica era la responsable de las desigualdades sociales. Incluso ha de encontrarse huellas antes de Rousseau. El punto es que en ciertas ocasiones aparecen trabajos especialmente específicos e influyentes que habilitan consecuencias por demás relevantes. Me permito, pues, esta simplificación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Hernún&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fuente:&lt;/strong&gt; http://entornoalaanarquia.com.ar/blog/2011/11/30/anarcocapitalismo/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-759186271359518272?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/759186271359518272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/12/anarcocapitalismo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/759186271359518272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/759186271359518272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/12/anarcocapitalismo.html' title='Anarcocapitalismo'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-j_WGNVoYTaY/TunSdSEEc6I/AAAAAAAAAIo/kBgeJt4W6i8/s72-c/perl%2Bharbour.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-2561143577409826978</id><published>2011-12-15T02:47:00.000-08:00</published><updated>2011-12-15T02:51:25.460-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Argentinazo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='asambleas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Argentina'/><title type='text'>Aquellos días</title><content type='html'>Hace solo una década y parecen muy lejanos aquellos días de diciembre de 2001, en los que el plomo de las fuerzas represivas acabó con la vida de luchadores sociales y  vecinos desesperados con salarios erosionados por el saqueo de los de arriba o simplemente desempleados.&lt;br /&gt;Aquellos días los precios estaban en escalada y estampida, los docentes universitarios sin cobrar salarios llegando a fines de Diciembre y los estudiantes en las calles manifestando su protesta, junto a los trabajadores y a punto de tomar las facultades. El modelo del 1 a 1 multiplicó el desempleo lanzó al abismo a miles de mujeres y hombres.&lt;br /&gt;En tanto una funcionaria, con total desparpajo socializaba las culpas y decía “no sigamos echando leña al fuego”, mientras era de las que atizaba la hoguera de la corruptela política.&lt;br /&gt;En medio del caos que generaron las políticas del neoliberalismo capitalista, el entonces Presidente dictó el Estado de Sitio, y no solo Rosario fue escenario de la persecución y la muerte en las calles, también Buenos Aires ardió de furia. Multitudes repudiando el accionar estatal. Los organismos de defensa de los derechos humanos enfrentado al poder artillado como en la dictadura.&lt;br /&gt;“Que se vayan todos y no quede ni uno solo”, era el clamor del pueblo, los de abajo hartos de la impunidad y la expoliación de los de arriba. &lt;br /&gt;Entre otras  víctimas de la represión estatal recordamos a Pocho Lepratti y Graciela Acosta, en nuestra región y en plena Avenida de Mayo al caído trabajador Gastón Riva.&lt;br /&gt;Sangre de los hijos del pueblo derramada.&lt;br /&gt;Las asambleas de vecinos fueron surgiendo espontáneas como respuesta autoorganizativa que se autoconvocó, deliberó, decidió y ejecutó una serie de iniciativas autogestivas que aun persisten, huertas comunitarias, imprentas, comedores populares, etc.&lt;br /&gt;Como señala el sociólogo René Loureau, luego el efecto Mulman se apoderó de estas experiencias, los políticos profesionales lograron neutralizarlas y el inconciente estatal se impuso anulando ese potencial transformador.&lt;br /&gt;Otra vez los vasallos quebraron su cerviz ante los poderosos., vuelta a la delegación de voluntades, pero no todos lo hicieron.&lt;br /&gt;Por eso consideramos que a una década las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, no deben ser evocadas como meras efemérides de calendario, sino como lo que fueron dramáticas jornadas en las que por unos meses empuñamos nuestro destino en nuestras propias manos.       &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosario. Argentina, diciembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Solero&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-2561143577409826978?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/2561143577409826978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/12/aquellos-dias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/2561143577409826978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/2561143577409826978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/12/aquellos-dias.html' title='Aquellos días'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-7050850072092311209</id><published>2011-10-28T14:32:00.000-07:00</published><updated>2011-10-28T14:33:32.353-07:00</updated><title type='text'>¿Una Federación Anarquista que apoya un Gobierno?</title><content type='html'>Acabo de leer, en la web Alasbarricadas, que se ha constituido la "Federación Anarquista Revolucionaria de Venezuela". La noticia va precedida de una nota introductiva al Manifiesto, enviado a la web y que ésta reproduce, con el que esta "organización" comunica su constitución.&lt;br /&gt;Lo primero que me ha sorprendido es que en esta nota de la web, tras decir que reproducen el manifiesto, se precise esto sobre su contenido: "en el cual nos dicen que el anarquismo que profesan «es el de los Bakuninistas de la primera internacional, el de los Revolucionarios Makhnovistas, el de los Anarco Sindicalistas de la Revolución Española, el de los proletarios de la FORA, de los guerrilleros de la Federación Anarquista Uruguaya, el de los mártires de Chicago, el de Flores Magon y su Partido Liberal Mexicano..."&lt;br /&gt;Me sorprendió porque después de enfatizar la profesión de fe anarquista de tan extraña "Federación Anarquista Revolucionaria de Venezuela", no se dice nada (en la nota introductiva) de otra profesión de fe que está en contradicción con la anterior y que aparece expuesta en los puntos 5 y 6 del citado Manifiesto: "Apoyamos críticamente el proceso bolivariano como militantes radicales de la revolución Social. Esto es, que estamos a favor de que se abran espacios políticos, sociales, económicos y culturales dentro del proceso (...)"&lt;br /&gt;Es pues normal que me haya sorprendido tal omisión, porque esta otra profesión de fe es absolutamente antinómica con el anarquismo por ser partidista y estatista, además de ser descalificadora y calumniosa para los anarquistas venezolanos que denuncian el populismo pretendidamente revolucionario de Chávez y su gobierno "bolivariano": "No somos antibolivarianos ni antichavistas. Siendo estas conductas dignas de la oposición burguesa del país, como organización comunista libertaria nos oponemos a cualquier sector que caiga en el juego de los factores imperiales; inclusive de un bando supuestamente anarquista que niega la lucha de clases y cuyo “anarquismo” le sirve para ocultar sus intenciones neoliberales."&lt;br /&gt;¿Cómo se puede ser anarquista y apoyar (aunque se adorne con el "críticamente") un Jefe de Estado y un Gobierno?&lt;br /&gt;En una primera tentativa de explicación, se podría pensar en "compañeros" ingenuos, despistados por la demagogia seudo revolucionaria y socialista de ese militar Jefe de Estado y de su Partido "bolivarista". Pero leyendo detenidamente su Manifiesto se ve enseguida, por todas las manipulaciones retóricas empleadas para camuflar su apoyo a un Jefe de Estado y a un Gobierno, su falso anarquismo y el objetivo perseguido.&lt;br /&gt;Si de verdad fueran anarquistas los redactores de ese Manifiesto y su "apoyo crítico" al Presidente Chávez estuviese motivado por considerarle ser un auténtico defensor de la revolución social, lo lógico sería que trataran de convencer a los demás anarquistas para apoyar tal proceso en vez de inventar y propalar descalificaciones y calumnias.&lt;br /&gt;Pero no es así, y el contenido del Manifiesto lo muestra. El objetivo es sembrar la confusión en los medios anarquistas, para tratar de reducir el impacto de la actuación y la propaganda anarquista de nuestros compañeros de EL Libertario" de Venezuela: tanto en la difusión de nuestras ideas como en la denuncia del falso socialismo (el "socialismo del siglo XXI") del autócrata Hugo Chávez.&lt;br /&gt;No es de extrañar tal maniobra, pues en Venezuela se esta en pleno periodo electoral y estos "anarquistas-estatistas" han entrado en campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Octavio Alberola&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; Alasbarricadas.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-7050850072092311209?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/7050850072092311209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/una-federacion-anarquista-que-apoya-un.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/7050850072092311209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/7050850072092311209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/una-federacion-anarquista-que-apoya-un.html' title='¿Una Federación Anarquista que apoya un Gobierno?'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-5600951483312748816</id><published>2011-10-28T14:13:00.000-07:00</published><updated>2011-10-28T14:31:52.734-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='neoliberalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antiimperialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fidel Castro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hugo Chávez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reformismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='partido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='liberalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Venezuela'/><title type='text'>Venezuela: del desengaño a la indignación</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-NhRi6kBC-WQ/TqsfKLra-tI/AAAAAAAAAIM/QkvJskCXeVA/s1600/hugo_chavez_y_fidel_castro_2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 236px; FLOAT: right; HEIGHT: 338px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668658815769967314" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-NhRi6kBC-WQ/TqsfKLra-tI/AAAAAAAAAIM/QkvJskCXeVA/s400/hugo_chavez_y_fidel_castro_2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¡ INDIGNADOS DEL MUNDO, &lt;span id="SPELLING_ERROR_0" class="blsp-spelling-error"&gt;UNÍOS&lt;/span&gt; !&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el Norte del África musulmana hasta Chile y &lt;span id="SPELLING_ERROR_1" class="blsp-spelling-error"&gt;Grecia&lt;/span&gt; se ha extendido la protesta contra el sistema capitalista por toda Europa conmovida por la crisis mundial y las acampadas que hoy llegan al corazón de los &lt;span id="SPELLING_ERROR_2" class="blsp-spelling-error"&gt;EEUU&lt;/span&gt; reclamando democracia lo muestran con lujo de detalle sin que los medios privados lo &lt;span id="SPELLING_ERROR_3" class="blsp-spelling-error"&gt;globalicen&lt;/span&gt;. Esto nos revela que más allá de la religión y de las banderas políticas no sólo se lucha contra un sistema excluyente que privilegia a una ínfima minoría, sino que esta minoría puede también pertenecer a una casta política &lt;span id="SPELLING_ERROR_4" class="blsp-spelling-error"&gt;identificada&lt;/span&gt; en la teoría con postulados revolucionarios, y en la práctica, tener los mismos privilegios que la minoría capitalista y burguesa de las &lt;span id="SPELLING_ERROR_5" class="blsp-spelling-error"&gt;seudodemocracias&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_6" class="blsp-spelling-error"&gt;neoliberales&lt;/span&gt;. ¡A poner las barbas en remojo!¿Quién dijo que los indignados viven sólo en países capitalistas? Sin aupar a la derecha de los países sudamericanos, ni fortalecer sus más profundas necesidades de disolver los movimientos revolucionarios que hacen vida en nuestros países, estamos &lt;span id="SPELLING_ERROR_7" class="blsp-spelling-error"&gt;completamente&lt;/span&gt; convencidos que dentro de las naciones progresistas existen &lt;span id="SPELLING_ERROR_8" class="blsp-spelling-error"&gt;contradicciones&lt;/span&gt; tan profundas y dolorosas que hacen temer una revuelta insólita frente a populares líderes emblemáticos del continente. Esto quiere decir que no hay fronteras para reclamar contra la impunidad, la corrupción, la &lt;span id="SPELLING_ERROR_9" class="blsp-spelling-error"&gt;burocratización&lt;/span&gt;, el nepotismo, el &lt;span id="SPELLING_ERROR_10" class="blsp-spelling-error"&gt;clientelismo&lt;/span&gt; y demás patologías de los partidos políticos (de izquierdas o derechas) que elevan las banderas de la justicia social y ejercen una “dictadura política” aguas abajo.   Teóricamente elaboran sendos estatutos y líneas &lt;span id="SPELLING_ERROR_11" class="blsp-spelling-error"&gt;estratégicas&lt;/span&gt; que hablan, señalan y critican esto mismo que decimos aquí arriba, pero en la práctica fortalecen viejas conductas &lt;span id="SPELLING_ERROR_12" class="blsp-spelling-error"&gt;partidocráticas&lt;/span&gt; estableciendo una dinámica de “cerco” interno y desarrollan impunemente el “secuestro” del partido revolucionario con miembros en sus &lt;span id="SPELLING_ERROR_13" class="blsp-spelling-error"&gt;burós&lt;/span&gt; nacionales, regionales y municipales que son exactamente lo contrario de lo que proponen los estatutos y principios mismos del partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer? Indignarse y rebelarse ante esta falsa democracia que elige por &lt;span id="SPELLING_ERROR_14" class="blsp-spelling-error"&gt;cooptación&lt;/span&gt; “bates quebrados” como líderes políticos, y excluye de los cuadros medios y altos a los verdaderos revolucionarios campesinos, obreros, estudiantiles. Militantes que han dejado su vida en pos de un ideal quedan rezagados, a la intemperie, marginados, execrados por una cúpula &lt;span id="SPELLING_ERROR_15" class="blsp-spelling-error"&gt;partidista&lt;/span&gt; roja &lt;span id="SPELLING_ERROR_16" class="blsp-spelling-error"&gt;rojita&lt;/span&gt; (por fuera) pero que en el fondo es más &lt;span id="SPELLING_ERROR_17" class="blsp-spelling-error"&gt;puntofijista&lt;/span&gt; que los mismos &lt;span id="SPELLING_ERROR_18" class="blsp-spelling-error"&gt;adecos&lt;/span&gt; del pasado. ¿Cómo lo comprobamos? Basta conocer la nómina de los cargos del ejecutivo y el legislativo a nivel nacional. &lt;span id="SPELLING_ERROR_19" class="blsp-spelling-error"&gt;Contradicciones&lt;/span&gt; como esta son las que están dejando crecer en el seno de nuestros partidos “revolucionarios” la indignación que va a estallar y será capitalizada por el enemigo y todo ello frente a nuestras narices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién duda en Venezuela que en cada Municipio existen y persisten estas y otras &lt;span id="SPELLING_ERROR_20" class="blsp-spelling-error"&gt;contradicciones&lt;/span&gt; que hacen de la vida cotidiana un infierno? ¿&lt;span id="SPELLING_ERROR_21" class="blsp-spelling-error"&gt;Chávez&lt;/span&gt; ignora este cáncer que hace rato viene haciendo metástasis en el seno del partido que él mismo dirige y preside? ¿Ignoran nuestros más insignes líderes políticos esta terrible realidad interna? ¿&lt;span id="SPELLING_ERROR_22" class="blsp-spelling-error"&gt;Quiénes&lt;/span&gt; han asimilado las líneas &lt;span id="SPELLING_ERROR_23" class="blsp-spelling-error"&gt;estratégicas&lt;/span&gt; (5) que señalan estas y otras &lt;span id="SPELLING_ERROR_24" class="blsp-spelling-error"&gt;contradicciones&lt;/span&gt; ético-políticas? ¿Hasta cuándo vamos a cerrar los ojos o mantener la cabeza enterrada como el avestruz?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="SPELLING_ERROR_25" class="blsp-spelling-error"&gt;Sistemáticamente&lt;/span&gt; los “&lt;span id="SPELLING_ERROR_26" class="blsp-spelling-error"&gt;privilegiados&lt;/span&gt;” recogen en su entorno a una corte de aduladores en puestos claves del ejecutivo, legislativo, y los demás poderes del Estado. &lt;span id="SPELLING_ERROR_27" class="blsp-spelling-error"&gt;Exhaustivamente&lt;/span&gt; organizan su “poder popular” que va a llenar las sillas de los eventos, todos comiendo del gobierno, todos amarrados por las necesidades que tienen para poder vivir.  El Estado se convierte en el Gerente de los Recursos Humanos, y entonces los disidentes, los que critican los que se oponen a las mortales enfermedades morales del sistema ya mencionadas anteriormente quedan sin empleo, sin conexión política, sin poder expresarse y sin poder. Excluidos y desarticulados, ven disolverse ante sus propias narices una oportunidad de cambios profundos. Ven imponerse &lt;span id="SPELLING_ERROR_28" class="blsp-spelling-error"&gt;categóricamente&lt;/span&gt; reformas que simulan ir “construyendo” el socialismo de todos los días, pero en verdad ¿qué se está construyendo?  El modelo que debe morir y no termina de hacerlo está matando al modelo que tiene que vivir y no termina de nacer. El cadáver insepulto (de la &lt;span id="SPELLING_ERROR_29" class="blsp-spelling-error"&gt;partidocracia&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_30" class="blsp-spelling-error"&gt;puntofijista&lt;/span&gt;) cada &lt;span id="SPELLING_ERROR_31" class="blsp-spelling-error"&gt;día&lt;/span&gt; goza de mas buena salud (en la &lt;span id="SPELLING_ERROR_32" class="blsp-spelling-error"&gt;partidocracia&lt;/span&gt; “socialista”) de la 5&lt;span id="SPELLING_ERROR_33" class="blsp-spelling-error"&gt;ta&lt;/span&gt; república.Lo decimos hoy a un día de la &lt;span id="SPELLING_ERROR_34" class="blsp-spelling-error"&gt;megamanifestación&lt;/span&gt; mundial de mañana 15 de Octubre y no creemos haber descubierto el agua tibia. También en Venezuela Bolivariana y Revolucionaria estamos indignados y no tememos defender nuestros derechos y nuestras ideas, como tampoco tememos ser &lt;span id="SPELLING_ERROR_35" class="blsp-spelling-error"&gt;identificados&lt;/span&gt; por estos “&lt;span id="SPELLING_ERROR_36" class="blsp-spelling-error"&gt;adecos&lt;/span&gt; de rojo” que gobiernan detrás de &lt;span id="SPELLING_ERROR_37" class="blsp-spelling-error"&gt;Chávez&lt;/span&gt;, porque nadie nos quita lo bailado.   Sabemos muy bien que no estamos solos sino DESARTICULADOS , que nos imponen un silencio porque“le entregamos al enemigos armas y recursos”,“no camarada, no es el momento de criticar, estamos en plena campaña electoral”, “esperemos que gane &lt;span id="SPELLING_ERROR_38" class="blsp-spelling-error"&gt;Chávez&lt;/span&gt; y después vamos contra los corruptos”, y un rosario de premisas como estas han GASIFICADO al movimiento dentro del partido y viceversa. ¿Dónde están los líderes del partido capaces de aceptar las críticas que desenmascaran las conductas &lt;span id="SPELLING_ERROR_39" class="blsp-spelling-error"&gt;contrarrevolucionarias&lt;/span&gt; de los mismos líderes y su entorno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indignados también hay dentro de nuestro proceso revolucionario y es tan sonoro su silencio que aturde. Desde lo más profundo de las entrañas del pueblo va creciendo como un terremoto social una fuerza que va a romper las cadenas del despotismo.   El que tenga oídos que oiga la indignación de los revolucionarios anónimos que pululan en los 335 municipios del país. El que tenga ojos que vea cómo lenta pero ineludiblemente van a acampar en las plazas Bolívar reclamando contra ese 1% de &lt;span id="SPELLING_ERROR_40" class="blsp-spelling-error"&gt;privilegiados&lt;/span&gt; convertidos en una casta social controlando todos los tentáculos del Estado, del poder, de los poderes.  Va a llegar el momento en que la realidad va a poner en la misma balanza &lt;span id="SPELLING_ERROR_41" class="blsp-spelling-error"&gt;oficialismo&lt;/span&gt; y oposición y sin medir en las aparentes diferencias “ideológicas” romperá el dique de la tolerancia y no habrá enfermedad de &lt;span id="SPELLING_ERROR_42" class="blsp-spelling-error"&gt;Chávez&lt;/span&gt; que frene, y no habrá elecciones &lt;span id="SPELLING_ERROR_43" class="blsp-spelling-error"&gt;presidenciales&lt;/span&gt; que pare, y no habrá “momentos históricos” que posterguen más la protesta de una comunidad organizada de indignados socialistas contra los vicios capitalistas dentro del partido, de las &lt;span id="SPELLING_ERROR_44" class="blsp-spelling-error"&gt;instituciones&lt;/span&gt;, gobiernos y Estado y &lt;span id="SPELLING_ERROR_45" class="blsp-spelling-error"&gt;funcionarios&lt;/span&gt; que en la práctica siguen fortaleciendo la &lt;span id="SPELLING_ERROR_46" class="blsp-spelling-error"&gt;CONTRARREVOLUCION&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rebelión que hoy vemos en la &lt;span id="SPELLING_ERROR_47" class="blsp-spelling-error"&gt;tele&lt;/span&gt; en Chile, España, Bélgica, &lt;span id="SPELLING_ERROR_48" class="blsp-spelling-error"&gt;EEUU&lt;/span&gt;, Canadá, &lt;span id="SPELLING_ERROR_49" class="blsp-spelling-error"&gt;Grecia&lt;/span&gt;, &lt;span id="SPELLING_ERROR_50" class="blsp-spelling-error"&gt;Bolivia&lt;/span&gt;, y otras ciudades del planeta no deben ser “&lt;span id="SPELLING_ERROR_51" class="blsp-spelling-error"&gt;criminalizadas&lt;/span&gt;” por el Estado y su gobierno de turno y los medios. Estas rebeliones pueden degenerar en guerra civil como en Palestina, Libia, Siria, &lt;span id="SPELLING_ERROR_52" class="blsp-spelling-error"&gt;Yemen&lt;/span&gt;, y lo que ocurre &lt;span id="SPELLING_ERROR_53" class="blsp-spelling-error"&gt;solapadamente&lt;/span&gt; en México y &lt;span id="SPELLING_ERROR_54" class="blsp-spelling-error"&gt;Colombia&lt;/span&gt; con el “&lt;span id="SPELLING_ERROR_55" class="blsp-spelling-error"&gt;narcotráfico&lt;/span&gt;”, guerras civiles administradas por los gobiernos &lt;span id="SPELLING_ERROR_56" class="blsp-spelling-error"&gt;neoliberales&lt;/span&gt; para sostener la impunidad y toda clase de injusticia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí en Venezuela ya vivimos un “27 de Febrero de 1989” contra la impunidad dentro de un gobierno &lt;span id="SPELLING_ERROR_57" class="blsp-spelling-error"&gt;neoliberal&lt;/span&gt; liderado por los corruptos de la 4&lt;span id="SPELLING_ERROR_58" class="blsp-spelling-error"&gt;ta&lt;/span&gt; República, bueno que no nos extrañe ver en un futuro no lejano otro &lt;span id="SPELLING_ERROR_59" class="blsp-spelling-error"&gt;levantamiento&lt;/span&gt; contra la impunidad y el nepotismo, la corrupción y el despotismo, el &lt;span id="SPELLING_ERROR_60" class="blsp-spelling-error"&gt;burocratismo&lt;/span&gt; y el &lt;span id="SPELLING_ERROR_61" class="blsp-spelling-error"&gt;reformismo&lt;/span&gt; de nuestro propio gobierno caminando (o cojeando) hacia el socialismo.  La indignación es una rabia interna que va cobrando fuerza y que no nos vengan a decir que todo es producto de la &lt;span id="SPELLING_ERROR_62" class="blsp-spelling-error"&gt;CIA&lt;/span&gt;, el Pentágono y el &lt;span id="SPELLING_ERROR_63" class="blsp-spelling-error"&gt;FBI&lt;/span&gt;, que desde luego capitalizan, infiltran y aprovechan y sacan el mejor partido de toda revuelta mundial, también es cierta la INDIGNACIÓN global frente a la realidad que dolorosamente tenemos que soportar a diario en nuestra vida cotidiana más allá de las banderas ideológicas, políticas religiosas económicas y sociales. Nada. Hay descontento hay frustración, hay indignación y repetimos que no hay fronteras para este sentimiento que se vuelve cada día más global y planetario. Sabemos que muchos tomarán esta y otras reflexiones como argumento para confundirnos con “&lt;span id="SPELLING_ERROR_64" class="blsp-spelling-error"&gt;cruzatalanqueras&lt;/span&gt;”, “&lt;span id="SPELLING_ERROR_65" class="blsp-spelling-error"&gt;escualidismos&lt;/span&gt;”, y &lt;span id="SPELLING_ERROR_66" class="blsp-spelling-error"&gt;demásnombres&lt;/span&gt; con la intensión de ESTIGMATIZAR nuestra critica. Que no nos extrañe que sean los mismos “camaradas”, “compatriotas” y “compañeros” de lucha los que sientan en el fondo que le están tocando la yaga que duele, los perros que ladren…Nosotros repetiremos las palabras de Don Quijote: “…ladran los perros Sancho, señal que cabalgamos!”. Finalmente los proletarios del mundo hoy son los indignados y por eso convocamos a la unión global contra los privilegios de una minoría (de izquierda y de derecha). Y que los escuálidos no vayan a confundirnos nosotros sabemos muy bien que ellos fueron durante más de medio siglo la casta &lt;span id="SPELLING_ERROR_67" class="blsp-spelling-error"&gt;privilegiada&lt;/span&gt; del &lt;span id="SPELLING_ERROR_68" class="blsp-spelling-error"&gt;neoliberalismo&lt;/span&gt; venezolano. Que hoy se hayan infiltrado dentro del proceso es un problema interno a resolver antes de que sea ya demasiado tarde.   &lt;br /&gt;¡Indignados del mundo: &lt;span id="SPELLING_ERROR_69" class="blsp-spelling-error"&gt;uníos&lt;/span&gt;!&lt;br /&gt;¡Venceremos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Mario &lt;span id="SPELLING_ERROR_70" class="blsp-spelling-error"&gt;Forti&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-5600951483312748816?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/5600951483312748816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/venezuela-del-desengano-la-indignacion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5600951483312748816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5600951483312748816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/venezuela-del-desengano-la-indignacion.html' title='Venezuela: del desengaño a la indignación'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-NhRi6kBC-WQ/TqsfKLra-tI/AAAAAAAAAIM/QkvJskCXeVA/s72-c/hugo_chavez_y_fidel_castro_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-8897190657329156438</id><published>2011-10-07T15:54:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T16:01:54.189-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Grecia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='explotación'/><title type='text'>GLOBALIZACIÓN CAPITAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vA8-eBb6adY/To-EzbgWM3I/AAAAAAAAAIE/2LU5QEJPdys/s1600/burbuja-inmobiliaria-03.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 223px; FLOAT: right; HEIGHT: 182px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660889275719627634" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-vA8-eBb6adY/To-EzbgWM3I/AAAAAAAAAIE/2LU5QEJPdys/s400/burbuja-inmobiliaria-03.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por “burbuja económica” debe entenderse a una subida desmedida y fuera de lo normal del precio de algún producto por un tiempo prolongado a causa de la especulación financiera. El proceso por el cual se forma una burbuja se debe a que los especuladores acumulan un bien o una acción, y al aumentar la demanda, el precio comienza a subir. Otros especuladores observan que el precio sube, por lo que ellos también desean comprar, incrementando la demanda y el precio. Este proceso sigue, aumentando cada vez más el precio. Los que compraron primero venden para tomar sus utilidades. El precio sigue subiendo, unos entran y otros salen. El precio llega a un nivel tan alto que ya es absurdo, pero algunos especuladores siguen comprando. Llega un momento en que muchos quieren tomar utilidades, pero ya no hay compradores. Comienzan a vender a cualquier precio. Explota la burbuja, y el precio regresa de manera abrupta a la normalidad.(1) Básicamente las “burbujas económicas” se rigen por dos leyes: &lt;strong&gt;Se inflan más tiempo de lo esperado, e inevitablemente en algún momento estallan.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La crisis originada en Estados Unidos a causa de la burbuja inmobiliaria, producto de la especulación crediticia e hipotecaria, estalla a mediados de 2008 cuando los bancos centrales de los diferentes estados norteamericanos intervienen para darle liquidez al sistema bancario. Las entidades crediticias que especulan en el ámbito inmobiliario fueron las más afectadas, produciéndose la bancarrota de muchas de ellas, un aumento desmedido del precio de las hipotecas, acompañado por el desempleo y la depreciación de la moneda.&lt;br /&gt;Rápidamente se expandió por todas las economías mundiales, ocasionando que la crisis adquiera características globales. Después de Estados Unidos vino Irlanda, Dinamarca e Islandia. Siguió por la península ibérica donde aún hoy la recesión y la pérdida del empleo es la norma vigente, siendo el sector de la construcción uno de los más afectados. La crisis también se manifestó en Australia, Nueva Zelanda y Japón, sin obviar a economías sudamericanas como la chilena, argentina y brasileña. La realidad es que no hay economía que no esté en recesión, ya que en mayor o menor grado todas se encuentran atravesadas por esta crisis de envergadura global.&lt;br /&gt;Hoy es el turno de Grecia, región donde están puestos los ojos no sólo del sector financiero mundial, sino también de aquellos que ven en las revueltas callejeras griegas una luz de esperanza que logre expandirse para hacer que la resistencia y la lucha contra el capital sea también, como la crisis, de carácter global. Y para ello es necesario conocer la fisonomía social griega, aunque más no sea esquemáticamente, para entender la dinámica de la crisis, sus alcances y las resistencias populares que se vienen desarrollando desde hace meses sobretodo en Atenas, ciudad neurálgica de la región helénica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer dato que puede dar un panorama del desenvolvimiento de la crisis y sus alcances, está relacionado con la estadística poblacional. Viven, en la actualidad, 11.3000.000 habitantes en la región griega, siendo Atenas con 5 millones de personas y Salónica con algo más de 1 millón las ciudades más importantes de Grecia. Entre ambas albergan un poco más del 50% de la población total configurando de manera particular no sólo la fisonomía territorial, sino también la actual crisis, ya que las movilizaciones, resistencias y luchas callejeras contra el ajuste estatal suceden prácticamente en su totalidad en estas dos regiones. Pese a que hoy día el 20% de la población griega trabaja directa o indirectamente en el sector agrícola, posicionando a Grecia entre los estados europeos de mayor preponderancia en ese sector económico; o de que la quinta parte de la población activa trabaje en cualquiera de las vertientes del sector industrial (alimenticia, textil o construcción), la realidad económica griega se define por la casi total dependencia del sector público y el turismo.&lt;br /&gt;Todo va de la mano ya que no es fortuita la distribución poblacional en las dos grandes ciudades (Atenas y Salónica), sino que ello se debe a la planificación estatal que desde 1970 vienen llevando adelante los partidos políticos que se alternaron, y aún se alternan, en el poder. Como en otros países europeos la política griega esta caracterizada en el bipartidismo que ubica a los socialdemócratas y a los conservadores como los actores principales del circo político. La alternancia se viene produciendo desde hace décadas, y pese a diferencias de matices, ambas posiciones políticas comparten la idea del papel protagónico que el estado griego, como actor social, debe tener no sólo en lo político, sino también en lo económico. De ahí la gran concentración poblacional en Atenas y Salónica, ya que es inevitable para mantener la maquinaria contar con un gran número de funcionarios y trabajadores. Hoy en Grecia la mayoría de los asalariados dependen del Estado o de las industrias de servicios, como el turismo.&lt;br /&gt;Sin embargo, esta fuerte presencia estatal en la vida económica griega comienza a tener ciertas restricciones a partir de la entrada de Grecia en la Comunidad Económica Europea, allá por 1981. Esta situación, junto a la ola privatizadora que caracterizó a la década de 1990 no sólo en el país helénico, sino pensemos en el caso del estado argentino, posibilitó cierto desmembramiento del aparato estatal en detrimento del sector privado en cuestiones que antaño sólo tenía incidencia de manera exclusiva el estado. Uno de esos sectores es el de la enseñanza, donde a partir de las privatizaciones comenzaron a aparecer los primeros focos de resistencia ante la flexibilización laboral y los despidos. Lo que comenzó en el sector de la educación poco a poco fue ganando otros terrenos, como los servicios. Las consecuencias, a la vista de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad Grecia está atravesando la peor recesión desde la década de 1970, con un desempleo que ronda el 40% entre los jóvenes, principales impulsores de las revueltas. Desde hace semanas la región se encuentra paralizada producto de las más de 15 huelgas generales que se vienen declarando desde que estalló la gran crisis. La última de ellas, de fines de junio, tuvo un objetivo claro, la de impedir una serie de recortes sociales propuestas por el FMI y el Banco Central Europeo para salvaguardar los intereses de las bancas de Francia y Alemania, principales acreedores del estado griego y, vaya paradoja, impulsores de los créditos para que Grecia “honre” sus deudas. O sea, que los mismos acreedores que reclaman son quienes están dispuestos a otorgar créditos para que el estado griego pague. Se habla de 50000 millones de euros, así como de un ahorro de 28000 millones que harán mella sobre las conquistas económicas y sociales de los últimos 40 años.&lt;br /&gt;Ante este panorama económico social convulsionado por donde se lo mire, la población griega no se ha quedado inmóvil, por el contrario, ha tomado una posición de resistencia ante el embate de los organismos financieros mundiales. Y en este despertar de lucha, el accionar del movimiento anarquista griego tiene un rol de importancia considerable en la rebelión callejera, en las ocupaciones de fábricas, oficinas y universidades. Y pese a ser un movimiento relativamente pequeño en comparación a otras posiciones pretendidamente revolucionarias, como el partido comunista griego, los anarquistas han sabido ganarse el respeto social.&lt;br /&gt;A diferencia de otras regiones europeas, el anarcosindicalismo no es la corriente anarquista mayoritaria en tierras helenas, por el contrario, el descontento sobrepasa los márgenes sindicales y el “mundo del trabajo”. El capitalismo, como sistema relacional, no es entendido exclusivamente desde la oposición capital/trabajo ya que pensar la lucha desde un aspecto meramente económico es quedarse a mitad del camino. La posibilidad de ruptura no debe quedarse en el recorte del “mundo laboral”, por el contrario, debe ir más allá de la antinomia capital/trabajo. La lucha debe ser una búsqueda constante de emancipación integral que sobrepase la instancia del trabajo asalariado y ataque la sociedad de consumo y la vida convertida en mercancía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explosión social en Grecia es sólo el comienzo. La crisis sobrevuela otros estados donde las economías tienen “más peso” a nivel continental europeo, como pueden ser Portugal, España o Italia. La suerte de Grecia es crucial no sólo para el establisment económico mundial y sus conocidas recetas financieras de endeudamiento público, recorte social y privatizaciones, sino también para aquellos que ven en las revueltas griegas la manera de enfrentar al poder político y económico. La importancia de lo que sucede en las calles de Grecia reside en la posibilidad de convertirse en catalizador de la resistencia al capital en otras regiones próximas a caer en la crisis económica. Para ello la revuelta y resistencia debe sobrepasar las propias fronteras de la región helénica, entendiendo que el problema no es de carácter griego, sino global. Que el problema es el capitalismo, en cualquiera de sus manifestaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) www.economia.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;! Nº 59, octubre-noviembre 2011, Buenos Aires&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Gastón&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-8897190657329156438?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/8897190657329156438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/globalizacion-capital.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/8897190657329156438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/8897190657329156438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/globalizacion-capital.html' title='GLOBALIZACIÓN CAPITAL'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vA8-eBb6adY/To-EzbgWM3I/AAAAAAAAAIE/2LU5QEJPdys/s72-c/burbuja-inmobiliaria-03.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-808317586953165120</id><published>2011-10-07T15:44:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T15:54:37.843-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minería'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='explotación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ecología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medioambiente'/><title type='text'>Megaminería: La consolidación del despojo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-MUzFsVoy7LI/To-Cwtf_xoI/AAAAAAAAAH8/7nilnks-F6Y/s1600/mineria%2B2%255B1%255D.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 175px; FLOAT: right; HEIGHT: 177px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660887029987133058" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-MUzFsVoy7LI/To-Cwtf_xoI/AAAAAAAAAH8/7nilnks-F6Y/s400/mineria%2B2%255B1%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es nuevo el tema en cuestión, ya que en las páginas de ¡&lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;! ha sido tratado en números anteriores. Y por más que se haya abordado desde diferentes perspectivas, todas ellas confluyen en la misma idea: en la de entender la importancia crucial del medio ambiente y sus ecosistemas en el presente y el futuro de cualquier proyecto de emancipación integral que procure poner en tensión las relaciones sociales capitalistas. Tomando como faro esta premisa, intentaré ahondar en la problemática minera desde una posición que en las notas anteriores toqué superficialmente: el marco regulatorio que permitió a las trasnacionales instalarse en puntos estratégicos geográficos y económicos del estado argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Explotación minera: marco regulatorio y transnacionales&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta no hace muchos años hablar de “mega minería” o “minería a cielo abierto” era una rareza para economías caracterizadas históricamente por ser agro-exportadoras, como es el caso argentino. Sin embargo, desde la apertura y profundización neoliberal de la década de los 90, la fisonomía económica y los actores involucrados cambiaron con la ola privatizadora que caracterizaron el comienzo de la década. Como sostienen Maristella Svampa y Mirta Antonelli en el libro &lt;em&gt;“Minería transnacional, narrativas del desarrollo y resistencias sociales”&lt;/em&gt;: “Son tres los modelos de desarrollo que caracterizan la Argentina contemporánea: el modelo agrario, el industrial y el extractivo-exportador. Los dos primeros han sufrido drásticas transformaciones en las últimas décadas, y continúan operando de manera explícita o implícita como narrativa social fundamental y horizonte de expectativas de nuestras sociedades, el perfil del tercero, ligado a la explotación de los recursos naturales, pese a su expansión exponencial, aparece desdibujado y apenas está presente en el imaginario cultural de los argentinos.” Vale aclarar que aunque no es una temática con arraigo en el imaginario colectivo, en diferentes puntos de la región argentina han aparecido y logrado perdurar en el tiempo grupos de personas que se ven afectadas directamente por los perjuicios de la instalación de estos mega emprendimientos mineros. &lt;strong&gt;Y pese a que aún hoy la conflictividad social contra la minería y la profundización de las luchas deben ser leídas dentro de parámetros geográficos específicos,&lt;/strong&gt; como pueden ser el ámbito local o provincial, antes que desde una visión más inclusiva a nivel nacional, de a poco se van visualizando propuestas que intentan ir más allá buscando romper el cerco local, como puede ser la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC). Sin embargo, como sostienen las autoras del libro citado, es real que aún hoy el “tema minero” no está instalado definitivamente como un problema que afecta el presente, y sobretodo el futuro, de millones de personas. Sino que se sigue viendo como un problema específico de áreas geográficas determinadas.&lt;br /&gt;Esta situación, junto a la complicidad de la clase política, posibilitó que el lobby de las transnacionales del modelo extractivo-exportador minero lograra profundos cambios en el marco regulatorio del sistema productivo. Citando nuevamente a las autoras del libro: “La expansión de este modelo, como también la del relativo al del agro-negocio, no puede comprenderse sin involucrar también la perspectiva histórica, y muy especialmente, la política de privatizaciones, ya que fue precisamente esta política, la que estuvo orientada no sólo hacia los servicios públicos, sino también hacia los hidrocarburos, y de manera más amplia, hacia la totalidad de los recursos naturales. En este sentido, con las reformas constitucionales y legislativas las nuevas normas jurídicas institucionalizaron la auto-exclusión del estado como agente productivo y la consecuente exclusividad del sector privado como único autorizado a explotar los recursos naturales.” Si trazamos una imaginaria línea temporal para fortalecer la cita precedente podemos nombrar la reforma del Código Minero, la ley de inversión minera, el Pacto de Olivos y la provincialización de los recursos naturales durante el menemismo, políticas que encontraron continuidad en los gobiernos kirchneristas con el Plan Minero Nacional y el veto a la Ley de Glaciares. La receta fue, y sigue siendo, la misma:&lt;strong&gt; preparar el terreno político, endeudarse públicamente, promover discursivamente la necesidad de las reformas legislativas, abrir el juego al lobby empresarial y, por último, definir la “seguridad jurídica” que posibilite el cambio regulatorio.&lt;/strong&gt; El punto cúlmine es la conformación, en agosto de 2000, de la llamada Iniciativa para la integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), protocolo firmado por 12 estados, y definido por sus integrantes como un “foro de diálogo” para “promover el desarrollo de la infraestructura bajo una visión regional, procurando la integración física de los países sudamericanos y el logro de un patrón de desarrollo territorial y sustentable.” En la práctica no es más que la confirmación de la alianza del binomio estado/empresas, o sea, poder político/poder económico en lo concerniente al marco regulatorio del modelo minero-extractivo que permite a las transnacionales tomar posesión de los recursos naturales y minerales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Geografía Minera&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad, existen en la Argentina, más de 150 proyectos a gran escala en etapa exploratoria, distribuidos en 12 estados diferentes, desde la Puna a la Patagonia a través del sistema geográfico cordillerano. A estos hay que sumarle 6 proyectos en plena actividad extractiva, y un proyecto binacional entre los gobiernos de Chile y Argentina, Pascual Lama, en proceso de construcción, posicionándose, este último, entre los de mayor envergadura a nivel mundial.&lt;br /&gt;Este proceso extractivo se define como de “acumulación por desposesión” ya que, como argumenta Marivella Svampa “las características de este modelo minero son la multiescalaridad y la multiterritorialidad. El problema es que esta minería, analizada como un proceso, abarca desde que entran los insumos que se requieren y se desplazan por distintos tramos de la geografía, hasta el traslado del barro que se saca del país como exportación primaria, a su mínimo valor, hay más de 12 provincias involucradas y todas están afectadas de alguna manera, aunque el yacimiento esté en la cordillera.” De esta manera, y por más que resulte obvio, no está demás resaltar, como ya hicimos en números anteriores, las consecuencias negativas de su implantación: devastación y agotamiento de la tierra; depredación de los ecosistemas específicos, ruptura de la relación hombre-naturaleza y desplazamiento de poblaciones rurales hacia los márgenes de las grandes urbes acentuando el despojo, la explotación, el olvido y la precarización de la vida.&lt;br /&gt;A fines de marzo tuvo lugar en Colón, Entre Ríos, el XV Encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), “espacio de reflexión, articulación y acción” según propias definiciones. Desde hace aproximadamente una década este espacio viene interactuando e intentando ser una alternativa de socialización ante el modelo minero que se viene consolidando e imponiendo.&lt;br /&gt;En sus últimas reuniones las diferentes asambleas y movimientos sociales que componen la UAC se han definido como: de carácter anticapitalista, con vocación de aportar a la construcción desde debajo de un modelo de producción, desarrollo y consumo alternativo que sea respetuoso de la naturaleza y de la autodeterminación de los pueblos que con ella conviven históricamente a partir de vínculos de reciprocidad y armonía. Para ello, apuesta a visualizar, denunciar y difundir las consecuencias del despojo; consolidar y extender lazos solidarios entre las distintas luchas, construir un espacio comunitario entre sus miembros que permita ir prefigurando la sociedad futura, y profundizar la movilización colectiva, como formas complementarias de ir transformando la realidad social.&lt;br /&gt;Si bien es notorio que con el paso de los años, pero sobretodo, con la experiencia ganada en la lucha contra la megaminería en la última década, se han originado lazos más sólidos entre quienes han decidido dejar la pasividad de lado. &lt;strong&gt;Y, pese a que aún hoy la conflictividad social contra la minería y la profundización de las luchas deben ser leídas dentro de parámetros geográficos específicos y particulares&lt;/strong&gt;, es una realidad que poco a poco éstas se extienden a lo largo y ancho de la región argentina; vinculándose unas a otras, radicalizándose, buscando nuevas formas de sociabilidad, nuevos caminos que transitar. Y esta búsqueda debe ser constante y decidida para seguir profundizando los interrogantes propios de todo movimiento que pretenda extenderse, radicalizarse, hacerse inclusivo: ¿Cómo conformar una alternativa real de sociabilidad? ¿Cómo romper el cerco exclusivamente ambiental para poder vincularse con otras luchas sociales? ¿De que manera profundizar y radicalizar las propuestas? ¿Cómo originar una alternativa autónoma y realista de desarrollo? ¿Sobre que parámetros?&lt;br /&gt;Contestar, superar y mejorar estos y otros interrogantes es el desafío en la búsqueda real de alternativas al modelo extractivo minero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;! Nº 59, octubre-noviembre 2011, Buenos Aires&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor&lt;/strong&gt;: Gastón&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-808317586953165120?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/808317586953165120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/megamineria-la-consolidacion-del.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/808317586953165120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/808317586953165120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/megamineria-la-consolidacion-del.html' title='Megaminería: La consolidación del despojo'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-MUzFsVoy7LI/To-Cwtf_xoI/AAAAAAAAAH8/7nilnks-F6Y/s72-c/mineria%2B2%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-5603102348281518019</id><published>2011-10-07T15:31:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T15:44:24.874-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='explotación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ecología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Argentina'/><title type='text'>FEUDOS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Grupos económicos y poder político: la familia Blaquier&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ocupaciones de tierras en Libertador General San Martín y Ledesma, en la provincia de Jujuy, y la posterior represión estatal con la ayuda logística de la familia Blaquier, accionista mayoritaria del grupo económico Ledesma, debe entenderse desde un trasfondo político, económico y social que se viene configurando desde hace décadas. Las ocupaciones no se dan porque sí, sino que responden, organizada o espontáneamente, a un contexto caracterizado por la concentración económica en manos de pocas familias, que al mejor estilo feudal deciden sobre el presente y el futuro de miles de personas, bajo la tutela y el beneplácito del estado provincial y nacional. Poder económico y poder político en plena armonía.&lt;br /&gt;Ledesma es uno de los grupos económicos concentrados más tradicionales y poderosos de la Argentina, ya que es uno de los pocos que se puede vanagloriar de pertenecer en su totalidad a capitales nacionales. Produce caña de azúcar, alcohol etílico, azúcar para consumo, celulosa, papel, frutas cítricas, jugos y paltas, derivados del maíz, papel, agricultura, ganadería, gas natural y petróleo. Posee el 31% del mercado del papel y el 22% del de azúcar. Concentra bajo su órbita empresarial alrededor de 155000 hectáreas, o sea, el 80% de las tierras del departamento jujeño de Ledesma. 37000 de esas hectáreas están dedicadas a las plantaciones de caña de azúcar. A su vez, y desde 1982, incursiona en San Luis, a través de su subsidiaria Glocovil en la molienda de maíz y elaboración de jarabes de fructuosa y glucosa. Para ello destina 5000 hectáreas.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Hbi_dNeV0FI/To9_9S0cxXI/AAAAAAAAAH0/-QEQ9mLc2Sw/s1600/tucuman.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 217px; FLOAT: right; HEIGHT: 203px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660883947628578162" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-Hbi_dNeV0FI/To9_9S0cxXI/AAAAAAAAAH0/-QEQ9mLc2Sw/s400/tucuman.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero no todo termina allí, sino que también dedica 2000 hectáreas a la plantación y empaque de cítricos y a la comercialización de jugos concentrados y administra 52000 hectáreas en la provincia de Buenos Aires y el litoral destinadas a la producción ganadera. Y como no podía ser de otra manera, incursiona también en el negocio de la soja, a la que dedica 2000 hectáreas. Participa de la producción de petróleo y gas natural por medio de la UTE Aguaragüe, en la que es socia de Repsol, Tecpetrol, Petrobrás, Mobil Argentina y CGC. El oligopolio Ledesma tiene una facturación anual de 1500 millones de pesos y emplea a 7000 personas, decidiendo, de esa manera, sobre el devenir de la mayoría de las familias que viven y subsisten en el departamento de Ledesma y poblaciones aledañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta obscena realidad económica y social posiciona al grupo Ledesma, y a la familia Blaquier como los dueños no sólo de las tierras en el norte argentino, sino de la vida de miles de personas que por una cuestión de dependencia se ven obligados a vender su tiempo y fuerza a este monstruo económico que configura la fisonomía social del norte argentino. Nada escapa a su órbita, ni ninguna decisión estatal no pasa primero por los escritorios del oligopolio. Rara paradoja, ya que mientras el kircherismo continúa con su cruzada cuasi religiosa contra el grupo Clarín, más aún después de los resultados de las primarias del 14 de agosto, la presidenta Cristina Fernández sumó a la comitiva que la acompañó a Brasil a Federico Nicholson, uno de los principales ejecutivos del emporio Ledesma. Ambivalencias políticas que no hacen más que confirmar el rol de los grupos económicos, y sus convivencias con el poder de turno.&lt;br /&gt;Como es de esperar, el poderío económico del grupo Ledesma se traduce inevitablemente en poder político. Y es tal la incidencia de la familia Blaquier que un recordado suceso histórico la muestra tal cual es:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El 27 de julio de 1976, la ciudad de Libertador General San Martín y la localidad de Calilegua fueron sitiadas por la policía de Jujuy, la policía federal, el ejército y la gendarmería. A las 22hs se produjo, simultáneamente en las dos localidades, un apagón total, salvo en la fábrica de la empresa Ledesma.&lt;br /&gt;Amparados en la oscuridad, en vehículos de la propia empresa manejados por sus empleados, las fuerzas represivas secuestraron a 400 personas: obreros, estudiantes, amas de casa. Todos fueron llevados a lugares clandestinos de detención, en los galpones de mantenimiento del ingenio Ledesma, donde permanecieron días y meses atados y encapuchados, para finalmente ser trasladados en grupos a la sede de la gendarmería o bien a la central de la policía en Jujuy. Los detenidos eran recibidos por el comisario E. Haig. La historia reciente de Jujuy lo recuerda como a uno de los asesinos más grandes del noroeste argentino. Él era quien decidía quien viviría y quien moriría. Los que sobrevivían a las torturas eran destinados al penal de Gorriti y de ahí al campo de concentración en la localidad de Guerrero, actual escuela de policía.&lt;br /&gt;Este campo de concentración era habitualmente visitado por el obispo José Miguel Medina, quien en días de la “democracia” fue elevado a vicario castrense de las Fuerzas Armadas. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ocupación, represión y muerte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema habitacional que sufre Jujuy se ha agudizado a partir de los cambios económicos que se vienen produciendo desde la década de 1990 en toda la Argentina. El avance de las plantaciones de monocultivos, sobretodo por la preponderancia dada a la soja transgénica, ha ocasionado la concentración de tierras en pooles empresariales agrícolas, en detrimento de las economías regionales, empobreciendo a grandes sectores poblacionales. En las localidades de El Libertador y Ledesma es alarmante la situación social: alrededor de 3000 familias (una de cada tres familias que componen la población de El Libertador) tienen serios problemas habitacionales.&lt;br /&gt;Esta situación de desigualdad territorial, crisis habitacional y total dependencia del ingenio azucarero para la subsistencia diaria, a llevado a centenares de personas a ocupar tierras sin esperar nada a cambio por parte de los políticos de turno, ni de organizaciones sociales como la Tupac Amaru de Milagros Sala afín al gobierno kirchnerista, y menos aún de la familia Blaquier. La respuesta fue la de siempre ya que el 28 de julio los ocupantes fueron reprimidos por efectivos de la policía provincial jujeña ante la orden del estado provincial y nacional de desocupar los terrenos de la empresa. La represión se cobró la vida de tres ocupantes: Félix Reyes Pérez, Víctor Heredia y Ariel Farfán, pertenecientes los tres a la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Hubo más de treinta heridos de bala de plomo, incluidos niños y se realizaron infinidad de detenciones para amedrentar y desalentar las ocupaciones que aún persisten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Indoamericano en Capital Federal; La Primavera en Formosa, Ledesma y El Libertador en Jujuy.&lt;br /&gt;El Poder y sus camaleónicas formas: el capitalismo en estado puro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en: &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;! Nº 59, octubre-noviembre de 2011, Buenos Aires&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Gastón&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-5603102348281518019?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/5603102348281518019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/feudos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5603102348281518019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5603102348281518019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/feudos.html' title='FEUDOS'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Hbi_dNeV0FI/To9_9S0cxXI/AAAAAAAAAH0/-QEQ9mLc2Sw/s72-c/tucuman.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-4629958695454186737</id><published>2011-10-07T14:10:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T15:31:31.188-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='indignados'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reformismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rebelión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='golpe de estado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Túnez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Oriente Medio'/><title type='text'>Reflexiones breves acerca de la rebelión en el mundo árabe</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-pytvjejezvQ/To99kwdAZHI/AAAAAAAAAHs/oesEMQ6sKvo/s1600/EgyptianRevolution.png"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 296px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660881327063327858" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-pytvjejezvQ/To99kwdAZHI/AAAAAAAAAHs/oesEMQ6sKvo/s400/EgyptianRevolution.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Una inédita ola de protestas sacude al mundo árabe, que se extiende desde Marruecos hasta los países del Oriente Medio. Los rebeldes libios en armas, los jóvenes egipcios o las mujeres tunecinas son los protagonistas, que sorprenden al mundo posmoderno, liberal y democrático que había decretado el fin de la Historia y condenado al ámbito de las leyendas a los “grandes relatos” de liberación y al “sujeto” protagonista de la Historia, o mejor aún, de la Revolución.&lt;br /&gt;Los analistas de toda laya suelen remontar los antecedentes a estas rebeliones -y las recientes acampadas de “indignados” españoles o las insurrecciones de la juventud griega- a lo que denominan “Argentinazo del 2001”, aunque tal vez pueda rastrearse hasta los movimientos previos a la caída de la Cortina de Hierro y el “socialismo real” en Europa Oriental en 1989, el derrumbe del Muro de Berlín y la ocupación estudiantil de la plaza de Tianamen en China, que fue ahogada en sangre por las autoridades comunistas. Estos movimientos que se han producido durante las dos últimas décadas, pero con una frecuencia inusitada en los años recientes, tienen algunas características en común que vale la pena destacar: la participación juvenil, la escasa o nula identificación de clase de los protagonistas, la ocupación del espacio público para manifestarse (plazas y espacios de importante valor simbólico social), el rechazo o indiferencia frente a los partidos políticos tradicionales, la ausencia de una ideología definida aunque con una fuerte crítica a las formas de representación política (tanto democráticas como dictatoriales) y la utilización de los nuevos medios de comunicación y las redes sociales virtuales para autoconvocarse (Twitter, Facebook, páginas web, blogs, mensajes sms, cadenas de correos electrónicos, etc.).&lt;br /&gt;Lo que resulta difícil de comprender tanto desde la izquierda como de la derecha, es que el conflicto de clase con el que estaban acostumbrados a pensar la realidad aparece diluido, o no se manifiesta incuestionablemente. Algunas interpretaciones marxistas, e incluso anarquistas, tienden a forzar los análisis tradicionales e incorporan los resabidos actores de siempre: el imperialismo o la clase proletaria. Pero no dejan de presentar algunas contrariedades cuando se deben explicar las consecuencias negativas de las políticas imperialistas y neoliberales dentro del propio Primer Mundo; o cuando se hacen análisis de clases y se habla de un movimiento obrero que nunca se manifiesta o -cuando lo hace- generalmente está a la zaga de reclamos que lejos están de tener un contenido económico o entrar dentro de la lógica del enfrentamiento entre el capital y el trabajo. No queremos decir aquí que los conflictos de clase son una quimera o firmar el acta de defunción del movimiento obrero, sino que existe una realidad social nueva de la que los viejos análisis socialistas tradicionales ya no pueden dar cuenta.&lt;br /&gt;En el presente artículo trataremos de aproximarnos al conflicto del mundo árabe, no para proporcionar una receta o una hipótesis acerca de cómo interpretar estos nuevos movimientos sociales, sino con la aspiración de obtener elementos para discutir la realidad reflexionando desde un punto de vista anarquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una particularidad muy interesante de las revueltas de Egipto y Túnez -que se dieron en menor medida en Jordania, Yemen, Siria Argelia y Libia- es el carácter espontáneo de las manifestaciones. Contra lo que siempre dictaron tanto el sentido común marxista como el burgués, la espontaneidad de la revuelta, la ausencia de una organización o una dirección, incluso de un programa común, no condena al fracaso a un movimiento popular, ni tampoco le impide alcanzar objetivos impensables desde un inicio, como la renuncia del gobierno de turno (tal como ocurrió con Mubarak en Egipto y Ben Alí en Túnez). Solamente en el caso de Libia la espontaneidad de las masas fue aprovechada por las fuerzas de la ONU, a fin de imponer sus políticas intervencionistas, que aniquilaron el espíritu liberador del movimiento. La intervención de los partidos políticos tradicionales en el movimiento, con los partidos musulmanes e islamistas incluidos, fue prácticamente inexistente y más bien se centró en llamados al orden y a la paz general. Incluso el Partido Comunista de Túnez participó de la coalición de gobierno junto al partido oficial, luego de la expulsión de Ben Alí del gobierno. Los llamados de la izquierda tunecina a conformar un nuevo parlamento y gobierno, encontraron su reflejo en los pedidos reformistas de la izquierda egipcia. Lo que resulta sorprendente es que las masas sin dirección política y de forma espontánea, se movilizaron y derrocaron a unos gobiernos dictatoriales que durante años los partidos políticos autoritarios, burgueses, reformistas, de izquierda o de derecha quisieron deponer infructuosamente.&lt;br /&gt;El papel de los sindicatos fue más bien colateral y algo marginal al movimiento, siendo más notoria su participación en las últimas fases de la rebelión. En Túnez, la central sindical UGTT está muy burocratizada y no deja de estar fuertemente vinculada con las estructuras del sistema, impidiendo la conformación de sindicatos independientes. La participación sindical se redujo a una serie de huelgas declaradas poco antes de la caída de Ben Alí, cuando ya los días de su gobierno estaban contados.&lt;br /&gt;Un aspecto interesante fue la creación de comités locales por los manifestantes, con un carácter igualitario y libre, para mantener el orden y el funcionamiento de la vida social en los barrios a los que no podían entrar las autoridades ni la policía. La autogestión y la ayuda mutua surgieron en los barrios que estaban bajo control popular. Cuando Mubarak retiró los diez mil policías que mantenían el orden en las calles, intentó con esa jugada “crear la anarquía” en un sentido hobbesiano, es decir, que la ciudadanía descontrolada se volcara al pillaje, el abuso, los robos y se aterrara frente al caos social. El resultado fue precisamente lo opuesto: la gente se autoorganizó en los barrios, y recorría con armas, palos y cuchillos las calles para prevenir los saqueos, logrando que la criminalidad disminuyera sensiblemente. Se recogía la basura de las calles, se realizaba el mantenimiento del orden público y unos ayudaban a otros: la cooperación y la autoorganización surgieron ni bien desaparecieron las fuerzas policiales. (1)&lt;br /&gt;También es interesante como los jóvenes rebeldes se transformaron en los propios cronistas de la rebelión cuando las autoridades gubernamentales controlaban los medios masivos de comunicación. Las cámaras de los teléfonos celulares, la difusión a través de redes sociales de las imágenes de la represión, los relatos vía twitter de lo que ocurría en las calles rompieron con el cerco de censura gubernamental. Sin embargo el bloqueo de internet y la telefonía móvil que perpetró el gobierno no surtieron efecto. La difusión boca a boca tuvo un importante papel, demostrando que el movimiento no era tano solo un simple efecto emergente de las nuevas tecnologías.&lt;br /&gt;La ocupación del espacio público también es muy significativa. La Qasba tunecina o la plaza de Tahrir egipcia se convirtieron en símbolos a ocupar por el pueblo, para debatir, conformar asambleas, manifestarse, protestar y combatir contra las fuerzas policiales. Las plazas ocupadas de las ciudades lejos de convertir a la gente en “masa”, aproximan los cuerpos y las voluntades, generan empatía y sentimientos de emoción indescriptibles, una realidad eufórica donde todos los objetivos empiezan a delinearse como posibles. Los manifestantes tunecinos se reunieron durante varios días en la plaza durante día y noche, y ni siquiera la fría lluvia invernal logró desalojarlos. En febrero, más de un millón de egipcios se movilizaron en las calles reclamando la renuncia de Mubarak.&lt;br /&gt;Los reclamos no tienen una significativa motivación económica, sino que están centrados en reivindicaciones de un fuerte contenido moral: una ampliación de derechos, mayor libertad, fin de la corrupción, democracia, elecciones libres, libertad de expresión, derechos femeninos y otras reivindicaciones reformistas. En este aspecto, la participación juvenil y femenina es la más comprometida, debido a que los jóvenes y las mujeres son dos de los grupos sociales más postergados y sometidos, y cuyos derechos virtualmente no existen. Pero este carácter reformista de las protestas no ha sido comprendido por la mayor parte de la izquierda marxista y ciertos sectores anarquistas con estos mimetizados: según aducen unos y otros, tanto la ausencia de un partido revolucionario como la carencia de un programa pergeñado por las masas, llevará a malograr la posibilidad de un cambio revolucionario. Pero este pensamiento presupone que los objetivos de los manifestantes son coincidentes con los suyos, y que si el pueblo tuviera los medios a su alcance, haría una revolución sin lugar a dudas. Esto es pura ciencia ficción, simple especulación política. El rechazo a las formas tradicionales de representación política no excluye a la izquierda o los programas impuestos desde afuera. Peor aún resulta en el caso de los anarquistas neoplataformistas, que hacen lo posible por brindar un discurso lleno de lugares comunes con la izquierda: poder popular, inserción social, unidad con la izquierda para luchar contra el imperialismo, programa único (bendecido por las masas), anarquismo organizado (en torno a un partido anarquista), etc.&lt;br /&gt;Los poderes de turno han reaccionado de diferentes formas frente a la protesta: de forma más benigna en Túnez y en Egipto -tal vez temiendo que las propias fuerzas encargadas de la represión se negaran a cumplir la cadena de mandos, como ocurrió en cierta medida en Egipto-, o masacrando a los manifestantes como en Libia primero y más recientemente en Siria, donde los muertos y desaparecidos se cuentan por millares. Las caídas de Ben Alí y Mubarak hicieron que el resto de los gobernantes del mundo árabe descartara las políticas de medias tintas, y se volcara a la carnicería indiscriminada a fin de no ser los próximos dictadores en ser depuestos. El resultado de estas políticas aún es incierto, y nada hace pensar que las protestas se debilitarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguna conclusión podemos sacar de lo antedicho es que ni la radicalización de las consignas, ni la calidad revolucionaria o reformista de los objetivos de los manifestantes tiene relación con la violencia con que los diferentes gobiernos reprimen las protestas. Protestas relativamente pacíficas pueden desatar una masacre indiscriminada por parte de las autoridades como en Siria o Libia, y otras de un tenor parecido ser toleradas o reprimidas con un bajo nivel de violencia. Este contraste se evidencia más aún si comparamos las revueltas árabes con las acampadas de indignados en España, donde el pacifismo es prácticamente equiparable al civismo de los manifestantes. El poder policial suele responder con la violencia en la medida en que considere que la subversión que promueven los revoltosos atenta contra su estabilidad, lo cual depende en gran medida de la subjetividad de las autoridades políticas. Evidentemente la tolerancia a la manifestación de la “indignación” popular en España no se basa en su carácter no-violento, sino precisamente en que sus propuestas y prácticas no estuvieron ni siquiera cerca de desestabilizar al gobierno.&lt;br /&gt;En un reciente artículo (2) que recomendamos su lectura, el autor expone algunas coincidencias entre los casos de Argentina en 2001 y los recientes acontecimientos en Europa; creemos que estas también son aplicables a las revueltas del mundo árabe:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;1- prácticas horizontales descomponiendo patrones de representación política (“ni sindicatos ni partidos”),&lt;br /&gt;2- aspectos ciertamente igualitarios (todos hablando en nombre propio y cualquiera pudiendo hablar),&lt;br /&gt;3- dinámicas solidarias y autogestionarias, administrando colectivamente los esfuerzos y la satisfacción de las necesidades,&lt;br /&gt;4- apelación a la construcción de espacios colectivos a partir de las diferencias existentes, esto es, rechazo de las hegemonías igualizantes en la búsqueda de una igualdad a partir de las diferencias,&lt;br /&gt;5- ocupación concreta y efectiva de espacios públicos, es decir, de los espacios que simbolizan la existencia de un sujeto colectivo presente y no representado (“uso público del espacio público”, se decía no hace tanto en Tigre, cerca de Buenos Aires, o “la calle es nuestra”, como marca de la intervención comunicacional, mayoritariamente artística, en las calles).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lo que resulta paradójico es que si bien las prácticas -el formato de las protestas, podríamos decir- tiene características notoriamente libertarias o directamente anarquistas, los objetivos pueden ser por completo discordantes o incluso hasta reaccionarios (como las propuestas nucleadas en torno a la organización española Democracia Real Ya, centradas en la crítica al bipartidismo). Como bien sostiene Hernún: “Se trata de movimientos habitados por inconsistencias, por contradicciones y por una multiplicidad de motivos diferentes, de estímulos diferentes, de prospectivas diferentes, que confluyen en acciones comunes. Por eso es que de nada sirve analizar los motivos o los anhelos, sino que el enfoque debe centrarse en los fenómenos y en lo que tengan de potentes frente al actual orden de las cosas.”&lt;br /&gt;Frente a este panorama, es esperable una reacción gubernamental que restituya la situación, probablemente con algunos cambios, pero sin cambiar la esencia de una sociedad entre dominadores y dominados. Los pueblos de los países árabes que reclaman la misma democracia que los españoles consideran anquilosada pronto se hallarán en un punto no muy diferente del comienzo si no logran romper con estos vaivenes pendulares de la política en que se encuentran atrapadas casi todas las sociedades: democracia-dictadura, neoliberalismo-estado de bienestar o desarrollo-subdesarrollo.&lt;br /&gt;Tal vez toda rebelión conlleve estos dispositivos y componentes anarquistas que mencionaba Hernún. El desafío consiste en lograr que las formas libertarias de la protesta generen contenidos anarquistas, logrando terminar con el panorama esquizoide donde se practica la autogestión, la ayuda mutua, el debate asambleario, la no-representación política y el igualitarismo, a fin de obtener una mezquina reforma electoral, elecciones libres, políticas más inclusivas por parte del Estado, devolución de ahorros incautados, y un interminable –pero muy cívico y reformista- etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Notas:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(1) &lt;em&gt;Hobbes vs Kropotkin on the streets of Cairo&lt;/em&gt;, por Tom Streithorst, 31 de enero de 2011&lt;br /&gt;(2) &lt;em&gt;Por qué 2001 no fue un fracaso&lt;/em&gt;, por Hernún, publicado en: http://entornoalaanarquia.com.ar/blog/2011/05/26/por-que-2001-no-fue-un-fracaso/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Libertad!&lt;/em&gt;, Nº 59, Octubre-noviembre 2011, Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Patrick Rossineri&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Anexo:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un relato sobre la rebelión egipcia.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que está ocurriendo ahora en Egipto es crucial. Todo comenzó con una convocatoria a un “día de furia” en contra de Mubarak, el 25 de Enero. Nadie esperaba una convocatoria como ésta, hecha desde un grupo de Facebook, algo para nada organizado, que se hacían llamar “Todos somos Khalid Said” (el nombre de un joven egipcio asesinado por la policía de Mubarak en Alejandría el verano pasado). Pero ese martes comenzó todo, fue la chispa que encendió la hoguera. Ese martes hubo grandes manifestaciones en las calles de todas las ciudades egipcias, y el miércoles comenzó la masacre. Comenzó cuando intentaron sofocar la manifestación pacífica de la Plaza Tahrir el martes por la noche, y continuó el día siguiente, especialmente en Suez. Suez tiene un valor especial en el corazón de todos los egipcios. Fue el centro de la resistencia en contra de los sionistas en 1956 y en 1967. Allí se combatió a las tropas de Sharon en las guerras egipcio-israelíes. La policía de Mubarak llevó a cabo una masacre, asesinando al menos a 4 personas e hiriendo a 100, con bombas lacrimógenas, balines de goma, lanzallamas, y una substancia amarilla muy extraña que se arrojó por encima de la gente, la cual era quizás gas mostaza. El viernes se llamó el “Jumu’ah de la Furia” –Jumu’ah es viernes en árabe, en el fin de semana oficial en Egipto y en otros países musulmanes. Es un día sagrado para el Islam porque las oraciones más importantes son ese día, las cuales se llaman Jumu’ah. Las manifestaciones fueron programadas para después de las oraciones, al mediodía, pero la policía intentó evitar las movilizaciones con toda su fuerza y violencia. Hubo muchos enfrentamientos en El Cairo (en el centro, en Mattareyah, al este del Cairo), y en todo Egipto, particularmente en Suez, Alejandría, Mahalla (en el Delta, uno de los centros obreros más importantes). Desde el mediodía hasta el anochecer, la gente marchó en El Cairo hacia el centro, para ocupar pacíficamente la plaza Tahrir, hasta que el régimen de Mubarak cayera… todo el mundo gritaba una sola consigna: “El pueblo quiere tumbar al régimen”. Al anochecer, a las 5:00 pm, Mubarak declaró estado de sitio y sacó al ejército a las calles. Este estado de sitio fue seguido por desórdenes planificados por la policía, quienes soltaron a toda clase de matones y criminales, los llamados Baltagayyah. La policía planeó soltar a todos estos criminales de las prisiones egipcias para aterrorizar al pueblo egipcio. Ni la policía ni las tropas podrían controlar las calles, aterrorizando al pueblo. Luego siguió un bombardeo en las noticias egipcias de televisión, prensa y radio, sobre saqueadores en las ciudades, rateros disparando al pueblo. Pero el pueblo organizó “comités populares” para garantizar la seguridad en sus vecindarios. Lo cual fue bien visto por el régimen, ya que les interesaba generar un sentimiento de inestabilidad en el país. Pero también representaron un punto de inflexión, ya que desde ellos podemos construir comités obreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nidal Tahrir, militante del grupo anarco-comunista egipcio Bandera Negra.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-4629958695454186737?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/4629958695454186737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/reflexiones-breves-acerca-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4629958695454186737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4629958695454186737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/reflexiones-breves-acerca-de-la.html' title='Reflexiones breves acerca de la rebelión en el mundo árabe'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-pytvjejezvQ/To99kwdAZHI/AAAAAAAAAHs/oesEMQ6sKvo/s72-c/EgyptianRevolution.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-5567150933930586074</id><published>2011-10-07T13:52:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T14:10:15.883-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='estudiantes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='indignados'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rebelión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='insurreccionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Lo que se va y lo que se queda (Coyunturas y experiencias)</title><content type='html'>Las constantes y masivas manifestaciones estudiantiles del último tiempo destacan por diversas razones.&lt;br /&gt;Desde nuestro punto de vista, éstas sobresalen puesto que en ellas miles de jóvenes han adquirido experiencias de lucha y creatividad que, esperamos, trascenderán en sus posteriores desarrollos personales y colectivos. Después de todo, las identidades afines a la lucha antisistema se forjan en base a las experiencias personales. En otras palabras, nos hacemos subversivos no necesariamente a partir de nuestro lugar en la estructura económica, sino que en base a la bella e incontrolable realidad de haber conocido a ciertas personas, compartir ciertos hechos, observar ciertos fenómenos, experimentar ciertas afinidades, entre otros. Y si hoy las marchas estudiantiles y las luchas contra el lucro son más numerosas y masivas que en décadas anteriores, debemos estar contentos porque las posibilidades de sociabilizar experiencias de confrontación, con todo lo que ellas involucran (conocer y disfrutar de ciertos amigos e instancias de lucha) ha de aumentar.&lt;br /&gt;Y quién sabe si mañana llegarán a compartir nuestras pequeñas batallas chicos y chicas a quienes este escenario les influenció en algún grado para elegir rutas de sedición. Apelamos a las experiencias porque dado el carácter reformista de las protestas actuales, éstas se diluirán luego de un par de semanas en un preparado de acuerdos y mucha prensa.&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-bTrikxfKnpA/To9qlpt8bTI/AAAAAAAAAHk/-tN2i1ZqOR4/s1600/die_welle_vogel_vor_525474g.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-bTrikxfKnpA/To9qlpt8bTI/AAAAAAAAAHk/-tN2i1ZqOR4/s400/die_welle_vogel_vor_525474g.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660860451714264370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero las experiencias, como conjunto de sensaciones vividas e interiorizadas, siguen en cada participante, independiente de lo que suceda tras puertas cerradas en tal o cual edificio altisonante. El público que supo acudir a cada convocatoria es ahora un testigo de las posibilidades del colectivo, como también del individuo, su cuerpo expuesto a gases nocivos, pancartas multicolores y el cansancio de las continuas caminatas incorpora a través de la piel el conocimiento de realidades, quizás, ajenas.&lt;br /&gt;Lo notable de esta forma de aprender es que cada individualidad razona las experiencias desde su punto de vista (olfato, tacto, acústica o gusto), adhiriendo a los principios que le sean más afines. Gocemos de un sano optimismo y actuemos -si acaso nos interesa- como más nos parezca. Pero estemos pendientes y no temamos a las críticas. Que no hay peor cosa que sacralizar a nuestras organizaciones y nuestras perspectivas de enfrentamiento.&lt;br /&gt;Desde luego, existen muchos postulados que simplemente no nos parecen adecuados. El Estado-fanatismo es uno de ellas. Pero ni las burocracias estudiantiles, ni la traición de las mismas a las bases, que se desbordan por abajo, ni los más viles mecanismos de represión, impedirán que cientos de miles de muchachos y muchachas hayan ganado experiencias de lucha.&lt;br /&gt;Evidentemente nadie se ha movilizado para ganar experiencias, sino para exigir sentidas demandas que tal vez se logren. Pero, cuando llegue la inevitable hora fatal de todo movimiento ciudadano, esto es, la hora del acuerdo, de la mesa de diálogo y del arreglo, las vivencias serán las únicas que quedarán en pie, nos guste o no. De cada uno dependerá si aquellas acabarán siendo simples anécdotas o herramientas útiles para enfrentar las luchas del mañana y por sobre todo, para los combates de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grupo Anarquista &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;, Santiago, Agosto 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en: &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;, Nº 28, agosto de 2011, Santiago, Chile&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-5567150933930586074?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/5567150933930586074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/lo-que-se-va-y-lo-que-se-queda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5567150933930586074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5567150933930586074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/lo-que-se-va-y-lo-que-se-queda.html' title='Lo que se va y lo que se queda (Coyunturas y experiencias)'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-bTrikxfKnpA/To9qlpt8bTI/AAAAAAAAAHk/-tN2i1ZqOR4/s72-c/die_welle_vogel_vor_525474g.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-6975545244576224283</id><published>2011-10-07T13:31:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T13:52:27.237-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reino Unido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='indignados'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rebelión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='insurreccionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Londres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Inglaterra'/><title type='text'>Los disturbios nos invitan</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Ll_7CSUVFlE/To9mcadSeGI/AAAAAAAAAHc/B_VKLj8Srwk/s1600/londres.bmp"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 289px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660855894952540258" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-Ll_7CSUVFlE/To9mcadSeGI/AAAAAAAAAHc/B_VKLj8Srwk/s400/londres.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Jueves 6 de Agosto.&lt;/strong&gt; En el popular barrio londinense Tottenham, por enésima vez muere un hombre por bala policial. Un asesinato estatal que en muchas circunstancias no causaría mayor reacción.&lt;br /&gt;Un hecho como diariamente hay tantos en las columnas de los periódicos en todas partes del mundo, y que generalmente, son leídas con total indiferencia. No así esta vez en Londres. Una marcha de protesta dos días después, termina en disturbios en el barrio. Pobladores lanzan piedras y bombas molotov a la policía, levantan barricadas y saquean y queman negocios. Un supermercado es consumido por las llamas y los insurrectos destruyen una camioneta de la BBC.&lt;br /&gt;La muerte de Mark Duggan fue la chispa que hizo explotar una bomba llena de odio acumulado contra el sistema. En los días siguientes los disturbios se extendieron a varios barrios populares de Londres y luego a otras ciudades inglesas.&lt;br /&gt;Los principales blancos de los amotinados fueron la policía (186 agentes heridos, decenas de vehículos policiales y comisarias atacadas con piedras y fuego), la prensa (varias camionetas de los canales de televisión fueron destruidas), los bancos y negocios (miles fueron saqueados, atacados y/o quemados). Como siempre, la represión no se hizo esperar. 16.000 policías fueron necesarios para calmar la situación.&lt;br /&gt;Todas las vacaciones de los uniformados fueron anuladas y en algún momento el régimen amenazó con sacar a los milicos a la calle. Más de 2000 personas fueron arrestadas, los tribunales trabajaron día y noche y las cárceles se colmaron.&lt;br /&gt;Un pequeño ejército de sociólogos, 'analistas', politiqueros de izquierda y otros progres se apuraron en opinar sobre los disturbios. Al unísono condenaron su aspecto violento aunque algunos de ellos justificaron los motivos de los insurrectos en un intento de politizar la rebelión.&lt;br /&gt;Sin embargo, si hay algo que los amotinados de Londres NO usaron, son los instrumentos de la política: ninguna declaración a la prensa, ningún pedido al Estado, ninguna negociación con el gobierno, ningún tratado de paz o compromiso.&lt;br /&gt;Los disturbios en Londres fueron un ataque frontal a un sistema inhumano que condena a millones de personas a una vida de miseria. Un sistema que ofrece trabajo humillante sin sentido, alquileres impagables, falta de dinero, policía y cámaras por todos lados, aburrimiento en colegios, consumismo, etc.&lt;br /&gt;Los rebeldes simplemente decidieron destruir lo que les destruye. El alto grado de violencia de los disturbios solamente es el reflejo de la violencia que se vive diariamente en una sociedad capitalista y autoritaria.&lt;br /&gt;Los disturbios en Londres fueron una negación de lo existente. Si bien tal vez no sabían exactamente qué querían, los que salieron a la calle tenían una certeza muy grande sobre lo que NO querían: aceptar esta sociedad y sus opresiones. En vez de pedir reformas decidieron enfrentar la mierda existente.&lt;br /&gt;Nosotros, anarquistas, también creemos que hay que demoler los fundamentos de este sistema. Pero también tenemos un «después» en nuestros corazones. Sobre las ruinas de este sistema de opresión queremos construir un mundo con otras relaciones sociales, libres de autoridad y explotación, donde podemos desarrollarnos como individuos en solidaridad con otros, donde podemos vivir en libertad.&lt;br /&gt;Para nosotros los disturbios en Londres, tanto como las revueltas en el mundo árabe o la rebelión estudiantil en Chile, nunca fueron algo lejano. Nos sentimos conectados con ellos porque nosotros también queremos romper con la pasividad y la resignación. Nos inspira la valentía y el goce del vivir de los miles de personas que toman sus vidas en sus propias manos. Nos dan coraje para seguir con nuestras luchas, pequeñas y grandes, individuales y colectivas.&lt;br /&gt;En el mundo árabe el fuego de la revuelta destronó a varios dictadores que parecían intocables. En Londres se demostró que a pesar de miles de cámaras y policías, es posible afrontar el sistema. ¿Por qué no sería posible acá?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los disturbios de Londres, Chile y el mundo árabe nos invitan a prender la mecha de la revuelta en nuestras propias vidas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Sin Permiso&lt;/em&gt;, Nº 3, septiembre/octubre 2011, Asunción, Paraguay.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-6975545244576224283?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/6975545244576224283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/los-disturbios-nos-invitan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/6975545244576224283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/6975545244576224283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/10/los-disturbios-nos-invitan.html' title='Los disturbios nos invitan'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Ll_7CSUVFlE/To9mcadSeGI/AAAAAAAAAHc/B_VKLj8Srwk/s72-c/londres.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-7915664471415038971</id><published>2011-08-13T10:58:00.000-07:00</published><updated>2011-08-13T11:14:18.176-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento anarquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='insurreccionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='policía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Londres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='organización anarquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reino Unido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lucha de clases'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rebelión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Polonia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Francia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Inglaterra'/><title type='text'>Anarchy in UK: La explosión de la rabia</title><content type='html'>&lt;em&gt;“Las explosiones insurreccionales suelen tener pocas consideraciones para con los revolucionarios, acontecen como sucesos imprescindibles y desbaratan repentinamente, casi sin quererlo, como por arte de magia, urdidas estrategias en la contemplación de lo cotidiano.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al final de la calle&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más, el asesinato de un joven Negro (Mark Duggan) a manos de la policía desata la ira en el legendario barrio londinense de Tottenham. Las manifestaciones incendiarias que sacuden nuevamente a Gran Bretaña y ocupan los titulares de los principales medios de comunicación masiva, gozan de larga data en el Reino Unido. Sin embargo, pese al “miedo ciudadano” que exige al Estado “seguridad” a sangre y fuego, de la mano del alarmismo mediático y de la imposición de la ideología &lt;em&gt;ciudadanista &lt;/em&gt;–propia del izquierdismo posmoderno–, el actual nivel de conflictividad es incomparable con la violencia radicalizada que ha caracterizado los estallidos de furia colectiva registrados con anterioridad en Inglaterra. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OlidD8Lbzf4/Tka-ZHgN1XI/AAAAAAAAAHU/H568kSq2e0Y/s1600/194584_Londres_arde.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 223px; FLOAT: right; HEIGHT: 144px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640404922048304498" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-OlidD8Lbzf4/Tka-ZHgN1XI/AAAAAAAAAHU/H568kSq2e0Y/s400/194584_Londres_arde.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En la penúltima década del siglo pasado también cundió la revuelta. Hace 30 años, las ciudades de Londres, Liverpool, Manchester, Birmingham y Leeds, fueron protagonistas de la cólera colectiva de los oprimidos. Todo comenzó el 2 de marzo de 1981 con una multitudinaria manifestación antirracista en protesta por la masacre de New Cross[1], perpetrada por supremacistas blancos. Ese mismo año, en el mes de abril, estallaría en Brixton una de las revuelas más aguerridas de la década. El detonante de estos disturbios fue el asesinato a puñaladas de un joven afrodescendiente. Miles de personas enfrentaron enfurecidas a la policía, resultando 300 agentes heridos y más de cien vehículos destrozados por el fuego contestatario. En julio, las revueltas resurgirían en Toxteth, Liverpool, suscitando dos semanas de enfrentamientos con un saldo de 500 uniformados heridos y medio millar de jóvenes detenidos. Las violentas manifestaciones del verano de 1981 eran la respuesta a la impunidad del terrorismo neofascista, al racismo institucional y a la indiferencia cómplice de la sociedad inglesa. Tres años más tarde, en 1984, ciento cincuenta mil mineros reanimarían las luchas sociales de la década anterior[2] y pasarían a lo ofensiva en Escocia, Yorkshire, Kent y Durham, declarando la huelga general indefinida. Casi tres mil detenidos, medio centenar de heridos y un muerto, sería el saldo de los enfrentamientos violentos con la policía. En septiembre de 1985, regresaría la violencia a Handsworth; Birmingham, registrándose nuevos enfrentamientos entre la policía y jóvenes Negros. Al siguiente mes, el barrio de Tottenham, al norte de Londres, sería tomado por una multitud enardecida que se dedicó a expropiar comercios, incinerar automóviles, quemar supermercados y a confrontar a la policía con escopetas de caza y cocteles molotov, en protesta por la muerte de Cynthia Jarrett a consecuencia de un infarto provocado por el maltrato de la policía durante el registro de su casa. El resultado de los cruentos enfrentamientos entre las fuerzas represivas y los jóvenes refractarios, dejaba como resultado un policía ejecutado a machetazos y 200 uniformados y 13 periodistas heridos. Kenneth Newman, quien fuera jefe de Scotland Yard por esas fechas, declararía a la prensa &lt;em&gt;“No toleraremos que la anarquía se adueñe de las calles de Londres"&lt;/em&gt;, mientras denunciaba la presencia de &lt;em&gt;“agitadores”&lt;/em&gt; anarquistas y trotskistas &lt;em&gt;“detectados en diferentes zonas de concentración étnica"&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Durante los primeros años de la década de los ochenta, el auge de la combatividad obrera de los trabajadores metalúrgicos dotaba de radicalidad a las luchas en Francia[3]. De manera paralela, se hicieron sentir las revueltas urbanas, marcando el comienzo de una nueva forma de contestación juvenil de carácter colectivo. El incendio y la destrucción de edificios, la quema de vehículos, las barricadas incendiarias y los violentos enfrentamientos con la policía, se consolidaban como estrategia a seguir por los jóvenes refractarios franceses, en su mayoría descendientes de la inmigración colonial, excluidos del mercado laboral, marginados y discriminados. En 1981, los jóvenes del barrio de Les Minguettes, en Marsella, destruirían el centro social de su localidad, darían fuego a los automóviles y levantarían barricadas, enfrentando a la policía con cocteles molotov y piedras. En 1983 volverían a tomar las calles de Marsella echando mano del fuego vindicador, acaparando la atención de los medios que a la sazón les bautizaban con el eufemismo de “jóvenes de los suburbios” y les señalaban como "clases peligrosas": el nuevo terror de los ciudadanos de clase media residentes en los barrios céntricos y opulentos de Francia[4]. El antagonismo también atesoraba bríos en Italia con la autonomía obrera, mientras que en el Estado español el movimiento asambleario plantaba cara a la opresión y las distintas trayectorias de los movimientos autónomo y libertario confluían en los Comandos Autónomos Anticapitalistas (CCAA).El viejo topo no se quedaba atrás en la Polonia “socialista” y socavaba los cimientos del capitalismo de Estado. La agitación obrera de los primeros meses de 1980, cristalizaba en el mes de julio en una huelga general sin precedentes desde la implantación del “socialismo realmente existente” paralizando la ciudad de Lublin En diciembre de 1983, hacía su aparición pública Ruch Spoleczenstwa Alternatywnego –RSA (Movimiento por una Sociedad Alternativa), agrupación anarquista que inmediatamente editaría la publicación Revuelta en Varsovia y Homek en la ciudad portuaria de Gdansk, confrontando al deshilachado burocratismo leninista y al naciente engendro católico-nacionalista conocido como “&lt;em&gt;Solidaridad&lt;/em&gt;”, de claro signo protocapitalista. En octubre de 1988, los anarquistas polacos coordinarían acciones conjuntas con anarquistas norteamericanos contra la criminal intervención del gobierno de Ronald Reagan en El Salvador y en marzo de 1989 concretarían una multitudinaria manifestación en conmemoración de la represión de Kronstadt –y el fin del Comunismo de los soviets. En la extinta URSS, las huelgas obreras también comenzaban a manifestarse, los conductores de autobuses paralizaban Togliattigrado, con el apoyo solidario de los obreros de las fábricas de automóviles De este lado del Atlántico, en pleno corazón de los Estados Unidos, se registraban motines incendiarios en los guetos afroamericanos de la mano de movilizaciones obreras de las ramas automotriz y siderúrgica reclamando reformas sustanciales. A lo largo y ancho de Latinoamérica, cobraba vida la otrora furia proletaria. En México, la protesta obrera lograría amplios espacios de autoorganización de las luchas confrontando al Estado y a la patronal. Sólo en 1982 se registrarían 3 mil huelgas en el sector industrial y de servicios, destacando la emplazada en la empresa Cobre de México y la huelga coordinada en 197 empresas del ramo textil. El 24 de mayo de 1983 iniciaría la legendaria huelga de los trabajadores de Refrescos Pascual, quienes se adjudicarían los activos y se constituirían en sociedad cooperativa.&lt;br /&gt;Parecía que la vieja lucha de clases resucitaba por doquier. Sin embargo, lo que presenciábamos eran los últimos estertores del movimiento obrero. El proletariado se negaba a sucumbir en medio de la transición capitalista hacia un nuevo entramado tecnológico de dominación mundial, implementado a través de novedosos modelos de control. Gracias a la colaboración de los sindicatos, los movimientos sociales de “acción cívica” (&lt;em&gt;Bürgerinitiativen&lt;/em&gt;) y los partidos izquierdistas, la ofensiva neoliberal resultaba victoriosa. Reformas cosméticas, represión, “participación ciudadana” y droga, serían los componentes de la pócima mágica que terminaría la tarea domesticadora mientras se concretaba la transición económica. La “clase obrera” quedaba diluida junto a las denominadas subclases transmutándose en un impreciso amasijo: las masas. Su acta de defunción se expedía en los últimos días de la década del ochenta del pasado siglo.&lt;br /&gt;Los años noventa experimentarían la explosión de la rabia que alcanza su punto culminante en la conflictividad permanente de los jóvenes habitantes de las superpobladas urbes del siglo XXI. Atrapados en la arquitectura del encierro –bajo la dictadura del concreto–, vigilados por miles de cámaras insomnes, acosados por el racismo y la exclusión social y sometidos por el imperio del consumo, los jóvenes incendiarios alimentan sus sueños en efímeros instantes de Libertad irrestricta, en fulminantes momentos de destrucción absoluta, en la gozosa danza del fuego emancipador. Estos neonihilistas –los nuevos sujetos refractarios, capaces de actuar y autodefinirse como actores–, protagonistas de las actuales revueltas que expresan su rabia y contagian con ella a amplios sectores de los oprimidos en Gran Bretaña, nada tienen en común con la violencia política de 1990, desatada durante las revueltas contra el “poll tax”. Aquello fue un torrente de furia politizada que, rebasando los límites de las protestas impulsadas por la All Britain Anti-Poll Tax Federation (ABF), enfrentó a los vehículos antidisturbios y a la policía montada. La multitud enfurecida de 1990 también destrozó vidrieras, expropió tiendas, volcó e incendió automóviles y arrasó con bancos, supermercados, McDonalds y todo lo que encontró a su paso pero tenía demandas concretas y exigía respuesta de las autoridades británicas.&lt;br /&gt;En1991, la cólera colectiva de los jóvenes de los suburbios volvería a incendiar los barrios en las ciudades de Lyon y París y regresarían, con muchísima más furia y determinación, el 27 de octubre de 2005 para vengar la muerte de dos jóvenes africanos calcinados por la descarga eléctrica de un transformador mientras intentaban huir de la persecución policiaca. Los ánimos se exacerbaron con las declaraciones racistas de Nicolas Sarkozy, que calificó de “escoria” a los primeros manifestantes. Las protestas incendiarias harían arder a Francia, expandiéndose el fuego desde París a Sena, Val-d'Oise, Lille, Ruan, Dijón, Marsella y otras ciudades, prolongándose la revuelta. Durante la noche del 5 de noviembre y la madrugada del día 6, se registraron mil 295 vehículos incendiados y barricadas en diferentes ciudades de Francia. Los jóvenes iracundos de los suburbios franceses no tenían demandas ni exigían respuesta de las autoridades. Mientras, los buenos ciudadanos entraban en pánico y permanecían aterrorizados en sus casas –como ahora sus homólogos ingleses– reclamando el brutal concurso de la ley y el orden contra los excluidos.&lt;br /&gt;Sin que quepan dos opiniones al respecto, las manifestaciones incendiarias que hoy se multiplican por el Reino Unido, están cargadas de espontaneidad, aunque cuenten con el auxilio de los sistemas digitales de comunicación y con la solidaridad del núcleo de guerrilla cibernética (TeamPoison) que ha conseguido &lt;em&gt;hackear &lt;/em&gt;la web de Blackberry en represalia con esta empresa que facilita el trabajo a las fuerzas represoras. Así mismo, es incuestionable el carácter diverso y colectivo de la revuelta, donde comparten rabia y cocteles molotov, jóvenes ingleses afro-descendientes, afro-caribeños, latinoamericanos, paquistaníes, hindús, ingleses blancos, etc., más allá de diferencias religiosas o raciales. No obstante, es indiscutible que la revuelta carece de ideología. Va más allá de la negación intrapolítica. ¡Es más radical! Los jóvenes iracundos se centran en la expropiación multitudinaria de tiendas y comercios; en el frontal enfrentamiento con la ley y el orden y, en hacer arder los barrios. No pretenden derrocar al gobierno, quieren arrasar con todo lo existente. No piden reformas ni mejoras ni transformaciones, sólo liberan la ira, la frustración, el delirio y las pasiones contenidas. Es la Verwerfung que enfrenta al encanto de la normalidad, al pacifismo cómplice, a la vacuidad ciudadana y a la miseria militante, mostrándonos la verdadera violencia: la violencia sistémica, oculta en el desarrollo del progreso, en el perfeccionamiento armónico del civismo, en el desierto de la muerte cotidiana. Por eso, esta catarsis colectiva de rabia nihilista, da cuenta a priori, del repudio y la condena de todos los recuperadores históricos de las luchas.&lt;br /&gt;¡Qué se extienda el fuego que ilumina!&lt;br /&gt;¡Qué se propague la rabia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Posdata alentadora:&lt;/strong&gt; Simultáneamente a las revueltas incendiarias del Reino Unido, se ha verificado una verdadera batalla campal entre estudiantes y policías en diferentes ciudades de Chile; subrepticiamente, en medio de la ola de protestas, fue devorado por las llamas un supermercado en la ciudad de Santiago, dejando impregnado tras los despojos humeantes de la mercancía devastada el aroma del contagio de la rabia planetaria, anunciando el despertar de la Anarquía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gustavo Rodríguez&lt;br /&gt;San Luis Potosí&lt;br /&gt;A 12 de agosto de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NOTAS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;[1] En las primeras horas del domingo 18 de enero de 1981, murieron asfixiados y/o calcinados 13 jóvenes afrodescendientes a consecuencia de un ataque incendiario durante la fiesta por el cumpleaños 16 de Yvonne Ruddock, en el barrio londinense de New Cross. De las casi 200 personas que se encontraban festejando, 27 resultaron heridas –una de las víctimas se suicidó dos años después de la agresión. Aquel ataque provocó el estallido de las protestas raciales hartos de la impunidad del Frente Nacional y sus constantes agresiones en nombre de la supremacía blanca.&lt;br /&gt;[2]. La década del setenta en el Reino Unido, estuvo marcada por las luchas sociales. En los años 1972-74 las huelgas de los mineros y portuarios ingleses provocaron la caída del gobierno conservador. Cuatro años más tarde, durante el invierno de 1978-79 las huelgas condujeron nuevamente a la caída del gobierno, en esta ocasión, en manos del Partido Laborista.&lt;br /&gt;[3] En febrero de 1979, los trabajadores siderúrgicos tomarían por asalto la prefectura de policía de Longwy , un mes después protagonizarían la marcha a París del 23 de marzo haciendo historia.&lt;br /&gt;[4] Champagne, Patrick, "La vision médiatique", en Pierre Bourdieu, “La misère du monde”, París, Seuil, 1993, pp. 95–123.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; http://www.kaosenlared.net/noticia/anarchy-in-uk-explosion-rabia&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-7915664471415038971?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/7915664471415038971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/08/anarchy-in-uk-la-explosion-de-la-rabia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/7915664471415038971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/7915664471415038971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/08/anarchy-in-uk-la-explosion-de-la-rabia.html' title='Anarchy in UK: La explosión de la rabia'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-OlidD8Lbzf4/Tka-ZHgN1XI/AAAAAAAAAHU/H568kSq2e0Y/s72-c/194584_Londres_arde.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-5561880331603464125</id><published>2011-08-12T06:02:00.000-07:00</published><updated>2011-08-12T06:07:35.009-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narcotráfico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='policía'/><title type='text'>Narcotráfico y Militarización.</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Ley de seguridad nacional.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdadero objetivo de esta absurda "Guerra contra el Narcotráfico" es el control social, generando miedo, y aislamiento llevando a las personas a desconfiar de los demás, además de que gracias a esta "Guerra" se está justificando la presencia militar en las calles. Es por esto que se está modificando la Ley de Seguridad Nacional para darle un marco legal a lo que ya sucede en diversas regiones del país, retenes militares, arrestos, torturas, levantones, desaparición forzada, asesinatos es por esto que no debemos permitir la existencia de los militares, que debemos protestar cada que un militar pase por nuestras calles, que no debemos realizar el Servicio Militar.&lt;br /&gt;Entre los principales puntos que se reforman a la Ley de Seguridad Nacional, es el uso permanente de las Fuerzas Armadas (Marina, Ejército, Fuerza Aérea), que podrán intervenir en conflictos de tipo social, laboral lo cual no es una novedad sólo que ahora seria legal. Estas reformas significan abrirle las puertas al uso indiscriminado del Ejército para sofocar cualquier protesta, marcha, etc.&lt;br /&gt;Además de la intervención de conversaciones privadas por cualquier forma es decir chat en internet, llamadas telefónicas, incluso la grabación de conversaciones en la calle o casa. Añadiéndole la anulación del libre tránsito por los retenes donde además pueden revisar tus pertenencias.&lt;br /&gt;Todo esto lo justifican en el marco de esta absurda "Guerra contra el Narcotráfico" el cual solo es el plan de Estados Unidos para una intervención militar en el país.&lt;br /&gt;Es por esto que debemos dejar de consumir drogas y mantener una lucha constante contra las Fuerzas Armadas y la instalación de un Estado Fascista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Legalización de las Drogas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días es frecuente escuchar que la única solución a esta "guerra" contra el narcotráfico es la legalización de las drogas. En realidad legalizarlas solo sería otro problema, el capitalismo siempre nos ha metido las drogas para destruirnos, sean legales o ilegales, como el alcohol cuántas vidas no ha destruido y cuantos ricos no ha generado como los dueños de la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma (Sol, Indio, Noche Buena). Es de sobra mencionar que el alcohol es otra de las herramientas del Estado para alienarnos y además generarle jugosas ganancias. Otro factor es el de los componentes químicos del cigarro otra droga legal que en muchos casos contiene cantidades muy bajas de tabaco ya que le agregan otras sustancias químicas para volverlo más adictivo. Es por esto que la legalización de las drogas no es la solución. Legalizarlas las drogas solo generaría grandes ganancias a empresas transnacionales, no se encontrarían en estado puro por lo que causaría mas daños a la salud, y porque son otra herramienta del estado para alienarnos y dejar la Guerra Social en la que estamos inmersos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en: Aurora Insurrecta, Nº1, julio de 2011, México.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-5561880331603464125?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/5561880331603464125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/08/narcotrafico-y-militarizacion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5561880331603464125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5561880331603464125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/08/narcotrafico-y-militarizacion.html' title='Narcotráfico y Militarización.'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-7712427398811532840</id><published>2011-08-12T05:33:00.000-07:00</published><updated>2011-08-12T05:44:50.301-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asunción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autogestión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='urbanismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='transporte'/><title type='text'>¡Contra la suba del pasaje y el subsidio!</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Atacar la miseria del transporte público es atacar la sociedad que nos trata de mercancía.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día la misma canción. Suenan los despertadores y miles de personas, en un estado parecido al comático, se arrastran hacia las paradas para esperar su colectivo.&lt;br /&gt;Con un poco de suerte se pueden subir a la primera chatarra que pasa, que les transportara a su destino como sardinas en lata o como ganado en un camión, aunque más bien parecen un rebaño de ovejas.&lt;br /&gt;Y ahí empieza la tremenda carrera de todos los días: los más jóvenes van a la escuela o el colegio, donde aprenden que en este mundo tendrán que obedecer y aburrirse. Aparte de domesticarlos, los profesores les enseñan algunas que otras habilidades que solo sirven para ser como los adultos. Esos que al bajar de sus colec t i vos empiezan sus tareas productivas. Algunos realizan laburo físico, otros se pasan llenando papeles en oficinas, los menos afortunados se ven obligados a vender cualquier estupidez en la calle, o pedir monedas para sobrevivir.&lt;br /&gt;Pocos son los que sienten que algún sentido tiene su trabajo. Largas horas después, apretados en colectivos, la masa agotada vuelve a su casa. Al día siguiente se repite el mismo triste escenario.&lt;br /&gt;En esta cadena de explotación, el transporte público es un eslabón esencial, que nos roba horas de nuestras vidas y nos deja frustrados y sin pasiones.&lt;br /&gt;Últimamente, se mueven los que tienen la manija de este gran chantaje diario a los pobres. En marzo, los empresarios del transporte público pidieron un aumento del precio del pasaje. Estos mafiosos, expertos en la codicia que viajan confortablemente en camionetas, querían cobrar 2.500 guaraníes por su 'servicio' miserable. El gobierno, confrontado por un descontento amplio y algunas manifestaciones de protesta, ofreció un subsidio jugoso a los empresarios por cada boleto. Los transportistas rechazaron e iniciaron reguladas, pidiendo el pasaje a 2.600 y más subsidio. Y ahora chantajean a miles de personas con un paro general.&lt;br /&gt;En ese punto sinceramente perdimos el hilo en el laberinto de negociaciones entre el gobierno, empresarios y sindicalistas en hoteles y ministerios. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-mR8eBn7w3OU/TkUf5A9qJiI/AAAAAAAAAHM/28NY4Q9B5-k/s1600/transporte-de-ganado_18109.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 323px; FLOAT: right; HEIGHT: 235px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5639949172723033634" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-mR8eBn7w3OU/TkUf5A9qJiI/AAAAAAAAAHM/28NY4Q9B5-k/s400/transporte-de-ganado_18109.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero de cualquier manera, es seguro que seguiremos viajando de la misma manera, obligados a ejecutar las mismas tareas aburridas que nos ofrece este mundo donde reina el dinero. A menos que digamos BASTA! Que dejemos de ser un engranaje bien aceitado de esta gran máquina capitalista. Resistir contra la suba del pasaje y el subsidio es un primer paso, como lo hicieron cientos de personas en el microcentro de Asunción en abril y junio, y los usuarios enojados que cerraron la ruta en San Lorenzo durante el paro. Despertarse de la hipnosis colectiva de nuestros roles sociales (consumidor, estudiante, trabajador, vendedor ambulante, etc.) es el siguiente.&lt;br /&gt;La estatización del transporte público, como proponen partidos de izquierda, no nos parece una solución, ya que significa simplemente que otros gestionen la existencia vacía a que nos condenaron.&lt;br /&gt;Solamente una furia emancipadora podrá acabar con esa forma moderna de esclavitud. Con un poco de creatividad podemos encontrar miles de maneras de enfrentar el chantaje que sufrimos.&lt;br /&gt;Pensemos en piquetes, que siempre han sido un arma del pueblo para retrasar la economía, escraches, movilización, sabotaje; solos o en grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Sin Permiso&lt;/em&gt;, Nº 1, julio de 2011, Asunción, Paraguay.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-7712427398811532840?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/7712427398811532840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/08/contra-la-suba-del-pasaje-y-el-subsidio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/7712427398811532840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/7712427398811532840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/08/contra-la-suba-del-pasaje-y-el-subsidio.html' title='¡Contra la suba del pasaje y el subsidio!'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-mR8eBn7w3OU/TkUf5A9qJiI/AAAAAAAAAHM/28NY4Q9B5-k/s72-c/transporte-de-ganado_18109.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-8664237190737897359</id><published>2011-08-12T05:17:00.000-07:00</published><updated>2011-08-12T05:45:10.378-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paraguay'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='patriotismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nacionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bicentenario'/><title type='text'>La resaca nacional...</title><content type='html'>EDITORIAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó la farra. Las nubes de humo del fuego artificial se disiparon, las banderas tricolores deshilachadas flamean tristes, el último patriota borracho fue barrido de la calle y con un pequeño retraso hasta los milicos volvieron a sus cuarteles.&lt;br /&gt;La breve euforia de amor a la patria que trajo el bicentenario tomó partido hacia una resaca nacional. Porque todo siguió igual. Los fiscales, policías, jueces y políticos volvieron a estar a la orden del día, cumpliendo con su sucia tarea de gestionar la miseria de este país. Miles de patriotas, cabizbajos, volvieron a la rutina del trabajo, la escuela y la universidad. Los sin techo sufren un frío histórico (escribimos el editorial de este primer numero de sin permiso con los dedos congelados).&lt;br /&gt;Menos mal pudimos calentarnos un poco cuando en el microcentro de Asunción, un grupo de rebeldes quemó cubiertas en protesta contra la suba del pasaje y el subsidio a la mafia transportista. Y la liberación de los 14 presos políticos aceleró nuestros pulsos en medio de este invierno social.&lt;br /&gt;Que venga la primavera.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La lucha sigue!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Sin Permiso&lt;/em&gt;, Nº1, julio de 2011, Asunción, Paraguay.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-8664237190737897359?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/8664237190737897359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/08/la-resaca-nacional.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/8664237190737897359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/8664237190737897359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/08/la-resaca-nacional.html' title='La resaca nacional...'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-4955414835481612956</id><published>2011-07-12T15:57:00.000-07:00</published><updated>2011-07-12T16:17:12.803-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ilegalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento anarquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='insurreccionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos humanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Severino Di Giovanni'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terrorismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Christos Stratigopoulos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alfredo María Bonanno'/><title type='text'>Ilegalismo anarquista: ¡Valga la redundancia</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Charla del compañero Gustavo Rodríguez, en el Centro Social Okupado “Casa Naranja”, realizada el domingo 3 de julio de 2011.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El título de nuestra charla podría parecer, ante la lectura neófita, un pleonasmo. Curiosamente, muchos de los que nos asumimos partidarios de la Anarquía, también consideramos que es una reiteración hablar de “ilegalismo anarquista”; sin embargo, esta particular etiqueta toma sentido si, y sólo sí, se registra la existencia de dos posicionamientos antagónicos en torno a la concreción de la acción directa –es decir, al momento en que llevamos a la práctica toda nuestra teoría–. Este antagonismo, tan lamentable como innegable al interior de nuestras tiendas, será la causa de tan peculiares “distinciones”. Por eso, para adentrarnos en el tema que deseamos emprender, tendremos que abordar la falsa dicotomía: “anarquismo legalista” Vs. “anarquismo ilegalista”. Y, lo planteamos como “falsa dicotomía”, precisamente, porque el denominado “legalismo anarquista” es una contradicción insólita. Desde el momento en que apelamos a la legalidad estamos negando el anarquismo. El anarquismo es ilegal o no es anarquismo. Esa es su esencia y su sentido. Su naturaleza. Por lo mismo, a veces nos parece algo tan obvio que olvidamos insistir puntillosamente en el carácter antiautoritario del anarquismo y, por lo tanto, consecuentemente antisistémico ¡Rabiosamente antisistémico! Estamos contra toda Autoridad. Esa es nuestra máxima. Por esa misma razón, los anarquistas, en el instante en que nos asumimos como tal, ahí mismo, estamos ubicándonos fuera de la ley. Cuando afirmamos –como anarquistas consecuentes– que estamos contra el sistema de dominación, que luchamos contra el ordenamiento social en su conjunto, estamos objetando su orden y las leyes que le socorren. Todas las leyes se han hecho y se harán para darle soporte jurídico a la opresión y a la dominación. Si estamos contra el Estado tenemos que estar forzosamente contra las leyes que lo amparan y justifican su existencia. Entonces, los anarquistas, somos ilegales porque somos anarquistas, es decir, por naturaleza. Eso, por mucha confusión que exista –producto de la intoxicación liberal que asecha nuevamente en estos tiempos–, debemos tenerlo muy claro. Y de ahí, debe quedarnos también muy en claro que, cada vez que utilizan ese eufemismo, siempre que recurren a ese terminajo de “anarquismo ilegalista”, están haciendo alusión al anarquismo insurreccional, a sus tácticas y a sus métodos y lógicamente, lo hacen de manera despectiva –con toda la mala leche–, señalándolo con el índice, desde el pulpito, desde el pretendido “anarquismo legalista”. O lo que es lo mismo, desde la negación del anarquismo. Aquí es muy oportuna esa máxima que se le atribuye a Camilo Berneri y que Bob Black popularizó en los ochenta del siglo pasado con otras palabras pero que, sin duda, evocaba &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-aXK66eqgvxU/ThzVbBRsRDI/AAAAAAAAAHE/ZoWlzZjTxro/s1600/4Sacco%2By%2BVanzetti%2Bmanifestaci%25C3%25B3n.gif"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 244px; FLOAT: right; HEIGHT: 198px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5628608294482101298" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-aXK66eqgvxU/ThzVbBRsRDI/AAAAAAAAAHE/ZoWlzZjTxro/s400/4Sacco%2By%2BVanzetti%2Bmanifestaci%25C3%25B3n.gif" /&gt;&lt;/a&gt;la esencia de la frase original: “&lt;em&gt;son esos anarquistas enemigos de la Anarquía&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de profundizar en la historia del denominado “anarquismo ilegalista”, habría que comenzar por hacer algo de recuento sobre esa postura incongruente –conceptual y prácticamente hablando– que aboga por un “anarquismo legalista” y, paralelamente, menosprecia, proscribe y excluye, el accionar consecuente de los partidarios y las partidaria de la Anarquía. Para poder entender el por qué y el cómo cobró vida en nuestras filas un término tan ambiguo y explicarnos el peculiar interés que existe y persiste en la utilización de semejante rótulo, tenemos que recurrir –una vez más– a la pregunta ineludible: ¿qué es el anarquismo? Como bien señala Bonanno: siempre es necesario retomar el discurso con esta interrogante, aunque estemos entre anarquistas. –muchas veces, justamente por estar entre anarquistas es que resulta inevitable este cuestionamiento– . Alfredo (Bonanno), nos expone que el empleo reiterado de esta interrogante se debe a que el anarquismo no es una definición que, una vez alcanzada, pueda guardarse celosamente en una caja fuerte y conservarse como un patrimonio del cual tomamos argumentos a manera de insumos cada vez que los necesitamos. Y tiene razón. Paradójicamente, hay quienes se reivindican “anarquistas” y sostienen lo contrario; es decir, conciben al anarquismo como una ideología y lo guardan a buen recaudo –en esa caja de caudales que nos mencionaba Bonanno– para “protegerlo”, como si se tratara de un credo. Esos dogmáticos del anarquismo entienden el ideal como una Biblia inamovible que les otorga un abundante arsenal de argumentos a los que pueden apelar en cada circunstancia que se les presente y así, eluden la realidad repitiendo sus sagradas oraciones hasta el infinito. Lo inaudito, es que esta visión distorsionada del anarquismo –ideologizada, para ser exactos– es compartida por ambos bandos de las denominadas corrientes primigenias pese a sus divergencias irreconciliables. Es decir, tanto para la corriente “esencialista”, emparentada con el liberalismo, como para la “historicista”, descendiente directa del marxismo, el anarquismo va asimilarse como una ideología. Esto, de cierta forma, nos explica porque cada vez que el anarquismo se aleja de la realidad de las luchas concretas –ya sea a consecuencia de los períodos de repliegue o por los momentos de reflujo del movimiento real de los oprimidos– reaparecen estos viejos fantasmas y se degenera en ideología. En otras ocasiones, hemos insistido en esto y no nos cansaremos de repetirlo: el anarquismo obtiene su propia especificidad teórico-práctica en el momento en que rompe drásticamente con sus raíces; ahí es que se gesta como tal, revelando su carácter parricida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, salvo escasas y honrosas excepciones, la inmensa mayoría de la historiografía libertaria ha sido escrita por personas ajenas al anarquismo y en su defecto, se ha elaborado un producto edulcorado y atinadamente “acomodado” por connotados personajes académicos, por lo general, adscritos a esas corrientes primigenias que, lógicamente, han continuado su marcha de manera paralela. Así, encontraremos un amplio y voluminoso listado de historiografía libertaria, oportunamente confeccionada desde las buenas conciencias del humanismo liberal o desde la perspectiva historicista y pretendidamente científica de claro sello marxiano. En el caso particular de la historiografía libertaria disponible en lengua castellana, nos toparemos con un repertorio de historietas “libertarias” realmente nauseabundo, fabricado a la medida de las concepciones moralinas de personajes de la calaña de Carlos Díaz –conocido cagatintas al servicio del Vaticano–, Víctor García y, hasta de Fidel Miró; quienes manosearon y acondicionaron a su antojo, otras historietas previas, inventadas por los Abad de Santillán y compañía. No menos “acomodados” están los textos de Buenacasa y Gómez Casa, empeñados en mostrar las cosas según su conveniencia. Ya ni hablar de la historiografía “oficial” donde abundan ratas de la catadura de Ángel Herrerín López –escribano a sueldo del gobierno que esté de turno en el Estado español– o Juan Avilés. Desde luego, de este lado del charco, también se cuecen habas, aquí mismo tenemos joyitas del tamaño de Roger Bartra y Arnaldo Córdova, sólo por mencionar algunos y bueno, me viene a la mente otro personaje vomitivo, a quien el Estado cubano encomendó la “noble” tarea de borrar al anarquismo de la historia insular, Abraham Grobart (Fabio Grobart). Por eso hoy, tenemos que dedicarnos a hurgar. Hay que escarbar… Hay que nadar y zambullirse en medio de toda esa historiografía libertaria y tomar con pinzas la información y confrontarla con otras fuentes, aunque lo que encontremos provenga del enemigo, de la prensa burguesa de la época. Increíblemente, la mayoría de las veces, encontramos mucho más información en esas fuentes antagonistas –en la prensa, particularmente–, sobre todo, nombres y hechos, olvidados o, convenientemente, silenciados e ignorados. Pasa lo mismo con la historia “oficial”, con los textos de Herrerín y cía, allí a veces se encuentran datos extraídos de los archivos policiacos. En esos textos, con pretendido rigor académico y regularmente etiquetados como “Historia Social”, también podemos hallar información valiosa. Estos cagatintas se han encargado de recuperar algunos nombres y de exponer determinados hechos, con la clara intención de descalificarnos de presentarnos como bandidos y terroristas. Pero, a falta de estudios objetivos, de ahí hay que sacar nuestras conclusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, un poco adentrándonos en el tema de nuestra plática, definitivamente, tenemos que decir que, cuando se hace mención del denominado “anarquismo ilegalista”, es decir, del anarquismo insurreccional, por regla general, se están refiriendo a un conjunto de estrategias anarquistas implementadas, principalmente, en Francia, Italia, Bélgica, Suiza y Estados Unidos, en las últimas dos décadas del siglo XIX y las primeras tres del siglo pasado. Este período particular de nuestra historia –que, en realidad, abarca un poco más, porque ya desde 1874, en el Congreso de Madrid, se recogen los pronunciamientos insurreccionales y se recomiendan las llamadas “represalias”– sin duda, ese período fungió como parte aguas, dando lugar a esa falsa dicotomía de la que hablábamos con anterioridad, aquella de “anarquismo legalista” Vs. “anarquismo ilegalista”. Este “parte aguas”cobró mayor fuerza a raíz de las polémicas furibundas ocasionadas en Francia a finales del siglo XIX en torno al caso Duval. La expropiación de un hotel de la calle Montceauc de Paris, realizadael 5 de octubre de 1886, por los anarquistas Duval y Turquais, integrantes del grupo “&lt;em&gt;La Panthére des Batignoles&lt;/em&gt;”, trajo consigo, un debate irreconciliable poco después de que Clément Duval fuera detenido, no sin defenderse, hiriendo al inspector a cargo de su captura. Esta polémica pronto llegaría a las páginas del periódico &lt;em&gt;La Révolte&lt;/em&gt;, dirigido por Kropotkin, convirtiéndose en tema de discusión obligada al interior del movimiento anarquista. Rápidamente aflorarían los juicios de valor. Así, aparecieron en escena los “legalistas” que abogaban por un anarquismo evolutivo y pedagógico que conseguiría sus aspiraciones de justicia y libertad a través de la propaganda escrita u oral y la organización de las masas, acusando de “criminales ajenos a las ideas” a quienes actuaban “fuera de la ley”. Sin embargo, Duval, dejaba en claro su postura en la carta que enviaría al juez instructor –permítanme hacer lectura de un fragmento de la misma– : &lt;em&gt;“En mi hoja de prisión en Mazas, he visto escrito: Tentativa de homicidio; yo creo, muy al contrario que he obrado en legítima defensa. Verdad es que usted y yo no consideramos esto de la misma manera, teniendo en cuenta que yo soy anarquista, o mejor dicho, partidario de la anarquía, pues no se puede ser anarquista en la sociedad actual; sentado esto, yo no reconozco la ley, sabiendo por experiencia que la ley es una prostituta a quien se maneja como conviene, en ventaja o detrimento de éste o del otro, de tal o cual clase. Si yo he herido al agente Rossignol, es porque él se ha arrojado sobre mí en nombre de la ley. En nombre de la libertad yo le he herido. Soy, pues, lógico con mis principios: no hay, pues, tal tentativa de asesinato. Ya es tiempo también de que los agentes cambien de papel: antes que perseguir a los ladrones, que prendan a los robados.”–&lt;/em&gt;Fin de la cita– Con esta carta, no caben dos opiniones al respecto: Duval, dejaba en claro que era anarquista y que, como tal, obraba consecuente fuera de la ley. Con sus palabras recalcaba lo que comentábamos al comienzo de esta charla: “los anarquistas, somos ilegales porque somos anarquistas, es decir, somos ilegales por naturaleza”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clément Duval, comparecería frente al juez el 11 de enero de 1887, alegando en su defensa que la propiedad, asentada en sus leyes y otorgada como derecho burgués, era el robo y que quienes acumulaban fortunas apropiándose de las riquezas producidas colectivamente eran los verdaderos ladrones, no quienes, necesitados de sustento, tomaban en su provecho, por derecho a la existencia, lo que se les había arrebatado antes. Los alegatos de Duval, reafirmaban nuevamente los principios anarquistas frente a aquellos que intentaban desprestigiarle con su moralina burguesa. Al ser condenado a muerte, quedaba, a todas luces, sentenciado por anarquista. Por eso, no faltaron las voces valientes que le defendieran en nombre de la anarquía, como Luisa Michel, quién al grito de ¡Viva la anarquía! exigiera la unidad de todos los revolucionarios conscientes en la lucha contra su condena. Finalmente, ante las fuertes presiones ejercidas, le conmutarían la pena de muerte, sentenciándolo a cadena perpetua en la Guyana. De allí, lograría fugarse y trasladarse a Estados Unidos, donde se asentaría en la ciudad de Nueva York, gracias al apoyo y la solidaridad de los anarquistas italo-americanos, con quienes trabajaría en la edición de “&lt;em&gt;L’ Adunata del Refrattari&lt;/em&gt;”. Esta publicación “refractaria” –como bien resalta su título–, sería uno de los medios anarquistas más aguerridos de su época en territorio estadounidense y serviría de asidero para la expansión de la consciencia refractaria y la conformación de un movimiento anarquista de clara tendencia insurreccional a lo largo y ancho de la geografía norteamericana. En esa misma tesitura refractaria del anarquismo insurreccional, se editarían infinidad de periódicos a finales del siglo XIX, en varios puntos de Europa, principalmente en Italia, Francia y España. Destacarían las publicaciones impresas en Barcelona, Valencia y Zaragoza, muchas veces editadas por anarquistas italianos refugiados en España.Títulos como “&lt;em&gt;El Eco del Rebelde&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;La Cuestión Social&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;Penseiero e Dinamita&lt;/em&gt;”–redactado por el grupo de Paolo Schichi–, “&lt;em&gt;La Revancha&lt;/em&gt;” –editado por Paul Bernard –, “&lt;em&gt;La Revancha de Ravachol&lt;/em&gt;”, entre otros, ilustrarían la actividad del denominado “anarquismo ilegalista” a finales del siglo XIX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro de los grupos anarquistas qué destacaría, por la puesta en práctica de la expropiación, a finales de la década del ochenta del siglo XIX, en la ciudad de París, sería el núcleo conocido como “&lt;em&gt;Los Intransigentes&lt;/em&gt;”. Fundado por dos anarquistas italianos residentes en Francia: Pini y Parmeggiani. Vittorio Pini, reivindicaría la expropiación revolucionaria –contribuyendo al debate en torno a esta práctica–, poco después de su detención “accidental” como consecuencia de una solicitud de extradición interpuesta por el gobierno italiano. Cuando las autoridades francesas registraron su casa, encontraron un arsenal y la cuantiosa suma de 500 mil francos, lo que para 1889 resultaba ser una suma elevadísima. El hallazgo policial llevaría a los tribunales a Pini y algunos de sus compañeros de grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La condena de Vittorio Pini a 20 años de trabajos forzados, resucitó la polémica, llegando nuevamente a ventilarse el debate en “&lt;em&gt;La Révolte&lt;/em&gt;”. En sus páginas quedaría registrada la opinión de sus editores al respecto –permítanme nuevamente leer unos apuntes– &lt;em&gt;“Pini, jamás actuó como un ladrón profesional. Es un hombre de muy pocas necesidades, que vivía sencillamente, pobremente incluso y con austeridad. Pini robaba para destinarlo a la propaganda, eso nadie lo ha negado. En el juicio, Pini se hizo responsable único de los hechos y defendió el principio anarquista del derecho al robo o mejor a la expropiación”&lt;/em&gt;. Fin de la cita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los casos de Duval y Pini, ponían sobre el tapete el tema de la expropiación revolucionaria, situándolo en el marco de la acción directa y las tácticas insurreccionales, por lo que se retomaría el debate en la Conferencia Internacional de París de 1889, sin que se alcanzaran acuerdos a manera de conclusión al respecto. Sin embargo, existían antecedentes que mostraban lineamientos claros en relación a la acción directa que –si bien no abordaban la expropiación de manera explícita–no dejaban lugar a dudas en cuanto al empleo de una amplia gama de tácticas que iban desde las represalias a la propaganda por el hecho, justificadas desde la óptica de la insurrección permanente. El Congreso Anarquista de Londres de 1881, da buena cuenta de ello. Por cierto –quiero hacer un paréntesis como nota anecdótica–, está ampliamente documentada la participación de un anarquista mexicano en el congreso de Londres del 81. Según los registros, dejó constancia del “&lt;em&gt;necesario aprendizaje de la química para la elaboración eficaz de explosivos&lt;/em&gt;”. También quedaría documentada la infiltración de agentes policíacos en dicho congreso y su insistente interés en desprestigiar el mismo, presentándolo como una reunión de peligrosos “terroristas” internacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La polémica entre quienes, reclamándose anarquistas, justificaban la expropiación y la propaganda por los hechos y las inscribían en la amplia lista de acciones directas válidas –mismas que identificaban como medios consecuentes con el fin– y, aquellos, que, igualmente reclamándose anarquistas, las condenaban, por “amorales” y “violentas”, trajo consigo el rótulo de “anarquismo ilegalista” que hoy nos ocupa y con éste, la profundización de las diferencias en torno a la acción directa o, a la manera de como ésta se concebía según el lente con que se mirase. Dicha polémica, lamentablemente, nos ha acompañado a lo largo de la historia y ha sido aceptada o, por lo menos, asimilada, como una “ambigüedad” de base, originada en las formulaciones primigenias del anarquismo y que, por tanto, deberíamos de arrastrar por los siglos de los siglos. Sin embargo, esta pretendida “ambigüedad” es falsa y se ubica –una vez más– en el manejo acrítico, en el acomodo amañado y oportuno de los términos y en el reforzamiento de esos parentescos de los que hablábamos al comienzo, de esas familiaridades apócrifas con las que el anarquismo no puede sino reafirmar la más determinante y violenta de las rupturas. Es el reflejo de las contradicciones arrastradas a partir de esa otra falsa “ambigüedad” que pretende perpetuarse en el anarquismo justificando su origen en las corrientes de pensamiento progenitoras –que mencionábamos– y que da lugar a la tesis de “los dos anarquismos”. Esto, ya lo hemos abordado en incontables ocasiones y hemos sido rotundamente determinantes, recalcando que, para nosotros, el anarquismo es un cuerpo viviente de teoría y práctica que se gesta a partir de una configuración abierta de pensamiento y acción, encarnada en un movimiento refractario, que cobra su especificidad en el instante que concreta ese divorcio, irreconciliable, con el idealismo liberal y trasciende las limitaciones de la visión economicista del marxismo mediante la reflexión –original e intransferible– en torno al sistema de dominación y la conformación de las clases sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante las primeras tres décadas del siglo pasado, las tácticas y los métodos del anarquismo insurreccional volvieron a tomar fuerza. En los años previos a la Revolución rusa, va a extenderse y generalizarse su práctica, cobrando nuevos bríos la expropiación y la propaganda por el hecho. Por esas fechas, alcanzaría notoriedad en Francia el grupo de “&lt;em&gt;Los trabajadores de la noche&lt;/em&gt;”, también conocido como “&lt;em&gt;la banda de Abbeville&lt;/em&gt;”, por el enfrentamiento armado que se suscitara en esa ciudad entre integrantes de este grupo con la policía, tras una acción fallida, resultando muerto el oficial Pruvost Alexandre Jacob, mejor conocido como Marius Jacob, sería el eje articulador de este pequeño núcleo expropiador, en el que también participaba su madre y su esposa. Había sido detenido en posesión de explosivos tras una serie de expropiaciones menores que habrían conducido a las autoridades hasta él, siendo condenado a 6 meses de cárcel. Poco después sería detenido nuevamente pero. fingiría demencia evitando una sentencia de cinco años de prisión y le enviarían a un manicomio de donde se fugaría, refugiándose en la ciudad de Sète. Allí, comenzó a organizar su grupo con personas afines que, aunque no se reclamaran partidarios de la Anarquía, en los hechos compartirían sus principios mediante un acuerdo mínimo –otra vez, permítanme leer estas anotaciones–: “sólo se usarán las armas para proteger nuestra vida y nuestra libertad de la policía; se robará sólo a los considerados parásitos sociales -empresarios, banqueros, jueces, militares, nobles y al clero, pero jamás a aquellos que realizan profesiones nobles y útiles –maestros, médicos, artistas, artesanos, trabajadores, etc. Y se destinará un porciento del dinero recuperado a la propaganda de la causa anarquista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acusado de más de un ciento cincuenta expropiaciones y del asesinato del oficial Pruvost, Jacob sería llevado a juicio en marzo de1905 en la ciudad de Amiens, enfrentando la posible condena a muerte en la guillotina. Durante el proceso, dejará bien claro en los tribunales los ideales que le inspiran –aquí lo tengo–: “He preferido conservar mi libertad, mi independencia, mi dignidad de hombre, antes que hacerme artífice de la fortuna de un amo. En términos más crudos, sin eufemismos, he preferido robar antes que ser robado”. Logró escapar de la guillotina pero lo sentenciarían, con 26 años de edad, a trabajos forzados de por vida en Cayenne. Tras 17 intentos de fuga de la Isla del Diablo y con poco más de 20 años de condena cumplida, regresaría a Francia. En 1936, atraído por la irradiación de la Revolución española, Jacob viaja a Barcelona con el propósito de luchar junto al movimiento libertario, presentando una estrategia de acopio de armamento para las milicias anarquistas. Sin embargo, ya no estarían Ascaso ni Durruti y, se toparía de bruces con el “anarquismo legalista” en el poder. Decepcionado con la realidad española sentenciaría de manera lapidaria: “¿Dónde están los anarquistas? En las fosas comunes. Traicionados en las retaguardias, se sacrifican en el frente”. Desde luego, esto no lo registraría Gómez Casa ni Víctor García.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También habría que mencionar entre los muchos grupos anarquistas insurreccionales que alcanzarían notoriedad en Europa a comienzos del siglo XX a otro núcleo francés conocido como “la banda Bonnot”, ya que iniciaría sus actividades por iniciativa de Jules Bonnot y un grupo de anarquistas insurreccionales nucleados en torno al periódico “ilegalista” &lt;em&gt;L’Anarchie&lt;/em&gt;. En esos primeros años del siglo XX, se teorizaría sobre la expropiación revolucionaria y la propaganda por el hecho en un montón de publicaciones anarquistas insurreccionales que le otorgaban particular validez a estos métodos dentro de la amplia gama de tácticas insurreccionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, de este lado del charco, también hay tela de dónde cortar aunque mucha de la historiografía esté igualmente acomodada, manoseada y edulcorada, en el mejor de los casos porque, cuando nos ponemos a rastrear este tipo de información nos encontramos que, evidentemente, muchas cosas se han silenciado y condenado al olvido. Pero bueno, hay que ir hilvanando la historia con lo que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos ponemos a rastrear por acá, encontramos los antecedentes del anarquismo insurreccional en Julio López Chávez, quien mantendría una intensa actividad expropiadora y beligerante entre 1867 y 1868, siendo fusilado en julio del 68, por órdenes del gobierno liberal de Benito Juárez. López Chávez o Chávez López –ya que algunos historiadores invierten sus apellidos por lo que no se sabe con certeza cuál era su nombre correcto, incluso hay documentos de la época, periódicos principalmente, donde le llaman Julián López Chávez, en lugar de Julio– Pero, bueno… quedémonos con Julio López Chávez, había sido discípulo de la escuela moderna, la &lt;em&gt;Escuela del Rayo y el Socialismo&lt;/em&gt;, que fundara en Chalco, estado de México, Plotino Rhodakanaty, inspirado en las ideas de Fourier y de Proudhon, pero López Chávez, abandonaría rápidamente las ideas mutualistas y se convertiría en Bakunista. Reafirmando su pensamientodiría: –permítanme leer esta pequeña cita– “Soy anarquista porque soy enemigo de todos los gobiernos y comunista, porque mis hermanos quieren trabajar la tierra en común” (fin de la cita). Rhodakanaty, se distanciaría de su discípulo por estar en desacuerdo con el anarquismo insurreccional, ya que, desde su visión idílica y evolutiva, no reconocía la acción armada consecuente con el ideal libertario. Julio López se convertiría en una verdadera pesadilla para los hacendados, flagelando incansablemente a toda la clase acaudalada del área de Chalco y Texcoco, extendiendo sus acciones a Morelos por el sur, al este hasta San Martín Texmelucan y al oeste hasta Tlalpan. Expropiaba las haciendas de la zona pero en el sentido más extenso del término, es decir, no sólo saqueaba las casas de los hacendados llevándose el dinero, los objetos de valor, las armas y todos los caballos sino que, además, repartía la tierra expropiada entre los campesinos de la región. También realizó infinidad de asaltos a diligencias en la zona, ganándose la reputación de “bandido comunista”, que era como le llamaban los periódicos de la época. Su grupo llegó a contar con más de medio centenar de integrantes, extendiendo la consciencia refractaria entre los campesinos e indígenas de la zona. Después de su fusilamiento, la actividad expropiadora e insurreccional, continúo hasta 1870, no sólo en la zona original de operaciones sino, además, se extendió a Yucatán, al ser deportados a ese estado sureño varios de sus compañeros de acción. Quince de ellos serían fusilados en la ciudad de Mérida, el 24 de febrero de 1869.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se extendería el anarquismo insurreccional a otros estados, quedando registrada la actividad insurreccional de tres compañeros de López-Chávez, en el estado de Chiapas, que estarían involucrados en las rebeliones indígenas de 1869 y en el asalto armado a las haciendas de la región. Ignacio Fernández Galindo, su esposa, Luisa Quevedo y, Benigno Trejo, excompañeros de Julio Chávez en la escuela de Chalco, participarían activamente en las labores de organización de la lucha y en la difusión de las ideas anarquistas y la propaganda por los hechos, entre los indígenas Tzotziles. Fernández Galindo, se encargaría de brindarles entrenamiento en el uso de las armas y dotaría de tácticas combativas a la revuelta. Las autoridades estatales harían frente violentamente a la insurrección, exigiendo que los “transgresores de la Ley” que “se rindan incondicionalmente y entreguen las armas y a los cabecillas de afuera que les han engañado y manipulado”. Por esas fechas, se publicó un cartel dirigido a los Indígenas rebeldes, que apareció pegado en todos los muros de las calles de San Cristóbal de las Casas, en el que se ilustra perfectamente los sucesos –Otra vez tengo que leer aquí en mis apuntes.. a ver–: “El presidente de la República ya sabe lo que ustedes están haciendo y por eso está muy enojado y aunque aquí tenemos mucha tropa y bastantes armas, dice que va a mandar bastante gente y entonces es seguro que ustedes acaban; porque esa gente que viene no los conoce a ustedes, y por eso no los quiere como nosotros los queremos […] pidan perdón al gobierno y presenten todas las armas que tienen para que crea que es verdad lo que ustedes dicen”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la denominada “revolución mexicana”, también se registrará la acción del anarquismo insurreccional, protagonizado por los miembros radicalizados del Partido Liberal Mexicano. Las figuras de Ricardo Flores Magón y Práxedis Guerreo, serán destacadísimas en ese período revolucionario; sin embargo, muchos anarquistas insurreccionales internacionalistas, no coincidirán con esa particular apreciación que le otorga rango de “revolución” a las contiendas de la época. Específicamente, esa sería la postura de los anarquistas insurreccionales italianos que, motivados por las crónicas apasionadas que publicara el periódico &lt;em&gt;Regeneración&lt;/em&gt; y por las fervientes arengas de sus colaboradores en la ciudad de Los Ángeles, se trasladarían en 1917 al norte de México, con la intención de unirse a la lucha insurreccional libertaria. Entre esos anarquistas insurreccionales italianos estarían Sacco y Vanzetti, quienes viajarían a la ciudad de Monterrey –donde radicaba un grupo de anarquistas italianos que habían huido del reclutamiento militar en Estados Unidos, al estallar la Primera Guerra– interesados en sumarse a la “revolución anarquista”. Pronto se decepcionarían, identificando a la “Revolución” mexicana como una lucha por el poder entre bandos opuestos. Ese grupo particular de anarquistas italianos haría historia con sus expropiaciones y sus acciones de propaganda por los hechos, a lo largo y ancho de Estados Unidos. Era el grupo nucleado en torno al periódico anarquista insurreccional “&lt;em&gt;Cronaca Sovversiva&lt;/em&gt;”, donde también colaboraban Sacco y Vanzetti. Esta publicación, redactada en italiano, se convertiría en el arma de difusión por excelencia del anarquismo insurreccional, entre los anarquistas italianos residentes en Estados Unidos. El grupo de los insurreccionales se ampliaría rápidamente, siendo denominado por la prensa burguesa de la época como “Los Galleanistas”, en alusión al editor del periódico, Lugy Galleani. En este grupo –que en poco tiempo se convertiría en una verdadera red con presencia en las principales ciudades estadounidenses–, destacarían por su notoriedad los conocidísimos Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, Mario Buda alias Mike Boda, Nestor Dondoglio alias Jean Crones, Gabriella Segata Antolini, Lugi Bachetti, entre otros que no puedo recordar. Aquí tengo otros nombres de compañeros de este grupo anotados por aquí: Frank Abarno, Pietro Angelo, Carmine Carbone, Andrea Ciofalo, Ferrucio Coacci, Emilio Coda, Alfredo Conti, Roberto Elia, Luigi Falsini, Frank mandese, Ricardo Orciani, Nicola Recchi,Giuseppe Sberna, Andrea Salsedo, Raffaele Schiavina y Carlo Valdinoci.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las contundentes acciones de estos anarquistas los llevaría a convertirse en el grupo revolucionario más perseguido por las autoridades federales en los estados Unidos. Sin embargo, otra vez el “acomodo” de la historia y no sólo de la historia “oficial” sino de la historiografía de factura libertaria, los condenaría a ser unos perfectos desconocidos, encargándose de silenciar todas sus acciones y de “desaparecer” sus textos, reflexiones y demás aportaciones teóricas. Con la excepción de Sacco y Vanzetti, a quienes el “anarquismo legalista” se ocuparía de dotar de una historia falsa que los convirtió en “mártires” del anarquismo. Como habrían hecho antes con los anarquistas de Chicago: “Los Mártires de Chicago”. Una vez más, las conocidas artimañas para ocultar la historia. En el caso de Sacco y Vanzetti sucedió igual. El argumento que se inscribía en una lógica estrategia de la defensa para que se les declarara “inocentes”, terminó convirtiéndose en la “historia oficial” de los hechos. Con la excepción del historiador libertario Paul Avirich que se ocuparía de profundizar en la actividad anarquista de esa época y un trabajo de Bonanno sobre el tema, el resto de la literatura publicada en torno al caso Sacco y Vanzetti, niega rotundamente su participación en la expropiación por la que terminarían siendo condenados. Realmente las expropiaciones eran realizadas constantemente por el grupo en el que participaban activamente Sacco y Vanzetti y los fondos recaudados mediante estas expropiaciones se usaban para continuar imprimiendo propaganda anarquista para financiar atentados, las llamadas represalias y para auxiliar a compañeros presos y desempleados o en algunos casos a sus familias. Los atentados estarán siempre enfocados contra el Estado, el capital y el clero, siendo objeto de sus ataques banqueros, industriales, políticos, jueces, fiscales, policías y curas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este grupo tiene incontables anécdotas –podríamos estar aquí el resto del día contándolas– pero hay varias acciones que merecen por lo menos una breve mención, como el atentado ejecutado el 24 de noviembre de 1917 contra el Cuartel de Policía de la Ciudad de Milwaukee, donde estalló una bomba de retardo poderosísima, con varios kilos de pólvora negra. El artefacto había sido construido por Mario Buda quien era el experto en explosivos del grupo –por cierto, también haciendo uso de sus habilidades, ayudaría a Luiggi Galleani, a confeccionar un manual de explosivos que circularía exitosamente entre los anarquistas insurreccionalistas y que aparentemente tradujera al inglés Emma Goldman– Y bueno, se supo que el plan fue ingeniosísimo ya que debido a la gran actividad anarquista de la época, las estaciones de policía estaban muy bien protegidas y además tenían grandes controles al momento de acceder a estos recintos; por lo que el grupo para poder introducir la bomba en el cuartel, la colocó primeramente en los cimientos de una iglesia de la ciudad y le pasaron la información a un personaje que sospechaban era informante de la policía. Rápidamente el escuadrón de explosivos se movilizó y retiró la bomba de la iglesia, trasladándola a la estación de policía, pensando que había fallado el mecanismo de activación. Minutos después de comprobar que el artefacto se encontraba en las instalaciones, lo hicieron detonar matando a nueve policías y una víctima civil. Y bueno, con el atentado lograron matar dos pájaros de un tiro porque no sólo cumplió su objetivo, sino que además, les permitió desenmascarar al soplón. Otro atentado que merece ser mencionado, es el realizado por Nestor Dondoglio en la ciudad de Chicago en 1916. Dondoglio era un cocinero de origen italiano que se hacía llamar Jean Crones, al enterarse que se planeaba realizar un gran banquete en honor del arzobispo de esa ciudad, el arzobispo Mundelein, con la asistencia de un nutrido grupo de la jerarquía católica, se presentó como voluntario diciendo que quería donar sus habilidades y obsequiar sus exquisitos platillos a los comensales, envenenado alrededor de doscientos invitados al agregarle arsénico a la sopa. Ninguna de las víctimas murió porque en su afán por eliminarlos, Dondoglio utilizó demasiado veneno lo que provocó inmediatamente vómitos en las víctimas, logrando expulsar el veneno. Sólo moriría, dos días después del envenenamiento, el cura O´Hara, párroco de la iglesia de St. Matthew en Brooklyn, Nueva York, quien había sido capellán en el patíbulo de la prisión de Raymond St. Dondoglio, inmediatamente después del atentado, se trasladó a la Costa Este, donde fue escondido por un compañero de grupo hasta su muerte en 1932.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esas fechas, sobran ejemplos del accionar anarquista insurreccional, con infinidad de expropiaciones y acciones de propaganda por el hecho. La condena a muerte de Sacco y Vanzetti, serviría de detonante para incrementar las acciones. En La Habana, Montevideo y Buenos Aires, también explotarían incontables bombas en protesta por el crimen de Estado. En Argentina y Uruguay, también dejarían su huella los anarquistas insurreccionales practicando la expropiación y la propaganda por el hecho. Destacarían por su notoriedad Severino Di Giovanni y sus compañeros de grupo. También el núcleo de Roscigna, Uriondo, Malvicini y Vázquez Paredes. Tanto en Argentina como en Uruguay se continuó realizando expropiaciones y acciones de propaganda por los hechos hasta nuestros días. En el pasado reciente, destacan también entre los compañeros expropiadores el negro Fiorito, Amanecer Fiorito, y nuestro Urubú, que muriera a manos de la policía en una expropiación fallida. En Chile también tienen una larga historia los anarquistas insurreccionales, con acciones de expropiación y propaganda por el hecho, que igualmente llega a nuestros días, con pérdidas lamentables como la de Maury y este compañero que recién le estalló el artefacto en las manos –Luciano–, si, exactamente Luciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí en México, la expropiación ha sido y es una práctica recurrente aunque, por regla general, no se reivindique. Bueno, con la excepción de Acción Anarquista Anónima de Tijuana que sí ha reivindicado expropiaciones en sus comunicados. Tampoco podemos olvidar, a manera de homenaje y reivindicación, al compañero Mariano Sánchez Añón, de origen aragonés, exilado primero en Francia –cuando tuvo que huir de Mas de las Matas, su pueblo natal–, tras la insurrección anarquista de diciembre de1933 y, después, se refugiaría por acá en México, tras el triunfo del fascismo franquista. Llegaría a estas tierras a bordo del Ipanema, junto a su compañera Armonía de Vivir Pensando, entrando por el puerto de Veracruz. Inmediatamente sería reubicado en una finca en Santa Sabina, Chihuahua, donde lo enviarían a trabajar como jornalero por sus orígenes campesinos y su experiencia agropecuaria. Pero, Sánchez Añón, no renunciaría al ideal anarquista y continuaría en México con su actividad revolucionaria. Rápidamente, comienza a organizar a los peones en donde laboraba contra la explotación a la que estaban sometidos y le dispara al encargado de la finca, dándole muerte. Buscado por la policía, tendrá que trasladarse a la ciudad de México junto al compañero Francisco de Diego Salas. Por acá, fundarán un grupo de acción, integrado por cinco compañeros españoles que se negaban a renunciar a las ideas anarquistas y a la acción revolucionaria, como les exigía el gobierno de México, como requisito para otorgarles asilo. Participarían en varias expropiaciones hasta la fallida operación de la Cervecería Modelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariano Sánchez Añón, sería cobardemente vilipendiado por la Federación Anarquista del Centro y las pretendidas “Juventudes Libertarias” de San Luis Potosí, quienes publicarían un comunicado condenando la expropiación a la Cervecería Modelo y, acusando de “gánsteres” a los compañeros españoles exilados que participaron en dicha acción.–Aquí tengo el comunicado pero, igual si desean, pueden leerlo en línea, este comunicado se encuentra alojado en el sitio de la Biblioteca Virtual Antorcha– Desde luego, la expropiación de la Modelo, así como el propio Mariano Sánchez Añón y sus compañeros de ideas, recibirán también la condena de algunos de los libertarios españoles refugiados por acá, los denominados “bomberos” –lógicamente porque apagaban el fuego cada vez que era necesario– los connotados “santones” del exilio inmovilista, entre los que se contaba uno que otro “cincopuntista”, como Fidel Miró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosamente, cuando los compañeros nos pidieron que presentáramos este tema, que preparáramos esta plática, encontramos un archivo valiosísimo que está sin ordenar pero que tiene mucha información qué bien valdría la pena sacar a la luz para que se conozcan las actitudes antagónicas de esos “dos anarquismos”. Les hablo del archivo del Comité Técnico de Ayuda a los Españoles en México (CTAE). Este “comité” tiene la peculiaridad de haber sido creado por Juan Negrín, el jefe del gobierno republicano, a modo de continuación del Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles, fundado en Francia, con el financiamiento del Gobierno de la República. Presidido por José Puche, el grupo se mantuvo en contacto con varias Secretarías de Estado y con el propio Lázaro Cárdenas, para coordinar la llegada de los refugiados, el arribo de los vapores Sinaia e Ipanema. Después continuaría con su particular labor, digamos… de “enlace”, con el gobierno mexicano; también se encargó de suministrar subsidios individuales, alojamiento y alimentos, préstamos para emprender negocios. El Comité fundaría, con capital del Gobierno de la República, la Financiera Industrial Agrícola, con ese financiamiento, abrirían la Empresa Vulcano, la Editorial Séneca, el Instituto Luis Vives, la Academia Hispano-Mexicana, el Colegio España y otros colegios en los estados. Se puede encontrar algo de esto en Internet a raíz de las memorias publicadas del exilio español pero el archivo existe y tiene muchísima información. Lo más sorprendente es la participación de varios anarquistas en este comité, encargados de rendir “informes” frecuentes de la actividad anarquista por estas tierras. Ahí encontrarán varios reportes de Ricardo Mestre, Fidel Miró y Adolfo Hernández, precisamente sobre Mariano y otros compañeros, en los que se les tilda de “violentos”, “tarados de la guerra”, “atracadores” y “bandoleros”. En fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues, definitivamente en nuestros días, las expropiaciones revolucionarias siguen siendo un vehículo imprescindible de financiamiento para las actividades anarquistas, tanto para la realización de acciones como para la edición de propaganda anarquista, libros, publicaciones, etc. En regiones como Grecia e Italia, donde el anarquismo insurreccional tiene gran actividad, destacan muchísimos compañeros y compañeras que, constantemente, van a parar a prisión por expropiaciones fallidas. Alfredo Bonanno, Pipo Staicy, Christos Stratigopoulos y Yiannis Dimitraki, estos últimos aún continúan en prisión, víctimas, además, del silencio y la condena del “anarquismo legalista”. También siguen tras las rejas por expropiación los compañeros Claudio Lavazza, Giovanni Barcia y Gilbert Ghislain, anarquistas insurreccionales italianos, presos en el Estado español. Además, están encarcelados por expropiación los compañeros españoles Giorgio Rodríguez, Juan José Garfia, este último está en la cárcel desde 1987. Y un montón de compañeros y compañeras que ahora no recuerdo sus nombres. También en Chile y Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, cuando abordamos el denominado “ilegalismo ácrata”, lo hacemos señalando el tamaño gigantesco de esta incongruencia pero, además, reconociendo que con ese eufemismo se están refiriendo al anarquismo insurreccional y entonces, tenemos que reafirmar la vigencia y la objetividad de la propaganda por el hecho y la expropiación, tácticas éstas que reconocemos como prácticas consecuentes con nuestros principios, apropiadas para los momentos de repliegue y retroceso del movimiento real de los oprimidos y para los períodos de reflujo, rearticulación y acumulación de fuerzas. Pero, precisamente por eso, no debe reducirse nuestro actuar a la acción por la acción misma, sin ideales ni principios que la reafirmen, sino como consecuencia directa de esos principios y esos ideales llevados a la práctica. Por ese motivo, no coincidimos con los compañeros que, como Miguel Amorós, a pesar de ser contundentemente críticos con el falso anarquismo “legalista” y la farsa de la organización ficticia sostenida exclusivamente con la propaganda oral y escrita, caen en el lugar común de aseverar que el anarquismo en general –en su totalidad– sufrió una metamorfosis en la que abandona la táctica insurreccional y se transforma en una ideología ajena a las luchas reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien es cierto que en el período que denominamos “anarquismo en transición”, acto seguido a la derrota del anarco-sindicalismo español, se produjo una ideologización en amplios sectores del anarquismo, una degeneración ideológica –al abandonar todo contacto con la realidad y refugiarse en las ideas abstractas de las corrientes primigenias–. También es cierto, que todo el liberalismo “libertario”, inmediatamente después de la Revolución francesa, pujó incansablemente por el abandono de las prácticas insurreccionales y por la degeneración ideológica en la que hoy se encuentran sumidos, sentando las bases de ese liberalismo humanista y filantrópico que aún predican desde los sagrados templos del anarquismo “oficial”. En ese mismo costal, no se puede echar a quienes, consecuentemente y acorde con las circunstancias impuestas por un contexto de retroceso de las luchas, continuaron en pié de guerra contra la dominación, con las tácticas y los métodos correspondientes a ese período de decadencia del movimiento real y de dispersión y retroceso de las luchas. El propio Amorós, ha reconocido en sus múltiples críticas al anarquismo insurreccional, que en condiciones de repliegue y retroceso de las luchas, la organización mínima es la única posible y también, ha subrayado la imposibilidad de la ofensiva contra el sistema de dominación en pleno retroceso de las luchas. Entonces nos preguntamos ¿cómo no pueden reconocer que ha sido precisamente en esos períodos de decadencia y retroceso que, limitados por las circunstancias, se han puesto en práctica otras formas de lucha refractarias con el objetivo de no darle la menor tregua al enemigo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al no aceptar el reformismo ni los procesos evolutivos ni la actitud contemplativa del “anarquismo” legalista, nos situamos frente a la disyuntiva de quedarnos cruzados de brazos a espera de que estén dadas las condiciones “objetivas y subjetivas” o, articular e impulsar otras acciones refractarias que nos mantengan vivos, en pié de guerra y no den tregua al enemigo, no de un solo segundo de paz al sistema de dominación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideramos que reconocer las tácticas y los métodos que corresponden a cada período de lucha es imprescindible para elaborar una crítica unitaria. Estamos convencidos que mientras no se propague la consciencia refractaria, no se logrará la recomposición del movimiento real de los oprimidos y mientras no se concrete esto, no podremos extender las luchas y alcanzar la insurrección generalizada. Esos, son los ingredientes indispensables para hacer reventar en pedazos este viejo mundo que habitamos y concretar la destrucción total del actual sistema de dominación pero no nos detendremos a esperar por la maduración del proceso revolucionario, no esperaremos ni por la Revolución y tampoco nos preocupa mucho si ésta se concreta o si jamás se verifica, porque las revoluciones conocidas –desde la francesa hasta nuestros días–, han degenerado, todas, en procesos reformistas, autoritarios y dictaduras que únicamente han ayudado al fortalecimiento del Estado. Nuestra lucha es y será por la liberación total, por la Anarquía. No nos conformamos con menos ¡Gracias!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Charla de Gustavo Rodríguez, en el Centro Social Okupado “Casa Naranja”, Tlanepantla, estado de México. Domingo 3 de julio de 2011.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; http://www.kaosenlared.net/noticia/ilegalismo-anarquista-valga-redundancia&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-4955414835481612956?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/4955414835481612956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/07/ilegalismo-anarquista-valga-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4955414835481612956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4955414835481612956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/07/ilegalismo-anarquista-valga-la.html' title='Ilegalismo anarquista: ¡Valga la redundancia'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-aXK66eqgvxU/ThzVbBRsRDI/AAAAAAAAAHE/ZoWlzZjTxro/s72-c/4Sacco%2By%2BVanzetti%2Bmanifestaci%25C3%25B3n.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-4215673518747834026</id><published>2011-07-02T10:53:00.000-07:00</published><updated>2011-07-02T11:07:31.206-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='organización anarquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materialismo histórico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lucha de clases'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='especifismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guy Debord'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anarcosindicalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='marxismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='leninismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autonomía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento obrero'/><title type='text'>La mirada propia: especificidad teórico-práctica del anarquismo</title><content type='html'>En el presente trabajo intentaremos destacar la especificidad teórica del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;anarquismo clásico&lt;/span&gt; para, desde allí, analizar cómo ésta se manifiesta en lo que hoy hemos denominado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;anarquismo post-clásico&lt;/span&gt;. Asumamos, en este momento, que el anarco-sindicalismo ha sido –al menos para los sindicalistas anarquistas– la expresión más genuina de la lucha de clases en un estado pretendidamente depurado de “impurezas”, de mediaciones y de representaciones de tipo político. Situémonos ahora en el momento en que tales ideas se encuentran en vías de maduración y, recordemos que las mismas no resultaron ser una proyección automática de una posición social dada sino una opción entre otras: el municipio libre, las asambleas llamadas soviets, el grupo anarquista, la comunidad experimental y aún las cooperativas.[1] Aceptemos, naturalmente, que cualquiera de esas opciones también puede ser considerada como expresiva de la lucha de clases, aunque ahora habrá que admitir que lo será no directamente sino a través de mediaciones conscientes ejercidas por individuos y grupos que le otorgan al hecho social básico sus propias refracciones teóricas y sus propias marcas de actuación. Sin embargo, si lo anterior es efectivamente así, sólo cabrá concluir que las diferencias que separan a tales prácticas del anarco-sindicalismo son diferencias básicamente de grado, por cuanto éste tampoco es un mero reflejo de la situación de clase, aunque esté indudablemente más cerca de ésta que las restantes expresiones alternativas. Pero si lo está, curiosamente, esto obedece a que la lógica de la organicidad sindical está estrechamente vinculada a la lógica de organicidad del capital y a sus modalidades de despliegue; y aun cuando no la reproduzca totalmente, y conserve todos los grados de libertad que le sean posibles, ésa seguirá siendo su plataforma de lanzamiento. Por eso es que la huelga constituye su arma preferida y de mayor frecuencia de uso y por eso es que ésta se reduce –políticamente en relación con el poder y jurídicamente en relación con la propiedad– a la lucha por el control o la gestión de las decisiones productivas.[2]&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-6Uo7cddF9J8/Tg9eRVb1zAI/AAAAAAAAAG8/2Bfkk1tXN-A/s1600/IWW_Wildcat_Strike.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 257px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-6Uo7cddF9J8/Tg9eRVb1zAI/AAAAAAAAAG8/2Bfkk1tXN-A/s400/IWW_Wildcat_Strike.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624818111513742338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El problema, de alguna manera, parece estar situado en torno a la definición misma de clase y a las oscuridades que rodean el manejo del término en el período de existencia unitaria de la 1ª. Internacional; un espacio neblinoso, donde se habla muchas veces indistintamente de los trabajadores, los obreros, los asalariados o los proletarios y, con frecuencia menor de la merecida, también de los artesanos; cuando no mucho más ampliamente de los oprimidos, los desposeídos o los desheredados, como forma de englobar además a los campesinos pobres y a esa categoría incomprensible despectivamente denominada “lumpenproletariado”. En este terreno, como en muchos otros, es preciso reconocer que el movimiento anarquista en sus comienzos –una vez relegado Proudhon a un segundo plano–[3] ubicó su teorización a la retaguardia del pensamiento marxista[4]; se acomodó, aunque no siempre con agrado, a su agenda teórica y adoptó sin muchos miramientos una conceptualización que, como veremos más adelante, no le sería luego del todo funcional y mucho menos coherente. Pero el propio marxismo no estuvo, durante este período, exonerado de imprecisiones a diestra y siniestra[5], que nos permiten encontrar incontables afirmaciones descuidadas y panfletarias, como aquellas sobre las que versa el Manifiesto Comunista y las restrictivas consideraciones que sitúan la conformación de las clases en torno a la producción y la apropiación de plus-valía.[6] Sea como sea, lo cierto es que, a impulsos de la teorización marxista se constituyó cierto saber entendido en cuanto al problema de la formación de las clases, situándose básicamente ésta –en lo que al proletariado se refiere– en torno a la categoría de explotación y al consiguiente saqueo de la plus-valía correspondiente. En términos más generales, se admitía que el espectro de clases de una sociedad resultaba de los diferentes tipos de relación existentes entre éstas y los medios de producción.&lt;br /&gt;La clase era, entonces, el producto de cierta situación social común, conformada esencialmente a partir de los contenidos económicos de la misma; lo cual articulaba coherentemente con la cosmovisión marxista. Además, dicha conceptualización parecía reunir los requisitos epistemológicos mínimos, al menos para una época tan profundamente marcada por el paradigma de la mecánica newtoniana como horizonte y límite de toda modelización con pretensión científica. Pero el problema era que el marxismo pretendía ser bastante más que una radiografía de la sociedad; su aspiración básica consistió en ser una teoría del cambio social, una teoría de la revolución, una teoría de la lucha de clases y, a través suyo, de la historia toda. Siendo así, las observaciones más elementales apuntaban a la constatación de que ya no era la clase como situación social expresada en términos de máxima abstracción la que entraba en acción sino un segmento determinado que había resuelto traducir sus puntos de partida en vocación de lucha y apuesta por el futuro. El problema del marxismo residió, precisamente, en que no pudo captar las diferencias y centró sus análisis de la lucha de clases más en las clases que en la lucha, suponiendo ingenuamente que la una era la consecuencia directa de la otra y que sólo se trataba de distinguir –en clave hegeliana pero a manera de trabalenguas sociologizante– a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;clase en sí de la clase para sí&lt;/span&gt;. Marx apoyaba sus elaboraciones en la convicción de que la existencia determinaba la conciencia,[7] pero se olvidó de indagar el hecho, para nosotros evidente, de que ninguna existencia real es reducible ni expresable en términos de su relación –ya no sólo predominante sino además excluyente– con categorías conceptuales abstractas como la producción y la apropiación de plus-valía. De tal modo, la teoría marxista –y muchas veces por extensión el anarquismo, particularmente el anarco-sindicalismo– quedó atrapada en sus propias insuficiencias conceptuales para recorrer el camino que iba desde la definición estructural y cientificista de las clases hasta las revueltas históricas concretas. Pero no seríamos completamente justos si no dejáramos constancia de que esto parece haber sido advertido por el propio Marx, lo que le obligó a dejar momentáneamente de lado los corsés de su teorización para inclinarse concretamente sobre los problemas que planteaban los movimientos históricos reales. [8]&lt;br /&gt;En términos cientificistas y estructuralistas, el arco de coherencia marxista fue realmente implacable: la existencia determinaba la conciencia y la única existencia medianamente interesante era aquella definida por la situación económica de clase; el empuje progresista de la burguesía conllevaría el desarrollo de las fuerzas productivas y, por lo tanto, del propio proletariado; en cierto momento, las relaciones de producción opondrían un muro de contención a ese desarrollo; entonces, y como por arte de magia, estarían dadas las condiciones materiales para el advenimiento del socialismo, precedido de una revolución obrera capaz de desplazar a la burguesía en el timón del Estado y de modificar definitivamente las relaciones de dominación política de algunos países dados que, en concordancia con lo medular del esquema, no podían ser otros que Inglaterra y Alemania, precisamente las sociedades que presentaban una maduración plena de las fuerzas productivas. Los restantes países, mientras tanto, tendrían que esperar el decurso histórico que los aproximara a las circunstancias que Inglaterra y Alemania ya ostentaban en tiempos de la 1ª. Internacional. Por esa razón, el protagonismo que el marxismo asignaba al proletariado estaba asociado con su condición de “clase en ascenso”, de clase representativa de las formas de producción tecnológicamente más avanzadas de la época; que no eran otras que las de la gran industria, el gen en que ineludiblemente habría de sentar sus reales la vanguardia revolucionaria. En este marco, Marx y Engels encuadraron tanto los acontecimientos históricos de su tiempo como los del porvenir inmediato y, por lo tanto, lo fundamental de su producción intelectual estuvo más orientado a destacar los componentes estructurales de la situación de clase que la lucha de clases en sí: las experiencias de lucha y la conciencia que en ellas se desarrollaba fueron efectivamente objeto de atención, pero de una atención subalterna con respecto al núcleo de la teoría general.&lt;br /&gt;Tan fue así que Marx transformó permanentemente en blanco de sus ironías y sus burlas a todos los oponentes del campo socialista que se atrevieron a proyectarsobre los trabajadores, sus movimientos y sus luchas, una mirada diferente. El desarrollo de la gran industria –y, con ella, el de la clase obrera que allí se gestaba– era la única expectativa revolucionaria realmente seria, mientras que el resto de las visiones estaban llamadas a confundirse con las banalidades del cristianismo, las chabacanerías del humanitarismo o los delirios utópicos del falansterio. Dentro de la concepción materialista de la historia no había lugar para sensiblerías y las elucubraciones sobre el problema de la conciencia o sobre los criterios de justicia a aplicar en tal o cual situación no resultaban ser más que compromisos ancestrales heredados del idealismo o, en el mejor de los casos, una agenda anticipada para los tiempos en que el “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;reino de la libertad&lt;/span&gt;” sustituyera al “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;reino de la&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;necesidad&lt;/span&gt;”. Fue por eso que Marx jamás llegó a incorporar a la teoría, en forma responsable y oportuna, ningún problema social que no tuviera una articulación coherente con su concepción central de la historia y con su visión “materialista” de las clases sociales. Esto explica su profundo despiste sobre la penetración del colonialismo británico en Asia o su justificación de la anexión por parte de Estados Unidos de los territorios de California, Texas y Nuevo México. Asimismo, valdría la pena preguntarse quiénes serían los “aliados tácticos” de esta perla de su pensamiento: “La prohibición general del trabajo infantil es incompatible con la existencia de la gran industria y, por tanto, un piadoso deseo, pero nada más. El poner en práctica esta prohibición –suponiendo que fuese factible– sería reaccionario, ya que reglamentada severamente la jornada de trabajo según las distintas edades y aplicando las demás medidas preventivas para la protección de los niños, la combinación del trabajo productivo con la enseñanza desde una edad temprana es uno de los más potentes medios de transformación de la sociedad actual”.[9]&lt;br /&gt;En este contexto teórico, Marx y Engels no estuvieron en condiciones de apreciar la distancia y los tortuosos recorridos existentes entre la situación de clase y los antagonismos, enfrentamientos, conflictos, luchas y beligerancias que se planteaban en el terreno de las relaciones políticas de dominación propias de una sociedad dada. Tales procesos, siempre que evidenciaran algún inesperado “desfasaje”, eran interpretados casi como caprichos de la realidad y de la historia, meros episodios que sólo podían asimilarse –a la corta o a la larga– a la contradicción mayor y determinante que se planteaba entre la burguesía y el proletariado, a la que más temprano que tarde habrían de asimilarse las clases secundarias así como todos y cada uno de los elementos más remolones de las dos clases principales. Esa visión de las clases como entidades unitarias e indivisibles, y sobre todo la necesidad de que las mismas se correspondieran más o menos exactamente con sus expresiones políticas, demoró considerablemente la distinción entre organizaciones sindicales y partidarias. Para Marx y Engels fue totalmente incomprensible –al menos hasta el momento de la ruptura en el Congreso de La Haya de 1872– que la propia Asociación Internacional de Trabajadores no se pensara a sí misma como el partido de clase que ellos creyeron estar construyendo durante ese tiempo.[10] A la política –tanto como al derecho, a la religión, a la moral, a la filosofía y en algún momento también a la ciencia, al arte, a las costumbres sexuales y a los hábitos culinarios– sólo podía arribarse, al menos en términos que tuvieran algún sentido histórico y valieran realmente la pena, a partir de una situación de clase estructuralmente definida por las relaciones de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas, que ya se encargarían de “determinar en última instancia” cualquier aspecto concebible de la vida en sociedad. Así, la conclusión inevitable de esta “determinación en última instancia” no podía ser otra, traducida a los términos de la construcción socialista, que la socialización de los medios de producción como clave de bóveda; lo cual, en algún momento, haría innecesario al propio Estado y conllevaría su inevitable “extinción”.&lt;br /&gt;El marxismo de base estructuralista –que, sin dudas, fue el grueso del tronco marxista y el que comandó las experiencias del “socialismo realmente existente”– se planteó, en clave ideológica, como opuesto a las condiciones constatables de vida y a la experiencia histórica concreta; anulando, disolviendo, deformando o minimizando todo lo que no encajara en forma coherente con su esquema básico de funcionamiento de la sociedad y de la historia.[11] Una lógica de conjuntos teóricamente administrada forzó unidades allí donde sólo había diversidad, confiriéndole un valor ontológico que desbordaba sobremanera su existencia histórica específica. Incluso, cuando las exigencias teóricas de un tiempo que ya no era el de su alumbramiento llevaron al marxismo estructuralista a una sofisticación de sus planteamientos que apuntaba a incorporar las carencias más notorias y a resolver los errores más evidentes, esto no pasó de ser un barroquismo modernizador que se mostró incapaz de revolverse contra sus bases fundacionales y sus esquemas de origen.[12] Porque, en definitiva, al marxismo decimonónico también le corresponden “las generales de la ley” y mal se le puede reclamar a una teoría aquello que su época no ha puesto todavía en condiciones de producir: el contexto cultural e ideológico, el humus conceptual, la disponibilidad de procedimientos y las formas de hacer ciencia o de generar pensamiento social existentes en tiempos de Marx y Engels no fueron los mismos que los de un siglo XX que luego vio pasar ante sus ojos la física cuántica y a las matemáticas no lineales, a la antropología cultural y al psicoanálisis, al pensamiento borroso y a la teoría del caos, a la semiótica y al post-estructuralismo o, en otro orden distinto, a la revolución rusa, la formación del bloque soviético y el desplome del “socialismo real”.&lt;br /&gt;Pero hay un aspecto que, desde el punto de vista teórico, es aún más importante y que no hemos siquiera insinuado todavía. En la concepción marxista, la clase constituye un contenido absoluto y, en esa medida, condiciona las configuraciones políticas o las dota –en condiciones de igualdad formal– de un sentido distinto, según cuál sea la clase que ejerza efectivamente el poder. Para Bakunin, en cambio, las configuraciones políticas –suponiendo que sólo quepa considerarlas como tales– generan sus propios condicionamientos e instituyen una esfera relativamente autónoma y relativamente prescindente de la clase que ejerza titularidad en ellas. Cuando Bakunin sostiene que el más humilde de los obreros, sentado en el trono del zar de todas las Rusias, se transformaría en un breve tiempo en un gobernante tan cruel y tiránico como el propio zar,[13] está sosteniendo de hecho que las formas del poder político gozan también de la facultad de crear clases sociales cuya distinción no guardará ahora relación con la propiedad de los medios de producción sino con la facultad de ejercer algún tipo de dominación. Y no se tratará tan sólo de una metáfora aguda ni de una profecía sin sentido: bajo esta concepción se cobijan las razones por las cuales se escindirá la Asociación Internacional de Trabajadores, se insinúan los primeros diseños de una teoría de la burocracia y se anticipan los derroteros que algunas décadas después seguirán las experiencias socialistas de inspiración marxista. Casi cien años más tarde, con la arrogancia que lo caracterizaba y una olímpica ignorancia de la época, el filósofo marxista Louis Althusser sentenciará una vez más: "Transformar el mundo no es explorar la luna. Es hacer la revolución y construir el socialismo, sin regresar hacia el capitalismo. El resto, incluida la luna, nos será dado por añadidura".[14] Hoy, luego de las azarosas realidades que el socialismo marxista se encargó de confirmar, al tiempo que llovía sobre mojado, rendía tributo al anticipo bakuninista y “regresaba” al capitalismo sin pena ni gloria, parece claro que ha llegado el momento de revisar cosas de tanta relevancia como la teoría de la construcción socialista, la teoría de las clases y, por supuesto, también la exploración y la conquista de la “luna”, que no nos será dada de casualidad ni meramente por añadidura.&lt;br /&gt;Si intentáramos ahora un reordenamiento y un resumen de lo expuesto habría que decir que el discurso del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;anarquismo clásico&lt;/span&gt; se fundó efectivamente sobre una concepción de la lucha de clases centrada en la oposición entre la burguesía y el proletariado, careciendo de una elaboración teórica afinada en tal sentido y, por tanto, mostrándose dependiente de los contenidos y los ritmos que en la materia impusieron Marx, Engels y sus seguidores. Sin embargo, esto no implica que el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;anarquismo clásico&lt;/span&gt; no contara con una mirada propia sobre el tema y con elementos más que suficientes para distinciones que no dejan mucho lugar a dudas. En primer lugar, el movimiento anarquista no asignó papeles históricos a la clase obrera como reflejo del desarrollo de las fuerzas productivas sino a partir de su rol constructivo en el establecimiento de una sociedad comunista, basándose en criterios de solidaridad y justicia distributiva y, por lo tanto, abriendo el espectro de sectores laborales protagónicos sin vanguardismos excluyentes o anticipaciones hegemonistas. En segundo término, el movimiento anarquista no entendió que entre una situación social común y el papel jugado en las luchas contra las estructuras de dominación hubiera un camino previamente determinado, inexorable y continuo, sino que tal recorrido debía estar necesariamente mediado por la conciencia, por la auto-organización, por la voluntad y por la preparación del enfrentamiento. Por último, el movimiento anarquista encontró su más fuerte especificidad teórica en el supuesto de que la propiedad o, genéricamente, la relación con los medios de producción, no era el único y excluyente factor de formación de clases, sino que las propias instancias de dominación –y el Estado muy particularmente– eran también mecanismos generadores de grupos sociales a los que, al menos, cabría reputar de privilegiados. Nada de esto fue objeto en su momento de una sistematización y una profundización teóricas; no obstante, constituyen una herencia fuerte y suficiente desde la cual trabajar; sobre todo, luego de un recorrido histórico que, en principio, no parece haber hecho otra cosa que confirmar la tonicidad de aquella originalidad y obligarnos hoy a especificarla aún más, actualizarla e inscribirla en el marco post-clásico en el que creemos encontrarnos. Pero antes, tendríamos que saldar algunas cuentas postergadas y abocarnos a la elaboración de un balance histórico, objetivo y riguroso, que nos permita soltar amarras y abandonar la confusión que hoy nos arroja a la inútil selección entre inercia e inmovilismo.&lt;br /&gt;Gustavo Rodríguez&lt;br /&gt;San Luis Potosí&lt;br /&gt;A 26 de junio 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas:&lt;br /&gt;[1]Véase, Max Nettlau, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La anarquía a través de los tiempos&lt;/span&gt;, págs. 105 y 106. Ediciones Júcar, Madrid, 1978. Debe tenerse imperativamente presente que traer a colación ahora las posiciones de Nettlau no pretende más que facilitar una ubicación de época, pero de ningún modo sostener que éstas sean las alternativas que se nos presentan en la presente circunstancia histórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] No obstante, no podemos olvidar otras interpretaciones de la expresión programática de esta lucha por la gestión de las decisiones productivas. Para Buenaventura Durruti no es otra que la expropiación y lo manifestaba con palabras ejemplares: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“La Federación Anarquista Ibérica patrocina el atraco colectivo, expresión de la revolución expropiadora. Ir a por lo que nos pertenece. Tomar las minas, los campos, los medios de transporte y las fábricas, porque nos pertenecen. Esto es la base de la vida. De aquí saldrá nuestra felicidad, no del Parlamento” &lt;/span&gt;(subrayados nuestros). Cit. en Abel Paz, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Durruti&lt;/span&gt;, pág. 268; Editorial Bruguera, Barcelona, 1978.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3] No es posible en este trabajo sopesar el papel de Pierre Joseph Proudhon en las polémicas de la Asociación Internacional de Trabajadores. Su influencia sobre Bakunin es indiscutible, pero no carente de ciertas ambigüedades. El peso específico de las ideas proudhonianas sobre los trabajadores internacionalistas franceses está también fuera de duda. Sin embargo, las propias inconsecuencias de Proudhon hicieron que su incidencia sobre el movimiento obrero europeo fuera declinante entre un momento de auge que correspondería situar a nivel de su Premier Memoire –que mereciera el rendido homenaje del propio Marx– y sus posteriores incursiones en el tema de las clases. Cf., de Proudhon, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Qué es la propiedad?&lt;/span&gt;; Editorial Proyección, Buenos Aires, 1970 y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La capacidad política de la clase obrera&lt;/span&gt;; Editorial Júcar, Madrid, 1977.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[4] Esta afirmación puede ser discutida hasta la saciedad, por lo que bien valdría la pena realizar algunas aclaraciones. Para empezar, es necesario ubicarse históricamente y tener en cuenta que, para las fechas que estamos hablando, el pensamiento marxista estaba produciendo ya lo que fueron sus máximas teóricas y había constituido alrededor suyo un aparato hegemónico que controlaba de hecho a la Asociación Internacional de Trabajadores. El movimiento anarquista, mientras tanto, era todavía un imperfecto mecanismo sin demasiada fuerza ni extremada conciencia de sí. Por lo tanto, sostener que ese movimiento embrionario se encontraba teóricamente en la retaguardia, en lo que respecta a la temática de la Internacional no constituye demérito alguno y, además, no implica desconocer que la elaboración bakuninista fue esencialmente autónoma y constituyó tempranamente centros de interés y líneas de construcción –la libertad, concretamente– muy poco influidos por el marxismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[5] Como lo está cualquier pensamiento en vías de elaboración. Además, si esto ocurre, con frecuencia mucho mayor de la que se está dispuesto a reconocer, en elaboraciones de tipo académico, con más razón todavía ocurrirá en teorizaciones que no pueden hacer mucho más sino entablar una fuerte relación con las luchas políticas, que las condicionan y les dan prioridades y nociones que generalmente no pueden ser abordados con una racionalidad integral y excluyente, una pretendida neutralidad de lenguaje y un desapasionamiento absolutamente inoportuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[6] Hay que decir que el barniz científico que habitualmente se le otorga al concepto de plus-valía es muy discutible. Como se sabe, el concepto adquiere sentido en el marco de la teoría del valor-trabajo y ésta hoy solamente puede ser considerada, más que en cuanto adecuada descripción de la realidad, en tanto prescripción y criterio de justicia sobre cómo la realidad debería ser finalmente ordenada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[7] Bakunin no usa expresiones demasiado diferentes al referirse a este problema, aunque quizás puedan leerse entrelíneas algunas elucubraciones teóricas que apuntarían en otra dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[8] Sin dudas, la mejor prueba de ello es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La guerra civil en Francia&lt;/span&gt; –en Tomo I, pág. 460 y ss., de las Obras Escogidas de Karl Marx y Friedrich Engels en dos tomos, Editorial Progreso, Moscú, 1955. Por otra parte, en torno a este tipo de dificultades es posible encontrar, aunque indirectamente, la clave de las diferencias entre los marxistas cuya piedra fundamental es el materialismo histórico como ciencia y quienes creen que lo es la dialéctica, pero como “método”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[9] Karl Marx, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Crítica del Programa de Gotha,&lt;/span&gt; en Tomo II, pág. 28, de las &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obras Escogida&lt;/span&gt;s en dos tomos; Editorial Progreso, Moscú, 1955.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[10] Se trataba, desde luego, de la proyección de la “existencia” y de su correspondiente reflejo en el plano de la “conciencia”. Eso explica, por ejemplo, que en el marco de las resoluciones adoptadas por la 1ª. Internacional en La Haya se dijera que “el proletariado no puede actuar como clase si no se constituye como partido político distinto” (cit. en Eduardo Colombo; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El espacio político de la anarquía&lt;/span&gt;, pág. 54; Editorial Nordan-Comunidad, Montevideo, 2000). La asimilación teórica entre lo social y lo político, como se ve, tenía consecuencias prácticas evidentes y hacía ya sus correspondientes estragos. En este terreno y en lo que tiene que ver con la distinción entre organización sindical y organización de tipo “partidario” no hay duda que la práctica de Bakunin y sus compinches se anticipó notoriamente a la rezagada elucubración marxista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[11] Como ya se ha insinuado más arriba, la presente discusión ha venido librándose sólo contra una de las dos grandes corrientes en que puede subdividirse la tradición de inspiración marxista. La otra gran corriente, que básicamente se sostiene en una lectura del marxismo no como ciencia de la sociedad y de la historia sino como una teoría crítica, descansa sobre bases diferentes y recorre un camino de elaboración que ocasionalmente presentó ciertos puntos de contacto con el anarquismo; un camino que pasa por el primer Georg Lukacs, Karl Korsch, la Escuela de Frankfurt, algunos tramos de Jean Paul Sartre, Guy Debord y, más recientemente y antes de su conversión reformista, Perry Anderson, entre muchos otros. Desde luego, nada de eso podrá ser abordado aquí, por lo que nos conformaremos con remitir al comentario de Alvin Gouldner en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los dos marxismos&lt;/span&gt;; Alianza Editorial, Madrid, 1983.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[12] El más sonoro intento de “barroquismo modernizador” fue el de la escuela de pensamiento inspirada por Louis Althusser. Cf. del autor su adopción del concepto freudiano de “sobredeterminación” como intento de superación de la original “determinación en última instancia” en “Contradicción y sobredeterminación”, incluído en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La revolución teórica de Marx&lt;/span&gt;; Siglo XXI Editores, México, 1999. De inspiración althusseriana, y como abordaje que intenta rescatar la autonomía relativa de lo político y la complejidad de la estructura de clases, el trabajo más representativo es el de Nicos Poulantzas; ver., &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Poder político y clases sociales en el Estado capitalista&lt;/span&gt;; Siglo XXI Editores, México, 1985.&lt;br /&gt;[13] La idea es, para nosotros, la auténtica piedra de toque que da a la concepción anarquista su especificidad. En ella se dibujan los principales elementos de ruptura con el marxismo y, por tanto, la autonomía teórica que tal vez no se desplegara hasta entonces con lujo de detalles. Siendo así, un trabajo serio de recomposición teórica debería revisar y corregir conscientemente todo cuanto había dicho Bakunin en línea con un materialismo histórico centrado en la “determinación en última instancia” de los factores económicos; una re-lectura que, desgraciadamente seguiremos debiéndonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[14] La frase fue pronunciada por Althusser el 23 de enero de 1968 durante su intervención en el Seminario Hegel realizado en el Colegio de Francia bajo la dirección de Jean Hyppolite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tomado de&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Kaos en la Red:&lt;/span&gt; http://www.kaosenlared.net/noticia/mirada-propia-especificidad-teorico-practica-anarquismo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-4215673518747834026?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/4215673518747834026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/07/la-mirada-propia-especificidad-teorico.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4215673518747834026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4215673518747834026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/07/la-mirada-propia-especificidad-teorico.html' title='La mirada propia: especificidad teórico-práctica del anarquismo'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-6Uo7cddF9J8/Tg9eRVb1zAI/AAAAAAAAAG8/2Bfkk1tXN-A/s72-c/IWW_Wildcat_Strike.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-5772766646218475541</id><published>2011-06-10T09:48:00.000-07:00</published><updated>2011-06-10T10:06:55.264-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materialismo histórico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fidel Castro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hugo Chávez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='partido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='marxismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='leninismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Venezuela'/><title type='text'>El retorno al pragmatismo “socialista” de los 70: De la guerra de Vietnam al culebrón venezolano</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;em&gt;Me gustaba la literatura pasada de moda: latín de iglesia, libros eróticos ignorantes de la ortografía, novelas de nuestras abuelas, cuentos de hadas, libritos infantiles, viejas óperas, estribillos bobos, ritmos ingenuos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Arthur Rimbaud&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La década de los 70 del siglo XX fue, sin que quepan dudas al respecto, la de mayor expansión stalinista; no sólo en términos de territorios gobernados por esa invocación sino también en aquellos otros más etéreos pero igualmente importantes que guardan relación con una maciza influencia intelectual. No es extraño, por lo tanto, que la misma se recuerde con devoción por parte de quienes ven en ella el escenario privilegiado de realizaciones y promesas que luego sufrieran una drástica y dolorosa interrupción. Es sabido, sin embargo, que no es posible volver atrás y ni tan siquiera recuperar en un contexto distinto y con décadas de retraso aquel elemento del pasado evocado con mayor nostalgia. No obstante, es exactamente eso lo que celebraba y proponía Atilio Borón hace cinco años en polémica librada con Luis Hernández Navarro a propósito de las evaluaciones que les mereciera el Foro Social Mundial (FSM) realizado en Caracas en enero de 2006: “Hernández Navarro manifiesta su preocupación porque, según su entender, en el Foro prevaleció la propaganda anti-imperialista ortodoxa sobre la heterodoxia propia de las anteriores ediciones del FSM. ‘El pensamiento de izquierda de los setentas’, asegura, ‘ha renacido y se está comiendo otras expresiones del pensamiento crítico’. […] qué tiene de malo el renacimiento del pensamiento de izquierda de los setentas. ¿Que se ‘coma’ a otras expresiones del pensamiento crítico? Si se las pudo comer debe ser porque no eran tan rigurosas y críticas como se suponía, o porque carecían de esa capacidad para ‘abrir nuevos horizontes’ emancipatorios como muchos pensaron. Por otra parte, si la reinstalación de temas como el estado, el poder, el imperialismo y el socialismo son obra de la izquierda setentista pues, ¡enhorabuena!, porque se trata de asuntos que jamás debían haber sido postergados y que, al hacerlo, lesionaron gravemente la capacidad de los movimientos contestatarios para luchar eficazmente contra sus enemigos.”[1] De tal modo, Borón nos anunciaba en sus propios términos el revival de la izquierda stalinista en su versión de los años 70 del siglo XX, animado tangencialmente en América Latina por la “revolución bolivariana” y complementado a nivel mundial por cosas tan curiosamente significativas como los triunfos y accesos gubernamentales en Nepal y en Chipre o la exótica proclamación del poder soviético en dos aldeas estonias.[2] Y no se trata de desmerecer la importancia de los temas en los que Borón se justifica –el Estado, el poder, el imperialismo y el socialismo– sino de proclamar que éstos no pueden tener ya la misma formulación que tuvieran décadas atrás dando a problemas nuevos soluciones viejas y a las preguntas de hoy las respuestas de antaño. En este sentido, el revival stalinista bien puede ser calificado desde el inicio como un movimiento teórico-político regresivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-iBTVWDDtkE0/TfJO66gqM4I/AAAAAAAAAG0/np7APuv16YE/s1600/hugo_chavez_y_fidel_castro_2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 293px; FLOAT: right; HEIGHT: 163px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616638459330048898" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-iBTVWDDtkE0/TfJO66gqM4I/AAAAAAAAAG0/np7APuv16YE/s400/hugo_chavez_y_fidel_castro_2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;A todo esto, sólo cabe continuar este desarrollo respondiéndonos antes cuál es exactamente el elenco de este revival; al menos en el campo latinoamericano o, cuando mucho, en los algo más vastos territorios de las lenguas ibéricas: operación evidente por sí misma, pero que nos permitirá precisar sin mayores objeciones el campo de protagonismos cubiertos por el presente análisis. Una definición puramente nominal nos diría entonces que allí revistan los residuos orgánicos del bloque soviético –los viejos partidos “comunistas”, para ser más claros–, increíblemente algunas fracciones del trotskismo[3], la proclamada pero no practicante herencia de las guerrillas guevaristas hoy nucleadas en el Encuentro Conosur[4], los remanentes más o menos exóticos del maoísmo y aquellas variedades a las que cabría calificar de proto-stalinistas; y todo ello sin que falten a la cita algunos cultores “antediluvianos” del stalinismo puro y duro, en deslumbrado recuerdo de sus próceres, como Enver Hoxha.[5]Obviamente, nos estamos refiriendo a las distintas denominaciones del leninismo stalinista. Habrá que decir, entonces, que por stalinismo entendemos muy sintéticamente a aquella derivación (o “desviación”, según algunos teóricos trotskistas) del marxismo-leninismo que se concretó fundamentalmente en tanto práctica orientada a la conquista del poder por parte de una hipotética vanguardia clasista organizada en un partido jerárquico y centralizado de “revolucionarios profesionales” que luego será monopólico y excluyente incluso de las fracciones internas; un partido pensado para monitorear las aproximaciones sucesivas hacia la conquista del poder por medio de estrategias de “acumulación de fuerzas” en torno al “enemigo principal” y una conquista del poder entendida como la instauración de una “dictadura del proletariado” y ésta a su vez como el preámbulo inexorable y como condición imprescindible de una construcción “socialista” que siempre hubo de consumarse a través de la estatización y la planificación centralizada.[6] Esta concepción fue la que sucumbió sin recuperación posible en esos pocos años que –tratando de situar tentativamente un comienzo y un final– van entre la asunción de Gorbachov al frente del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y la propia desaparición de la URSS; y ésa es la concepción que hoy se pretende reanimar como si la crisis sólo hubiera dado por tierra con la casa matriz pero sin haber rozado en nada a sus múltiples y variadas derivaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los grandes problemas del revival, sin embargo, es que el propio Stalin resulta inseparable de la casa matriz; algo que es inocultable para aquellos resucitadores que no pueden menos que apelar a la gesta originaria para su eventual oxigenación. Y es por eso que todas sus apelaciones tienen el inconfundible aroma del movimiento nostálgico. Es así que no puede encontrarse otra cosa que la monótona repetición de los esquemas de origen, como cuando Raúl Calvo Trenado afirmaba sin demasiados rubores y con ejemplar sinceridad: “&lt;strong&gt;Quedaba definitivamente asentado el concepto de partido como vanguardia organizada a la conquista del poder&lt;/strong&gt; desenmascarando las tendencias conciliadoras y oportunistas que habían convertido los partidos socialdemócratas en máquinas electorales que representaban (si acaso) al proletariado para jugar a la negociación parlamentaria cuando el electoralismo debe ser utilizado sólo cuando interese como caja de resonancia.” (subrayados nuestros). Y lo hacía, para colmo, en el contexto de un artículo que hasta en el título recurre a una metáfora completamente extemporánea y con casi un siglo de retraso; como si las revoluciones del futuro debieran ser entendidas una vez más como el asalto de aquel Palacio de Invierno que de por sí ya funciona como una figura retórica poco lograda sobre la naturaleza del poder.[7]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Calvo se trata de comenzar de nuevo el mismo ciclo desde su más lejano comienzo sin reparar demasiado en condiciones históricas abrumadoramente diferentes ni tampoco en el fracaso apabullante de la experiencia previa: otra vez más se contemplará el mundo a la vista del Palacio de Invierno; errática pero eficaz metáfora de la toma del “poder político”. Borón, algo más prudente y quizás hasta “posibilista”, se encarga de “actualizar” el desfase y se conforma con el retorno de la izquierda de los 70.[8] Sin embargo, la lógica del revival es la misma y, si en aquel entonces, la función emblemática de las inminencias “socialistas” fue cumplida a satisfacción plena por la guerra de Vietnam, ahora ese papel se le asignará al culebrón venezolano liderado por el “comandante” Hugo Chávez y conocido como “revolución bolivariana”..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la guerra de Vietnam fue el símbolo revolucionario más fuerte y más representativo de los años 60 y 70 del siglo pasado y no hay duda que el retiro de las tropas norteamericanas admitió en su momento ser interpretado no sólo como una derrota ocasional sino prácticamente como el final de sus insolencias belicistas y como el correspondiente comienzo del triunfo “socialista” a nivel mundial. Aquel heroico pueblo del sudeste asiático se batió sin medias tintas con la principal potencia militar de la época –que casualmente sigue siéndolo todavía en el siglo XXI– y se consumó como el ejemplo a emular por la izquierda revolucionaria en estas latitudes latinoamericanas: “crear dos, tres, muchos Vietnam es la consigna” decía Ernesto “Che” Guevara en su Mensaje a la Tricontinental de abril de 1967 y ése fue el horizonte de su propia inmolación. La “revolución bolivariana”, mientras tanto, no es vista exactamente como su réplica textual pero sí se le adjudica una función similar: constituirse en estas latitudes latinoamericanas en el vector de vanguardia en el derrumbe y la sepultura de los Estados Unidos y, por ende, en tanto la antesala del “socialismo”; un “socialismo” que ya no se reconocerá estrictamente como leninista en cuanto a sus invocaciones teóricas básicas sino que habrá de presentarse como el “socialismo del siglo XXI”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conducción de la “revolución bolivariana”, tal como se ha insinuado, no es leninista; y no sólo no lo es por descuido sino que no lo es expresamente y por deliberada convicción. No obstante ello, lo interesante del caso es que concita en torno suyo las expectativas leninistas de casi todos los pelos y casi todos los colores. Esto ha sido así por cuanto las reflexiones leninistas propiamente dichas la perciben, entre otras cosas, como la superación de una situación previa en el campo popular que producía urticaria a los sobrevivientes de la concepción difunta. Veamos lo que nos recetaba Claudio Katz, en el marco de su arremetida contra el “autonomismo”: “Desde mediados de los 90 la prédica autonomista tiene buena recepción en América Latina. Sus teóricos son atentamente escuchados y sus propuestas prácticas despiertan gran interés. Pero este escenario ha comenzado a cambiar con la aparición de nuevos gobiernos nacionalistas y de centroizquierda. El ascenso de Lula, Kirchner y Tabaré, el afianzamiento de Chávez, el resurgimiento de Fidel y la gravitación de López Obrador modifican el cuadro que favoreció la expansión de las tesis libertarias”[9]¡Más claro, imposible! El “autonomismo” latinoamericano volvía a agitar los viejos fantasmas que tanto preocuparan al autoritarismo “comunista” –el anarquismo, el consejismo, el extraparlamentarismo– y entonces el antídoto no puede elaborarse en otro laboratorio que no sea el de la toma del poder del Estado y el ejercicio del gobierno. Y, al igual que lo que ocurría con Borón, para Katz también se trata de satirizar y de anular las experiencias renovadoras –reunidas arbitrariamente todas ellas bajo el rótulo de “autonomismo”– con la mira puesta en la recuperación de las estrategias de la izquierda setentera: “La izquierda puede retomar el legado de los 70 si reconstituye su proyecto socialista”.[10] Parece ser que el legado irrenunciable al que Claudio Katz apela y llama a rescatar de manera puntual, no es otro sino el fatídico pragmatismo “socialista” que caracterizó a los años setenta, justificando las más infames traiciones en nombre de “la razón de Estado” en el contexto de la denominada “Guerra Fría” como telón de fondo. Todos los indicios apuntan a que ese pragmatismo “socialista” cobra vida en nuestros días en la Venezuela “bolivariana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repitámoslo: la conducción de la “revolución bolivariana” no es leninista, pero alcanza y sobra con su consolidación en la titularidad del Estado, con una tenaz y “amenazante” prédica “anti-imperialista” de su parte y con proclamar su intencionalidad “socialista” para que casi todos los leninistas de tomo y lomo la contemplen de allí en adelante ya no con indulgencia sino con especial embeleso y como la consumación de los vaticinios más reiterativos de su recuperado determinismo histórico. La “revolución bolivariana” será así, a falta de algo mejor, la expresión y la reactualización “realmente existentes” de la izquierda setentera y el Vietnam de los comienzos del siglo XXI. Ha llegado el momento, pues, de aproximarnos al culebrón venezolano, al pragmatismo del “socialismo del siglo XXI”; y nada mejor que comenzar con un somero repaso de los argumentos de sus amanuenses más comprometidos. Empecemos, entonces, con Albert Escusa, uno de los más acérrimos defensores del revival del pragmatismo “socialista”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Albert Escusa se cuida celosamente de reconocerse como stalinista stricto senso y bien podría ser clasificado como uno de los más notorios exponentes de lo que hemos denominado “cripto-stalinismo”; incluso aunque ocasionalmente muestre cierta “preocupación” por desmarcarse de alguno de los más notorios tics de dicha concepción. Ello no le impide rendirle el tributo correspondiente a una de las piedras miliares del stalinismo: el pragmatismo “socialista” y es así que nos dice lo siguiente en alusión a la cobarde deportación de Joaquín Pérez Becerra: “En el caso de la deportación de Joaquín Pérez encontramos unas motivaciones similares a otros procesos revolucionarios que se han visto obligado a firmar tratados internacionales desiguales y humillantes realizados bajo la presión injerencista, las amenazas y chantajes, y a veces, desgraciadamente, sin que ni siquiera puedan mediar tratado legal alguno que ampare tales medidas, injustas desde el punto de vista humano y legal, pero quizás inevitables desde otros aspectos que pudieran ser infinitamente más importantes. &lt;strong&gt;Afirmaciones del estilo «una revolución nunca debe hacer tal o cual cosa» son muy bonitas ante la galería pero no ofrecen soluciones concretas ante los problemas reales,&lt;/strong&gt; como tampoco aquella famosa ley que dice que «no se pueden transigir con los principios»: ¿a qué se consideran «principios», a la protección individual de una persona sobre el interés del pueblo de Venezuela o a la protección de este mismo pueblo ante una coyuntura nacional e internacional muy dura? Lamentablemente, muchas veces hay que escoger entre una opción u otra” (subrayados nuestros). Para remate enmarca estas afirmaciones en un artículo que desde el comienzo –en el propio título– ya apela a las descalificaciones a priori, dando por hecho que todo aquel que se atreva a cuestionar las decisiones tomadas por “los dirigentes que los pueblos reconocen legítimamente como suyos” es portador de una “doble moral” e ipso facto se ubica en el seno de “la izquierda bienpensante”. Pero, en el mismo texto, Escusa se excusa y sitúa el revival del pragmatismo “socialista” en su justo territorio: “la década de 1970”.[11] Desde allí intenta satanizar e invalidar las críticas revolucionarias y las somete bajo un mismo rótulo, quedando todas agrupadas caprichosamente como “doble moral de la izquierda bienpensante”, en evidente recuperación del pragmatismo “socialista” del stalinismo setentero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el desafortunado artículo, Escusa aprovecha y, de paso, ratifica –con la misma óptica maquiavélica–, la justificación de incontables traiciones del gobierno cubano a luchadores revolucionarios en el transcurso de la “incuestionable” conducción del ex presidente Fidel Castro y nos receta en cuatro apretados renglones, a manera de sentido mea culpa, la oprobiosa extradición de casi un centenar de luchadores revolucionarios: “Recordemos cuando, a finales de la década de 1970, el gobierno cubano, acosado por una campaña internacional que lo acusaba de complicidad con el terrorismo, decidió extraditar a todos los que secuestraban aviones por motivos políticos y los dirigían hacia La Habana: tales secuestros finalizaron en el acto.”[12] De un plumazo evita entrar en detalles, no nos ofrece números y elimina nombres, rostros, historias… Sin embargo, consideramos importante, justo en este momento y ante los reiterados ejemplos de pragmatismo “socialista” ahora ejecutados por el gobierno bolivariano de Venezuela, recordarle a Escusa y cía., el lamentable derrotero de tortura y cárceles sufrido por aquellos combatientes por la libertad gracias a ese pragmatismo “socialista” que él con tanto ahínco defiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bastaría entonces con presentar el caso del compañero Lorenzo Kom’boa Ervin, luchador afroamericano ex Panteras Negras, que desviara un avión a Cuba el 25 de febrero de 1969 al ser buscado por el FBI por sus actividades revolucionarias, preso en la Isla y deportado a la extinta Checoslovaquia donde “extrañamente” fue localizado por agentes del FBI, arrestado y extraditado a Estados Unidos de Amerikkka; allí recibió un juicio racista en una localidad perdida del estado de Georgia y fue condenado a cadena perpetua. Tras una intensa campaña internacional de la “izquierda bienpensante” –esa que no quiere “salirse de lo políticamente correcto, del izquierdismo de apariencia radical pero desprovisto de esencia real”.–y por motivos de enfermedad, sería excarcelado 15 años después. Otro caso notorio –por lo obsceno de su esencia– sería el de los luchadores mexicanos “refugiados” en Cuba y el nefasto rol jugado por el castrismo castrense en contubernio con la dictadura del “Revolucionario Institucional”. Las famosas “recogidas” y los traslados a la Isla de la Juventud de estos revolucionarios cada vez que el asesino de Tlatelolcovisitaba la Isla y era recibido y alabado como “compañero Luis”. Cabría reseñar, además, los reiterados “castigos” a los indomables que se negaban a ser cómplices de esas “vacaciones” pactadas y hacían hasta lo imposible por salir de Cuba e incorporarse a la lucha. Tal es el caso de Alberto Sánchez y sus compañeros de la Liga de los Comunistas Armados de Monterrey –miembros después de la flagelada Liga Comunista 23 de Septiembre–, quienes desviaron en 1972 un avión de Mexicana de Aviación a La Habana, exigiendo que los acompañara la compañera Edna Ovalles, herida y presa por las autoridades mexicanas, junto a otros seis desaparecidos. Al llegar a La Habana fueron sometidos a juicio militar en la prisión de La Cabaña y enviados a realizar trabajos forzados en Valle de Picadura junto a viejos comunistas y revolucionarios de la lucha contra la dictadura de Batista, presos y castigados por “disidentes”. La odisea de estos revolucionarios y sus intentos de abandonar la Isla para continuar la lucha, involucraría a Hilda Guevara –hija del fallecido “Che” Guevara y, para esas fechas (1973), esposa de Alberto Sánchez– por lo que se le negaría primero, la actualización de su pasaporte en la embajada mexicana de La Habana y, después, la salida de la Isla. Así podríamos continuar relatando la historia de la infamia y enumerando una nutrida lista de sucesos similares como la ignominiosa entrega a las autoridades españolas –que el mismo Escusa cita– de miembros del “Comando Aralar” de ETA, refugiados en la embajada cubana de Madrid en noviembre del año 2000. Pero esto también tiene excusas para Escusa, porque si no se acalla toda esta afrenta puede ponerse “en peligro las relaciones bilaterales entre dos países y [con ello] cause un grave daño a la revolución y al pueblo de Cuba”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Albert Escusa la detención y extradición de Joaquín Pérez Becerra; la encarcelación y deportación de los guerrilleros colombianos Nilson Navarro, Priscila Ayala Mateus, Oswaldo Espinosa Barón, Carlos Julio Tirado y Carlos Duban Pérez –a quienes reconoce como “desafortunados”–; y, seguramente, la detención y probable extradición de Julián Conrado, “como máximo” debe ser calificado de “triste error político”[13]. Punto y se acabó ¡Fin del tema! Sin duda, pésima parodia de la guerra de liberación vietnamita, de las pifias de la revolución cubana, del “comunismo de guerra” y hasta de la Nueva Política Económica (NPE), la “revolución bolivariana” se consume entre desplantes mesiánicos, traiciones, parasitismo estatal y corrupciones por doquier, un proyecto que avanza a golpes de caprichos e improvisaciones y cuyo rostro más deleznable en términos estructurales consiste en la apresurada formación de una nueva élite dominante a la que con acierto se ha dado por llamar “boliburguesía”. Pero ejerce el poder político centralizado, la teatralización y la promesa; todo lo cual parecería bastar para continuar provocando el acompañamiento solidario así como justificar el revival del pragmatismo stalinista y hasta su razón de ser: un entusiasmo no carente de de oscilaciones dignas de un electrocardiograma y de contradicciones en las que habrá que reparar necesariamente para registrar a cabalidad la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero estos “desastres” no tienen por qué parecer raros puesto que el problema no radica en los sucesos de superficie sino en las propias bases tácitas o explícitas de razonamiento y elaboración. En efecto, la trasposición mecánica, caprichosa y arbitraria de los rasgos de un ciclo histórico que ya concluyó junto con sus protagonismos, nociones e instrumentos básicos, no puede dar lugar a otra cosa que a un desbarajuste irresoluble de aparentes contrasentidos como éste que nos ocupa. Se trata de los nuevos apóstoles del stalinismo contra los sobrevivientes, &lt;strong&gt;pero siempre girando en torno a la disputa del poder absoluto o de las parcelas y migajas que quedan libradas al juego político correspondiente a la orilla del camino.&lt;/strong&gt; En definitiva, si hay algo que es ajeno a todo esto, eso es nada menos que el problema y el drama de la libertad y del socialismo; esos acertijos fundamentales que siempre espantaron (y espantan) al stalinismo y que el leninismo no supo resolver en el tramo histórico que le correspondió como suyo y que menos podrá hacerlo repitiéndose a sí mismo en los patéticos espasmos del extemporáneo revival del pragmatismo “socialista”. Sea como sea, los años 70 ya no volverán y no admiten segundas versiones: en este marco sólo podemos esperar y sufrir la estética decadente del culebrón venezolano[14] y que éste nos muestre a todas luces sus radicales inconsecuencias y las flagrantes condiciones de imposibilidad de su pleno despliegue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gustavo Rodríguez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Luis Potosí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A 3 dejunio de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NOTAS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1] Los comentarios de Atilio Borón a las opiniones de Luis Hernández Navarro están contenidos en “El Foro de Caracas: la otra mirada”, recogido en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=27284. Estas disquisiciones de Borón no deberían resultar extrañas a todos cuantos conozcan el papel de guardián del templo que éste se ha asignado frente a todo cuanto huela vagamente a novedad. Para comprobarlo, ver también "¿Posmarxismo? Crisis, recomposición o liquidación del marxismo en la obra de Ernesto Laclau", en Tras el búho de Minerva. Mercado contra democracia en el capitalismo de fin de siglo; CLACSO y Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires-México, 2000&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] “Dos aldeas estonias proclaman el restablecimiento del Poder Soviético” en la dirección http://www.kaosenlared.net/noticia/dos-aldeas-estonia-proclaman-restablecimiento-poder-sovietico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3] Salvo honrosas excepciones –como es el caso de LIT-CI, la FT-CI y algunos connotados intelectuales que se reivindican de esta tendencia– encontraremos con sorprendente frecuencia un grado extremo de cripto-stalinismo al interior de las diversas y numerosas microfracciones trotskistas; esta aparente incongruencia puede quedar aclarada si nos remitimos a la matriz del trotskismo: la teoría leninista.Poco importa, entonces, que en ocasiones, los textos escritos por Lenin contradigan los hechos que generó; poco importa, por ejemplo, que Vladimir Ilich no hubiera teorizado realmente sobre el “partido único” sino el cuadro organizativo que resultó de su actuación. Siendo así, debe entenderse en este contexto por “teoría leninista” no al conjunto de sus trabajos escritos sino a la elaboración conceptual sedimentada con posterioridad a su muerte y justificada en los hechos históricos que protagonizó; un sedimento del cual, naturalmente, aquel conjunto forma parte, incluso con sus flagrantes contradicciones entre deseos y realidades, como aquellas suscitadas a raíz de la imposición de la Nueva Política Económica (NPE), ratificada por el propio León Trotsky en el X Congreso del Partido Comunista Ruso. Ése será para nosotros el “leninismo realmente existente” pero, desde luego, no es el tema que nos ocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[4] El Encuentro Conosur es un espacio de intercambio de organizaciones vinculadas a la lucha armada en el período anterior como el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT-Santucho) de Argentina o el Frente Patriótico Manuel Rodríguez de Chile y también de agrupaciones de formación más reciente como Fogoneros de Uruguay. Su constitución se remonta al primer encuentro realizado en Santiago de Chile en octubre de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[5] Ver, por ejemplo, “1908, Nace Enver Hoxha, líder de la revolución socialista albanesa” en http://kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=50215 y la reproducción del discurso de ruptura del partido de Hoxha con el kruschevismo en http://www.marxists.org/espanol/enver/1960nov.htm.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[6] Repárese en que esta definición está intentando situar al stalinismo fundamentalmente como una práctica política: la de Stalin, por supuesto, y también la de quienes luego se justificaron en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[7] Raúl Calvo Trenado en “Sigamos asaltando Palacios de Invierno. 90 Aniversario de la Revolución Rusa”; disponible en http://kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=44453. En otro orden de cosas, reconocemos que se nos puede objetar que muchas de las citas que realizaremos no se apoyan en autores demasiado creativos o relevantes, como es el caso del mencionado Raúl Calvo Trenado. Sin embargo, esto es precisamente un hecho porque la pobreza teórica del revival tampoco permite contar con un bagaje de referencias que sea realmente significativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[8] Tan es así que el artículo de Borón le pareció excesivamente tímido a autores como Malime, quien aboga, en su comentario “La otra mirada de Atilio A. Borón”, por una reedición en toda regla de la internacional comunista. Ver. el artículo en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=27445.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[9] La cita ha sido extraída del trabajo de Claudio Katz “Los problemas del autonomismo”, alojado en la dirección http://lahaine.org/index.php?blog=3&amp;amp;p=7650. Dicho trabajo está fechado en mayo de 2005 y es por eso que en la enumeración de gobiernos que han puesto proa hacia una transformación “progresista” no se menciona a los de Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, Fernando Lugo o la Señora Kirchner ni al candidato Ollanta Humala, mientras que las menciones sí existentes a “los ex presidentes Lula, Kirchner y Tabaré” hoy día no las sostendría como ejemplo de sus dichos ni el propio Katz. El gobierno de Chávez, mientras tanto, es otro tema y de eso es precisamente de lo que estamos hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[10] Claudio Katz en “Centroizquierda, nacionalismo y socialismo”, ubicable en la dirección www.rebelion.org/noticia.php?id=11980.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[11]Albert Escusa en “El linchamiento de Hugo Chávez: Heinz Dieterich, los presos políticos y la doble moral de la izquierda bienpensante”; disponible en http://www.kaosenlared.net/noticia/linchamiento-hugo-chavez-heinz-dieterich-presos-politicos-doble-moral- Somos conscientes que, una vez más, no nos apoyamos en autores demasiado creativos o relevantes pero, como ya dijimos, la pobreza teórica del revival del pragmatismo “socialista” no nos ofrece mayores opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[12]Id. ib.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[13]Íd. Ib.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[14]Qué bien podría intitularse “Muchas gracias amigo, usted lo merece hermano”, como atinadamente nos sugiere Ingrid Storgen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en:&lt;br /&gt;http://www.kaosenlared.net/noticia/retorno-pragmatismo-socialista-70-guerra-vietnam-culebron-venezolano&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-5772766646218475541?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/5772766646218475541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/06/el-retorno-al-pragmatismo-socialista-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5772766646218475541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5772766646218475541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/06/el-retorno-al-pragmatismo-socialista-de.html' title='El retorno al pragmatismo “socialista” de los 70: De la guerra de Vietnam al culebrón venezolano'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-iBTVWDDtkE0/TfJO66gqM4I/AAAAAAAAAG0/np7APuv16YE/s72-c/hugo_chavez_y_fidel_castro_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-5165414146607875018</id><published>2011-06-10T09:26:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T13:56:14.982-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antiimperialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materialismo histórico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lucha de clases'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fidel Castro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hugo Chávez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietrich'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='marxismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='leninismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autonomía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='socialismo siglo XXI'/><title type='text'>Dietrich y el “socialismo” del siglo XXI</title><content type='html'>–De la “ultima ratio de la evolución anti-capitalista” a la última Coca-Cola del desierto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No hay nostalgia peor que añorar&lt;br /&gt;lo que nunca jamás sucedió.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Joaquín Sabina&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-QXFwex4qkXE/TfJKJiLPNII/AAAAAAAAAGs/3ayq2S1JWzY/s1600/obesas180.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 278px; FLOAT: right; HEIGHT: 168px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616633212937647234" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-QXFwex4qkXE/TfJKJiLPNII/AAAAAAAAAGs/3ayq2S1JWzY/s400/obesas180.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;De nueva cuenta Heinz Dieterich Steffan, sale al mercado y trata de vender su formulita: el “socialismo del siglo XXI” y nada mejor que recetárselo a los enfermos crónicos. Si bien tuvo resultado en los “socialismos” debutantes latinoamericanos y logró consolidarlos disimulando el inmenso abismo entreprédica y práctica –la larga e imparable serie de errores que hoy desemboca en la alianza “táctica” del chavismo con el paramilitarismo colombiano–, ahora puede ser bien efectivo para reanimar un muerto: el “socialismo” castrense castrista. Veamos lo que nos dice a manera de diagnóstico, en el marco de sus alabanzas a &lt;em&gt;“la revolución más profunda que Karl Marx contemplaba”&lt;/em&gt; y que él identifica en la &lt;em&gt;“Revolución post-soviética, post-castrista (fidelista) o post-Stalin&lt;/em&gt;” que lleva a cabo Raúl Castroen la Isla caribeña: &lt;em&gt;“El modelo de transición que Raúl pretende instalar descansa doctrinariamente sobre Oliver Cromwell y Friedrich List, e históricamente sobre las experiencias de China, Singapur y la Nueva Política Económica (NEP) de Lenin. Es un modelo de transición binario. &lt;strong&gt;Solo puede tener dos desenlaces: el capitalismo salvaje o el Socialismo del Siglo XXI&lt;/strong&gt;”[&lt;/em&gt;1] (subrayados nuestros).&lt;br /&gt;Consideramos imprescindible, para profundizar en la concepción dieterichniana de “socialismo del siglo XXI”, echar un rápido vistazo a las ideas contenidas en su libro homónimo. Ahí encontraremos que nos dice lo siguiente: “El conflicto entre los que tienen y acumulan y aquellos que no tienen y son empobrecidos, no se resolverá por teleconferencia y filantropismo de los ladrones globales sino sólo por &lt;strong&gt;la conquista del poder&lt;/strong&gt;” (subrayado nuestro).[2] O, en otras palabras, el problema sí se resolverá gracias a las convocatorias de masas presenciales en la plaza pública para escuchar por tiempo indefinido al mismo orador y también gracias al filantropismo de quienes ostenten el poder; encargados por propia voluntad y libre determinación de desparramar el bien y la justicia en los más alejados confines del planeta. Dieterich además plantea una suerte de inconfesable retorno a aquel punto teórico abracadabrante que se sitúa a una distancia aproximadamente equidistante del optimismo iluminista, del evolucionismo y de un positivismo que no encuentra modo de ocultarse detrás de sus palabras. Así, nos espeta sin anestesia que tanto los adelantos científico-tecnológicos como el conocimiento de “las variables que determinan la evolución de la sociedad” ponen a disposición –ahora sí– el “reino de la libertad” en tanto es posible apropiarse de los dos elementos clave del enigma humano: ¡“su genoma y su sistema neuronal”! De tal modo, un Dieterich regocijado y pletórico de inminencias socialistas, continúa con su derroche de esperanzas: “En la medida en que entendamos científicamente cómo funciona este sistema, su comprensión en términos nebulosos (cualitativos) -como humor, depresión, memoria, trauma, inteligencia, etcétera- cederá el lugar al conocimiento objetivo de sus potenciales y límites, proporcionando las bases para un planteamiento realista sobre las posibilidades de la sociedad futura.[3] El “socialismo” de Dieterich, pues, ya no tiene nada que ver con esos “caprichos” cualitativos y neblinosos que caracterizan a la mente humana sino que bien pueden ser tratados en términos estadísticos y de laboratorio. ¿No tendrá esto algo que ver con aquellos dislates de Lenin en persona cuando asociaba el “socialismo” con la electrificación? No se trata de romper con Lenin, entonces, sino de complementarlo con los últimos adelantos de la ciencia: “¿Quiere decir esto, que lo que Marx, Engels, Lenin y otros socialistas desarrollaron, es obsoleto para la actualidad? ¿Que ya no puede aportar nada su obra? No, por supuesto que no. Sería como afirmar que Newton es obsoleto, porque existe Einstein. Para determinadas tareas de la realidad, las enseñanzas de &lt;strong&gt;estos próceres revolucionarios&lt;/strong&gt; siguen siendo vigentes; pero, para otras nos faltan los Einstein, Planck, Heisenberg y Gell-Mann del socialismo teórico” (subrayado nuestro).[4]&lt;br /&gt;Pero, he aquí que el “socialismo del siglo XXI” que pregona Dieterich no acaba de romper, como sí lo había hecho Marx, con una de las claves del capitalismo: el trabajo asalariado. La concepción de Dieterich sobre el salario queda explicita en los siguientes términos: “En pocas palabras: el salario equivale directa y absolutamente al tiempo laborado. Los precios equivalen a los valores, y no contienen otra cosa que no sea la absoluta equivalencia del trabajo incorporado en los bienes. De esta manera se cierra el circuito de la economía en valores, que sustituye a la de precios. Se acabó la explotación de los hombres por sus prójimos, es decir, la apropiación de los productos del trabajo de otros, por encima del valor del trabajo propio. Cada ser humano recibe el valor completo que él agregó a los bienes o a los servicios.”[5] Aparentemente lo dijo primero Quevedo y es seguro que luego lo confirmó Antonio Machado: los necios confunden valor y precio. Es así que el galimatías de Dieterich nos dice que los valores sustituyen a los precios pero que de todos modos ambos serán equivalentes, de donde se deduce que &lt;strong&gt;el fin de la explotación no es mucho más que una justa paga del trabajo; el que, por cierto, no perderá su condición asalariada&lt;/strong&gt; y, por lo tanto, subordinada a quien realice por la vía y del modo que sea la fijación del monto correspondiente independientemente de que se le llame precio o valor. Esa paga se medirá en horas y da la impresión que esas horas son las formadoras reales de los precios en estricta equivalencia con el trabajo incorporado en los bienes. Así, el “socialismo” de Dieterich no se evalúa según las relaciones de convivencia –una tontería “subjetiva”, al parecer– sino que sólo podrá ser sopesado mediante un cronómetro. ¡Bravo!: ¡que alguien nos proteja de la “ciencia”, que afortunadamente de la ignorancia podemos protegernos solos!&lt;br /&gt;Pero Dieterich tiene bastantes más cosas que decirnos sobre el “socialismo” del siglo XXI: “Hoy, como en el siglo XIX, la superación del subdesarrollo en condiciones de una economía global neocolonial, sólo es posible con la estrategia de desarrollo proteccionista empleada por Alemania y Japón; después por los tigres asiáticos y en América Latina, por Cárdenas, Perón y Vargas. Esto con una diferencia vital: ya no se puede aplicar sólo a nivel nacional. El espacio mínimo para su exitosa implementación es un mercado y un Estado regional que pueda defender ante Estados Unidos y la Unión Europea el bloque proteccionista latinoamericano que permitirá el desarrollo de sus industrias, el rescate del campo, la conservación de sus recursos naturales, el fomento de las ciencias y tecnologías de punta y la defensa de una identidad propia.”[6] Dicho en otros términos, la estrategia de construcción del “socialismo” del siglo XXI –sobre todo teniendo en cuenta las familiaridades históricas que es posible trazar en esta región del mundo– no es otra que la de los conocidos populismos del siglo XX; los mismos que casualmente compartieran la inspiración provocadora de las políticas de “liberación nacional”, refrendadas por el Congreso del PCUS de 1956 y una vez superado el período correspondiente a los frentes anti-fascistas.[7] Y el hecho de que Dieterich nos hable de un “Estado regional” y no del Estado-nación cambia poco y nada las cosas pues el proyecto populista de alcance continental también era parte de las orientaciones de la época; muy particularmente en lo que respecta al general Juan Domingo Perón.&lt;br /&gt;Estas disquisiciones de Dieterich en realidad no hacen más que introducirnos a su propuesta política en tiempo presente. Por lo pronto, es importante destacar que el “socialismo” no es otra cosa que una promesa a cumplir en un futuro impreciso: “Plantear la implantación del socialismo regional hoy como alternativa a la balcanización o la anexión neoliberal a Estados Unidos, no sería más que un deseo. Porque es evidente, que un proyecto político sin programa y sin sujetos sociales, es una quimera.” (cursiva en el original)[8] ¿Y cuál es el dichoso programa?: “(El) Capitalismo proteccionista de Estado”; nos contesta Heinz, entusiasmado.” Lo cual se fundamenta de este modo: “La única estrategia de desarrollo que en la historia moderna ha sido exitosa para salir del subdesarrollo neocolonial (…). Esta estrategia fue inventada por el país de la revolución industrial, Gran Bretaña, a finales del siglo XVIII. Los alemanes –que vieron de cerca el avance de la industria, prosperidad, ciencia y poder inglés– temieron convertirse en un país subdesarrollado y una neocolonia económica de Inglaterra y, para impedirlo, copiaron la estrategia del capitalismo proteccionista de Estado para convertirse pronto en la tercera potencia mundial. Cincuenta años después, los japoneses, quienes corrieron el mismo peligro que los alemanes, adoptaron la estrategia inglesa-alemana y se transformaron en la segunda potencia del mundo. En este siglo, los ‘tigres asiáticos’ siguieron el mismo ejemplo y con ello, superaron el subdesarrollo, la miseria y la dependencia.” (cursiva en el original)[9] O, más aún: “Una economía nacional moderna en América Latina sólo es viable si se sustenta sobre cuatro columnas estructurales o polos de crecimiento: 1. las pequeñas y medianas empresas (PYMES); 2. las corporaciones transnacionales nacionales (CTN); 3. las cooperativas y 4. las empresas estratégicas del Estado. Esta verdad debe constituir el punto de partida de toda teoría y planificación económica en América Latina. Sin embargo, el tema es tabú porque contradice los intereses de Washington, de Japón y de la Unión Europea.”[10] La claridad de Dieterich es rotunda y sólo los ingenuos parecen no haberse percatado: el “socialismo del siglo XXI” no es más que un largo peregrinaje que termina no en la apropiación colectiva de los recursos productivos sino en un trabajo asalariado “justamente” retribuido y comienza –&lt;strong&gt;conquista del poder mediante, aunque ya ni siquiera en manos del “partido del proletariado”– &lt;/strong&gt;por las políticas del “capitalismo proteccionista de Estado”; la consabida estación transicional de la cual nunca se sabe muy bien cuánto habrá de durar ni cómo se habrá de salir.&lt;br /&gt;Si, en los hechos y según su principal expositor, el “socialismo del siglo XXI” ha quedado reducido en sus comienzos al “capitalismo proteccionista de Estado”, su realización más estridente en la Venezuela bolivariana no resulta ser mucho más que su grotesca caricatura. En efecto, el gobierno del “comandante” Hugo Rafael Chávez Frías no ha demostrado ser más que una parrafada de impronta militarista que, ampliamente favorecida por la acumulación financiera procedente de los altos precios internacionales del petróleo y luego de un oportuno aprovechamiento del descalabro del sistema de partidos venezolano, supo mantener su atractivo electoral y su predicamento “izquierdista” fuera de fronteras a partir de políticas de corte asistencialista sabiamente sazonadas con una estruendosa retórica “anti-imperialista” y una limitada y polémica pero innegable proyección continental de su liderazgo.&lt;br /&gt;La retórica “anti-imperialista” de la ópera bufa “chavista”; sustituye en el plano emotivo a las realizaciones propias del “capitalismo proteccionista de Estado”. Porque ¿de qué “capitalismo proteccionista” puede hablarse en un país que se ha mostrado especialmente generoso con la inversión extranjera, que ha transformado en sociedades mixtas aquello que ya estaba nacionalizado y cuyo principal socio comercial es precisamente Estados Unidos?[11] ¿qué “capitalismo proteccionista” es éste que no tiene ninguna estrategia productiva reconocible y que ni siquiera ha accedido a niveles razonables de sustentabilidad alimentaria o diseñado políticas de promoción industrial que le permitan reducir su alta dependencia de las importaciones? ¿qué “capitalismo proteccionista” puede ser el de un país que sufre los embrujos de varios mega-proyectos delirantes y que no obstante sólo se ha mostrado especialmente diligente en términos de una inversión concreta cuando se trata nada menos que de la modernización tecnológica de sus fuerzas armadas? En Venezuela no hay, entonces, ni siquiera el “capitalismo proteccionista de Estado” que ha pergeñado Dieterich como el comienzo de la larga marcha hacia el “socialismo” del siglo XXI, pero sí hay a cambio un “anti-imperialismo” declamatorio que ha colocado a Chávez como paladín de un enfrentamiento de tonalidades apocalípticas aunque no sea más que en el plano verbal mientras en los hechos se presta a hacer el trabajo sucio y a extender el &lt;strong&gt;Plan para la Paz, la Prosperidad y el Fortalecimiento del Estado &lt;/strong&gt;(vecino), mejor conocido en la región como Plan Colombia. Eso, hoy por hoy, lo reconoce hasta el propio Dieterich.&lt;br /&gt;Pero &lt;strong&gt;desde la óptica dieterichniana lo importante no es la imposible exhibición de logros “socialistas” en la trayectoria “revolucionaria” sino esa insólita reputación con categoría de espejismo que intenta transformar al “socialismo del siglo XXI” en la nueva puesta en marcha de la historia hacia su destino manifiesto.&lt;/strong&gt; Entonces, si desde fines de los 80 del siglo pasado la debacle del “socialismo real” sumió en el mayor de los desconciertos a esos vastos contingentes de izquierda que en él depositaban con entusiasmo o de mala gana su fe en el futuro,&lt;strong&gt; el “socialismo del siglo XXI” no podía dejar de funcionar como una recuperación y un renacimiento de esa imperiosa necesidad de creer.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En tal sentido, Dieterich reconoce en la Isla de los hermanos Castro a un cliente potencialmente urgido. El discurso “socialista” del gobierno de La Habana ha agotado su credibilidad. El fin del proteccionismo de Estado decretado en el recién concluido VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, cambia de manera radical las reglas del juego. Los drásticos límites al ya precario “asistencialismo”; la reafirmación de la explotación asalariada –ahora, además, desde el sector privado–; la creciente inversión extranjera –que ha convertido en sociedades mixtas a muchas de las empresas nacionalizadas desde la década del 60–; y la ausencia de una estrategia productiva que al menos pudiera concretar la sustentabilidad alimentaria o disminuir la dependencia de las importaciones, ponen grotescamente de manifiesto los próximos pasos de la conducción “raulista”. En efecto, el camino está trazado. No es casual el veredicto dieterichniano: “Raúl Castro se encuentra, quiera o no, en el papel histórico de Deng Tsiao Ping, de tener que superar la crisis terminal del modo de producción soviético, so pena de colapso de la Revolución. No cabe duda, que Raúl es el único en la isla que puede realizar esa tarea. Es un revolucionario y comunista que tiene la audacia y el pragmatismo necesarios para salir de la dramática situación de precolapso del sistema. Y es el único que tiene suficiente poder para reemplazar el modo de producción soviético. Pese al idílico discurso oficial sobre reformas y profundización del socialismo, la verdad cubana es clara y excluyente: O es Raúl Castro, o es un Gorbachev con apellido cubano.” Justo antes de emitir su juicio, Dieterich se esmera y hace verdaderos malabares dialécticos para justificar el viaje en círculo: “El Partido Comunista de China evitó ese fin [en referencia al final del “socialismo” soviético] mediante la política de “apertura y reforma” (1978), conducida por el veterano de la Larga Marcha, Deng Hsiao Ping. Sobre la base de los grandes logros del periodo de Mao Tse Tung, &lt;strong&gt;ese modelo de transición ha sido muy exitoso. Combina elementos del sistema soviético de planificación protosocialista y del monopolio de poder político unipartidista, con mecanismos económicos del capitalismo.&lt;/strong&gt; El resultado es una configuración de dualidad de poderes, que es dinámica e inestable. Se trata de poderes antagónicos temporalmente obligados a coexistir en una fase de acumulación de fuerzas. Como en Cuba, no se sabe el desenlace final de esta transición. Pero, a diferencia de Moscú, el modelo evitó el estrepitoso colapso del sistema y le proporcionó al Partido Comunista una moratoria histórica”[12] (subrayado nuestro). Como es obvio, &lt;strong&gt;desde la perspectiva de Dieterich lo importante no reside en el fortalecimiento de las autonomías sino en el monopolio del poder político: la clave de bóveda de la construcción “socialista” del siglo XXI.&lt;/strong&gt; Cuba, sin que quepan dos opiniones al respecto, posee más de medio siglo de experiencia en el tema. Dieterich sabrá venderle la última Coca-Cola del desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gustavo Rodríguez&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Luis Potosí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A 6 de junio de 2011 .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NOTAS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1]Ver. Heinz Dieterich Steffan,La Revolución de Raúl Castro; disponible en:http://www.kaosenlared.net/noticia/la-revolucion-de-raul-castro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] Ver. Heinz Dieterich Steffan, El socialismo del siglo XXI, pág. 11 (edición en pdf, disponible en algún momento en la página web www.rebelion.org)&lt;br /&gt;[3]Ibíd.; pág. 27.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[4]Ibíd.,; pág. 38.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[5] Arno Peters, de acuerdo a la mención realizada por Heinz Dieterich en Op. Cit., pág. 40.&lt;br /&gt;[6] Heinz Dieterich; Op. Cit., pág. 66.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[7] Al respecto, es especialmente curioso que en nuestro continente el incipiente anticipo teórico de esta estrategia se encuentre nada menos que en León Trotsky en persona, según la particular interpretación de una corriente trotsko-nacionalista argentina cuyo principal exponente fuera Jorge Abelardo Ramos. Ver, a propósito del tema, Por los Estados Unidos de América Latina, passim; selección de textos prologada por Dionisio Villar, Editorial Coyoacán, Buenos Aires, 1961.&lt;br /&gt;[8] Heinz Dieterich; Op. Cit., pág. 69.&lt;br /&gt;[9] Ibídem., pág. 70.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[10] Ibídem., pág. 71.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[11] Desde una óptica anarquista, el mejor análisis sobre el carácter engañoso y de doble faz del “anti-imperialismo” bolivariano se encuentra en el libro de Rafael Uzcátegui “Venezuela, la revolución como espectáculo”, disponible en: http://issuu.com/ellibertario/docs/revespectaculo_web&lt;br /&gt;Ver también del mismo autor “Globalización a paso de vencedores”, radicado en www.nodo50.org/ellibertario/descargas/.&lt;br /&gt;[12]Dieterich, La Revolución de Raúl Castro; Op. Cit&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; http://www.kaosenlared.net/noticia/dieterich-socialismo-siglo-xxi&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-5165414146607875018?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/5165414146607875018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/06/dieterich-y-el-socialismo-del-siglo-xxi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5165414146607875018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/5165414146607875018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/06/dieterich-y-el-socialismo-del-siglo-xxi.html' title='Dietrich y el “socialismo” del siglo XXI'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-QXFwex4qkXE/TfJKJiLPNII/AAAAAAAAAGs/3ayq2S1JWzY/s72-c/obesas180.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-1514807453051311353</id><published>2011-06-01T19:46:00.000-07:00</published><updated>2011-06-01T19:53:18.492-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Argentinazo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rebelión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='representación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autonomía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Argentina'/><title type='text'>Por qué 2001 no fue un fracaso</title><content type='html'>A casi diez años de las revueltas que dieron lugar en Argentina, principalmente en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano, nos topamos con las acampadas en distintas ciudades del territorio español. La asociación ente ambas experiencias parece por momentos evidente y por momentos rebuscada. Según se lean las similitudes o las diferencias podrían decirse muchas cosas. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-60XACaIfzkU/Teb6a53dZ_I/AAAAAAAAAGg/hlizVgAem-s/s1600/vlcsnap-166604.png"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 282px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5613449325680879602" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-60XACaIfzkU/Teb6a53dZ_I/AAAAAAAAAGg/hlizVgAem-s/s400/vlcsnap-166604.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre tantos hilos posibles, encuentro que existe una resonancia muy significativa entre ambas experiencias. No estoy nombrando una causalidad, sino una reverberación. En diciembre de 2001 había trazos de Cochabamba, de Seattle y de Génova que, más que antecedentes, eran algo así como nodos de una onda sonora que se amplifica con la reverberación. Ya la experiencia zapatista había vuelto a poner en discusión las ideas emancipativas que parecían muertas luego del avance mundial del neoliberalismo como patrón cultural hegemónico de la posmodernidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora en las acampadas resuenan todas estas experiencias de ruptura. La primera lectura más o menos generalizada, en el seno de las organizaciones de carácter emancipativo, e incluso en tantas opiniones de café, es que todo terminará en la nada. “Como en 2001”, se repite una y otra vez. Encuentro dos formas generalizadas de referirse a 2001: como un fracaso, o como una crisis. Sin embargo, somos varios los que sostenemos que allí ocurrió otra cosa, otra cosa que se ubica en el punto ciego de las miradas tradicionales de las políticas hegemónicas y revolucionarias, otra cosa que no sólo no terminó en nada, sino que aún no terminó. Esto recién empieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que quisiera repasar algunos puntos que son claves para repensar aquella experiencia, y que bien pueden aportar al pensamiento de las experiencias actuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1- Pedirle peras al olmo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos se promociona, casi publicitariamente, la revuelta española como una Spanish Revolution. Se discute acerca de los alcances que esta “revolución” pudiera tener, cuánto habrá de cambiar las condiciones materiales de la sociedad, qué tan burgueses son sus adherentes, cómo convertir el proceso en un proceso “verdaderamente revolucionario”. Lo mismo se discutía de aquél fenomenal “Que se vayan todos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces aparecen las primeras profecías autocumplidas del fracaso. Entre el principio de deseo y el principio de realidad, la ansiedad suele producir fracasos. En otras palabras, más que evaluarse las situaciones desde dentro, desde las potencias que se despliegan efectivamente en la situación, se hacen evaluaciones trascendentes con la pretensión de alcanzar de forma inmediata sueños teleológicos, aspiraciones enlazadas con fines de última instancia, con “posiciones de máxima”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien creía que las asambleas de los años 2002 y 2003 iban a constituirse como órganos de gestión social, política o económica, capaces de desplazar la estructura política del Estado, seguramente se habrá decepcionado. Pero el punto es preguntarse hasta dónde cabía semejante pretensión. ¿En función de qué argumentos, de qué observaciones, podía decirse tal cosa? Como contraparte, se leía la pura agregación de motivos, ordenados todos en descontentos individuales más o menos mezquinos, asociados a intereses económicos pequeñoburgueses. Por un lado, la excesiva pretensión del deseo. Por otro la reducción pragmática a las determinaciones materiales según intereses constituidos, propios de la estructura inmediatamente anterior al estallido de la revuelta. Pero en ningún caso (o casi en ninguno) se observa el aspecto político del asunto, lo que tuvo de disrupción frente a la política del momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que la experiencia de 2001, tanto como la de estos días en España, como las anteriores ya citadas, fueron experiencias políticas, no económicas ni sociales. No es que no hubiera ni haya aspectos económicos y sociales. Tampoco digo que no puedan evaluarse ciertos factores económicos o sociales como disparadores de semejantes experiencias. Pero hay algo que cambia, hay algo nuevo, y la novedad, precisamente, es política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que hace que, frente a situaciones de conflictividad social, con los argumentos que sea, se tome una u otra posición? ¿Por qué se sale a la calle o no se sale? Y, sobre todo, ¿por qué se sale de una forma o de otra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede responder a las primeras dos preguntas dando preeminencia a las fallas gubernamentales y a la intensidad de los conflictos (lo cual llamaré el paradigma de la crisis), o incluso al trabajo sostenido de las militancias emancipativas en los tiempos inmediatos anteriores (lo cual llamaré el paradigma del fracaso). Pero la tercera pregunta no tiene respuesta posible con las herramientas previas de la situación de que se trate, salvo que se pretenda oscurecer las novedades que surgen, ahí donde surgen, suponiendo que deberían surgir en el abstracto de las doctrinas trascendentales de la filosofía política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dinámica al interior de todos los casos nombrados, están atravesadas por discursos y prácticas que marcan el aspecto fundamental de lo que ocurre, marcan la diferencia de lo que ocurre respecto de lo que otras veces ha ocurrido y respecto, sobre todo, de lo que podía esperarse que ocurra antes de que ocurra. Voy a listar cinco aspectos que se me hacen los más relevantes al respecto, y que encuentro coincidentes tanto en el caso de 2001 como en el de ahora (posiblemente extensibles también a los anteriores):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1- prácticas horizontales descomponiendo patrones de representación política (“ni sindicatos ni partidos”),&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2- aspectos ciertamente igualitarios (todos hablando en nombre propio y cualquiera pudiendo hablar),&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3- dinámicas solidarias y autogestionarias, administrando colectivamente los esfuerzos y la satisfacción de las necesidades,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4- apelación a la construcción de espacios colectivos a partir de las diferencias existentes, esto es, rechazo de las hegemonías igualizantes en la búsqueda de una igualdad a partir de las diferencias,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5- ocupación concreta y efectiva de espacios públicos, es decir, de los espacios que simbolizan la existencia de un sujeto colectivo presente y no representado (“uso público del espacio público”, se decía no hace tanto en Tigre, cerca de Buenos Aires, o “la calle es nuestra”, como marca de la intervención comunicacional, mayoritariamente artística, en las calles)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como cabe esperar de cualquier movilización popular, ambos procesos han sido habitados por contradicciones a veces exasperantes. Que gritos como el “Que se vayan todos” soporte sentidos como la petición de un recambio de autoridades que sean más representativas de la opinión pública, puede enloquecer a cualquiera. Lo mismo ocurre cuando la ruptura con el orden representativo a través de la presentación de las personas en los espacios públicos, rechazando cualquier intermediación institucional, se hace en nombre de más y mejor representatividad. Consignas inmediatamente anteriores, como el “no les votes”, resultan ser estratagemas para trasladar la acumulación del bipartidismo a estructuras representativas menores. Y es que la potencia no garantiza un efecto, ni mucho menos puede interpretarse una acción libre y colectiva (esto es, una acción popular sin dirigencias ni conducciones) como si se tratase de una operación estrictamente racional. Se trata de movimientos habitados por inconsistencias, por contradicciones y por una multiplicidad de motivos diferentes, de estímulos diferentes, de prospectivas diferentes, que confluyen en acciones comunes. Por eso es que de nada sirve analizar los motivos o los anhelos, sino que el enfoque debe centrarse en los fenómenos y en lo que tengan de potentes frente al actual orden de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2- La crisis como causa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso de restauración de las políticas representativas a partir de 2002 en Argentina, consistió en un par de estrategias destinadas a estructurar las asambleas e incluirlas en los esquemas anteriores a su existencia, de forma tal que lo que hubo de novedad desaparezca progresivamente. Por eso cabe decir que tanto la intervención de organizaciones como la Corriente Clasista y Combativa, el Polo Obrero, la Federación Tierra y Vivienda, Barrios de Pie, Movimiento libres del Sur, etc, accionaron reactivamente, operaron en contra de la ruptura que efectivamente se había producido, ya sea para apropiarse de aquél proceso, para sacar algún provecho de él, para detenerlo o simplemente por creer que la institucionalización de las asambleas sería efectiva para alguna acción política trascendente, luego de asumir que tal trascendencia es útil y necesaria para las transformaciones sociales y políticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, la reacción restauradora acabó siendo protagonizada y claramente capitalizada por la confluencia de sectores políticos y económicos que conformaron lo que cabe nombrar como kirchnerismo. Esta restauración consiste en retrotraer los análisis y discursos políticos al momento anterior de la ruptura, y nada mejor para eso que interpretar esa ruptura como una crisis. Desde el punto de vista de una crisis, solamente cabe esperar la variación de ciertos factores en el seno de una continuidad. Es decir que no se remite a algo que se rompe, a la inscripción de una novedad suficientemente radical como para operar un cambio, sino a la falla de un sistema o de una estructura que hay que subsanar en su defensa. La crisis, cuando es superada, fortalece, y cuando no es superada ya no es una crisis, sino un cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que nombrar el proceso de 2001 como una crisis es ocultar cualquier novedad que haya aparecido en aquél momento. Lo mismo ocurre ahora, cuando se identifica la revuelta española con una crisis del sistema político y económico. De hecho, siendo que efectivamente pueden nombrarse como detonadores los conflictos económicos y políticos, tanto en 2001 como ahora, se concentran los análisis en los detonantes para no mirar en qué detonó, es decir, cuáles fueron y son las formas en las que se accionó a partir de esos detonantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una marca muy característica en Argentina, es la campaña del gobierno del kirchnerismo en general, que sostiene que a partir de la gestión kirchnerista se produjo una “reconciliación del pueblo con la política” y “una creciente movilización de la juventud”. Esta campaña consiste en apropiarse de la movilización popular (nombrada como efecto de la crisis económica) y de la política misma, como si no hubiera otra política que la representativa, y como si pudiera llamarse política a la gestión administrativa de intereses económicos y sociales. Cuando se sostiene que “la juventud” (primera operación representativa) antes gritaba que se vayan todos y ahora milita en política, se está exponiendo muy claramente la estrategia y el posicionamiento reaccionario (podríamos decir oscuro) del progresismo kirchnerista. Lo que se dice es: 1- la juventud existe como un todo propietario de saberes, voluntades y acciones, 2- el grito que se vayan todos es un grito de frustración que aleja a quienes gritan de la política, 3- la política es la gestión de intereses constituidos y no existe ni puede existir otra política, 4- la única acción política consiste en asumir la representación de partidos, dirigentes y conductores, 5- el desorden producido por la crisis de 2001 reclamaba el orden del Estado administrado por un buen gobierno (esto es, un gobierno representativo del pueblo y de la identidad nacional).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que el progresismo kirchnerista, como corresponde a los corporativismos nacionalistas, viene a decirnos que nuestra acción política consistente en rechazar la representación haciéndonos presentes y buscando (con mayor o menor éxito) formas propias para la toma de decisiones colectivas, nunca existió. Viene a decirnos que la ruptura del marasmo sumiso de la década de los 90 la generó un gobierno que supo conducir la voluntad general. Viene a decirnos que nuestro destino es ser corderos de un rebaño dirigido por políticas de Estado. Viene a decirnos que los jóvenes eran estúpidos, pero que gracias a ellos ahora son peronistas. Viene a decirnos, por fin, que antes fuimos objeto de la crisis, y ahora somos objeto de la gubernamentalidad y, encima, que eso es bueno. Esto es lo que se llama construcción de realidad desde la hegemonía del Estado, a través de todos sus Medios de Formación de masas, como bien nombrara García Calvo a los mal llamados medios de comunicación. Este es el discurso hegemónico de la “crisis de 2001”, en el que todo se reduce a que los intereses económicos de la nación fueron afectados por al mal desempeño de los dirigentes, de la “clase política”. ¿Acaso no es lo mismo que se dice de la revuelta española? No solamente ha sido efectivo ese discurso en Argentina, sino que ha llegado al punto de constituir la principal contradicción de las acampadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si consideramos que las revueltas han sido producidas por la crisis, un breve análisis sintáctico nos muestra a las claras que el sujeto activo de la situación se halla del lado de la estructura social. Es como pensar que todos los goles son culpa del arquero. Es evidente que este mecanismo solamente sirve para oscurecer cualquier aparición posible de un sujeto colectivo. Según se esté posicionado ideológicamente en una posición o en otra, existirán deseos relacionados con revolucionar la sociedad, con reformarla o conservarla, pero en cualquier caso se estará mirando más a los propios anhelos que a las acciones que dinamizan las situación. Lo cierto es que si algo puede ocurrir en términos disruptivos, será necesariamente inexplicable según las condiciones previas a su aparecer, es decir, según las herramientas propias de aquello que se rompe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde las miradas emancipativas, tenemos que asumir que nuestras propias categorías también serán posiblemente estériles para abordar ciertos procesos disruptivos y, sobre todo, tenemos que asumir que no toda ruptura vendrá en la dirección que soñamos, ni tendrá necesariamente por argumento y motor lo que estamos queriendo construir. Esto no implica que la ruptura no exista, ni mucho menos que no podamos recoger de ella, cuando aparece, los aspectos que hallemos positivos. Pero el punto más interesante es que en la lectura que hagamos de un proceso vivo estaremos inscribiendo en él un factor condicionante. Si apremiados por anhelos revolucionarios, o asustados por voluntades conservadoras, volcamos el contenido de nuestra anterioridad en análisis tendientes a interpelar una situación específica como si fuera un caso de las situaciones generales, como si cada revuelta fuera un caso de todas las revueltas, estaremos conspirando en arruinar lo que pueda haber de novedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3- La potencia de las miradas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos dos formas de abordar estos procesos: desde la propia situación en la que ocurren y desde la forma en que ocurren, o desde la exterioridad de anhelos y doctrinas y desde la anterioridad que establece pretensiones y necesidades. El primer camino nos llevará a indagar la potencia disruptiva de estos procesos tal y como son frente a las condiciones en las que ocurren. El segundo nos llevará por los paradigmas del fracaso y de la crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo en España hay un movimiento que, plagado de contradicciones, consiste fundamentalmente en un cuestionamiento en acto de la representación tal y como estaba operando hasta ahora. Los aspectos que enumeré más arriba dan cuenta de una mirada válida y necesaria, y que viene a sostener la potencia disruptiva que tiene tal presentación. Si pensamos en 2001, veremos que aquellas revueltas y asambleas han dejado huellas, y que las huellas dependen en todo de cómo las indaguemos, y, principalmente, de cómo las sostengamos. Otra forma de plantear lo mismo es: de las múltiples huellas que el fenómeno social que nombramos “diciembre 2001” ha dejado como consecuencia de su aparecer, habremos de sostener las que reconocemos como propias y las que sean social, política, o económicamente productivas. Según nos posicionemos de una o de otra manera frente a esas huellas, habremos de asumir posiciones emancipativas, reactivas o reaccionarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes piensan que en 2001 debía haber una revolución social, sostienen el fracaso. Quienes piensan que en 2001 existió el peligro de la descomposición social y la transformación del sistema, sostienen la crisis. Quienes pensamos que en 2001 ocurrió la presentación de los comunes por fuera de las políticas de representación, sostenemos la ruptura. Pienso que esta última posición es la que resulta claramente emancipativa, en tanto que nos habilita a persistir en aquella ruptura cada vez, y que nos permite advertir la resonancia productiva en fenómenos aparentemente inconexos o estériles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy por hoy podemos advertir una secuencia que va dando forma a las novedades políticas del cambio de siglo. No hay razón para pensar que 2001 ya pasó. 2001 es el nombre que damos, al menos algunos por acá, para esta novedad que aparece, para esta secuencia que nadie puede decir que haya terminado. Hasta ahora 2001 no hizo más que comenzar. 2001 no es una fecha, es un nombre, y eso que nombra es la reverberación de acontecimientos políticos que confluyen en dar cuerpo a la ruptura de una lógica política, que es la lógica de la representación. 2001 es el nombre de un vacío que no deja de aparecer, y que como tal dice más de la estructura que se rompe que de lo que habremos de hacer con eso. Cuando aparece ese vacío, ese no-lugar que en lo político se instala como sitio al que nada de lo existente pertenece, habremos de decidir cómo haremos nuestra realidad, y habremos de posicionarnos ya sea sosteniendo la ruptura o reaccionando contra ella. Negar el aparecer de este vacío, en nombre de la esterilidad y del fracaso, o en nombre de la crisis, es, aunque nos pese, decidir que todo siga como estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las contradicciones de la revuelta en España, principalmente la más contundente, esa que consiste en romper la representación en nombre de la representación, no debe confundirnos a la hora de pensar lo que ocurre. Digo que no debe confundirnos porque lo que ocurre, en tanto ruptura, es un exceso que excede, incluso, las proclamas producidas en su seno. Es lo mismo que pasó con la consigna “que se vayan todos”. Lo que importa no es tanto la dirección que tiene el bote, o la que se dice que tiene, sino más bien el efecto que produce en el río su andar, y las huellas que en la orilla dejan las olas a su paso. De otra manera estaríamos esperando que una realidad soñada aparezca un día de buenas a primeras, colectando una voluntad social a partir de una minoría militante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes perseveramos en pensar la sociedad para cambiarla de cuajo, quienes perseveramos en la idea del comunismo anárquico, no podemos pretender, en la plenitud de la sociedad democrática y capitalista que habitamos, ser otra cosa que una minoría. No estamos en la España del 36. Ni siquiera en la Argentina de los años 20. Estamos en un mundo en el que ciertos rasgos de rebelión aparecen en cada ruptura que ocurre frente a los lazos sociales vigentes. Si despreciamos lo que se rompe por suponer que debería romperse otra cosa, estaríamos dejando pasar los acontecimientos que advienen en aquellos sitios donde la estructura social aparece inconsistente, mientras que lo emancipativo consiste, al contrario, en profundizar cada ruptura según las ideas sociales, políticas y económicas que soportan nuestro hacer emancipativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2001 no fue un fracaso porque no era una revolución. 2001 es cada nueva ruptura que podamos hacer sosteniendo sus huellas en la búsqueda de una política de la presentación, una otra política sin Estado, una política del simpoder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Hernún&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; http://entornoalaanarquia.com.ar/blog/2011/05/26/por-que-2001-no-fue-un-fracaso/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-1514807453051311353?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/1514807453051311353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/06/por-que-2001-no-fue-un-fracaso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/1514807453051311353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/1514807453051311353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/06/por-que-2001-no-fue-un-fracaso.html' title='Por qué 2001 no fue un fracaso'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-60XACaIfzkU/Teb6a53dZ_I/AAAAAAAAAGg/hlizVgAem-s/s72-c/vlcsnap-166604.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-6327584856909511953</id><published>2011-05-29T13:38:00.000-07:00</published><updated>2011-05-29T14:01:13.147-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corrupción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antiimperialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='elecciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hugo Chávez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos humanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Perú'/><title type='text'>Venezuela y las elecciones en Perú</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/--AAVQcOcxi8/TeKzj5DLUoI/AAAAAAAAAGY/406f9O1_gMU/s1600/Untitled-1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 309px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5612245514847998594" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/--AAVQcOcxi8/TeKzj5DLUoI/AAAAAAAAAGY/406f9O1_gMU/s400/Untitled-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace una década, una polarización tramposa y estéril ha protagonizado el panorama político venezolano: Por un lado quienes sostienen que el llamado "proceso bolivariana" es la vanguardia de la revolución mundial en la actualidad, y del otro, aquellos que acusan al gobierno liderizado por el presidente Chávez de "castro-comunista" y miembro de un gaseoso "eje del mal". Si bien entre estos dos extremos existe una amplia cantidad de matices, es a través de este maniqueísmo -convenientemente amplificado por los medios- que desde la cuna de Simón Bolívar interpretamos no sólo nuestro devenir sociopolítico, sino también cualquier acontecimiento ocurrido más allá de nuestras fronteras. Esto es valido, especialmente para entender cómo desde las faldas del Mar Caribe seguimos las elecciones presidenciales en Perú. Los sesudos analistas venezolanos, de bando y bando, especulan sobre cuál victoria de las dos candidaturas en liza, Keiko Fujimori y Ollanta Humala, fortalecerá o debilitará el proyecto bolivariano. Las conclusiones orbitan entre lo risible y lo patético. Por un lado, los opinadores antichavistas han enmudecido desde que su referente, el escritor Mario Vargas Llosa, ha anunciado su apoyo crítico a Humala, a quien consideraban franquicia del vocero único de la "revolución" chavista. Por otra parte, desde las agencias estatales y televisoras bolivarianas se cuestiona la candidatura de Keiko única y exclusivamente "por neoliberal", obviando los temas relacionados a los derechos humanos de la época fujimorista-montesinista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ni olvido ni perdón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que parece más claro en los últimos días es que ninguna de las versiones anteriores será cierta, y que independientemente del nombre del próximo presidente o presidenta en Perú, las relaciones entre este y su homólogo venezolano estarán modeladas por la "real politik" y el pragmatismo. Porque si el análisis se circunscribe únicamente atenido a los hechos del pasado, hay tantas posibles afinidades con ambas fórmulas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos recuerdan, o muchos olvidan, las relaciones fraternas entre los gobiernos de Alberto Fujimori y Hugo Chávez. En 1992, después del autogolpe en Lima, el presidente venezolano en aquel entonces, Carlos Andrés Pérez, liderizó la condena regional contra "el chino". Muchos han señalado que esta fue la razón principal por la que el gobierno autocrático peruano acogió posteriormente a los golpistas venezolanos contra Pérez, incluyendo al propio Hugo Rafael.&lt;br /&gt;Después de 1998, con Chávez en el poder, elogios iban y venían entre ambos mandatarios, y, en plena crisis política por la disolución del congreso en tierras de Vallejo, Fujimori recibe de su par caraqueño una "visa de cortesía", lo cual era una clara señal de apoyo. El padre de Keiko respondió con frases memorables "Hugo Chávez es mi amigo personal y en algún momento voy a visitarlo un fin de semana". Si aún hay que demostrar que amor con amor se paga, rememoremos que Vladimiro Montesinos no fue a cualquier parte a refugiarse, sino a la República bolivariana, con conocimiento y protección de altos funcionarios venezolanos. Tanto así que hasta antiguos periodistas izquierdistas y "defensores de derechos humanos" ligados al gobierno, como José Vicente Rangel, negaron hasta último momento que el padrino del Grupo Colina se encontrara en el país. Por otra parte, todo un tratado pudiera escribirse con las semejanzas entre el populismo autoritario de ambos gobernantes. El historiador peruano Antonio Zapata tiene razón al afirmar que "Humala no es el aliado principal de Hugo Chávez en nuestra historia política, sino Fujimori".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De egos y mitomanías&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para explicar las relaciones del presidente Chávez con Ollanta Humala habría que escribir varias cuartillas relatando como la necesidad de proyectarse como "líderes continentales" y aglutinadores de polos de poder multinacionales forma parte de la cultura política venezolana durante todo el siglo XX. Para no remontarnos muy lejos Carlos Andrés Pérez, presidente durante dos períodos, motorizó tanto el llamado movimiento de los "No alineados" como el Grupo Contadora, el cual promovió acuerdos de paz en Centroamérica. En la actualidad, el presidente venezolano, supuestamente, promueve el "multilateralismo" conformando un bloque regional de poder llamado "Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América" (ALBA), que en la práctica intenta servir de contrapeso al liderazgo económico y político del Brasil. Es en estos dos ejes que se entiende el apoyo, moral y material, a las dos candidaturas presidenciales de Ollanta Humala, con quien se intentaron establecer paralelismos debido a su origen militar y su levantamiento armado en el ocaso del fujimorismo. Similar al caso del chino, la red trasnacional de televisión Telesur omitía convenientemente que el ex capitán del Ejército había sido señalado de violaciones a los derechos humanos durante su pasantía en Huánuco, asesinando y torturando civiles en nombre de la guerra contra Sendero Luminoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto Keiko como Humala han intentado ganarse el centro político en los últimos días, entre otras cosas, desvinculándose públicamente del caudillo venezolano. Pero ambos saben que, a pesar de todos los adjetivos y mea culpas (como lo demuestran las actuales relaciones colombo-venezolanas tras un período de turbulencias y acusaciones mutuas), en el futuro las vinculaciones perfectamente pueden recomponerse. Por otra parte, Perú no es Venezuela, para bien y para mal. Con la ausencia de un recurso atesorado en el mercado mundial como el petróleo y el gas, la delicada dependencia de exportaciones de rubros textiles y pesqueros impide al Perú los exóticos e improvisados experimentos políticos de su hermano bolivariano. Es por ello que la receta económica fujimorista, continuada sin grandes variaciones por los sucesivos gobernantes, será a grandes rasgos el norte del ganador o ganadora en la segunda vuelta electoral. Como bien demuestra que gobierno venezolano, con una incendiada retórica antiimperialista subsidiada por las ventas de recursos energéticos al mercado mundial, por intermedio de transnacionales como Chevron y BP. Quien coloca las reglas y asigna los roles es el flujo sin barreras de capitales diseñado por la globalización económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mucha humildad, a la distancia, opinamos que no hay que decantarse por la escogencia del "menos malo" o del "mal menor". Keiko y Humala representan la necesidad de gobernabilidad en un país, como todos los de la región, de grandes desigualdades y exclusiones. En estos casos, la única alternativa plausible es la abstención activa como táctica inmediata, y la participación en movimientos sociales autónomos y beligerantes como estrategia de largo aliento. Nuestro cariñoso saludo a todos los compañeros, compañeras, hermanos y hermanas peruanas en la continuación de su larga noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; Rafael Uzcátegui&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;El Libertario&lt;/em&gt;, Caracas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-6327584856909511953?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/6327584856909511953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/05/venezuela-y-las-elecciones-en-peru.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/6327584856909511953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/6327584856909511953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/05/venezuela-y-las-elecciones-en-peru.html' title='Venezuela y las elecciones en Perú'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/--AAVQcOcxi8/TeKzj5DLUoI/AAAAAAAAAGY/406f9O1_gMU/s72-c/Untitled-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-1844220738055452548</id><published>2011-05-21T06:34:00.000-07:00</published><updated>2011-05-21T06:48:24.269-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prensa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='televisión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='comunicación'/><title type='text'>6, 7, 8 y los anarquistas</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-nPvBqBzzUs4/TdfCFdKoRtI/AAAAAAAAAGQ/je59AovUi04/s1600/678.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 304px; FLOAT: right; HEIGHT: 238px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609165259897587410" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-nPvBqBzzUs4/TdfCFdKoRtI/AAAAAAAAAGQ/je59AovUi04/s400/678.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El 16 de enero de 2011, el diario &lt;em&gt;Perfil &lt;/em&gt;publicó un reportaje a Eduardo De la Puente, durante el cual el conductor radial y televisivo habló de temas relacionados con la producción televisiva. Destacamos los siguientes párrafos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No me gusta el discurso circense oficialista de &lt;em&gt;6, 7, 8&lt;/em&gt;, que eclipsa a otros programas que no lo son. &lt;em&gt;Recursos&lt;/em&gt;... [programa que él conduce por &lt;em&gt;Canal 7&lt;/em&gt;] va por otros carriles, no responde a ningún mandato del Gobierno.” “Somos absolutamente críticos y también ecuánimes en la opinión. Últimamente nos pusieron que te tenés que casar con uno o con otro. Me parece fantástico que haya artistas que apoyen al Gobierno, pero no me convence hacerlo ni con el Gobierno ni con la oposición, de los dos lados hay cosas buenas y horribles. &lt;strong&gt;Hasta que no haya una persona que nos dé lo que necesitamos, seguiré siendo anarquista&lt;/strong&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diario &lt;em&gt;Perfil&lt;/em&gt;, medio de la derecha de turno, lamebotas y lacayo del &lt;em&gt;Grupo Clarín &lt;/em&gt;en su lucha contra la Ley de Medios, con toda la bajeza que lo caracteriza, descontextualizó los dichos de De la Puente a fin de denostar a su acérrimo enemigo periodístico, el programa híper oficialista &lt;em&gt;6, 7, 8.&lt;/em&gt; Ni lerdos, ni perezosos, los analistas del programa contraatacaron, algo ofendidos con De la Puente, por haber “osado” no alinearse con la línea del programa que integran, que es idéntica a la del gobierno. El 18 de enero, luego de un tendencioso informe editado por la producción, opinaron los columnistas del programa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Barragán, conductor del programa abrió fuego: “Yo estuve entre esos pelotones de progresistas que criticaban a los políticos, creo no haber criticado la política pero sí a los políticos, porque en algún momento me di cuenta que con la política se solucionaban las cosas. Yo creo que hay gente como De la Puente que ahora se dice &lt;em&gt;anarquista &lt;/em&gt;porque sabe que decirse &lt;em&gt;apolítico &lt;/em&gt;suena más estúpido. Y no saben que un anarquista es un señor que en el año ’20 estaba en una panadería y por ahí, ponía una bomba en algún lugar. ¿No es así?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de algunas intervenciones venenosas de Sandra Russo y algún comentario al pasar, se despachó el principal editorialista del programa, Orlando Barone: “Se ha hablado de algunos periodistas que parece ser que cambiaron en este tiempo y eso desilusiona a muchas personas. Periodistas que de algún modo deberían estar cerca de este lugar o próximos y están en ese &lt;em&gt;no lugar&lt;/em&gt;, y se defienden con el anarquismo, con la idea de de que todo es malo, que los políticos son todos iguales, algo así como lo de Vargas Llosa. Y yo creo que nunca estuvieron en un lugar; este es el error. Los que les dieron un lugar son los televidentes con una mirada no-crítica. Porque uno es lo que es, y no es lo que no es. Y de los personajes que yo estoy hablando -notorios en la década del 2000, cuando hubo ese movimiento no político con las asambleas en las calles, donde se encumbraron por sobre lo vigente a través de los grandes medios hegemónicos que no casualmente los apoyaron y los consagraron y los mantuvieron durante estos diez años- hoy parte de la sociedad se siente desilusionada, como que esas personas los traicionaron. No, esas personas no los traicionaron. Siguieron su camino, el mismo que generaron en aquella época.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación cerró la andanada Barragán, asegurando que las opiniones de De la Puente eran de derecha y simpatizaba con Mauricio Macri; como remate de su intervención se lamentó de que los rechazos y las acusaciones al programa de ser abiertamente oficialistas mostraban el talante intolerante de De la Puente y otros equivalentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorpresivamente, cuando el tema parecía agotado, intervino Carlos Girotti, un sociólogo invitado al programa, mientras el resto de los panelistas enmudecían: “Yo quisiera lavar a los anarquistas, porque entre tanta mierda, es imprescindible lavar a los anarquistas. No es cierto que los anarquistas eran anarquistas porque esperaban que alguien les diera lo que necesitaban. Los anarquistas eran, son y seguirán siendo anarquistas porque propician un tipo, un modelo de sociedad que reconoce una acción colectiva. De hecho, hay anarquistas en la historia de este país que se han destacado por participar en acciones individuales y colectivas. Es verdad, por otro lado, que si uno lo siguiera a Antonio Gramsci, en la dialéctica de las ideas, el anarquismo no prolonga el socialismo, prolonga el liberalismo. Este señor [De la Puente], sin saberlo, es una prolongación del liberalismo.” Sin nada más que agregar, pasaron a un corte publicitario, sin retomar el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo antedicho amerita que aventuremos algún tipo de reflexión sobre los conceptos vertidos en el programa. El programa &lt;em&gt;6, 7, 8&lt;/em&gt; tiene un reconocido carácter polémico por dos razones: 1) por hacer una crítica del discurso de los medios hegemónicos de comunicación, las grandes corporaciones periodísticas y los grupos económicos que operan en la comunicación; 2) por su alineación oficialista, su concordancia plena con el proyecto kirchnerista y sus embestidas contra toda oposición (de cualquier signo político) al proyecto del gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, el sesgo pro-kirchnerista hace a sus integrantes renuentes a formular la más mínima crítica al gobierno, dominando el horizonte de la producción del programa. De este modo, &lt;em&gt;6, 7, 8&lt;/em&gt; termina oficiando como una agencia de propaganda kirchnerista para-estatal. Más allá de desnudar el discurso de las grandes corporaciones periodísticas de la derecha neoliberal capitaneadas por el &lt;em&gt;Grupo Clarín &lt;/em&gt;y el diario &lt;em&gt;La Nación&lt;/em&gt;, de los periodistas alcahuetes de militares, políticos y/o empresarios como Mariano Grondona, Luis Majul, Jorge Lanata, Alfredo Leuco, Joaquín Morales Solá y demás lacras del periodismo, los integrantes del programa hacen mutis por el foro cuando de criticar las políticas oficiales se trata. Pero lo más deleznable del programa es la igualación de cualquier discurso crítico al gobierno (o a la propia emisión televisiva) con el discurso de la derecha liberal o fascista. Una crítica desde un punto de vista revolucionario o libertario que ponga en jaque la política burguesa del kirchnerismo es percibida como una seria amenaza por el equipo de producción. Entonces ponen en juego un ardid tan viejo como la política, el cual consiste en denunciar a las críticas por izquierda como provenientes de un grupo de trasnochados infantiles que &lt;strong&gt;le hacen el juego a la derecha&lt;/strong&gt; consciente o inconscientemente. Una metodología que Lenin consagró en su reaccionaria crítica al “izquierdismo” como “enfermedad infantil” del comunismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta olla podrida de opositores al gobierno que cuecen los chefs de &lt;em&gt;6, 7, 8&lt;/em&gt;, se igualan la paranoica fundamentalista católica de Elisa Carrió, el derechista Duhalde y el inepto negrero de Mauricio Macri, con aquellos que luchan desde las bases contra este gobierno adalid de la “burguesía nacional”, los capitanes de la industria, el sistema bancario y la patria contratista. Un gobierno cuya policía federal es cómplice en el asesinato de Mariano Ferreyra en octubre de 2010 y a quien reivindican ahora que está muerto desde 6, 7, 8, pero ocultando en su discurso que Mariano era un opositor acérrimo a este modelo. Esta metodología perversa, tiene como objetivo la impugnación de la autoridad moral de las personas cuyas críticas desnudan al proyecto burgués kirchnerista, al meterlas en la misma bolsa con los personajes más repugnantes del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La invectiva contra Eduardo De la Puente debe entenderse dentro de ese contexto. De todos modos, el anarquismo lavado de De la Puente no se diferencia del anarquismo que han manifestado otros reconocidos personajes como Pablo Llonto, Osvaldo Bayer, Horacio Fontova y Diego Cappusotto, que han demostrado simpatías con el gobierno de los Kirchner y no han merecido la censura del programa de marras. Por cierto, el anarquismo que profesa De la Puente no parece ser ni muy crítico ni muy revolucionario, y hasta tal vez sea verdad que el hombre no sea más que un “apolítico”. Esto se evidencia en la frase: “Hasta que no haya una persona que nos dé lo que necesitamos…”, donde se desenmascara un “anarquismo provisorio” que durará hasta que venga un gobierno que “me dé aquello que yo necesito”. Eso no tiene nada de anarquista y mucho de falta de compromiso, y quizás Barragán no se equivoque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, de las declaraciones de Barragán se desglosa que la idea que tienen del anarquismo los integrantes de la mesa del programa es similar a los estereotipos burgueses: &lt;strong&gt;para Barragán, un anarquista es un terrorista de los años veinte&lt;/strong&gt;. Por supuesto que este panel de periodistas peronistas, se indignó profundamente cuando con el mismo calificativo, desde la derecha más recalcitrante, se acusó a los integrantes del gobierno de ser “terroristas montoneros de los años setenta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Orlando Barone lleva su discurso perverso anti-anarquista aún más lejos: considera al anarquismo –apelando inadecuadamente a un concepto inventado por el posmoderno Marc Augé- un &lt;strong&gt;no lugar&lt;/strong&gt;, es decir, una posición individualista sin ningún compromiso con la realidad, refugio de los periodistas que critican a un gobierno que deberían apoyar. La interpretación mendaz de Barone llega al punto de considerar al movimiento de asambleas populares del 2001-2002 como alimentado por las grandes corporaciones, y a ciertos periodistas -que bien se cuida de nombrar- como que se encumbraron gracias a un montón de gente descomprometida con la política. Es entendible que a este lacayo kirchnerista le cause repugnancia una de las más genuinas expresiones de soberanía popular que jamás se vio en el país, prefiriendo la delegación del accionar autogestionado de la comunidad en las manos de los “representantes políticos”. ¿En qué se diferencia el señor Barone de los Lanata, Grondona y Majul, que berreaban horrorizados frente a la consigna “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, coreada por miles de manifestantes autoconvocados espontáneamente en las calles? No se diferencia en nada. No hay mejor muestra de periodismo falaz y alcahuete que los dichos expresados por Barone, hombre avezado en exponer las falacias y alcahueterías de los periodistas y políticos que critican al gobierno. No hay mejor muestra de irresponsabilidad frente a la teleaudiencia y la comunidad que las expresiones de Barragán, que estigmatiza como terroristas a quienes lucharon contra la represión y la explotación en sindicatos horizontales y sociedades de resistencia, que lucharon contra el sexismo, el machismo, la explotación y el maltrato infantil antes que nadie, y fueron víctimas de persecución, torturas, cárceles, asesinatos, exilios y sufrieron por primera vez en la historia la desaparición forzada de sus militantes a manos de las fuerzas policiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de tanto periodismo berreta, pancista, chivato y cómplice del poder, la intervención de Carlos Girotti en el programa termina siendo lo más rescatable, despegando a los anarquistas de la ráfaga de burradas vertidas por sus anfitriones. Pero aunque pueda ser cierto que De la Puente no sea más que una prolongación del liberalismo, lejos está de serlo el anarquismo. Y la cita a Antonio Gramsci -que descubre en realidad una afinidad de Girotti con el marxismo- revela un típico prejuicio enraizado en los intelectuales de la izquierda autoritaria. No viene al caso refutar en este espacio tan ridícula afirmación, en especial cuando el marxismo en la práctica ha resultado una prolongación del estalinismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para finalizar, a los anarquistas nos producen repulsión los genuflexos a cualquier poder (de cualquier orden o ideología), y el oficialismo manifiesto de &lt;em&gt;6, 7, 8&lt;/em&gt; califica en esta categoría. No toleramos a los colaboradores de los explotadores, los represores, los políticos, el Estado, las corporaciones mediáticas y los capitalistas. Y somos intolerantes –bastante más que Eduardo De la Puente- también con el programa &lt;em&gt;6, 7, 8&lt;/em&gt;: en este punto tiene razón Carlos Barragán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor: Patrick Rossineri&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El video del programa puede verse en: http://www.youtube.com/watch?v=DbUN6W5uE10&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en&lt;/strong&gt;: &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;!, Nº 58, mayo de 2011, Buenos Aires.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-1844220738055452548?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/1844220738055452548/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/05/6-7-8-y-los-anarquistas.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/1844220738055452548'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/1844220738055452548'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/05/6-7-8-y-los-anarquistas.html' title='6, 7, 8 y los anarquistas'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-nPvBqBzzUs4/TdfCFdKoRtI/AAAAAAAAAGQ/je59AovUi04/s72-c/678.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-505930239696530325</id><published>2011-05-21T06:04:00.000-07:00</published><updated>2011-05-21T06:33:49.565-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='organización anarquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materialismo histórico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lucha de clases'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento anarquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='especifismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='partido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antropología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plataformismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='marxismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento obrero'/><title type='text'>Contra el chauvinismo clasista.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Xkdkm0mvtRk/Tde8AqL9EbI/AAAAAAAAAGI/8OI3hDUvT7U/s1600/catedral%2Bnaval%2Bkrosta.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 372px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609158580423692722" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-Xkdkm0mvtRk/Tde8AqL9EbI/AAAAAAAAAGI/8OI3hDUvT7U/s400/catedral%2Bnaval%2Bkrosta.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Una respuesta al periódico plataformista Hombre y Sociedad&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un artículo publicado por la revista plataformista chilena &lt;em&gt;Hombre y Sociedad&lt;/em&gt;, se procuró dar una respuesta al artículo “Contra el fetichismo del obrero. Apuntes para superar la terminología marxista entre los anarquistas”, escrito por Manuel de la Tierra y que había editado la revista anarquista chilena &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;. Lamentablemente en la respuesta del grupo plataformista se denotan ciertas expresiones de dudosa intencionalidad, si bien la pretensión de descalificar y desacreditar no solo se restringió a los compañeros de &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;, sino también al periódico &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;!, al que innecesariamente hacen referencia. (1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la lectura sesgada y odiosa del artículo por parte de sus críticos plataformistas, hay una propensión manifiesta o inconsciente a dar una versión corrompida del pensamiento anarquista, atribuyéndose la prerrogativa de representar ideológicamente a la tendencia anarcocomunista, de la que en realidad los seguidores de Arshinov son apenas una ínfima minoría. Sin enfocarnos en contestar algunas de estas expresiones fuera de lugar, procuraremos responder a algunos de sus argumentos, a fin de invitar a quienes estén implicados a profundizar un debate que hasta ahora han sido remisos a conceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El materialismo histórico, como negación del anarquismo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo &lt;em&gt;Hombre y Sociedad&lt;/em&gt; advierte en su respuesta que su intención es brindar elementos que señalen las consecuencias políticas que acarrearía afirmar posturas como las expresadas por &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;: rechazo al determinismo económico marxista, impugnación del materialismo histórico, críticas al concepto de “lucha de clases” y a la categoría de “clase”, al menos como es entendida desde la ortodoxia marxista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquí se articula el siguiente argumento: “Para comenzar, se debe señalar que todos los anarquistas somos, por definición, materialistas en la medida en que concebimos la realidad como el resultado de las relaciones materiales entre los individuos (es decir, las relaciones que ellos entablan originalmente para satisfacer sus necesidades básicas). Esto significa mucho más que tener una concepción “economicista” del mundo. En efecto, significa asumir que las sociedades, con sus virtudes y defectos no son el resultado de la acción de entidades abstractas como Dios y el Estado (tal como lo concibe el idealismo), ni de fenómenos derivados de las condiciones sociales como las “estructuras mentales” (afirmadas idealistamente en “Contra el fetichismo…”). Más bien, las sociedades son el resultado de la manera en como la humanidad se organiza para satisfacer sus intereses materiales, esto es, para dar solución a las necesidades que el entorno le impone (alimentos, techo, abrigo, etc.).” A continuación, los autores reconocen la deuda que esta conceptualización debe a Karl Marx, y asumen que aceptar los postulados del “materialismo histórico” no significa dejar de ser anarquista, citando una frase de Bakunin que, obviando la complejidad a veces contradictoria del gran anarquista ruso, lo haría parecer más marxista que Marx. (2)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto, el grupo plataformista despliega la defensa del materialismo histórico, aclarando, ilustrando y explicando a los compañeros de &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt; los “errores garrafales” en su interpretación de la realidad social y del materialismo histórico. Con todo, no parece ser un “acierto garrafal” de los redactores de Hombre y Sociedad, el afirmar que el capitalismo no ha cambiado en su esencia en los últimos 150 años y las relaciones de explotación se mantienen inmutables. Semejante afirmación está en una abierta contradicción con la premisa del materialismo histórico que supone que el desarrollo de los medios de producción (herramientas, tecnología, capacidad productiva) entrarían en contradicción con las relaciones sociales de producción (las relaciones entre capitalistas y proletarios): Si hay algo que ha evolucionado extraordinariamente durante los últimos 150 años han sido precisamente los medios de producción. Y pretender que porque aún existe el trabajo asalariado podemos seguir analizando la sociedad actual con las herramientas teóricas de hace un siglo y medio, es de una ingenuidad pasmosa o de un dogmatismo empedernido. La lucha de clases era una realidad tangible hace un siglo, en una sociedad dividida claramente en clases; hoy esas barreras se tornaron difusas: la clase obrera industrial se ha reducido en número en todo el mundo, el campesinado prácticamente ha desaparecido en algunos países, el sindicalismo ha sido absorbido por el Estado, la clase media es una forma social mucho más compleja que lo que alguna vez imaginaron Bakunin o Marx, las condiciones de explotación se han diversificado sobrepasando las formas de trabajo asalariado, etc. No se trata de negar la lucha de clases en la actualidad, sino de no caer en la idolatría y en la divinización de un hecho social que claramente no tiene la misma preponderancia que en el pasado. Y reconocerlo no implica creer que en la sociedad actual existe menos conflictividad que en el pasado; tan solo cambia la naturaleza del conflicto entre los sectores dominantes y los sometidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer traspié del argumento plataformista consiste en reducir toda la filosofía materialista al materialismo histórico marxista. En verdad el materialismo es el nombre con el que se conoce a las doctrinas que explican al mundo social y físico apelando a la realidad material, desarrollándose como oposición al pensamiento de Platón. Hubo muchas doctrinas materialistas, siendo el materialismo histórico tan solo una. Por supuesto, no todos los anarquistas han sido materialistas, como fue el caso de Gustav Landauer. Y si bien la mayoría de los anarquistas clásicos se apoyaron en el materialismo, prácticamente ninguno reivindicó el materialismo marxista, siendo el ejemplo más notable el de Kropotkin, cuyo materialismo era tan exacerbado que consideraba a la dialéctica marxista como una forma más de metafísica anticientífica. Por otro lado, en su desprecio a todo idealismo los autores olvidan que la ciencia actual –no la de la época de Marx y Bakunin- ha abandonado tales estrecheces y reconoce la pertinencia de aportes que podrían calificarse como idealistas, de lo contrario no se habrían desarrollado ni la genética, ni la física cuántica, ni la lingüística. Lo que parece no darse cuenta el grupo &lt;em&gt;Hombre y Sociedad&lt;/em&gt;, es que la filosofía y epistemología de la época de Marx o Bakunin eran acordes al contexto histórico en que se formularon, y expresar hoy en día algunas de esas ideas como dogmas invariables, se da de bruces contra los avances en ciencias sociales, biológicas y físicas que se hicieron desde un siglo y medio hasta el presente. Entonces, la cita a Bakunin termina obrando como una apelación a la autoridad ideológica del patriarca fundador de la Idea, que encierra un acendrado dogmatismo que no da posibilidades de ningún debate crítico, ni discusión o renovación teórica. Los anarquistas y socialistas de hace un siglo y medio elaboraron sus ideas a partir de observar y analizar la realidad de la época en que vivían; es de esperarse que los anarquistas del siglo XXI elaboren sus ideas y su praxis analizando su propia realidad e incorporando el conocimiento científico, la metodología de análisis y la experiencia histórica acumuladas a lo largo del siglo XX, en lugar de defender con fervor religioso ideas anquilosadas y superadas, que ni siquiera se ajustan a la realidad de la cual pretenden dar cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vamos aquí a contestar cuantas de las afirmaciones del artículo publicado por &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt; han sido sacadas de contexto y adulteradas a fin de satisfacer las necesidades retóricas de los redactores de &lt;em&gt;Hombre y Sociedad&lt;/em&gt;. Preferimos ir directamente al hueso del asunto, es decir, argumentar por qué no es posible tener una postura anarquista coherente, cuando se defiende el materialismo histórico. Nos basaremos en dos artículos sobre el tema mucho más extensos, publicados en &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;!: “Dialéctica, materialismo y cientificismo”, y “Límites y espejismos del materialismo histórico”. Allí se expresan con más claridad y extensión las materias que desarrollaremos a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primeramente se hace necesario aclarar que el término “materialismo histórico” nunca fue utilizado ni por Marx ni por Engels, y fue acuñado en Rusia por el teórico marxista Georgi Plejanov, autor de un panfleto titulado “Contra el anarquismo”. Esta versión fue reflexionada por Lenin en su texto “Materialismo y empiriocriticismo”. No solo históricamente los anarquistas nunca reivindicaron el materialismo histórico, sino que se dedicaron a refutar la argumentación y el método marxista, como lo hicieron Rudolf Rocker, Piotr Kropotkin y Luigi Fabbri. Ni siquiera en el documento de la &lt;em&gt;Plataforma&lt;/em&gt; de Makhno y el relapso bolchevique Arshinov se hace una defensa del materialismo histórico como método de análisis. Nos resultaría extremadamente enriquecedor que el grupo Hombre y Sociedad nos refiera cuales han sido los anarquistas que adoptaron la síntesis ideada por Plejanov y se reivindicaron “materialistas históricos”. Más aún cuando el materialismo histórico y el materialismo dialéctico fueron la doctrina oficial de la URSS del genocida Stalin, que paralizó la ciencia y la investigación soviéticas durante décadas. No deja de sonar como una irónica burla, que en la actualidad algunos denominados anarquistas asuman como propias buena parte de las ideas de los verdugos leninistas que masacraron a los anarquistas rusos hace casi un siglo atrás.&lt;br /&gt;El materialismo histórico deriva de la aplicación de la dialéctica hegeliana a la evolución e historia del género humano por Marx. Primordialmente consiste en que cada manifestación del Espíritu (tesis) engendra su propia contradicción, que entraña una negación de lo afirmado (antitesis). Ambas se resuelven en un tercer momento que supera a lo afirmado y lo negado (síntesis) tornándose en una nueva afirmación o tesis. Esta concepción idealista es aplicada por Marx a la filosofía materialista, siendo las relaciones de producción (económicas) las que determinan la evolución histórica. Según esta concepción, la historia se desenvuelve dialécticamente a causa de sus afirmaciones y contradicciones, que se resuelven en nuevos momentos o síntesis superadoras, desde donde recomienza un proceso nuevo (pero en continuidad con el anterior).&lt;br /&gt;El desarrollo dialéctico de la infraestructura socio económica es el motor de la historia humana, según afirma Marx. Esta estructura económica determina a una superestructura que comprende las manifestaciones ideológica, religiosa, cultural y jurídica de una sociedad. Marx sostiene que la clase dominante es aquella que se apropia de los medios de producción imponiendo su ideología al cuerpo social. La estructura económica y la superestructura ideológica se enmarcan dentro de lo que se denomina “modo de producción”. Los modos de producción son formaciones económico-sociales de carácter histórico que comprenden determinado tipo de relaciones sociales de producción. Estos modos de producción se suceden a lo largo de la historia y se han sucedido dialécticamente, en una escala ascendente y superadora. Todo comienza con el comunismo primitivo (sociedad sin estado), al que sucederán el esclavismo, la sociedad feudal, el capitalismo y finalmente el comunismo (donde se resuelven todas las contradicciones). Dentro de un modo de producción las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción (explotación salarial, servidumbre); el desarrollo de este conflicto -que en la sociedad feudal se da entre la nobleza rural y la burguesía naciente o en el capitalismo entre burgueses industriales y proletarios- inicia una época de revolución social que resquebraja la superestructura ideológica y hace que los sujetos revolucionarios “adquieran conciencia” del antagonismo. El triunfo de los revolucionarios generará una superación de las relaciones sociales de producción anteriores, inaugurando una nueva etapa de características propias (que generará con el tiempo su propia contradicción, reproduciendo el proceso). El comunismo al acabar con las contradicciones de clase con relaciones de producción basadas en la propiedad colectiva se constituiría en la síntesis de la totalidad del proceso histórico.&lt;br /&gt;Según esta interpretación de la historia los factores económicos (las técnicas de producción y las relaciones de producción) tienen un peso preponderante en la determinación de los sucesos históricos, tal como lo afirma el propio Marx: “El modo de producción de la vida material determina, por lo tanto, en general, el proceso de la vida social, política y espiritual”. Conclusión: la existencia social determina la conciencia de los hombres.&lt;br /&gt;Ahora que hemos expuesto sintéticamente la concepción materialista histórica, pasaremos a enumerar algunas críticas a dicha filosofía, la que rechazamos de plano:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-91PtB8hc46I/Tde8AdAboAI/AAAAAAAAAGA/7VPOo92ff_E/s1600/plaza%2Byakornaya.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 296px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609158576885702658" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-91PtB8hc46I/Tde8AdAboAI/AAAAAAAAAGA/7VPOo92ff_E/s400/plaza%2Byakornaya.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;1- El materialismo histórico y el materialismo dialéctico, fundamentan su carácter científico en las leyes de la dialéctica de Hegel, que en realidad nada tienen de científicas. La dialéctica hegeliana es por completo inservible a la hora de hacer ciencia, y jamás en la historia de la ciencia se ha logrado un avance en el conocimiento aplicándola como método. Los papelones intelectuales más palmarios de Engels se encuentran en su obstinación en demostrar como la dialéctica tiene un valor científico, en sus obras el &lt;em&gt;Antidühring&lt;/em&gt; y la &lt;em&gt;Dialéctica de la Naturaleza&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;2- No existe evidencia de que la Historia humana responda a ningún tipo de evolución dialéctica. Los intentos de presentarla así de Marx demuestran ciertas lagunas producidas por la información a veces errónea y a veces escasa de la que se disponía en su época. La pregunta fundamental es ¿por qué la naturaleza y la historia deberían responder a estas leyes dialécticas cuando nunca hubo una confirmación experimental de semejantes hechos? Que la ciencia en pañales del siglo XIX así lo creyese es aceptable para los cánones de la época, pero esto es insostenible en la actualidad, puesto que no deja de ser pura metafísica.&lt;br /&gt;3- El método de Marx y Engels es claramente evolucionista, y es equiparable con el evolucionismo de Henry Morgan, que divide la historia en estadios progresivos, hasta llegar al presente desarrollado. Solo se diferencian en que Marx creyó descubrir las leyes dialécticas de la evolución social e histórica, y Morgan no tenía tal pretensión. Pero el evolucionismo de Morgan fue refutado a pocos años de su formulación, y sus aportes etnográficos desestimados. Por esta razón las caracterizaciones del “comunismo primitivo”, estadio inicial de la humanidad según Marx y Engels, son totalmente falaces. Toda la antropología acerca de las sociedades sin estado practicada durante los últimos 100 años, refuta las supuestas contradicciones que Engels imaginó en &lt;em&gt;El origen de la familia, la propiedad y el Estado&lt;/em&gt;, que se resolverían en una nueva síntesis en el modo de producción del esclavismo. Tampoco son felices las “contradicciones” esbozadas del esclavismo que supuestamente se resolvieron en el modo de producción feudal. Tan solo leer la anacrónica interpretación de Engels de las guerras de campesinos en Alemania posteriores a la Reforma, para comprender que sobre unas bases empíricas tan erróneas jamás podría haberse generado una teoría consistente.&lt;br /&gt;4- El determinismo económico de la infraestructura sobre la superestructura ideológica es una grave limitación de la teoría marxista, aunque sus adeptos consideren esta afirmación como una verdad innegable. Pero así se cae en explicaciones monocausales, cuando en general los hechos sociales son generados y producidos por múltiples causas, y es prácticamente imposible discernir cual es la causa que “determina” a las otras, si es que esto ocurre. ¿Por qué considerar a la economía determinante sobre otros aspectos de la evolución social humana, al punto de afirmar que las relaciones de producción (estructura) determinan las producciones culturales, simbólicas, morales o ideológicas (superestructura), y no a la inversa? ¿Es la economía una materia o una disciplina aislable de otros aspectos sociales y culturales, es decir, existen aspectos de la historia humana en los cuales la economía opere como una variable pura e incontaminada? ¿Existe “lo económico” en la realidad o es una forma que hemos ideado para entender mejor ciertos aspectos del comportamiento humano y de la producción y reproducción cultural?&lt;br /&gt;5- No existe un motor de la Historia. Dentro de la obra de Marx existe una flagrante incoherencia teórica: se afirma en el &lt;em&gt;Manifiesto Comunista&lt;/em&gt; que “la historia de toda sociedad es la historia de la lucha de clases”; mientras que en sus trabajos posteriores el motor de la Historia es dialéctico: la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción. Reducir la historia del mundo a la historia de la lucha de clases, demuestra tal anacronismo, un eurocentrismo y un reduccionismo pseudocientífico que debería alertarnos. Se pretende así explicar la historia del mundo desde los albores de la humanidad hasta el presente, en todo el globo gracias a la ubicua lucha de clases. No es que no exista o no haya existido la lucha entre clases, sino que con seguridad no es el “motor de la historia”.&lt;br /&gt;6- Según creía Marx los procesos materiales se basan en hechos independientes de la voluntad humana: desde sus postulados éstos adquieren vida en una especie de animismo económico autodirigido. La realidad es al revés, los procesos materiales se encuentran ordenados por la cultura simbólicamente. Marshall Sahlins lo ejemplifica de esta forma: “Las fuerzas materiales tomadas en sí mismas carecen de vida... Descompónganse las fuerzas productivas solo en sus especificaciones materiales, supóngase una tecnología industrial, una población humana y un ambiente. Con todo esto no se dice nada acerca de las propiedades específicas de los bienes que se producirán, o acerca de la tasa de producción, o de las relaciones con arreglo a las cuales avanzará el proceso. Por sí, misma una tecnología industrial no dictamina si será manejada por hombres o por mujeres, de día o de noche, mediante salarios o por la distribución de las ganancias, en días jueves o domingos, para enriquecerse o ganarse la vida, o si estará al servicio de la seguridad nacional o la glotonería privada...” (Marshall Sahlins. &lt;em&gt;Cultura y razón práctica&lt;/em&gt;; Gedisa, 205). Podemos decir entonces que el modo de producción de la vida material no determina el proceso de la vida social, política y espiritual, a diferencia de lo que Marx suponía.&lt;br /&gt;7- Los modos de producción son una abstracción teórica, no una realidad concreta. Esto es y debe ser así para que tengan algún valor científico. Pero lamentablemente suelen ser vistos como “reales”, cayendo en el positivismo más burdo, cuando en verdad son mapas o herramientas teóricas para abordar el estudio de la sociedad. De todos modos, analizar la evolución de la historia humana en etapas basándose únicamente en las relaciones de producción es un análisis limitado y que deja por fuera a la mayoría de los otros aspectos. El problema se encuentra al inicio de la cadena: si los modos de producción generan su propia contradicción, cuáles son las que se encontraban en el comunismo primitivo. Las teorizaciones y conjeturas de Marx y Engels ya han sido refutadas, por lo que los antropólogos e historiadores marxistas contemporáneos se esfuerzan tendiendo puentes sobre el precipicio. El problema que se plantea a los marxistas de hoy es cómo encontrar una contradicción que permita pasar de una sociedad sin clases ni Estado a una sociedad de clases: encontrar la causalidad estructural y sus efectos sobre la sociedad de cazadores-recolectores. Si existen sociedades sin una división entre estructura y superestructura, si no hay contradicción entre medios de producción y fuerzas productivas, no hay explicación dialéctica y arde todo el edificio teórica marxista. Los esfuerzos teóricos de Godelier, Terray y Worsley, no han podido salvar al viejo Marx. Pero lo cierto es que no existe una estructura económica que determine una superestructura política.&lt;br /&gt;8- Pero el problema también se encuentra al final de la cadena de sucesiones de modos de producción, según nos lo presenta la concepción materialista dialéctica de la Historia. Supuestamente las contradicciones del capitalismo al ser resueltas en el comunismo, darán paso a un estadio sin contradicciones porque se disolverán las distinciones de clase. Si según el materialismo histórico la historia humana ha respondido siempre a las leyes de la dialéctica; difícil nos resulta creernos por qué milagro deberían dejar de hacerlo bajo el comunismo que fantasearon Marx y Engels. Las leyes inmutables y eternas de repente se resuelven en una síntesis que no da paso a un nuevo momento dialéctico. Un nuevo modo de producción eterno, incapaz de superarse a sí mismo, donde las relaciones sociales de producción progresarán sin contradicción. En verdad el materialismo histórico parece tener tanto de científico como de caprichosa metafísica.&lt;br /&gt;9- El cientificismo económico marxista subsume todos los aspectos humanos simbólicos, culturales, ideológicos, éticos o ecológicos a su causalidad inexorable. El resultado de aplicar semejantes métodos de análisis no puede ser menos que limitado. Se confunde la consistencia epistemológica con esquematismo teórico. La supuesta robustez teórica del marxismo -que se fundamenta en una metafísica que nada tiene de científica- apela a la autoridad de la ciencia para imponerse como verdadera y única, cuando verdaderamente es una explicación unilineal, fatalista, reaccionaria y autoritaria. La gran debilidad del materialismo histórico y el materialismo dialéctico radica en aquello que para sus creyentes consiste en su fortaleza: como toda interpretación universalista pretende explicar la Historia humana y el universo físico mediante un método válido para toda época y lugar. Cada caso particular que no se ajuste, destruye inevitablemente a toda la teoría.&lt;br /&gt;10- El método dialéctico de Marx y Engels supone un progreso, un avance, un devenir de lo inferior a lo superior, una superación de la sociedad cuyo resultado sería el comunismo. ¿Se puede hablar de progreso o superación en el pasaje de una sociedad primitiva, sin divisiones de clase a una sociedad con clases sociales, con opresores y oprimidos? ¿Cuál es la ética que subyace a un pensamiento cuya única medida de progreso se basa en factores económicos y tecnológicos? ¿En qué valor moral se fundamenta una ideología que considera un progreso la dominación imperialista y la expansión del capitalismo, como lo hizo Marx al aplaudir la colonización británica en la India? Si tenemos en cuenta que los análisis marxistas se cimientan en la historia del occidente europeo y desde ese punto explican la evolución de toda la humanidad, se hace comprensible porqué el materialismo dialéctico fracasó a la hora de explicar las culturas no occidentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El materialismo histórico tiene como corolario la Dictadura del Proletariado. Tal vez los anarquistas cometamos muchos “errores garrafales”, como nos enrostra &lt;em&gt;Hombre y Sociedad&lt;/em&gt;, pero al menos estaremos a salvo de pasarnos a las filas del enemigo por adherir a su filosofía y metodología de análisis. La única diferencia entre anarquistas y comunistas autoritarios no consiste en cómo resolver el problema del Estado. Hay una diferente concepción ética, ideológica y práctica que los integrantes de &lt;em&gt;Hombre y Sociedad&lt;/em&gt; parecen no percibir. Nuestro anarquismo es esencialmente distinto al que &lt;em&gt;Hombre y Sociedad&lt;/em&gt; profesa, al igual que otros grupos plataformistas. Proyectos distintos, caminos distintos y seguramente fines distintos, como el agua y el aceite, aunque bajo el anchuroso paraguas del anarquismo parezca no haber diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;! no es una publicación anti-plataformista aunque el artículo de &lt;em&gt;Hombre y Sociedad&lt;/em&gt; declare: Se debe señalar que en este artículo sólo se intentará defender la llamada postura “plataformista” criticada en el texto (nombre que nosotros preferimos remplazar por “anarco-comunista”). Respecto de la otra postura analizada, denominada “anti-plataformista” de la publicación &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;!, de Buenos Aires no nos pronunciaremos, ya que ni siquiera creemos que deba ser defendida.&lt;br /&gt;(2) En &lt;em&gt;Dios y el Estado&lt;/em&gt; Bakunin afirma: “Toda la historia intelectual, moral, política y social de la humanidad es un reflejo de su historia económica”. Una idea discutible a la luz de la Sociología y Antropología moderna, pero que hace 150 años, cuando fue pronunciada, era de carácter por completo innovador. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Libertad!&lt;/em&gt; Nº58, Buenos Aires, mayo 2011; &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt; Nº 24 y 26, Santiago (Chile).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Patrick Rossineri&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-505930239696530325?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/505930239696530325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/05/contra-el-chauvinismo-clasista.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/505930239696530325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/505930239696530325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/05/contra-el-chauvinismo-clasista.html' title='Contra el chauvinismo clasista.'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Xkdkm0mvtRk/Tde8AqL9EbI/AAAAAAAAAGI/8OI3hDUvT7U/s72-c/catedral%2Bnaval%2Bkrosta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-3215182842711332496</id><published>2011-03-24T14:26:00.000-07:00</published><updated>2011-03-24T14:48:30.608-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cárceles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos humanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anticarcelaria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terrorismo'/><title type='text'>CASO BOMBAS: La nueva vieja forma de reprimir.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-vRllUG7JQMI/TYu8JlUaaVI/AAAAAAAAAF4/1wQ-PZ0ORA0/s1600/escape.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 206px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-vRllUG7JQMI/TYu8JlUaaVI/AAAAAAAAAF4/1wQ-PZ0ORA0/s400/escape.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5587766635505805650" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Lo que resulta novedoso jurídicamente en el montaje “caso bombas” es solamente la particular amalgama de formas que el poder utiliza para combatir a su enemigo, y el uso de las nuevas tecnologías al servicio de esta represión. En lo demás, podemos decir que casi nada ha cambiado desde los procesos que hace 100 años eran montados en contra de los libertarios y subversivos con un claro objetivo político de amedrentamiento y desmoralización contra un movimiento que por sobre todo se quiere evitar que se siga extendiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un guión diseñado desde arriba&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, lo que Hinzpeter trata de hacer a través de Peña ya había sido anunciado en una editorial de El Mercurio en noviembre de 2009, donde al referirse a la “ola de bombazos” que venían ocurriendo desde el 2005, en los cuales el hecho de que no estuvieran dirigidos contra personas “parecería deberse hasta ahora solo a la voluntad de los hechores de no causarlas”, se critica la “falta de decisión desplegada por las autoridades para frenarlos”. A tono con la visión “económica” de la represión, propia de su clase, los editorialistas concluyen que “tanto para los autores de estos delitos como para la ciudadanía en general, detonar bombas en Chile es relativamente poco costoso y casi impune”. Pero El Mercurio fue más allá del tirón de orejas: propuso parte de la “teoría del caso” que luego iba a defender Peña, al insistir en que se trataba de “terrorismo” (con base en la difusa definición que da la ley de conductas terroristas), y terminaba proclamando que “el fenómeno terrorista debe ser combatido con la máxima energía en su germen mismo”, pues “no hacerlo es invitar a que él acreciente su intensidad y entonces ya será demasiado tarde”.&lt;br /&gt;El problema es que tras varios años y fiscales a cargo de investigar, las policías y servicios de inteligencia del Estado no encontraron nada contundente como para poder imputar a personas determinadas la comisión de atentados explosivos (con dos excepciones: las delirantes confesiones de El Grillo, y la muerte de Mauricio Morales, que los condujo a sospechar de su entorno). Así, el poder represivo decidió sacar un as bajo la manga y perseguir en base a la figura de la “asociación ilícita terrorista”, una figura que incluso en su forma base (la asociación ilícita común, del art. 292 del Código Penal) es bastante vaga y criticable, y que unida a la falta de definición de los delitos terroristas (“defecto” que se mantiene tras las modificaciones a la ley antiterrorista efectuadas en octubre del año pasado) se constituye en un poderoso vehículo para la represión en base a “indicios” y “pruebas indirectas”, y que incluso antes de la ley antiterrorista en Chile y otras partes del mundo “sirvió de instrumento represivo contra las más variadas formas de disidencia política” (1).&lt;br /&gt;Por esto es que de los 14 compas imputados en el “caso bombas”, sólo 4 están formalizados por colocación, y los otros 10 serían sólo integrantes de esta absurda “asociación ilícita” informal, con “liderazgo democrático” (¿!: resulta absurdo en relación a antiautoritarios, pero Peña debe encuadrar su caso en la ley, que al castigar las asociaciones ilícitas distingue entre “jefes” y el resto), y a la cual en principio podría ser arrimada cualquier otra persona que ejerza algún grado de participación o colaboración, sin necesidad de tener algo que ver con algún bombazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Asociación ilícita? ¿Terrorismo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hacerse una idea del lenguaje represivo del poder, transcribimos directamente la versión de Peña, de acuerdo a la formalización de los compas en agosto: “Que desde el mes de julio del año 2005 hasta la fecha, los imputados, forman parte integrante de una estructura criminal cumpliendo diferentes roles en una asociación ilícita terrorista de carácter informal, con permanencia en el tiempo, cuya finalidad es producir en la población o en una parte de ella el temor justificado de ser víctima de crímenes y delitos que han sido, planificados, ejecutados, adjudicados y difundidos por la organización criminal, y que consisten en la colocación de artefactos explosivos e incendiarios en diferentes puntos de la Región Metropolitana que han afectado la vida, integridad física y psíquica de las personas o han causado daños a la propiedad pública y privada. Para cumplir esa finalidad, se agruparon en torno a diversos inmuebles de fachada que conforman sus centros de poder, a fin de organizarse y materializar el plan criminal que consiste en provocar la guerra social, mediante, lo que denominan la agudización de los conflictos y la acción directa y violenta contra el Estado, el capital, Iglesia, la burguesía y toda forma de autoridad, bajo el orden social imperante”.&lt;br /&gt;Lo que resulta claro tanto para el sentido común como para una aplicación decente del derecho, es que estamos acá muy lejos de los requisitos estructurales del delito que se les imputa (jerarquización, división de funciones, etc.), y que Peña parece querer aplicar a los compas el estilo de represión que les ha resultado con los grupos de narcos en la zona sur de Santiago. Por otra parte, hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha criticado por excesivamente vaga la definición de terrorismo en la ley chilena, a la vez que ha señalado que “dicha violencia atenta principalmente contra la vida humana” (Informe Nº 176/10), mientras lo que tenemos acá son meramente atentados contra la propiedad, que en cuanto delitos comunes serían “daños” o infracciones a la ley de control de armas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La casi imposibilidad de salir de la prisión preventiva&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los 10 compas que en agosto quedaron en prisión preventiva, en los últimos meses 4 han logrado salir en libertad por 8 o 9 días, que es lo que se demoran los persecutores en apelar y lograr que en la Corte de Apelaciones se decida reenviarlos a prisión preventiva. Esto demuestra que una revisión más precisa de los antecedentes de la investigación (que el Ministerio Público suele usar de manera efectista y fragmentaria, cuando no falseando abiertamente sus propios antecedentes) permite detectar grietas tan grandes que distintos jueces de garantía han optado por no mantener la prisión preventiva por más tiempo. Pero acá nos enfrentamos a uno de los límites casi infranqueables que la Constitución señala a los delitos terroristas: se requiere unanimidad de los votos de los ministros que integran la sala respectiva de la Corte para poder mantenerlos excarcelados. En todo caso, Peña miente descaradamente cuando interpreta esas decisiones como un apoyo total a su tesis, pues lo que ha sido determinante en estas sentencias es la “naturaleza y gravedad de los delitos imputados”, que hacen que se considere la libertad de nuestros compas como un “peligro para la seguridad de la sociedad”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lo que se viene&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cumplirse los 6 meses originalmente decretados como plazo de investigación, la fiscalía que dirige Peña ha solicitado dos cosas: ampliación de dicho plazo, y reformalización de los compas. Esto último significa que, mediante el uso de una institución que no existe en la ley pero que ha sido inventada en la práctica por el poder represivo, se agregarán nuevas imputaciones en relación a algunos compas. Hasta ahora sabemos que tanto a Pablo Morales como Rodolfo Retamales, sindicados como “jefes” de la organización, se les acusará de haber colocado artefactos explosivos, y se habla de 3 nuevos bombazos que tal vez serán atribuidos adicionalmente a algunos de los que ya estaban perseguidos como “colocadores de bombas”. Para discutir ambos puntos, el tribunal fijó una audiencia que se realizará el 16 de marzo, y a la que nuestros compañeros llegarán con casi un mes de huelga de hambre exigiendo entre otras cosas que el juicio oral se realice ya y no siga sufriendo demoras que constituyen claras maniobras tendientes únicamente a alargar el plazo de prisión preventiva e inventarse más pruebas.&lt;br /&gt;En cuanto a las pruebas, a medida que se ha ido levantando el secreto que protegía a ciertos antecedentes, queda claro que además de los delirios policiales (informes de la BIPE y DIPOLCAR en base a sus seguimientos, incautaciones, etc.) el “caso bombas” se basa exclusivamente en las declaraciones de testigos protegidos, soplones y sapos de distinto pelaje (el ex vecino de la Casa Sacco y Vanzetti, presos en busca de beneficios carcelarios, etc.). Todos ellos serán usados a la manera que permite la ley antiterrorista: como testigos sin rostro, que por sí solos vulneran toda la pretensión burguesa del Derecho Penal como un derecho liberal, democrático y basado en el “debido proceso”, y que el Derecho internacional prohíbe. Pero estos testigos constituyen la única forma en que el poder represivo puede tratar de defender su absurda tesis de la “asociación ilícita terrorista” mediante la cual se pretende asestar un golpe directo a nuestros compas pero golpear además por su intermedio a todo el movimiento social anticapitalista y antiautoritario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Citas:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;1. Gonzalo Quintero, &lt;em&gt;La criminalidad organizada y la función del delito de asociación ilícita&lt;/em&gt;, Universidad de Huelva, 1999&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;, Nº 24, Santiago, Chile, marzo 2011.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor: &lt;/strong&gt;Julio Cortés&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-3215182842711332496?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/3215182842711332496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/03/caso-bombas-la-nueva-vieja-forma-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/3215182842711332496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/3215182842711332496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/03/caso-bombas-la-nueva-vieja-forma-de.html' title='CASO BOMBAS: La nueva vieja forma de reprimir.'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-vRllUG7JQMI/TYu8JlUaaVI/AAAAAAAAAF4/1wQ-PZ0ORA0/s72-c/escape.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-1816698878406076183</id><published>2011-03-24T13:49:00.000-07:00</published><updated>2011-03-24T14:01:41.664-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materialismo histórico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lucha de clases'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plataformismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='marxismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento obrero'/><title type='text'>Del “fetichismo obrero” y el “clasismo libertario”. Aterrizando dos puntos.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Tfpe7rH3S7M/TYuxK1HRhJI/AAAAAAAAAFw/qmeOaeRahE0/s1600/GCE_0448_Bausset_obrero.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 290px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-Tfpe7rH3S7M/TYuxK1HRhJI/AAAAAAAAAFw/qmeOaeRahE0/s400/GCE_0448_Bausset_obrero.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5587754562297627794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace ya un buen tiempo atrás, en mayo de 2010, redactamos un artículo para polemizar con los editores de la revista plataformista Hombre y Sociedad. “Contra el fetichismo obrero” se llamaba el texto. Pasaron largos meses hasta que nos llegó un escrito como repuesta. Cuando lo leímos, nos cogió un cierto dejo de decepción. Esperábamos más, sin duda, que una simple declaración autocomplaciente. De hecho, no prestamos mayor atención a ese texto, porque honestamente no nos pareció una “respuesta”, sino una repetición de lugares comunes, un escrito, desde la cabeza al rabo, exento de cualquier signo mínimo de autocrítica. Ni siquiera se pronunciaron frente a la cita aparecida en su revista y que nosotros rescatamos para debatir. Además, comparaciones –explícitas o no- entre nosotros y Stalin, contenidas en su texto, nos señalaron que era imposible hablar con un cierto grado de seriedad y honestidad. Hablaron de cualquier cosa, salvo de lo que nosotros buscábamos debatir. Les repito la mentada cita, por si no la vieron: “Así la resistencia a la plataforma aparece como la resistencia a dar el salto de un anarquismo abstracto, marginal, a ser parte activa en la lucha de clases, a hacerse parte de las dificultades reales que experimentan los movimientos sociales, por temores virginales a lidiar con la política real, se trata del temor natural que produce esta idea de que el anarquismo es sólo una posibilidad que hay que hacer parir, además del miedo al dolor y al trabajo que éste implica necesariamente” (HyS, nº24). No escribiré para debatir el texto enviado por los compañeros de HyS, porque no responde a lo que hemos preguntado y porque sus argumentos han sido bastante bien tratados, a mi juicio, por una colaboración recibida del compañero Rossineri desde Buenos Aires y que se publica ahora en El Surco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por nuestra parte tal vez cometimos el error de comenzar un debate sin exponer cual eran explícitamente nuestras posturas. O algo por el estilo. Nuestra editorial del número anterior también nos afirmó en esa idea en tanto dos compañeros, de por aquellos lados, nos consultaron, por separado, a qué nos referíamos nosotros con el término clasismo. Veamos si podemos dar una respuesta sustancialmente concreta y breve. De paso me gustaría indicar que nuestra postura no sólo parece chocar con los puntos de vista plataformistas, sino también con el de la mayoría del movimiento “revolucionario” en tanto medio mundo sigue creyendo que, cual expresión mesiánica, la “clase trabajadora” ha sido marcada por los dioses para transformar este mundo de injusticias en otro “mejor”. Como si la explotación solo existiera en materia económica o aquella determinara por sí misma todas las demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratando de entablar un piso mínimo sobre el cual hacer posible la comunicación de los opuestos del caso, quisiera advertir algunas cosas para evitar más monólogos, de su parte y de la nuestra. Creo que la lucha de clases existe tanto como la verdad científica o dios. Es decir, existe mientras alguien la considere útil para comprender el mundo. En nuestro caso, yo creo que entender a la sociedad dividida en clases sociales y luego sostener que dichas clases se oponen, es perfectamente posible y útil para captar varias situaciones de opresión de hombres sobre hombres. Pero creo que esa forma de ver las cosas es incompleta y a ella escapa una serie no menor de posibilidades de jerarquías que están exentas de relación directa con los modos de producción. Elementos que de no ser considerados nos imposibilitarían realizar análisis menos simplistas de cómo funcionan las diversas sociedades. Y esto es extensible a cualquier clave de interpretación. Todas son útiles para usar en ciertos casos, pero no para todos. Es imposible leer, por ejemplo, en clave científica el mundo de los sueños o de las creencias, o de la fé. Son lenguajes distintos y mientras no se entienda aquello, todo debate entre esos opuestos está condenado a una perpetua guerra de manifiestos y discursos hechos, es decir, más monólogos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante muchas cosas me considero simplemente ignorante, aunque siempre trato de hallar respuestas parciales. Sin embargo y respecto al tema que nos convoca, varias realidades indican que no estoy errado al señalar que tratar de entender toda la historia del mundo como la historia de la lucha de clases es un despropósito de magnitudes garrafales. ¿Medio siglo de historiografía crítica debieran significar alguna cosa no?. No obstante insisto, dicha forma de comprender las cosas efectivamente nos entrega varias respuestas que otros prismas de interpretación no son capaces de ver, pero nada mas que eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atendiendo a la pregunta de los dos compañeros y luchando contra el limitado espacio del que dispongo, esbozo una respuesta parcial. Llamo clasismo (revolucionario) a una postura de lucha que, entendiendo que la sociedad está dividida en clases antagónicas, pretende que la clase que identifica como “explotada”, acabe mediante “la revolución” con la sociedad de clases. Por supuesto el “clasista revolucionario” se identificará con la clase explotada, y aunque no sea más que un individuo de “clase media” que empatiza con los que son mayormente oprimidos en términos económicos, se hermanará con una serie de posturas y creencias que, supuestamente, corresponden al “pueblo”. Y digo esto último, porque el clasista revolucionario, según entiendo, cree que la sociedad de clases sólo puede ser destruida en un proceso dentro del cual “la clase” oprimida sea protagonista. ¿Por qué es la clase trabajadora la señalada para conducir los cambios? Porque es la que más sufre con el orden económico imperante y porque sin ella, el capitalismo no podría existir. Muy bien. Hasta este punto la mayor diferencia que podemos tener con quienes se plantean clasistas revolucionarios (libertarios o marxistas) es en el énfasis y la importancia que se le puede otorgar al supuesto rol conductor que le correspondería a la clase trabajadora en la lucha revolucionaria, por el sólo hecho de existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sinceramente creo que la discusión es otra. Es decir, me da igual si se llega a comprobar científicamente (que por cierto es otro filtro útil y limitado de cognición) que la lucha de clases es efectivamente el motor de la historia y que todos los complejos fenómenos de la vida se supeditan a ella. El problema no es la existencia misma de las clases sociales que supuestamente todos buscamos destruir. El inconveniente es buscar una sociedad “sin clases” apoyándose en “una clase” como medio. Entendiendo no-sotros que el factor económico es uno más de los que pueden condicionar la estructura injusta y oprobiosa de este mundo, ¿por qué hemos de buscar la transformación individual y social solo limitándonos a ella?. Entre una y otra persona pertenecientes ambas a una “misma clase”, pueden existir innumerables relaciones de poder (generación, género, saberes, costumbres, culturas, etc.) que pueden conllevar desigualdad y opresión del uno sobre el otro, elementos que no tienen por qué obedecer a la estructura económica o a los supuestos “valores burgueses”. Indico esto último porque es común escuchar que todos los comportamientos humanos considerados por los revolucionarios como “despreciables”, todos los vicios, se deben a la “burguesía”, como si la clase trabajadora fuera santa por naturaleza. El marxismo, ante el agotamiento de argumentos concretos, ha sabido usar hasta el absurdo la calificación de “pequeño-burgués” a todos quienes no se reverencian a él. Lamentablemente no han faltado buenos compañeros anarquistas que le han hecho el juego repitiendo lo mismo una y otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra propuesta es otra. Hay que acabar con las clases sociales hoy. Y esto creo yo, no se logra perpetuándolas en nuestro vocabulario, en nuestras organizaciones o en nuestras prácticas. Aquel que viva esperando un mañana para comportarse como anarquista, se morirá “acumulando fuerzas”, esperando mejores tiempos para algo que puede tratar de imaginar y llevar a la práctica hoy. No queremos un mundo dividido en clases. Ni para mañana, y sobretodo, ni para hoy.&lt;br /&gt;Aquí no se trata de olvidar el importante papel que cumple la economía en la estructura general de dominación, tampoco de “despreciar” al pueblo, pues en mi íntimo caso, aquello sería repudiar a mi viejo y a mi vieja, que por supuesto no son ni médicos, ni ingenieros, ni profesores, o cualquier oficio mesocrático, como varios de los padres de nuestros más furibundos clasistas. Aquí se trata de complejizar las cosas, tratar de hacer más efectiva la lucha y acabar de una vez por todas con las malditas caricaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado por:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;, nº 24, marzo 2011; Santiago, Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Manuel de la Tierra&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-1816698878406076183?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/1816698878406076183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/03/del-fetichismo-obrero-y-el-clasismo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/1816698878406076183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/1816698878406076183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/03/del-fetichismo-obrero-y-el-clasismo.html' title='Del “fetichismo obrero” y el “clasismo libertario”. Aterrizando dos puntos.'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Tfpe7rH3S7M/TYuxK1HRhJI/AAAAAAAAAFw/qmeOaeRahE0/s72-c/GCE_0448_Bausset_obrero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-6892690596402347604</id><published>2011-02-16T03:56:00.000-08:00</published><updated>2011-02-16T04:07:13.764-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cárceles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos humanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anticarcelaria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mendoza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terrorismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='policía'/><title type='text'>Ni hechos aislados, ni falta de formación, ni resabios de la dictadura…</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Cy-k-zlri1o/TVu93qp1bqI/AAAAAAAAAFo/xqtxx7475rs/s1600/8Cruz%2BNegra.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 274px; FLOAT: right; HEIGHT: 340px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5574257727841332898" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-Cy-k-zlri1o/TVu93qp1bqI/AAAAAAAAAFo/xqtxx7475rs/s400/8Cruz%2BNegra.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando en el 2008, llamamos la atención de los medios y la población, junto con los internos del pabellón 3 de la cárcel de Boulogne Sur Mer y sus familias, en reclamo por las condiciones de vida de los presos, las sanciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya llevaban dos años de vigencia y la cárcel ya se encontraba bajo intervención federal. Pese a que, mediante la organización y la lucha, se consiguieron todas las mejoras que exigíamos, a poco más de dos años de aquella pequeña victoria la situación de los presos ha vuelto a ser igual de lamentable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Protestábamos entonces por la falta total de cuidado de la salud de los presos, de posibilidad de acceso a educación y trabajo, por el hacinamiento y las golpizas y vejaciones permanentes, por el castigo y el aislamiento al que no se sumara por las buenas a los negociados y manejos criminales de la oficialidad penitenciaria. Un par de meses pudieron los presos ver aplicados algunos de los derechos que les otorga la ley que regula su encierro (24.660), hasta que los más agitadores fueron separados del pabellón por las autoridades, que prohibieron algunas visitas y corrompieron el pabellón llenándolo de presos cómplices de los penitenciarios (“ratas”) y cambiando de pabellón a los que quedaban organizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fines de enero las imágenes en video de torturas y vejaciones explícitas en la Unidad Penitenciaria de San Felipe (de procesados y faz de confianza) inundaron las tapas y pantallas de los medios provinciales y nacionales. Ante la evidencia obtenida por los presos (a través del robo del celular de un guardiacárcel), los gobiernos provincial y nacional, junto a una organización de abogados afines, salieron a “ocuparse” del caso definiéndolo como “hecho aislado”, a tan sólo meses de que se levantaran las sanciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el penal. Las “soluciones” del poder consistieron en la detención de 7 de los guardiacárceles involucrados con ambos gobiernos como querellantes, “capacitación en derechos humanos” para la mafia penitenciaria y la entrega por primera vez en la historia de un jabón y una pasta dentífrica a cada preso (siendo que aún hoy se les niega todo artículo de limpieza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno y organismos de DDHH se plantean solucionar la cuestión con “inspecciones” preanunciadas, mientras a los presos se les rompen los habeas corpus en la cara, siguen las amenazas, y el gobierno no sabe cómo parar la catarata de denuncias en las unidades penitenciarias de la provincia (que incluyen casos de tortura seguida de muerte por parte del personal penitenciario). Lejos de ser un “hecho aislado”, esta es la cotidianeidad de la cárcel mendocina, por primera vez en la pantalla de los televidentes, tan insensibles a la tortura en la Mendoza de hoy como la mayoría de las organizaciones sociales, sindicatos y partidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestras calles el accionar de las fuerzas represivas del Estado no se diferencia demasiado en su “política de derechos humanos”. Todos los días la Policía de Mendoza protagoniza nuevos casos de extorsión, encubrimiento, violación, tortura, robo, vejaciones, muerte y, cómo no, esta modalidad de secuestro legal denominado “averiguación de antecedentes” (que viola el Pacto de San José de Costa Rica y contradice a la Corte Interamericana) con todo lo que trae aparejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;No seas cómplice con tu silencio de los abusos de las fuerzas del orden. Ante un ataque del aparato represivo del Estado es indispensable que te comuniques en forma urgente con los más cercanos y organizaciones sociales afines para actuar de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contra el código contravencional, la ley de requisas, la ley antiterrorista y la detención por averiguación de antecedentes.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡No deleguemos nuestra seguridad a nuestros verdugos!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA SOCIEDAD QUE QUEREMOS LA HACEMOS ENTRE TODOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;SOCIEDAD DE RESISTENCIA MENDOZA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-6892690596402347604?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/6892690596402347604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/02/ni-hechos-aislados-ni-falta-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/6892690596402347604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/6892690596402347604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/02/ni-hechos-aislados-ni-falta-de.html' title='Ni hechos aislados, ni falta de formación, ni resabios de la dictadura…'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Cy-k-zlri1o/TVu93qp1bqI/AAAAAAAAAFo/xqtxx7475rs/s72-c/8Cruz%2BNegra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-8020789353646795874</id><published>2011-02-04T13:26:00.000-08:00</published><updated>2011-02-04T13:33:46.182-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cárceles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos humanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terrorismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='policía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='justicia'/><title type='text'>Crónica de una presecución anunciada</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUxwp5sSk4I/AAAAAAAAAFg/YKLST7XbLOo/s1600/me%2Bgusta%2Bcalientita.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5569950704313996162" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUxwp5sSk4I/AAAAAAAAAFg/YKLST7XbLOo/s400/me%2Bgusta%2Bcalientita.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;2010, un año clave en la represión antianarquista&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Lo que sigue no es un balance crítico del complejo año que se marchó. Nuestra intención es modesta, más bien deseamos reseñar y ordenar algunos hechos e hitos referentes a la represión al movimiento antiautoritario. No buscamos la victimización, ni la glorificación. Expondremos los datos para que cada acto, cada gesto de rebeldía y cada respuesta estatal, trasciendan su peculiaridad y sirvan, si es el caso, para mejor enfrentar a la Autoridad. Quedará pendiente el debate sobre las proyecciones y alcances, sobre la utilidad o perjuicio, de lo que aquí se reseñará. Al igual que el 2009, el año recién pasado será clave para la discusión sobre el insurreccionalismo criollo y sobre el modus operandi utilizado por el Estado para combatirle a él y a todos aquellos que se plantean en guerra contra el Orden imperante. Veamos.&lt;br /&gt;La represión estatal no esperó un día para actuar y durante el “año nuevo” (2009-2010) sorprendió y persiguió al compañero vasco Asel Luzarraga que residía en Padre Las Casas (Araucanía) desde hace algunos meses atrás. La policía, como acostumbra, preparó un montaje casi perfecto, casi. A Luzarraga se le acusó de varios atentados explosivos en aquella Región y se dijo encontrar un extintor en su casa, obviamente, según la policía, para ser usado en alguna fechoría subversiva. Asel estuvo preso dos meses y luego padeció detención domiciliaria hasta que finalmente, en agosto, fue liberado por falta de pruebas.&lt;br /&gt;En Santiago el 16 de Marzo, cuando ya gobernaba Piñera, luego de siete meses de prisión por el ataque a un cuartel de la PDI, Pablo Carvajal y Matías Castro salieron en libertad. Un mes después, el 12 de abril, Cristian Cancino (“Margarito”) corrió similar suerte tras haber sido detenido en Mayo de 2009, tras la muerte del Mauri. El 26 del mismo mes fue detenida Estela Cortez tras ser acusada de atacar la sede de la UDI en Antofagasta, permaneciendo en prisión hasta el 15 de Mayo. Un hecho para apuntar: en los tres casos anteriores los compañeros debieron asumir culpas para evitar permanecer más tiempo recluidos.&lt;br /&gt;En esta reseña también corresponde destacar la situación de aquellos luchadores que alguna vez pertenecieron al marxista Movimiento Juvenil Lautaro, algunos de ellos hoy cercanos a grupos antiautoritarios. Hombres y mujeres criminalizados una y otra vez por las autoridades, la prensa y por algunos que se hacen llamar libertarios. El 3 de mayo y luego de ser capturado el 29 de marzo de 2009, salió libre Marcelo Dotte. A su vez, desde el 9 de ese mismo mes, la compañera Flora Pavez puede acceder al “beneficio” de las salidas dominicales. El 9 de julio atraparon a Juan Aliste Vega. Hay que recordar que desde fines de 2009 también están encarcelados Marcelo Villarroel y Freddy Fuentevilla. Más allá de la veracidad o no de las acciones que se les imputan, cabe destacar la constante campaña de difamación y la forma en que se ha prejuzgado a los exlautaristas aún antes de tener las pruebas a mano.&lt;br /&gt;A mediados de Junio hubo cambio en el equipo represor y asumió la cabecera de la investigación sobre “el caso bombas” el Fiscal Alejandro Peña. Arreciaban las críticas a los anteriores funcionarios encargados de la pesquisa tras no obtener resultados a pesar de las más de 100 explosiones. Paralelo a ello, el diario La Tercera asumió implícitamente su rol como vocero de la Fiscalía Sur, preparando mediante periódicos reportajes y notas mentirosas, el escenario propicio para la posterior arremetida estatal.&lt;br /&gt;Mientras se preparaba el gran golpe, ocurrió un hecho que no merece olvidarse o ser recordado simplemente como un dato curioso, risorio. El 6 de julio se “detuvo” a un tal Roberto Gajardo, apodado “el nazi”, joven emprendedor dedicado al rubro de la dinamita. Cobraba, dice la prensa, entre 80 y 100 mil pesos por cada bomba. Los anarquistas, por supuesto, eran sus clientes frecuentes. Basta el seudónimo y lo burdo del negocio, así como el hecho de no ser “conocido” por nadie, para concluir la falsedad del hecho. Pues de ser una persona y un caso real, nadie entiende por qué no fue juzgado junto a los 14 compañeros capturados en agosto. El Fiscal Peña tiene, ya lo sabemos, bastante imaginación.&lt;br /&gt;Sin duda el episodio más grave del 2010 en cuanto a la represión antianarquista fue la detención simultánea de 14 compañeros y compañeras, acaecida el 14 de Agosto. Suceso que reúne en sí mismo todas las variantes de artimañas utilizadas por las autoridades para perseguir a quienes se enfrentan a ellas. Pruebas falsas, manipulación de “evidencias”, hipótesis de investigación absurdas, cerco mediático, criminalización automática, etcétera. En el colmo del absurdo, el Estado señaló que los 14 compañeros y compañeras pertenecen a una organización terrorista con líderes, ayudantes, financiamiento extranjero y una estructura creada para infundir terror en la población. Figura legal ésta última que hace posible la aplicación de la Ley Antiterrorista. Varios de los detenidos lo están por su pasado lautarista. Otros, por la fantasía mental de Gustavo Fuentes (“El Grillo”), tipo que intentó asesinar a Candelaria Cortez-Monroy, precisamente una de las compañeras perseguidas desde Agosto. Es la llamada Operación “Salamandra” y el Ministro Hinzpeter quiere todo el peso de la Ley sobre los antiautoritarios.&lt;br /&gt;Pero la arremetida estatal no se contenta solo con la cárcel para los compañeros y compañeras, pues también incide directa e indirectamente en otras situaciones. Ya sea por el acoso, por la acción explícita de las autoridades, por la propia convicción, por la necesidad de evadir al Poder o por otras razones, varios centros sociales han dejado de existir. Espacios perdidos al igual que aquellos que se vinieron abajo con el Terremoto del 27 de Febrero.&lt;br /&gt;Hoy, enero de 2011, hay menos okupaciones que a igual fecha del año anterior. Hay más de 10 compañeros tras las rejas y un proceso pendiente que incluye a varios más. Y eso sin contar con las investigaciones secretas que en este momento se desarrollan. Se meten en los correos electrónicos, escuchan llamadas, chequean amistades, etcétera. Por otro lado, hay dos compañeros prófugos de la Justicia chilena, Gabriela Curilem y Diego Ríos. Donde quiera que estén, que sus pies sean ligeros. Hay amigos y familiares movilizándose por la libertad de los compas. Hay urgencia de actuar y de estar pendientes. Hay necesidad de estar preparados, de tomar precauciones sin caer en la paranoia y el inmovilismo, es hora de ser más astutos que el dueño de la baraja.&lt;br /&gt;Podemos compartir o no los planteamientos de varios de los compañeros perseguidos. Podemos estar de acuerdo o en contra. Pero la solidaridad no es solo palabra escrita y tal vez no debiera estar en discusión en este caso. Y no para que el apoyo mutuo sea manoseado como un simple cliché, como un deber folclórico. Aquí hay vidas y libertades en juego. Es, tremenda y simplemente, una de las tantas horas de prueba para la coherencia de cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Grupo anarquista El Surco&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;, Nº 23, enero 2011, Santiago, Chile &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-8020789353646795874?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/8020789353646795874/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/02/cronica-de-una-presecucion-anunciada.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/8020789353646795874'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/8020789353646795874'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/02/cronica-de-una-presecucion-anunciada.html' title='Crónica de una presecución anunciada'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUxwp5sSk4I/AAAAAAAAAFg/YKLST7XbLOo/s72-c/me%2Bgusta%2Bcalientita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-2288056514431792770</id><published>2011-02-04T13:03:00.000-08:00</published><updated>2011-02-04T13:07:39.621-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos humanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='policía'/><title type='text'>Abuso y brutalidad policial</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUxqYp7KQiI/AAAAAAAAAFU/vud30A0OEfI/s1600/8Cruz%2BNegra%2Bpu%25C3%25B1o.gif"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 171px; FLOAT: left; HEIGHT: 283px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5569943810953855522" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUxqYp7KQiI/AAAAAAAAAFU/vud30A0OEfI/s400/8Cruz%2BNegra%2Bpu%25C3%25B1o.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A lo largo de la historia de la región chilena son numerosos los episodios relacionados con el abuso policial (civil y uniformado), especialmente, contra todos aquellos individuos que transgreden la ley (y moral) burguesa sobre la cual se sustenta la propiedad privada y el sistema de dominación en su conjunto. A comienzos del siglo XX los anarquistas, de estas tierras, arremetieron ácidamente -en su prensa- denunciando las bárbaras prácticas, no sólo de la Sección de Seguridad (policía civil antecesora de la PDI, Policía de Investigaciones de Chile), sino también, años más tarde, del Cuerpo de Carabineros de Chile (policía uniformada). En las páginas de sus periódicos fueron recurrentes las denuncias de tortura, vejámenes, humillaciones, allanamientos y aprehensiones arbitrarias (entre otras prácticas), contra luchadores sociales y revolucionarios perpetrados por la policía. Asimismo, los ácratas denunciaron sin titubear las arbitrariedades de los esbirros del poder contra los sectores obreros y populares, en el marco de conflictos socio-laborales y en la vida cotidiana. Abusos, abusos y más abusos. Individuos, provenientes en su mayoría de los sectores populares, que dotados de una autoridad ínfima hostigaban, incluso a sus padres y hermanos, resguardando la propiedad y el orden de los ricos, constituyéndose en mercenarios de éstos. A comienzos del siglo XX, fueron tantos los abusos de la policía, que incluso el poder no pudo hacer vista gorda, teniendo que re-disciplinar y castigar (¿violentamente?) a los uniformados y civiles por su falta de “patriotismo”. Así lo demuestran los archivos ministeriales del Estado. Violaciones (y agresiones sexuales), robos, saqueos, asesinatos, conatos en estado de ebriedad o ligados al comercio sexual, etc. situaciones en las cuales la policía se vio comprometida. Y no precisamente atentaban o robaban a los ricos, sino contra los que nada tenían, de forma prepotente y autoritaria. Hoy en día la situación no ha cambiado en demasía. Numerosos son los casos –y no sólo los más bullados- en que la policía ha arremetido violentamente contra los sectores populares. De hecho, entre el 1990 y el 2004 se presentaron más de 6.400 denuncias por “violencia innecesaria” en los tribunales militares, lugar donde son procesados los pacos represores.&lt;br /&gt;Es más, en las poblaciones periféricas los pacos hacen y deshacen ante la mirada atónita (y de rabia contenida) de los pobladores. Secreto a voces son sus nexos con los narcotraficantes, que no tienen escrúpulos a la hora de venderles papelillos de mierda a niños y jóvenes pobres, coludidos y protegidos por ellos mismos. A fin de cuentas, es más funcional al sistema un drogadicto (y alcohólico) que un luchador social o un revolucionario que ha declarado abiertamente la guerra al sistema de dominación. Y para que hablar de las fechas conmemorativas en las poblaciones (11 de septiembre, 29 de marzo, etc.), en las cuales los pacos dan rienda suelta a su violencia sin medir consecuencias, mediante el uso de bombas lacrimógenas, balazos, golpizas y maltratos. No obstante, es necesario señalar, que los abusos no sólo son perpetrados para días conmemorativos o se constituyen como hechos aislados como nos quieren hacer creer los medios de comunicación de los ricos (véase a propósito: http://www.hommodolars.org/web/spip.php?article3738). En la población La Legua, de la Comuna de San Joaquín, los abusos de la policía son de larga data, a propósito de los pacos enfermos que jalaban “napolitano” (propelente de gas lacrimógeno) en las radio-patrullas o que carreteaban en la misma comisaría (la 50ª Comisaría de San Joaquín), para después torturar y vejar a quien se les cruzara en el camino. Dichas prácticas son pan de cada día a pesar del lavado de imagen que los altos mandos de la policía civil y uniformada, realizan cuando salen a la luz pública o son denunciados por los agredidos. Lavado de imagen en los cuales los medios de comunicación de los ricos juegan un importante rol, a la par con la criminalización de la protesta social. De hecho, al día siguiente de que los seis pacos de la Comisaría de La Legua, fueran dados de baja y procesados por la Justicia Militar (y no civil), por las torturas perpetradas contra Juan Alejandro Berríos, poblador de La Legua, los medios repetían insistentemente las “buenas obras” realizadas por carabineros -los días anteriores- y trasmitían las declaraciones del Prefecto de Carabineros que atribuía los excesos de los “funcionarios” a “pecados de juventud” señalando que eran “hechos aislados” o “puntuales” que empañaban la esforzada labor del cuerpo policial completo. Es más, programas como “Policías en Acción”, de Chilevisión, en formato docu-reality, editados (entiéndase recortados) con anterioridad a ser mostrados por la TV abierta, pretenden mostrar el “trabajo digno” y sacrificado de los pacos que arriesgan su vida “protegiendo a la ciudadanía”, generando además, paranoia social, en tanto nos muestran una sociedad regida por la ley de la selva, en donde se justifica el accionar de estas instituciones represoras por excelencia. Se avala y legitima su accionar. Demás está decir, que desde el fin de la Dictadura Militar la policía civil y uniformada sigue cumpliendo su rol de control social y resguardando el poder y orden de los ricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Pacoylaconchetumare&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt;, Nº 23, enero 2011, Santiago, Chile. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-2288056514431792770?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/2288056514431792770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/02/abuso-y-brutalidad-policial.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/2288056514431792770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/2288056514431792770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/02/abuso-y-brutalidad-policial.html' title='Abuso y brutalidad policial'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUxqYp7KQiI/AAAAAAAAAFU/vud30A0OEfI/s72-c/8Cruz%2BNegra%2Bpu%25C3%25B1o.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-3250696049130557394</id><published>2011-02-02T14:17:00.000-08:00</published><updated>2011-02-02T14:23:23.064-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lucha de clases'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='especifismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plataformismo'/><title type='text'>¿Anarquía y lucha de clases?</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUnZP4aPP5I/AAAAAAAAAFI/gjyD-uyhqLs/s1600/1abolish%2Bwork.gif"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 359px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUnZP4aPP5I/AAAAAAAAAFI/gjyD-uyhqLs/s400/1abolish%2Bwork.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5569221281084030866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Como anarquistas poseemos una serie de ideas y prácticas para hacer frente a los diversos problemas que la vida cotidiana nos plantea. Sin embargo, algunos de esos desafíos son hoy muy difíciles de solucionar, lo que nos obliga a entrar en constante contradicción con ciertas cuestiones momentáneamente irresolutas, como lo son el lidiar con un sistema de educación, salud, transporte y de vida en general, contrario a la libertad y a la solidaridad. Aún así, y a pesar de que hay cosas que temporalmente no po¬demos saldar, para nosotros resulta urgente, ineludible, sostener la intención constante de remediarlas desde una perspectiva que no signifique conculcar nuestras ideas. Es decir, exigiéndonos coherencia entre fines y medios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, la rica heterogeneidad del medio libertario nos invita a estar en constante discusión con otras perspectivas. Discusión que creamos, alentamos y no eludimos (1). Y como la anarquía no puede ser un sistema cerrado de ideas, esto nos obliga a reconocer nuestros errores cuando existen, exponer nuestras perspectivas y a tener todo el derecho de equivocarnos. Pero hay algo en lo que no transamos aunque se nos tache de soberbios. Esto es, en esta búsqueda de coherencia entre los fines y los medios. Y por ella es que hemos combatido el clasismo en la anarquía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se nos ha mirado con desconfianza desde todos lados por no comulgar con el “clasismo” como herramienta emancipatoria. Y muchos ignorantes del real significado de nuestras ideas, han creído ver en nosotros a otro grupo más de “ultraliberales contrarrevolucionarios”. La simplificación les ha sido fácil, si no gritamos “arriba la clase obrera”, es porque somos pequeño burgueses o porque no sabemos un carajo donde estamos parados. Han visto solo lo que han querido ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podremos tal vez estar equivocados, pero si el clasismo no nos parece afín es por una cuestión clara, no encontramos en él conciliación con la finalidad anarquista, esto es, con una sociedad libre, una sociedad sin clases sociales. En otras palabras, no pode¬mos buscar una sociedad así, valiéndonos de perspectivas clasistas, de igual forma en que no queremos luchar por una sociedad libertaria perteneciendo a grupos con características y prácticas autoritarias. Pues aquello sería tan aberrante como imponer la anarquía siendo dictadores. No hay que esperar a un mañana para crear una sociedad sin clases. ¿Por qué sostenernos en lo que buscamos destruir? El clasismo fue una herramienta bastante útil, lo reconocemos. Gracias a él se aglutinaron y plantaron cara al sistema infinidad de valiosas vidas. Se obtuvieron grandes victorias, etcétera. Pero el clasismo es una perspectiva limitada y excluyente de la finalidad universalista de nuestras ideas. Como anarquistas, buscamos la liberación del hombre y la mujer en su plenitud, no solamente la de algunos o sólo en relación con el lugar en el sistema de producción de cada uno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la verdad es que nos importa poco que Bakunin y todos los santos de la anarquía hayan dicho otra cosa. El pasado está para problematizarlo, para no repetir errores, para sacar lecciones, no para sacralizarlo. Por cierto, no está demás señalar que desde inicios del siglo XX hubo anarquistas contrarios al clasismo, opacados abrumadoramente por los otros claro, pero los hubo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, no nos creemos poseedores de la verdad anarquista. Esta es nuestra sospecha, es la discusión que invitamos a contestar con altura de miras, con sobriedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Grupo Anarquista “El Surco”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Esto no es una respuesta, pero puede servir para continuar la discusión iniciada con el texto “contra el fetichismo obrero” escrita por un compañero de El Surco y respondida colectivamente por el grupo que hoy se autodenomina “Federación” comunista libertaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;El Surco&lt;/em&gt; nº23, enero-febrero 2011, Santiago, Chile.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-3250696049130557394?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/3250696049130557394/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/02/anarquia-y-lucha-de-clases.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/3250696049130557394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/3250696049130557394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/02/anarquia-y-lucha-de-clases.html' title='¿Anarquía y lucha de clases?'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TUnZP4aPP5I/AAAAAAAAAFI/gjyD-uyhqLs/s72-c/1abolish%2Bwork.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-4896315636537349718</id><published>2011-01-03T11:10:00.000-08:00</published><updated>2011-01-03T11:13:52.796-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minería'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='transnacionales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ecología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medioambiente'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Futuro Minado II</title><content type='html'>En el número anterior de ¡Libertad! trataba la temática minera partiendo de la crítica de Miguel Amorós a la sociedad tecnoindustrial. Teniendo como faro esas premisas, intentaré ahondar en la problemática socio ambiental de la implantación de la minería a cielo abierto, pero desde una óptica diferente, ya que el porque de esta nota surge como consecuencia de una solicitada aparecida en el diario Perfil firmada por la Cámara Argentina de Empresarios Mineros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nada es lo que parece&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo el pomposo título de “Un futuro sustentable para las próximas generaciones”, la cámara minera argentina desarrolla una sugestiva solicitada donde de manera general se mencionan las bondades de esta actividad.&lt;br /&gt;Entre ellas define que: en Argentina, la minería aplica tecnología de avanzada; o que la minería trabaja en cooperación con las más diversas actividades económicas, protegiendo y conservando las cuencas hídricas a través de un trabajo especializado y competitivo a nivel internacional.&lt;br /&gt;Durante varios domingos apareció a página completa con el objetivo de instalar la idea de los atributos de la minería y sus consecuencias sociales en la generación de empleo, polarizando su discusión entre aquellos que están a favor (gobiernos y grupos económicos) y aquellos que están en contra (asambleas ciudadanas, grupos ecologistas); o sea, entre buenos y malos; entre quienes tienen miras de progreso sostenido con proyección de futuro y grandeza nacional y quienes siempre encuentran algo para protestar, quejarse, patalear y cortar rutas.&lt;br /&gt;Según los lobbistas mineros, la minería es la única actividad económica que tiene una norma ambiental propia ya que en todas las provincias, los proyectos mineros están sometidos a estrictas evaluaciones ambientales multidisciplinarias y a rigurosos controles. Sin embargo, y pese a esta situación que pretenden pasar como realidad, desde diferentes sectores se alzan voces cada vez más enérgicas contra esta actividad económica. Desde ¡Libertad! ya hemos dado constancia de como la industria minera expulsa habitantes y producciones locales, contamina con metales pesados el agua, el aire y la tierra y de cómo establece una relación desigual y nociva entre las empresas mineras y la naturaleza.&lt;br /&gt;El capitalismo, como sistema relacional, es dañino por propia esencia ya que entiende como fin último de su razón de ser la idea de beneficio sin importar las formas.&lt;br /&gt;Es inmoral por definición porque sólo entiende de relaciones entre consumidores/productores, y no entre personas. No existe la naturaleza o los ecosistemas, sino que para sus defensores alcanza con hablar de recursos naturales o materias primas. Todo progreso fruto de la acción del hombre es utilizado para aumentar el dominio y la vigilancia sobre las personas y los pueblos, por un lado, y para perfeccionar y aumentar su capacidad de control, rentabilidad y destrucción de la naturaleza y sus ecosistemas particulares.&lt;br /&gt;El boom de la minería no es un hecho aislado sino, por el contrario, es un tema candente, presente desde la década de 1990 en la agenda política de cualquier gobierno provincial o nacional sin importar el matiz ideológico.&lt;br /&gt;Sin embargo, es a partir de estos últimos años donde comienza a vislumbrarse la preponderancia del sector por iniciativa no sólo de provincias netamente mineras como San Juan o Santa Cruz, sino también por el lobby de multinacionales impedidas en sus países de origen pero no así en Argentina, donde han encontrado endebles marcos jurídicos y políticos de ambiciones personales importantes.&lt;br /&gt;Es innegable que las innovaciones técnicas que se han originado en el sector minero desde hace algunas décadas han modificado radicalmente la actividad, y por lo tanto, también han sufrido cambios significativos las relaciones entre el hombre y su entorno más próximo, ya que se ha pasado de una minería de vetas subterráneas a emprendimientos a cielo abierto. Esta nueva manera de extraer el mineral utiliza, como bien resaltamos en el número anterior, grandes cantidades de cianuro.&lt;br /&gt;De esta manera, y siguiendo los lineamientos de estudiosos de la materia como Vaughan, podemos afirmar junto a él que “en términos ambientales y sociales, ninguna actividad industrial es más devastadora que la minería superficial.”&lt;br /&gt;¿Por qué este autor considera, junto a otros colegas, que la minería a cielo abierto implica un impacto importante sobre el medio circundante? Básicamente porque su implantación genera afectación directa sobre la superficie y el entorno. Porque origina contaminación del aire y de las aguas superficiales y freáticas. Repercute en la flora, fauna, poblaciones y microclimas, y, por último, porque modifica los suelos inutilizándolos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La patria minera&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solicitada de la Cámara Minera no es un hecho aislado o fortuito, sino que forma parte de una política de seducción por parte de las empresas vinculadas al sector minero que han conformado, junto al estado nacional, el “Foro Argentina Oro” para promocionar la minería a cielo abierto ante el rechazo cada vez más visible de las asambleas contra la minería contaminante, que hoy son más de 300 interrelacionadas la mayoría de ellas a través de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC).&lt;br /&gt;El Foro es promovido y defendido por la Barrica Gold, multinacional por excelencia en el tema minero, y por otras empresas tales como Skanska, Standard Bank, Osde, Air Canadá. A las que hay que sumarles las embajadas de Suecia, Corea, Canadá, Chile, Uruguay, México, Perú y Bolivia. De los gobiernos provinciales, cuentan con el aval y patrocinio de Santa Cruz, ESalta y San Juan, donde está instalada la Barrick Gold.&lt;br /&gt;Nada es casual en el mundillo de las negocios ya que los principales accionistas de la Barrick Gold son también parte importante de las acciones de Anglo Gold Ashanti y de Goldcorp las dos empresas mineras multinacionales con asiento en las provincias de Santa Cruz y Catamarca en los yacimientos de Cerro Vanguardia, Cerro Negro y Bajo de la Alumbrera. A su vez, son los principales socios de las compañías petroleras instaladas en Malvinas y de la pastera Botnia, sobre el río Uruguay.&lt;br /&gt;Una lectura superficial de estos datos pone de manifiesto la influencia decisiva de un puñado de inversores ingleses, norteamericanos y canadienses sobre los territorios y ecosistemas a lo largo de los 5000 kilómetros de pre-cordillera y cordillera. Y esta situación se magnifica si se tiene en cuenta que estos inversores, dueños del oro, el petróleo y el agua son a su vez parte de los directorios de multinacionales tales como JP Morgan, Exxon-Mobil, Microsoft, Walt Mark, Appel y el Grupo Rockefeller&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Resistencias&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según propias definiciones, la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) “es un espacio de intercambio, discusión y acción conformado por asambleas, grupos de vecinos y organizaciones autónomas no partidarias ni vinculadas al aparato estatal. Nace con el propósito de articular y potenciar las diferentes luchas que han emergido en los últimos años contra el avance de los proyectos contaminantes y destructivos de la naturaleza, sus ecosistemas y poblaciones. Es, a la vez un espacio que asambleas y grupos se han dado a sí mismos, con la simple y básica convicción que la unión hace la fuerza. No tiene una existencia autónoma por encima de quienes la conforman. No existe un comité directivo ni de gestión, ni autoridades, ni voceros.&lt;br /&gt;La complejidad del planteo “crecer o desaparecer” se mantiene y depende de quienes la conforman. La diversidad de individualidades es vital, de lo contrario el crecimiento se detiene. Se construye a sí misma en su encuentro, en su accionar, en su producción dinámica y colectiva de un mensaje que propone detener la destrucción de seres y ambientes  considerados como un todo), revisar el modo hegemónico actual de producción y consumo, pensar nuevas formas de existencia y relaciones en el planeta.”&lt;br /&gt;La UAC es la consecuencia, la “necesidad” que han encontrado diferentes grupos de personas en, por ejemplo, Andalgalá, Esquel, San Juan, Mendoza o La Rioja para resistir contra el avasallamiento de los proyectos empresariales de usurpación de territorio y contaminación de ecosistemas, avalados por el estado argentino. Es la manera más elemental y directa que han hallado para intercambiar pareceres, experiencias, errores y aciertos. Es la forma para resistir el hostigamiento, la persecución y la criminalización de la protesta social que el poder de turno despliega contra quienes deciden luchar.&lt;br /&gt;En ella confluyen infinidad de pequeñas asambleas e individualidades ante la necesidad de profundizar la resistencia contra el modelo extractivo y contaminante superando la lucha ambiental, porque lo que está en peligro son los territorios, las poblaciones, los ecosistemas y las relaciones recíprocas entre el hombre y la naturaleza.&lt;br /&gt;Perder el miedo al poder y sus formas es el primer escollo que han logrado superar, inmiscuirse en los problemas que afectan directamente la vida es lo que los cohesiona. Buscar alternativas, profundizar las luchas, extenderlas en el tiempo y radicalizarlas es el norte que muchos se han planteado al intentar romper la lógica de atomización y criminalización por parte de la clase política y las empresas mineras.&lt;br /&gt;Este escrito intenta ser un aporte en esa dirección. En la idea de visualizar y difundir la lucha que cada vez con más fuerza toma cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Gastón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Libertad&lt;/em&gt;! Nº 57, Enero 2011, Buenos Aires.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-4896315636537349718?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/4896315636537349718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/01/futuro-minado-ii.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4896315636537349718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4896315636537349718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/01/futuro-minado-ii.html' title='Futuro Minado II'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-3987007652966849832</id><published>2011-01-02T07:25:00.002-08:00</published><updated>2011-01-02T07:29:20.136-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materialismo histórico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lucha de clases'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento anarquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='especifismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autonomía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento obrero'/><title type='text'>Grupos libertarios y poder popular: Dinamitando el anarquismo desde adentro</title><content type='html'>&lt;em&gt;(Boceteando una discusión pendiente entre nosotros/as)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La ausencia de espacios de intercambio, así como de mecanismos de discusión entre los y las anarquistas de América latina, precisa que cualquier tópico a ventilar sea precedido de una aclaración del lugar desde donde se origina la reflexión. La falta de continuidad orgánica, o movimientista si se desea, nos obliga a un cíclico eterno retorno, en donde no caben los sobrentendidos si lo que se desea es un real diálogo y confrontación de argumentos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este artículo desea cuestionar el uso del vocablo “poder popular” (PP) entre algunos círculos libertarios, sin pretender agotar una discusión que aún, salvo algunos escritos dispersos aquí y allá, no se ha dado con la necesaria rigurosidad, que debido al corto espacio tampoco será realizada aquí. Nuestra invitación a la deliberación debe comenzar con algunas aclaraciones. Quienes han venido promoviendo, en algunos países con más visibilidad que en otros, la utilización del término para sintetizar una presunta propuesta anarquista adecuada a los nuevos tiempos, lo hacen para diferenciarse de otros y otras libertarios que combaten como antagónicos, curiosamente con mucho más énfasis que al resto de la izquierda autoritaria. Según, este anarquismo de PP enfrenta a otro anarquismo que califican, siguiendo a Murray Bookchin, como “de estilo de vida”, y que caricaturizan como “dogmático”, “elitesco”, “encerrado en el pasado” y nucleado, mayoritariamente, en el denominado “insurreccionalismo”. No pretendemos negar que algunas iniciativas en el continente puedan aglutinar algunas o todas las características anteriores. Sin embargo si rechazamos con vehemencia que toda la variedad de las expresiones del movimiento libertario, desde el Río Grande hasta la Patagonia, pueda simplificarse única y exclusivamente en este maniqueísmo: el “anarquismo organizado” –como se autocalifican los cultores del PP- versus el “insurreccionalismo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio el anarquismo con el que nos identificamos es aquel que -reconociendo la importancia de la participación en grupos de afinidad específicamente libertarios-, entiende que los valores anarquistas sólo podrán desarrollarse en un espacio dinámico de movimientos sociales, horizontales y autónomos, en conflictos concretos y reales por mejorar aquí y ahora las condiciones de vida de los oprimidos y oprimidas de cualquier signo. Y la intervención ácrata, junto a personas de otro pensamiento, no difumina nuestra identidad como anarquistas, por el contrario la potencia. Porque los valores –y no las etiquetas- que ha defendido nuestro movimiento a lo largo de la historia aspiran a ser vividos por cualquier persona con aspiraciones de justicia social y libertad, y no sólo por un grupo reducido de anarquistas convencido/as.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo fantasma de la dictadura del proletariado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta anterior no es ni la mejor ni la única que complejiza la interesada polarización construida por los promotores rojinegros del PP: De un lado ellos, construyendo organización al lado del pueblo en una inédita y heterodoxa interpretación del anarquismo. Del otro, los anarquistas dogmáticos de café y biblioteca, encerrados en ghettos alejados de las masas, cuyas iniciativas aventureras solamente alimentan a la reacción. La caricaturización de la discusión en estos términos sólo esconde la propia superficialidad de las propuestas de los “anarquistas organizados”. Vayamos por partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uso del término PP es una moda, en tiempos de presunto giro del continente hacia la izquierda por parte de gobiernos, entre comillas, “progresistas”. Por lo general, buena parte de la izquierda propone la creación del PP sin aclarar que cosa se está definiendo por ese término. En nuestros predios la confusión es aún mayor, pues se nombran cosas correctas utilizando el concepto equivocado. Antes decíamos que como anarquistas nos importan poco las etiquetas, sin embargo esta noción, como explicaremos, necesariamente adopta una significación que, precisamente, termina con hipotecar hacia la nada los valores que nos definen como antiautoritarios. Citemos el concepto que utiliza el CILEP de Colombia: “El poder popular es sobre todo potencia, porque anticipa el mundo futuro, porque en el presente manifiesta lo que está por venir. Esto último es muy importante, ya que de nada sirve construir una sociedad libre utilizando medios opresivos, jerárquicos y discriminadores” (http://www.anarkismo.net/article/12227). Como se podrá constatar la definición no descubre nada nuevo que no hayan dicho los anarquistas en el último siglo, sin embargo se esta describiendo aquello que antes se expresaba como “autogestión”, “acción directa”, “colectivismo” o cualquier concepto afín y específico del discurso libertario. La única razón para utilizar un término ajeno como propio es tender puentes y establecer alianzas con aquellas iniciativas que realizan un uso diferente de la expresión PP. El contrabando lingüístico se justifica en nombre de un supuesto “antidogmatismo”, sin embargo uno de sus objetivos es normalizar entre los anarquistas la utilización de conceptos y referentes provenientes de las organizaciones partidarias de izquierda. No es casual que el artículo del CILEP comience con una cita de Miguel Enríquez, fundador del MIR chileno.&lt;br /&gt;En su precedente podemos constatar que las adjetivaciones no son fortuitas ni inocentes. El término PP es una actualización de lo que los autoritarios definían, antes de la caída del Muro, como “dictadura del proletariado”. El diccionario ruso de filosofía la definía como “resultado de liquidar el régimen capitalista y destruir la máquina del Estado burgués (…) El proletariado hace uso de su poder para aplastar la resistencia de los explotadores, consolidar la victoria de la revolución, conjurar a tiempo las tentativas de restaurar el poder de la burguesía y defenderse contra las acciones agresoras de la reacción internacional”. Esta explicación también pudiéramos hacerla nuestra, sin embargo si alguna cosa enfrentaron los anarquistas que nos precedieron fue precisamente a la dictadura del proletariado. Y buena parte de los argumentos utilizados pudiéramos rescatarlos para debatir hoy con los entusiastas del PP “libertario”. En “Estatismo y anarquía”, por ejemplo, Bakunin afirmaba: “De cualquier punto de vista que se encare ese problema, se llega siempre al mismo triste resultado, a la dirección de la inmensa mayoría de las masas populares por una minoría privilegiada. Pero esta minoría, dicen los marxistas, se compondrá de trabajadores. Sí, quizás de los que fueron trabajadores, pero que tan pronto se conviertan en jefes o representantes del pueblo, dejarán de ser obreros y contemplarán al pueblo laborioso desde la altura gubernamental; no representarán ya más al pueblo, sino que a sí mismos y sus pretensiones al gobierno del pueblo”.&lt;br /&gt;Más recientemente el concepto de PP intentó desarrollarse durante la truncada experiencia de gobierno de Salvador Allende en Chile y posteriormente como propuesta de gobierno de iniciativas de izquierda, como por ejemplo la Venezuela de Hugo Chávez, en donde todas las oficinas y ministerios públicos se refundaron como “del poder popular”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos problemas del Poder Popular&lt;br /&gt;Así como ayer la dictadura del proletariado tenía dos objeciones -¿Cuál dictadura? y ¿Qué proletariado?-, el PP encierra, de partida, un par de problemas: ¿De qué poder estamos hablando?, por un lado, y “¿quién define qué es lo popular?” por el otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poder es una palabra polisémica, de diferentes significados. En primer lugar es una facultad, una capacidad de hacer, una habilidad para hacer cosas, el denominado “poder-hacer”. Por otra expresa una relación de dominio, un “poder sobre”. John Holloway explica el paso de un estadio a otro por la fractura del flujo social del hacer, lo cual lo transforma en su opuesto, el poder-sobre. Quienes reivindican el PP desde el anarquismo proponen la promoción infinita del poder-hacer sin aclararnos cómo se evita que no se transforme en poder-sobre. El marxista irlandés tampoco pudo explicarlo, por lo que escogió el camino anarquista: proponer cambiar al mundo sin tomar el poder. Y esto fue así porque poder es verbo y adverbio Como propuesta política el uso del término poder, como adverbio, tiene un único significado: relación de autoridad de unas personas sobre otras. Y si ayer el uso de la palabra “dictadura” sólo podía tener la consecuencia que tuvo, hoy la acumulación del poder, tenga el adjetivo que tenga, sólo tendrá un derrotero: la opresión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar tenemos la propia definición de “lo popular”. El “pueblo” es una definición vaga e imprecisa que puede significar cualquier cosa. ¿Qué es popular y qué no? Supongamos que sea el nacer dentro de las clases más excluidas de la sociedad. Esta particularidad de origen ¿se mantiene para toda la vida independientemente de los roles que la persona ocupe y las acciones que realice? Ignacio Lula da Silva, de origen obrero, ¿es un presidente “popular”? O por el contrario popular ¿es sinónimo de aceptación por las mayorías? Por último esta mitificación de lo “popular”, como contrario a lo “elitesco”, mitifica a sus componentes como buenos por naturaleza. Y cualquiera que haya estado en un barrio o una favela sabe que su composición es tan diversa como la del resto de la sociedad: individuos potencialmente revolucionarios que conviven con otros claramente conservadores. Esta falsa confrontación, la del “poder popular” versus el “poder de las élites”, esconde la multiplicidad de relaciones de dominio que bien describe Foucault en “Microfísica del poder”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crisis de la izquierda, crisis del anarquismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un secreto que la teoría y práctica revolucionario se encuentra en crisis en el mundo entero. De la confusión y ausencia de propuestas nuevas no escapa el anarquismo. Lo curioso es que algunas organizaciones libertarias presenten como novedosas estrategias que el socialismo autoritario han demostrado, durante diferentes momentos de la historia, como contrarías a la libertad y la justicia social. La promoción del PP por parte de iniciativas anarquistas las coloca a la zaga de organizaciones cuya táctica es la acumulación de fuerzas para la toma del poder político. Creemos que la mayor parte de los compañeros/as que han apostado por esta estrategia se encuentran confundido/as, sin referentes claros e ignorantes no sólo de la trayectoria de las luchas revolucionarias en el mundo entero. Sin embargo, es claro que en algunos emprendimientos concretos hay una intención de implosionar al anarquismo desde adentro, por parte de partidos políticos de izquierda autoritaria que, ante el descrédito por sus magros resultados históricos, necesitan rejuvenecerse adoptando una fachada seudolibertaria. Una cosa es ser cola de ratón de los partidos de izquierda, por muy “radicales” que se vendan, y otra muy diferente ser parte de las tensiones y enfrentamientos sociales con los poderes establecidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una tristeza que los aportes más interesantes en el fortalecimiento de conflictos y la promoción de las luchas populares en la región vengan de la mano de los sectores autodenominados autonomistas (Holloway, Colectivo Situaciones, etc), que precisamente han incorporado valores anarquistas a sus propuestas, afirmando que este resultado es parte de la “evolución” de su marxismo. Sin embargo, esta y cualquier crisis también son una oportunidad. Pero para superar este estancamiento, o el claro retroceso al que nos invitan los deslumbrados por el poder popular, hay que experimentar apasionadamente en la propia vida cotidiana y descifrar los enigmas y retos de nuestro tiempo. Aquí coincidimos con las palabras de nuestro querido y recordado Daniel Barret: “una creación social libertaria y socialista no puede concebirse como el resultado espontáneo de una nebulosa legalidad histórica ni como un designio caudillista ni como una operación de ingeniería bajo la forma de la planificación central ni como una casualidad ni como un advenimiento mágico: una sociedad libertaria y socialista sólo puede ser el fruto de una profunda decisión autonómica y de una interminable sucesión de luchas y de gestos que se forman en los pliegues de la conciencia colectiva”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autor&lt;/strong&gt;: Rafael Uzcátegui&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Libertad!&lt;/em&gt;, Nº 57, Enero 2010. Buenos Aires.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-3987007652966849832?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/3987007652966849832/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/01/grupos-libertarios-y-poder-popular.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/3987007652966849832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/3987007652966849832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/01/grupos-libertarios-y-poder-popular.html' title='Grupos libertarios y poder popular: Dinamitando el anarquismo desde adentro'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-437898389118999126</id><published>2011-01-02T06:29:00.000-08:00</published><updated>2011-01-02T07:14:36.336-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antropología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autonomía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ecología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medioambiente'/><title type='text'>Contra el mercado: hacia una economía de lo concreto.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TSCV8L1LC4I/AAAAAAAAAE4/gCuIdwN4W9Q/s1600/pulpo_rojinegro.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 307px; FLOAT: right; HEIGHT: 208px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5557606801375693698" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TSCV8L1LC4I/AAAAAAAAAE4/gCuIdwN4W9Q/s400/pulpo_rojinegro.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Desde el inicio de la crisis financiera que actualmente sacude a gran parte del mundo desarrollado, algunos políticos nacionalistas y populistas democráticos han puesto en boga la contraposición entre la “economía real de la producción” y la “falsa economía de la especulación y la burbuja financiera.” Según este razonamiento, existiría un capitalismo &lt;em&gt;aceptable &lt;/em&gt;que estaría relacionado con la producción de bienes y servicios, y otro &lt;em&gt;inaceptable &lt;/em&gt;(o de dudosa calidad moral) vinculado a la especulación financiera, las “hipotecas subprime” o los mecanismos bancarios generadores del crédito y creadores del dinero. Esta falsa dicotomía -tan cara a la “nueva izquierda latinoamericana” y a los adeptos al “Socialismo del Siglo XXI”- esconde la relación complementaria entre el sistema financiero y el complejo industrial, además de consagrar al aparato productivo como un sinónimo de virtud y laboriosidad, sin tener en cuenta la cruda realidad de la explotación del trabajador, la desigualdad en los ingresos, la imposición del trabajo asalariado como única forma admisible para el obrero (amenazado por el fantasma de la desocupación), la destrucción del medio ambiente, la producción para una sociedad consumista y que no tiene en consideración las necesidades de los verdaderos productores (los trabajadores, no los empresarios).&lt;br /&gt;El capitalismo ha evolucionado y se ha adaptado a los cambios históricos. Desde los inicios de la economía liberal que se originó en la Inglaterra del siglo XVIII, pasando por la expansión imperialista hacia los mercados periféricos, la caída del &lt;em&gt;patrón oro&lt;/em&gt; y la crisis financiera de los años 30, el surgimiento del &lt;em&gt;Estado de Bienestar&lt;/em&gt; en sus diversas formas – la NEP soviética, el New Deal keynesiano, el auge del fascismo o el peronismo-, la adopción del &lt;em&gt;patrón dólar&lt;/em&gt;, el retorno del &lt;em&gt;neoliberalismo &lt;/em&gt;reaganiano, hasta la caída del mundo soviético y la globalización capitalista, con preponderancia de los organismos financieros por sobre el aparato productivo. En toda esta historia económica moderna hay un elemento preponderante -junto a la propiedad privada y el trabajo asalariado, y no menos importante que estos- cuya denominación se ha convertido en sinónimo de capitalismo: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;economía de mercado&lt;/em&gt;. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La economía de mercado es una condición sin la cual el capitalismo no podría existir. Según los economistas clásicos, fundadores del liberalismo, en un mercado libre -es decir, sin intervención externa (estatal o gubernamental)- los precios de las mercaderías se establecen según las leyes de la oferta y la demanda: cuando aumenta la demanda, aumentan los precios, y cuando disminuye la demanda, se reducen los precios. El mercado según esta teoría, tendería a la autorregulación, metaforizada con la imagen de la &lt;em&gt;mano invisible&lt;/em&gt;. En contraposición a la teoría liberal, los discípulos de John Maynard Keynes sostienen que el mercado debe ser regulado e intervenido estatalmente, según la planificación económica gubernamental, aceptando un mercado regulado externamente. Este sistema de mercado con planificación e intervención ministerial es el sistema más difundido, y el que ha desarrollado más variantes a lo largo de la historia, adoptando la forma de peronismo, eurocomunismo, chavismo, laborismo, etc., según el caso histórico. Esta variante camaleónica defensora del “mercado social” hoy señala con el dedo al neoliberalismo, acusándolo de todos los males del capitalismo, como si ambas variantes no conformaran un sistema dual que se alterna en los ministerios de economía del mundo.&lt;br /&gt;Desde la crítica anarquista no se ha tenido una posición uniforme con respecto al mercado. Los anarco-comunistas de todas las variantes y los anarcosindicalistas en general, han rechazado vigorosamente al mercado como una herramienta válida para el funcionamiento económico del comunismo libertario. En cambio, los mutualistas de Benjamín Tucker especialmente -aunque también algunos aspectos de la teoría mutualista proudhoniana- &lt;em&gt;han conservado al mercado&lt;/em&gt; como el espacio virtual donde se realizan los intercambios económicos. Lo que eliminan los mutualistas es el beneficio o el fin de lucro, respetando “el derecho de cada uno al producto de su trabajo”. Consideran que en un mercado verdaderamente libre -sin un gobierno que intervenga - la competencia eliminará los monopolios. Proponen entonces un sistema de crédito libre que otorgaría dinero a quien lo necesite para emplearlo en la producción, que proporciona a cada uno la oportunidad de recibir dinero prestado sin interés, tendería a igualar los ingresos y a reducir las ganancias a un mínimo, y eliminaría de ese modo la riqueza lo mismo que la pobreza. Crédito libre y libre competencia en un mercado abierto, dicen ellos, tendrán como resultado la igualdad económica, mientras que la abolición del gobierno aseguraría la libertad igual.” (&lt;em&gt;El ABC del comunismo libertario&lt;/em&gt;, Alexander Berkman).&lt;br /&gt;Esta idea ha sido impugnada principalmente por Kropotkin, que veía la economía como &lt;strong&gt;una red de intercambio libre de bienes y servicios basada en principios solidarios, que eliminaría el fin de lucro y establecería un intercambio solidario&lt;/strong&gt;. El valor del trabajo es imposible de calcular, ya que intervienen una multiplicidad de elementos que hacen imposible una asignación en cifras. Esto diferencia al comunismo anarquista del marxismo, que habla de “tiempo de trabajo socialmente necesario”. El valor trabajo aunque en verdad es inconmensurable, no obstante puede ponérsele precio, que estará sujeto a las variaciones de la oferta y la demanda. Como lo sintetiza Berkman, en su obra clásica: “El intercambio de mercancías mediante los precios conduce a la realización de ganancias, a aprovecharse y a la explotación; en una palabra, conduce a alguna forma de capitalismo. Si suprimes las ganancias, no puedes tener ningún sistema de precios ni sistema alguno de salarios o pago. Eso significa que el intercambio tiene que ser de acuerdo con el valor. Pero como el valor es incierto o no averiguable, el intercambio debe, consecuentemente, ser libre, sin un valor «igual», puesto que algo así no existe. En otras palabras, el trabajo y sus productos tienen que ser intercambiados sin precio, sin ganancia, libremente, de acuerdo con la necesidad. Esto conduce lógicamente a la propiedad en común y al uso colectivo.”&lt;br /&gt;Si bien desde fines del siglo XIX hasta entrado el XX la producción teórica anarquista alcanzó su apogeo, lamentablemente, el retroceso mundial del anarquismo y del movimiento obrero a partir de 1930, produjo un hiato teórico en el análisis económico-social del movimiento anarquista. La economía mundial, junto al Estado y las sociedades humanas, han tenido dinámicos cambios y evoluciones que no siempre han sido analizados adecuadamente por los pensadores anarquistas, a veces a la saga de las modas intelectuales que imponían los estudiosos marxistas. Hoy se están haciendo intentos por superar esta carencia, retomando la senda de la investigación social y económica, a fin de proporcionar elementos de análisis para la acción, y apuntar a la construcción de una sociedad libre en todos los aspectos sociales, económicos y culturales. Estas iniciativas disímiles se reflejan en trabajos de economistas como Abraham Guillén, Michael Albert con su propuesta del Parecon, en la creación de centros de estudios como el &lt;em&gt;Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión (ICEA)&lt;/em&gt; o el &lt;em&gt;Centre d’Estudis Llibertaris "Francesc Sàbat"&lt;/em&gt;, por solo nombrar algunos ejemplos.&lt;br /&gt;Con objeto de avanzar en esa dirección, intentaremos indagar en el pensamiento del brillante economista húngaro &lt;strong&gt;Karl Polanyi&lt;/strong&gt; (1886-1964). De ideas socialistas democráticas, aunque no marxista, el pensamiento de Polanyi es sumamente original. Lejos de aceptar sus ideas políticas, no vinculadas al pensamiento anarquista, tomaremos algunos aspectos de su pensamiento económico compatibles con el anarquismo: su crítica a la sociedad de mercado (formuladas en su obra de 1944, &lt;em&gt;La Gran Transformación&lt;/em&gt;); su propuesta de “economía incrustada” en la sociedad, y no separada de ella, como es la sociedad de mercado capitalista; la categorización del proceso económico en base a los conceptos de &lt;em&gt;reciprocidad, redistribución e intercambio&lt;/em&gt;. Polanyi es considerado el fundador de la disciplina &lt;em&gt;Antropología Económica&lt;/em&gt;, que se especializa en el estudio de las sociedades primitivas y las sociedades etnográficas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Karl Polanyi y la economía de mercado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El mercado –según los economistas liberales- no puede ser afectado ni debe ser influido por las otras instituciones de la sociedad, las cuales deberán permanecer al margen, sin intervenir. Estos economistas clásicos han impuesto la idea de que la economía de mercado es producto de una tendencia natural del hombre al intercambio –que denominan presuntuosamente como &lt;em&gt;homo economicus&lt;/em&gt;- y cuyo punto más alto de racionalidad es la economía de mercado. Allí los agentes individuales actuarían buscando maximizar sus beneficios dentro de las leyes de la oferta y la demanda. El comportamiento económico sería consecuencia de una propensión universal y natural del ser humano al comercio, es decir, a comportarse según la racionalidad capitalista.&lt;br /&gt;Contrariamente a esta idea, en su obra La Gran Transformación, Polanyi sostiene que el capitalismo subordina todas las dimensiones humanas al aspecto económico, organizando las actividades productivas y distributivas en un sistema de mercado que controla la economía. Así, la economía de mercado no es la forma económica natural, ni la consecuencia de ninguna tendencia universal de los seres humanos al comercio. La economía de mercado sería un producto histórico moderno del Occidente europeo, surgido a mediados del siglo XVIII. El mercado se abalanzó sobre la economía y se apoderó de ella, convirtiéndose en la única expresión de la economía occidental. El mercado se impuso como modelo económico concomitantemente al surgimiento de los Estados nacionales, y a la expansión imperialista europea. Según Polanyi: "El lai&lt;em&gt;ssez–faire&lt;/em&gt; no tenía nada de natural;...el propio &lt;em&gt;laissez–faire&lt;/em&gt; fue por impuesto el Estado... el &lt;em&gt;laissez-faire&lt;/em&gt; no era un cometido para el logro de algo, sino lo logrado"(…) "A esta paradoja se sumó otra; mientras que la economía del &lt;em&gt;laissez-faire&lt;/em&gt; era el producto de una acción estatal deliberada, las restricciones subsecuentes al &lt;em&gt;laissez-faire&lt;/em&gt; se iniciaron en forma espontánea." El propio liberalismo, que defendía el mercado autorregulado, era un producto de la planificación estatal. Los economistas liberales nunca dejaron de pedir la intervención estatal para contrarrestar la legislación sindical y las leyes antimonopólicas.&lt;br /&gt;Para Polanyi, la economía de mercado y el estado-nación no son instituciones separadas, sino que constituyen la “sociedad de mercado.” El estado moderno se desarrolló conjuntamente con las economías de mercado y ambos han evolucionado complementariamente. El Estado transformó la sociedad y destruyó a las comunidades campesinas y la sociedad tradicional a fin de instaurar una economía capitalista competitiva. Por primera vez en la Historia la economía se separaba de la sociedad, y ésta quedaba en una posición subordinada a la primera. Todo se había convertido en mercadería: el trabajo, la tierra, los alimentos, las herramientas, el dinero, etc. El Hombre y la Naturaleza habían quedado a merced de las leyes de la oferta y la demanda, sacrificados en el altar del mercado. El fracaso de la economía liberal sumió al mundo en una crisis sin precedentes en la década de 1930, y la salida fue el intervencionismo estatal. El proteccionismo social fue una reacción a la desintegración social generada por el mercado libre. La gran transformación -la mercantilización absoluta de la propia sociedad- dio lugar a la dislocación social masiva, y a movimientos espontáneos de la sociedad para intentar protegerse. En este contexto se pueden comprender mejor las adhesiones de los obreros a los gobiernos populistas, fascistas-corporativistas, socialistas, nacionalistas y estalinistas, debido a que el Estado apareció frente a sus ojos ya no como el instrumento de gobierno y represión de la clase dominante, sino como el defensor de los intereses populares, como la encarnación de la comunidad. Ya conocemos actualmente las consecuencias de la intromisión del Estado en los asuntos de la comunidad, algo que Polanyi nunca percibió cabalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La polémica con la economía formalista&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El principal aporte de Polanyi a las ciencias sociales ha sido la contundencia con que desbarató el credo de los economistas en los principios universales de la racionalidad económica y en una teoría general de lo económico. Según postulaba el saber convencional, &lt;em&gt;la economía es la ciencia que estudia el comportamiento humano como una relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos&lt;/em&gt;. Esta definición es lo que se denomina el &lt;strong&gt;paradigma formalista&lt;/strong&gt;: el significado de &lt;strong&gt;lo económico&lt;/strong&gt; es una relación derivada del carácter lógico de la relación medios-fines, en referencia a la posibilidad de elección racional de los individuos entre los distintos usos de los medios insuficientes (escasos). La calidad de lo económico implicaría un comportamiento universal de la especie humana, tendiente a la maximización de algún fin deseado (Burling, 1976). En la sociedad de mercado este comportamiento está orientado a la obtención del máximo lucro, es decir, los agentes individuales hacen sus elecciones maximizando sus ganancias según las leyes de la oferta y la demanda. En eso reside toda la racionalidad del pensamiento económico. En verdad, el paradigma formalista basado en los autores liberales de la economía clásica es una transpolación a todas las sociedades humanas del comportamiento ideal de los agentes económicos en un sistema de mercado formador de precios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el edificio de la economía moderna se basa en estos principios. El propio concepto de economía aparece separado de la noción de sociedad, como dos entidades perfectamente separadas. En este modelo, la economía ocupa un lugar central y determinante para con el resto de las prácticas sociales y culturales. Esta idea reduccionista de la centralidad de la economía sobre el cuerpo social fue un legado que el marxismo recibió del liberalismo, proyectando sobre la historia social el determinismo económico. Polanyi fue crítico de Marx y sus seguidores en este punto: las relaciones sociales no pueden ser subsumidas bajo las relaciones de producción. Con gran claridad Fernando Alvarez-Uría y Julia Várela puntualizaron la reprobación de Polanyi al paradigma formalista: “La crítica de la racionalidad económica, el cuestionamiento de un corpus técnico-científico de carácter formal y universalizante que pretende convertirse en la última ratio, es decir, en razón fundante de la producción y de los intercambios, constituye un punto de partida para evitar que las políticas sociales se vean supeditadas a los tecnócratas quienes, al divinizar los parámetros económicos, se convierten en los sumos sacerdotes del orden social. La tan manida retórica sobre la recuperación de excedentes, el crecimiento de la economía, e incluso «el milagro económico» o la modernización, funciona como una cascara vacía cuando se la desvincula de las poblaciones directamente concernidas y del modo como los distintos grupos sociales se ven afectados por esos parámetros macroeconómicos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Polanyi, un estudioso de las sociedades etnográficas, demostró que las motivaciones de lucro no son las que mueven al hombre a producir, y que tampoco se corresponden con un comportamiento universal de la especie. Por otro lado, en la sociedad capitalista, el mercado tiende a eliminar la decisión humana, reemplazándola por los mecanismos de leyes de oferta y demanda. Así, el supuesto “comportamiento económico racional” de los individuos, en realidad sería una ficción alejada de la realidad. Ya en la década de 1920, el etnólogo británico Bronislaw Malinowski había cuestionado la universalidad del &lt;em&gt;homo economicus&lt;/em&gt; de los economistas clásicos, mientras que su contemporáneo francés Marcel Mauss en las su influyente obra &lt;em&gt;Ensayo sobre el don&lt;/em&gt; sugería que “no está todavía todo clasificado en términos de compra y venta. Las cosas tienen un valor sentimental además de su valor venal, si hubiera valores que se pudieran clasificar solo como de este tipo. Tenemos otras morales, además de la del mercader” (1971, pág. 30). Fuera de los parámetros del mercado formador de precios, el paradigma liberal pierde toda su relevancia para el análisis económico.&lt;br /&gt;Frente a este modelo, Polanyi va a proponer un &lt;strong&gt;paradigma sustantivo&lt;/strong&gt;: “el significado substantivo de &lt;em&gt;lo económico&lt;/em&gt; deriva de la dependencia del hombre, para su subsistencia, de la naturaleza y de sus semejantes. Se refiere al intercambio con el medio ambiente natural y social, en la medida en que este intercambio tiene como resultado proporcionarle medios para su necesaria satisfacción material” (Polanyi, 1976).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo importante pasa a ser lo concreto, lo real, la interacción humana con su medio ambiente para la satisfacción de las necesidades materiales. La economía es un &lt;em&gt;proceso institucionalizado&lt;/em&gt;: los movimientos de producción, distribución y apropiación de los bienes y servicios se encuentran atravesados por valores culturales incrustados en instituciones no económicas. La economía aparece como un entramado de relaciones, una red que atraviesa a toda la sociedad y no es por completo separable de la sociedad que le da sentido. Esta concepción es perfectamente compatible con el ideal expresado por Kropotkin que representaba a la sociedad como “una red entretejida, compuesta de una infinita variedad de grupos y federaciones de todos los tamaños y grados, locales, regionales, nacionales e internacionales, temporales o más o menos permanentes, para todos los objetivos posibles: producción, consumo e intercambio, comunicaciones, servicios sanitarios, educación, protección mutua, defensa del territorio, etc.; y, por otra parte para la satisfacción de un número creciente de necesidades científicas, artísticas, literarias y de relación social.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más aún, la definición de economía que propugnaba Kropotkin, es una anticipación del punto de vista de Karl Polanyi. Todo el enfoque y la investigación del gran anarquista ruso trazada en &lt;em&gt;Campos, Fábricas y Talleres&lt;/em&gt;, podría situarse dentro del paradigma sustantivista. También Kropotkin criticaba los enfoques de los economistas clásicos –a los que consideraba &lt;em&gt;precientíficos&lt;/em&gt;- centrados en las variaciones de precios, la renta, los intereses del capital, etc. Asimismo, define a la economía como “una ciencia dedicada el estudio de las necesidades de los hombres, y de los medios de satisfacerlas con la menor perdida de energía, esto es, en una especie de fisiología de la sociedad. Pocos economistas, sin embargo, han reconocido hasta ahora que este es el dominio propio de la economía, tratando de considerar a su ciencia bajo este aspecto. El punto fundamental de la economía social, esto es, la economía de la energía necesaria pata la satisfacción de las necesidades humanas, es, por consiguiente, lo último que uno debe esperar hallar tratado en forma concreta en obras de economía.” Ambos autores intuyeron que el conocimiento de las sociedades primitivas posibilitaba un contraste con la sociedad capitalista del cual se podrían obtener enseñanzas para una recomposición de la sociedad en términos de igualdad y libertad, en armonía con el medio ambiente ecológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea kropotkiniana de la economía y la sociedad como imbricadas en una red de intercambios libres y recíprocos, tiene una fuerte impronta etnográfica -al igual que la obra de Polanyi- debido a que el ruso –geógrafo de profesión- basó los resultados de su obra &lt;em&gt;La ayuda mutua&lt;/em&gt;, en sus investigaciones sobre la cooperación en las “sociedades primitivas.” En este mismo punto, Polanyi profundizará estas intuiciones y desarrollará un enfoque original, que se basará en tres formas de integración económica a las que contrastará entre sí para comprender las formas históricas que tomaron las relaciones económicas en las distintas culturas. Estas son &lt;strong&gt;la reciprocidad, la redistribución y el intercambio&lt;/strong&gt;. Las analizaremos no para aplicarlas al estudio de la sociedad primitiva, sino a fin de confrontarlas con las formas de organización propuestas históricamente por el anarquismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las formas de integración económica&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los términos reciprocidad, redistribución e intercambio&lt;/em&gt; no reflejan formas de comportamientos individuales, es decir, agregados conformados por la suma del accionar de las interacciones recíprocas individuales. Son formas social y culturalmente dominantes que tienen un efecto integrador gracias a dispositivos institucionales. Existen determinadas condiciones sociales previas subyacentes, que ponen a los comportamientos individuales en el contexto dominado por cada una de estas formas de integración. Esto explica en realidad por qué en un sistema económico “el comportamiento interpersonal no tenga los esperados efectos en ausencia de unas concretas precondiciones institucionalizadas” (Polanyi)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, los regalos de cumpleaños o los depositados alrededor de un árbol de Navidad provienen de antiquísimas tradiciones de reciprocidad, pero por más extendidos que estén, no afectan ni un ápice a la sociedad capitalista. Cuando en una sociedad de mercado como la que nos domina se emprenden comportamientos económicos cooperativos, a veces en forma extendida, por fuera de las relaciones de mercado, estos no logran prosperar más allá de un umbral que si es atravesado, se deben acomodar a las reglas del mercado. Luego de la crisis del 2001 en Argentina el movimiento de fábricas recuperadas, las cooperativas y las organizaciones como el Club del Trueque tuvieron cierto auge; pero pronto tuvieron que acomodarse a las reglas del mercado. El caso del Club del Trueque fue el más destacado: creció en proporción geométrica con la crisis y la ausencia de dinero en efectivo y la caída del poder adquisitivo de la población, y para satisfacer a tantos participantes de las ferias de trueque hubo de acomodar mecanismos mercantiles formadores de precios, que resintieron la base de intercambio recíproco que daba sentido a la institución. Una vez que la crisis se moderó lo suficiente, el club se vació y prácticamente desapareció, con el sombrío mérito de haber fortalecido aquello que pretendía sustituir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos entonces las tres formas de integración económica que propuso Polanyi:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Reciprocidad:&lt;/strong&gt; La reciprocidad implica que los movimientos de bienes y servicios se dan entre puntos correlativos de agrupamientos simétricamente dispuestos. Por ejemplo, en algunas sociedades etnográficas existe reciprocidad económica entre grupos simétricos de parentesco sólo si se dan estructuras simétricamente organizadas. Como lo explica el propio Polanyi:&lt;br /&gt;“Un grupo que deliberadamente emprende la organización de sus relaciones económicas sobre bases de reciprocidad puede, para llevar a cabo su propósito, dividirse en subgrupos de miembros correspondientes los cuales puedan identificarse entre sí como tales. Los miembros del grupo A podrán entonces establecer relaciones de reciprocidad con sus contrapartidas del grupo B, y viceversa, Pero la simetría no se limita a la dualidad. Tres, cuatro o más grupos pueden ser simétricos con respecto a dos o más ejes; tampoco los miembros de los grupos necesitan ser recíprocos uno a uno, sino que pueden serlo con los miembros correspondientes de un tercer grupo con el cual mantienen relaciones análogas. […] Cuanto más estrechamente se sientan atraídos los miembros de la comunidad circundante, más general será la tendencia entre ellos a desarrollar actitudes recíprocas con respecto a las relaciones específicas limitadas por el espacio, el tiempo o de cualquier otra forma.” En este caso, los bienes circulan en sentido A-B-C-D-(…)-A, donde todo el sistema es solidario, aunque no de forma directa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sociedades de bandas y aldeas de hasta 200 miembros, donde todos se conocen entre sí, los lazos de intercambio son recíprocos. Se da porque se espera recibir en el futuro, y viceversa. De esta forma los seres humanos desde su más temprano amanecer estaban prevenidos contra los imprevistos de una mala cosecha mediante el simple mecanismo de ser siempre generosos. A mayor riesgo, más se comparte. O como sentencia Marvin Harris: &lt;strong&gt;“La reciprocidad es la banca de las sociedades pequeñas”&lt;/strong&gt;. En el intercambio recíproco prima el desinterés, y la solidaridad se da por sentada. El reparto de alimentos se hace de forma equitativa entre las familias integrantes de la comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según propone el antropólogo Marshall Sahlins, la reciprocidad en las sociedades tribales se expresa de muchas maneras, y tiene diferentes gradaciones. No implica de hecho un intercambio igualitario, tan solo reducido al aspecto material, un toma y daca calculado económicamente, sino que abarca un espectro que va dese la asistencia gratuita y el obsequio, al intercambio equilibrado; e incluso existe un tipo de reciprocidad negativa, es decir, la relación por mero interés y utilitaria, y su contraparte en el principio de la &lt;em&gt;lex talionis y la vendetta&lt;/em&gt;, muy común en el derecho consuetudinario tribal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede, entonces, diferenciar entre: 1) &lt;em&gt;Reciprocidad generalizada&lt;/em&gt;. Son transacciones de tipo altruista, donde la retribución puede ser o no devuelta en el corto plazo, incluso jamás retribuida. Las reglas de hospitalidad, asistencia a los enfermos y ancianos, la ayuda mutua entre parientes, no tienen la expectativa de una retribución material directa: “El lado social de la relación supera al material y, en cierto modo, lo encubre, como si no contara.” La obligación de corresponder está implícita, pero es indefinida en tiempo, cantidad y calidad: una madre que amamanta a su hijo no actúa esperando una retribución determinada. El receptor corresponderá si le es posible o si el dador lo considera necesario. Puede ser un continuo fluir en una sola dirección. Los integrantes más desfavorecidos de la comunidad que no puedan sostenerse a sí mismos son los típicos beneficiarios de este comportamiento social. 2) &lt;em&gt;Reciprocidad equilibrada&lt;/em&gt;. Involucra intercambios directos con retribución inmediata, basados en una equivalencia de mutuo acuerdo. En la sociedad tribal se producen en arreglos matrimoniales entre los parientes de los novios, convenios de paz, trueques de productos y alimentos. En estas transacciones existe una retribución y un plazo de tiempo definido para realizarla; además, a diferencia de la reciprocidad generalizada, el vínculo social-afectivo no es muy significativo. “La gente actúa adherida a intereses económicos y sociales separados. El aspecto material de la transacción es tan importante como el social, y debe haber cierto ajustamiento más o menos exacto, ya que las operaciones deben compensarse. Así, la prueba pragmática es aquí una incapacidad de tolerar la circulación en una sola dirección: las relaciones entre las personas se rompen cuando una se retracta”. En otras palabras, el cálculo y la medida se adueñan de la transacción, pero sin la picardía de obtener ventaja a costa de la otra parte. 3) &lt;em&gt;Reciprocidad negativa&lt;/em&gt;. Se trata de obtener una utilidad, obtener un beneficio a costillas de la otra parte, incluyendo el regateo, la trampa y la estafa. Los participantes tienen una relación distante, intereses opuestos e intentan maximizar su beneficio a expensas del otro. La relación es insolidaria, pero ayuda a mantener la cohesión social debido a que el accionar agresivo de un grupo hacia otro será pasible de una reacción del mismo tenor. En sociedades de miles de habitantes como los nuer de Sudán, el robo de ganado o el asesinato tendrán la devolución de la contraparte; la impunidad no es una característica de las sociedades etnográficas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas formas de transacción se corresponden, según Sahlins, con la distancia social entre quienes la practican: “La reciprocidad generalizada prevalece en las esferas más estrechas, se debilita en las más amplias; la reciprocidad equilibrada es característica de las relaciones segmentarias intermedias, y la negativa es la forma de intercambio dominante en la esfera periférica, especialmente la intertribal.” La solidaridad se practica más intensamente según las circunstancias, ya que en épocas de carestía los suministros de víveres suelen compartirse sin especulación, se redobla la cooperación y la ayuda mutua es llevada más allá de lo normal. Solo en situaciones extremas (como las hambrunas o sequías) el sistema no soporta la presión y la solidaridad da paso al individualismo y el egoísmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general, la reciprocidad se presenta en las comunidades articulada con la redistribución y el intercambio, aunque estos aparecen subordinados. La diferencia estriba en que una estructura de reciprocidad necesariamente &lt;strong&gt;se debe dar entre grupos simétricos e igualitarios, mientras que la redistribución precisa de un centro, asimétrico -diferenciado socialmente- del resto de la sociedad&lt;/strong&gt;. Lo cual nos lleva al siguiente punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Redistribución:&lt;/strong&gt; aquí los movimientos económicos de una comunidad fluyen hacia un centro de apropiación y luego retornan hacia el exterior; es condición imprescindible la existencia de un centro de almacenamiento y distribución. La asignación de los bienes y prestaciones de servicios se reúnen en una sola mano, que comúnmente en las sociedades originarias está asociada a un cargo de poder político (el cacique o jefe). Este recibe, almacena y luego redistribuye entre los miembros de la comunidad. La redistribución se ha presentado en sociedades muy diversas, desde tribus de cazadores-recolectores hasta las sociedades estatales antiguas del antiguo Egipto, Sumer, Babilonia y el estado incaico del Perú. Puede estar combinada con la reciprocidad y el intercambio a manera de métodos subordinados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La redistribución posee propiedades de integración social, ausentes en la reciprocidad económica: su capacidad para aglutinar conglomerados poblacionales de mayor tamaño es notable. Como contrapartida, la redistribución tiende a disminuir la reciprocidad equilibrada, se generan posiciones de poder en el centro distribuidor y se centraliza el intercambio. En su exposición acerca del origen del Estado, Harris sugiere que inicialmente, la redistribución “servía estrictamente para consolidar la igualdad política asociada al intercambio recíproco”. Pero el intercambio redistributivo impulsaba la sobreproducción, ya que los líderes prestigiosos que se ubicaban en el centro consolidaban su autoridad engrosando los almacenes comunales a su cargo. Así, el poder político comenzó a asociarse a la riqueza económica en las sociedades primitivas. Era el Estado en su etapa germinal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Intercambio:&lt;/strong&gt; son movimientos económicos entre personas o grupos, en ambos sentidos dentro de un sistema de mercado formador de precios; los precios fluctúan con las variaciones de la demanda y la acción de la competencia. Entre los participantes del mercado la relación es antagónica, ya que la motivación de los participantes es la obtención de lucro. Como lo explica George Dalton: “es la organización del mercado la que obliga a los participantes a buscar una autoganancia material; todos deben vender algo con valor en el mercado para adquirir los medios materiales de existencia.”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ya no se produce para el consumo, sino para el intercambio&lt;/strong&gt;, a fin de obtener lucro, el cual a su vez estimula la sobreproducción. “Ante la sentencia del mercado el consumidor está condenado a la escasez y, por tanto, a una condena perpetua de duro trabajo. Ni se encuentra tampoco alivio en adquirir objetos. Participar en una economía de mercado es una tragedia inevitable: &lt;strong&gt;lo que empezó en insuficiencia terminará en privación.&lt;/strong&gt; Porque cada adquisición es simultáneamente una privación -de otra cosa que podía haberse adquirido en lugar de la primera-. Comprar un objeto es privarse de otro” (Sahlins). Así, se crea la &lt;em&gt;sociedad de mercado&lt;/em&gt;, donde la organización del mercado lo abarca todo y organiza la sociedad según sus principios. Por ejemplo, los trabajadores que venden su fuerza de trabajo en el mercado laboral, se trasladan a mercados de trabajo mejor remunerados en busca de mejores salarios, o en caso de que estos bajen. La población se distribuye y relocaliza según las fluctuaciones del mercado de trabajo. La sociedad pasa a estar en función del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Contra el mercado; contra el Estado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El mercado todo lo invade y ordena, todo lo subordina a su lógica. Lejos de generarse una competencia que motorice el progreso, el bienestar general en condiciones de igualdad y libertad, genera injusticia y desequilibrio social, pobreza, desigualdad y la subsunción de las fuerzas productivas y la clase trabajadora a la lógica de la eficiencia en la obtención de ganancias empresariales, la mercantilización de los valores y la moral social, igualando el valor económico de los bienes producidos por la sociedad al precio o valor de cambio. La intervención del Estado pretende corregir esto, pero nunca abandona la lógica del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado de bienestar de Roosevelt o el peronismo en Argentina, por ejemplo, dan una preponderancia a la redistribución dentro de un modelo de intercambio. Se redistribuye lo que se recauda impositivamente, en teoría aumentando la inversión estatal en los sectores más desfavorecidos y de menores ingresos. Esta redistribución puede asumir la forma de planes sociales, planes “Trabajar”, seguros de desempleo, cajas de alimentos o la “Asignación Universal por Hijo”. El Estado se enquista en la sociedad como la “cosa pública”, frente a la avidez del sector privado. Pero el Estado en verdad se asume en defensa de aquello que destruyó previamente: la comuna social. El Estado como representante del bien público se convierte en empresario, impulsando las obras públicas, absorbiendo los sindicatos y las obras sociales y aumentando el grado de corporativismo del capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fracaso de la “utopía liberal”, que se ejemplifica en el modelo de la copa que rebalsa, es decir, la presunción de que cuando los capitalistas alcancen asombrosos beneficios, los restos del festín que caigan al suelo beneficiarán a los trabajadores y al resto de la sociedad, da lugar al modelo de “justicia social” donde el “gasto público” corrige las iniquidades del mercado. Pero la situación no es sostenible en el largo plazo, iniciándose un retorno pendular al liberalismo. La quimera del libre mercado en lo económico y la democracia en lo gubernativo sucumben frente a la verdad sempiterna: &lt;strong&gt;Los monopolios siempre se imponen, en lo económico o en lo político&lt;/strong&gt;. Pero el monopolio está vigente tanto en el modelo neoliberal como en el asistencialista. En lo económico reinan las transnacionales, las grandes corporaciones industriales, los grupos económicos “nacionales”, las grandes financieras y los bancos; en lo político/social reinan el partido “nacional y popular”, el sindicato amarillo y sus obras sociales, los ministerios de trabajo, las negociaciones paritarias, la corporación periodística y las fuerzas de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuánto vale la Gioconda?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En la sociedad de mercado todo tiene precio. En resumidas cuentas, podría decirse que ahí está la raíz de todos los males y la explicación al reduccionismo de los economistas, que en realidad estudian el funcionamiento del sistema de precios de las sociedades, el intercambio de bienes y servicios con precio a través del sistema de mercado, y a ello llaman pomposamente “ciencia económica”. Huelga decir que la economía no es una ciencia en absoluto, y que la casi totalidad de la producción académica sobre el tema son en realidad complicados estudios acerca un juego que inventaron los capitalistas. Las reglas de este juego (un &lt;em&gt;Monopoly&lt;/em&gt; o un &lt;em&gt;Estanciero&lt;/em&gt; de trágica complejidad) se basan en la archi-refutada “racionalidad de los agentes económicos”, en que el comportamiento de los seres humanos está orientado a la “maximización”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de esta supuesta racionalidad del mercado, de este juego de la oferta y la demanda, el precio es la medida de todos los intercambios, pagos, materias primas y bienes producidos, inclusive del trabajo humano. Así, dentro de este punto de vista, una decisión como la de rescatar a los mineros chilenos en una mina derrumbada a 700 metros de profundidad es considerada antieconómica porque era más barato dejar morir a los mineros y pagar una indemnización, que gastar en el rescate millones de dólares. Sin embargo, el &lt;strong&gt;precio político&lt;/strong&gt; hubiera sido muy alto, por lo que al rescatar a los mineros se maximizó el rédito político del gobierno chileno, frente a los costos materiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos un poco la “racionalidad” de esta lógica mercantil: supongamos que en el mercado de cereales, 100.000 toneladas de trigo cuestan 100 millones de dólares. Y con este precio de cien millones se puedan comprar otros bienes equivalentes, según el precio del mercado: &lt;em&gt;La Gioconda&lt;/em&gt; de Da Vinci, un avión de guerra de última generación, la descontaminación de un río, la indemnización laboral para 1000 pobladores afectados de cáncer por el establecimiento de una Central Nuclear. Según la “racionalidad de los agentes económicos”, son equivalentes en precio, por lo tanto son intercambiables. Es decir, se pierde lo mismo si se destruye &lt;em&gt;La Gioconda&lt;/em&gt; o un avión de guerra, o mueren x cantidad de personas; da igual comprar cereales que aviones si equivalen en precio. Y que cualquiera de estos bienes y servicios sean iguales a unos cuantos miles de pedazos de papeles manoseados, creados por los bancos y emitidos por los Estados, que llamamos “dinero”. Como ya lo decía Marx, todo en el capitalismo es una mercancía. Y como las todas mercancías en la sociedad de mercado tienen precio, todo tiene precio, hasta nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hacia una economía de lo concreto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;De las formas de integración económica que sucintamente hemos descripto, indudablemente el anarquismo se ajusta con una &lt;strong&gt;economía de reciprocidad&lt;/strong&gt; que, como dijimos, generalmente se da &lt;strong&gt;combinada con alguna forma de redistribución&lt;/strong&gt;. Para que esto sea posible, es necesario que las unidades sociales sean simétricas, iguales, libres y solidarias entre sí. En las sociedades etnográficas, las sociedades primitivas y sin estado, la redistribución y la reciprocidad se daban entre sus unidades sociales componentes, es decir, las aldeas, los clanes, las fratrias, las secciones de las tribus e incluso confederaciones tribales; estas realizan intercambios simétricos, por completo opuestos y absolutamente distintos a los intercambios asimétricos que se dan en las sociedades con jefaturas y las monarquías. También las típicas Federaciones respaldadas por el anarquismo clásico implican una descentralización y unidades simétricas; y también son compatibles con una estructura recíproca y redistributiva. Una economía anarquista, según las necesidades de sus miembros, deberá tener estructuras de redistribución en los casos en que sea necesaria una circulación de determinados bienes y servicios hacia un centro, para luego redistribuirlos hacia afuera. Esta circulación de bienes también coexistirá y estará atravesada por nutridas redes de reciprocidad entre los productores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas formas de reciprocidad y redistribución se pusieron en práctica en las colectivizaciones durante la Revolución Española, aunque en un contexto donde aún el Estado no había sido eliminado. Se realizaron experiencias muy diversas, en algunos casos más cercanas al cooperativismo, en otros casos con un tipo de moneda interna para regular los intercambios dentro de una comuna (similar al mutualismo proudhoniano); en otras colectivizaciones se abolió el dinero y se acercaron a un sistema comunista; también hubo libretas de racionamiento y consumo en una organización de tipo colectivista. Y con los productores individuales que se resistieron a unirse a las colectivizaciones y en la circulación inter-colectividades, se utilizaron formas de intercambio acordadas libremente, en base a trueques o intermediadas con dinero. Lamentablemente estas redes de reciprocidad y redistribución fueron desmanteladas por los burgueses comunistas, harto preocupados en defender a la burguesía industrial y la propiedad privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de un sistema de redes y federaciones superpuestas, donde los productos circulan libremente en base a acuerdos entre los colectivos e individuos que forman parte del total de la sociedad, el único peligro inherente a la organización del sistema radica en el peso que adquieran los centros de redistribución. La redistribución puede derivar en autoritarismo, debido a que la concentración económica en un centro puede generar mecanismos de poder político y clientelismo, incluso en un sistema donde se haya abolido la propiedad privada y el mercado. No debemos desatender las experiencias que los antropólogos registraron en las comunidades con jefaturas incipientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuanto más concentrada y abundante sea la cosecha y menos perecedero el cultivo, tanto más crecen las posibilidades de grandes hombres de adquirir poder sobre el pueblo. Mientras que otros solamente almacenaban cierta cantidad de alimentos para sí mismos, los graneros de los redistribuidores eran los más nutridos. En tiempos de escasez la gente acudía a ellos en busca de comida y ellos, a cambio, pedían a los individuos con aptitudes especiales que fabricaran ropa, vasijas, canoas o viviendas de calidad destinadas a su uso personal. Al final el redistribuidor ya no necesitaba trabajar en los campos para alcanzar y superar el rango de gran hombre. (…) De forma creciente, este rango era considerado por la gente como un cargo, un deber sagrado transmitido de una generación a otra con arreglo a normas de sucesión hereditaria. El gran hombre se había convertido en jefe, y sus dominios ya no se limitaban a una sola aldea autónoma de pequeño tamaño sino que formaban una gran comunidad política, la jefatura” (Marvin Harris).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este peligro era el que intuían los militantes de la FORA que recelaban de algunos aspectos del anarcosindicalismo sobre el papel de los sindicatos después de la revolución. Aprensiones que en muchos casos les darían amarga razón durante la experiencia española. En las sociedades modernas, el paradigma más claro de un sistema dominado por la redistribución es el comunista (marxista-leninista). El Estado es el organismo redistribuidor por excelencia, si bien funcionan algunas redes de intercambio y reciprocidad al nivel de los individuos. En una economía comunista todos los habitantes son empleados del Estado; este sistema ha sido denominado como “capitalismo de Estado”, aunque por supuesto no existe un “mercado” que forme los precios. Los precios son fijados por el Estado según sus propios criterios. Unos aportan su fuerza de trabajo al Estado, y este brinda los servicios y reparte los bienes producidos. El Estado Socialista se convierte en una poderosa estructura de la que nadie puede quedarse por fuera, sin caer en la marginalidad. La misma lógica que se aplica para el sistema político, se aplica para el sistema económico. Esto no hace más que confirmar la proposición de Polanyi de que la economía y la sociedad (la cultura, la política, la religión, etc.) están incrustadas entre sí, y no es posible analizarlas por separado cayendo en el reduccionismo económico (como han hecho los liberales, y también en buena medida los marxistas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una economía anarquista también deberá cuidarse de que el sistema de reciprocidad termine subordinado a la esfera del intercambio, lo cual llevaría a un retorno del capitalismo. Esa es la gran debilidad de las propuestas mutualistas, que incluso conservan un sistema de precios y un mercado para el intercambio. No vamos a reproducir la crítica que se les ha hecho a los mutualistas (en especial de la escuela norteamericana de Tucker) por parte de los anarcocomunistas (como Berkman) y algunos individualistas. Pero sí dejaremos sentado que la única forma de integración económica compatible con el anarquismo es la reciprocidad, asociada a formas subordinadas de redistribución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además habrá que abandonar definitivamente cualquier forma de valoración por sistemas de precios. Una economía anarquista deberá centrarse en la satisfacción de las necesidades y no en el lucro. Los ejemplos de intercambio en base a las necesidades, simétricos y sin la finalidad de obtener una ganancia no solo son abundantes en la literatura antropológica y sociológica, sino en la sociedad moderna capitalista. Cuando los niños y las niñas compran figuritas para intentar completar un álbum, a medida que los van llenando lo más probable es que vayan acumulando un número creciente de figuritas repetidas. Entonces hacen lo más lógico, las intercambian con otros niños participantes desprendiéndose de las repetidas y obteniendo las faltantes. En ningún momento se genera un “mercado de figuritas”, se les pone precio o se obtiene un lucro en estas transacciones, sino que se dan en completa simetría, satisfaciendo las necesidades de los concurrentes e intensificando la solidaridad y la cooperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como percibía el etnólogo Marcel Mauss en los intercambios primitivos, en una economía basada en el don (en lugar de la mercancía), los bienes que se dan no tienen precio, porque no tiene precio aquello que no está en venta. El trueque tiene un efecto redistributivo donde los dones que se intercambian son simétricos. Cuando los intercambios son asimétricos, se genera una “deuda” u “obligación” y el donante adquiere poder sobre el receptor, generándose las condiciones para el surgimiento de una jefatura o una relación clientelista. En las economías basadas en la reciprocidad y la redistribución simétrica, los intercambios maximizan el placer de dar y recibir, reforzando la solidaridad grupal, aminorando los conflictos, aumentando la cooperación y el desarrollo individual de las personas. En una sociedad con una economía de este tenor, el comportamiento egoísta se enfrentará a algún tipo de una sanción social: aquellos que pretendan beneficiarse del comportamiento altruista y solidario, sufrirán como contrapartida algún tipo de reciprocidad negativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La antropología, la etnología y la sociología modernas han desarrollado plenamente las intuiciones que Kropotkin, expuso en &lt;em&gt;La Conquista del Pan, El Apoyo Mutuo&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Campos, Fábricas y Talleres&lt;/em&gt;. Abandonar al mercado y al Estado, los dos pilares ineludibles de la economía capitalista moderna y la sociedad de mercado, no es una quimera ni el producto de fantasiosos teóricos anarquistas, sino una posibilidad concreta y viable, que contiene un sustento teórico científico ponderable. Los anarquistas no podemos desestimar la importancia de repensar nuestros presupuestos teóricos y nuestras propuestas, para alcanzar una sociedad libre e igualitaria. Bien claro está que las formas de explotación y opresión se sostienen no solo por el poder de las armas y la persuasión de los &lt;em&gt;mass media&lt;/em&gt;, sino también por la validación académica universitaria y lo que se denomina “sabiduría convencional”. A fin de cuentas, la economía de los economistas de mercado no es más que una intrincada jerga tecnocrática y mentirosa, del mismo tenor que los disparates, extravíos y devaneos de la teología y la sabiduría religiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Marvin Harris, Nuestra Especie. Alianza Editorial, Madrid, 1991.&lt;br /&gt;Maurice Godelier, Antropología y Economía. Anagrama, Barcelona, 1976.&lt;br /&gt;Marcel Mauss, Ensayo sobre el Don. Editorial Tecnos, Madrid, 1971.&lt;br /&gt;Alexander Berkman, El ABC del Comunismo Libertario.&lt;br /&gt;Karl Polanyi, La Gran Transformación. Ediciones La Piqueta, Madrid, 1989.&lt;br /&gt;Karl Polanyi, El Sustento del Hombre. Mondadori, Barcelona, 1994.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor: Patrick Rossineri&lt;br /&gt;Publicado en &lt;em&gt;Libertad!&lt;/em&gt;, Nº 56 y Nº57, Diciembre 2010-Enero 2011, Buenos Aires.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-437898389118999126?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/437898389118999126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/01/contra-el-mercado-hacia-una-economia-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/437898389118999126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/437898389118999126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2011/01/contra-el-mercado-hacia-una-economia-de.html' title='Contra el mercado: hacia una economía de lo concreto.'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_oxDEosQSkhU/TSCV8L1LC4I/AAAAAAAAAE4/gCuIdwN4W9Q/s72-c/pulpo_rojinegro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-4895781154540256822</id><published>2010-12-31T14:57:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T15:01:10.848-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antiimperialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bolivia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autonomía'/><title type='text'>CONTRA “GAZOLINAZOS” A DERRUMBAR EL NEOLIBERALISMO MASISTA</title><content type='html'>Crece el sentimiento general de desconfianza y rechazo a este castigo&lt;br /&gt;navideño denominado como “gasolinazo”. Que a pesar de que funcionarios del&lt;br /&gt;gobierno lo traten de justificar y tildar de necesario, desde donde se vea&lt;br /&gt;atentará principalmente y brutalmente contra la economía del pueblo&lt;br /&gt;trabajador que es constantemente atropellado por experimentos económicos&lt;br /&gt;insensibles del Capitalismo de Estado reformista y su cada vez más&lt;br /&gt;evidente y maquillada economía neoliberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tecnócratas del gobierno alientan a no perder la calma después de esta&lt;br /&gt;nivelación local a precio internacional de precios de los combustibles..&lt;br /&gt;Nos dicen que es tiempo de reaccionar con la cabeza y no con el hígado. El&lt;br /&gt;gobierno desnuda su insensibilidad y desafía nuestra paciencia con&lt;br /&gt;declaraciones al mejor estilo de la derecha de antaño que con cifras frías&lt;br /&gt;justifican los medios perversos que efectivizan en busca de los fines&lt;br /&gt;macroeconómicos, que aseguran la estabilización de la economía boliviana,&lt;br /&gt;esa economía que en los papeles(oficialistas) es un país de bonanza&lt;br /&gt;económica y país saludable en su economía, un país de las maravillas que&lt;br /&gt;merece la envidia de nuestros vecinos, un país que defiende la cifras&lt;br /&gt;macroeconómicas pero niega la creciente pobreza y desempleo que golpea&lt;br /&gt;cada vez con más fuerza. Y esto no nos extraña pues quienes manejan las&lt;br /&gt;estructuras económicas de este gobierno se camuflan de Masistas y&lt;br /&gt;revolucionarios pero son los mismos que manejaron muchos años la economía&lt;br /&gt;liberal, que por entonces defendía a las corporaciones en desmedro del&lt;br /&gt;pueblo, ahora defiende al Estado en desmedro de los trabajadores. Los&lt;br /&gt;capitalistas, las dirigencias Masistas y las elites fascistas regionales&lt;br /&gt;conviven en su bonanza económica, manejan el poder y  tiran migajas en&lt;br /&gt;épocas de elecciones al pueblo hambriento y desesperado, para comprar su&lt;br /&gt;apoyo y servilismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lucha es contra el contrabando nos dicen, suponiendo que así sea, se le&lt;br /&gt;corta la subvención a los contrabandistas, pero quien fiscaliza a quienes&lt;br /&gt;ahora administraran el dinero sobrante? Los mismos que jugaron a ser&lt;br /&gt;jueces y parte de una repartija vergonzosa del dinero del pueblo? Este&lt;br /&gt;proceso liderado por Evo Morales que muestra cada vez más su verdadera&lt;br /&gt;vocación autoritaria y demagoga con declaraciones y pronunciamientos en&lt;br /&gt;los que nos dicen que no hay porque hacer huelgas, marchas o bloqueos como&lt;br /&gt;antes, pues ahora vivimos en un proceso de transición democrática y no hay&lt;br /&gt;porque protestar, pues eventualmente los sueldos subirán para palear la&lt;br /&gt;subida generalizada de los precios de los artículos indispensables para&lt;br /&gt;vivir así como el costo de vida en general. Nos preguntamos, esa eventual&lt;br /&gt;subida de los sueldos cuando será? Realmente sucederá? Y que pasara con&lt;br /&gt;quienes apenas sobreviven pues no consiguen trabajo, quien les subirá sus&lt;br /&gt;pocas monedas que eventualmente consiguen? Podremos confiar en que los&lt;br /&gt;patrones suban los sueldos, aun cuando en la actualidad  ni siquiera&lt;br /&gt;respetan los derechos básicos del código del trabajo? Quien defenderá al&lt;br /&gt;pueblo de la inflación de costos y la especulación? Y quien nos garantiza&lt;br /&gt;que esta medida económica ahora si impactara en mejorías para los&lt;br /&gt;trabajadores y no en casas y vacaciones para los dirigentes Masistas como&lt;br /&gt;paso y pasa hasta ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creemos que este gobierno no solo no responderá a ninguna de estas&lt;br /&gt;preguntas con sinceridad sino que en decadencia por sus propios errores&lt;br /&gt;desvelara finalmente su incapacidad y su verdadera cara neoliberal y nos&lt;br /&gt;demostrará una vez más que solo sirve para garantizar la emergencia y&lt;br /&gt;consolidación de una nueva clase parasitaria que vive y disfruta gracias a&lt;br /&gt;todo cuanto a nosotros como trabajadores el Estado nos arrebata, con&lt;br /&gt;medidas económicas como las de este “gasolinazo”. En otras palabras Evo&lt;br /&gt;Morales y el MAS  refuerzan la noción de revolución pacífica con la misión&lt;br /&gt;de que no existan reacciones del pueblo indignado que ve pasivamente que&lt;br /&gt;las medidas gubernamentales nunca llegan a impactar en la vida cotidiana y&lt;br /&gt;bolsillo del pueblo, que ve como son pocos los privilegiados en la nueva&lt;br /&gt;burocracia Masista junto a dirigentes sindicales comprados que en vez de&lt;br /&gt;hacer respetar los derechos colectivos de los trabajadores ante la&lt;br /&gt;soberbia de los gobernantes, disimulan la realidad de que cada vez la&lt;br /&gt;población explotada y oprimida esta peor, sin dignidad y con más problemas&lt;br /&gt;para llegar a fin de mes sin hambrear y que al mismo tiempo los&lt;br /&gt;explotadores y políticos afines a la línea oficialista se encuentran cada&lt;br /&gt;vez más volcados en contra de su pueblo y con mas privilegios. Esperamos&lt;br /&gt;que las bases sociales rebasen a los dirigentes que muy comprometidos con&lt;br /&gt;su coima mensual y cegados por la pasividad doctrinaria olvidan que se&lt;br /&gt;deben a sus bases y a su pueblo, que  cuando los trabajadores nos &lt;br /&gt;organizamos aquí nadie nos para, ni con armas ni con mentiras ni con&lt;br /&gt;dirigentes corruptos…Ya muchos vividores parásitos que lucraban con la&lt;br /&gt;política de la dominación y la jerarquía institucionalizada vieron de los&lt;br /&gt;que somos capaces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A  movilizarnos, a organizarnos a demostrarles a los corruptos gobernantes&lt;br /&gt;que los guerreros de la “guerra del gas” estamos aquí para rebelarnos&lt;br /&gt;contra su tiranía institucionalizada que de revolucionaria y comunitaria,&lt;br /&gt;no tiene nada. Ahora nuestra lucha no será por bajar presidentes, sino&lt;br /&gt;para cambiar finalmente las estructuras políticas, sociales y económicas&lt;br /&gt;en busca de que el pueblo siente las bases del poder popular comunitario,&lt;br /&gt;autogestionario y federativo. A reapropiarnos de lo que nos pertenece, los&lt;br /&gt;medios de producción. A ejercer la autogestión mediante un control real y&lt;br /&gt;efectivo de las organizaciones populares, autónomas e independientes, para&lt;br /&gt;que no se repita su “nacionalización” o “estatización” que hoy tras muchos&lt;br /&gt;años de implementación demuestra su fracaso económico producto de la&lt;br /&gt;burocracia y corrupción de las dirigencias que controlan la producción y&lt;br /&gt;su generante económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Contra la institucionalización de la Revolución: ¡Pueblo consciente,&lt;br /&gt;combativo y autoorganizado!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O.A.R.S. Organización Anarquista por la Revolución Social&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Organización Anarquista por la Revolución Social&lt;br /&gt;"Contra la Institucionalización de la Revolución:&lt;br /&gt;¡Pueblo Conciente, Combativo y Auto-organizado!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En facebook: Oars Bolivia&lt;br /&gt;oars_lp@hotmail.com&lt;br /&gt;www.oarsbolivia.blogspot.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829338641631561281-4895781154540256822?l=prensaanarquista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/feeds/4895781154540256822/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2010/12/contra-gazolinazos-derrumbar-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4895781154540256822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829338641631561281/posts/default/4895781154540256822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prensaanarquista.blogspot.com/2010/12/contra-gazolinazos-derrumbar-el.html' title='CONTRA “GAZOLINAZOS” A DERRUMBAR EL NEOLIBERALISMO MASISTA'/><author><name>Caetano Bresci</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00974406255300092272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829338641631561281.post-4065094468083741736</id><published>2010-11-19T19:10:00.000-08:00</published><updated>2010-11-19T19:29:05.951-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antiimperialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hugo Chávez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guy Debord'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Daniel Barret'/><category scheme='http://www.bl
